Thursday, March 20, 2008

Paseando con mí sombra...


Salió por la puerta. Aunque vivía solo sentía que debía avisar hacia donde se dirigía. Entró de nueva en la desolada y deshabitada casa y se puso a escribir una nota:

“Salgo a la calle. Deseo encontrarme contigo, amor de mis amores. Deseo que esta noche en que el vino de la vida embriaga mi noble sombra sin un solo vaso servido sobre la mesa de este grisáceo mundo. Salgo y espero verte de nuevo, aunque sea con los ojos cerrados, o en la oscuridad de la noche”.

Se sintió mejor y con unas monedas en el bolsillo fue hacia la próxima bodega. Entró y pidió una gaseosa y una cajetilla de cigarros. Pagó y quiso hablar con el tendero, pero este parecía no querer más que morir esa noche. Salió y en la entrada encendió un cigarrillo, mientras tomaba su botella de gaseosa. Caminó hasta ver por la ventana de una de las solitarias casa la sombra de una mujer. Se detuvo y vio que la sombra hacía lo mismo. Es ella, pensó. Se comenzó acercarse y cuando estuvo a tiro de verla, esta, cerró la ventana, aunque pudo apreciar que le miraba por una de las rendijas de la ventaba tapada por una cortina. Me quiere, pensó. Pero, ¿quién es ella? Dejó de caminar y volvió a su casa. Entró y sin pensar se sentó en su escritorio y escribió:

“La vi, era bella, sus ojos eran grandes y celestes como el cielo de cada mañana. Su voz era sombría como la sombra de toda vida humana. Y su cuerpo, duro como los árboles del parque. Me ama, pero, aún no lo sabe. Me ama, eso es lo que siento, y lo sentiré cada vez que lea estas notas… su nombre es hermoso: Natalia. Sí, Natalia. Me gusta ese nombre. Tiene no más de veinte años pero ya sabe lo que es el amor y el amor de un hombre que la mira todas las noches a través de su ventana, solapada por la rendija de una vieja corina de terciopelo…”

Dejó de escribir y volvió a salir a la calle. Caminó hasta llegar al puerto. Vio una sombra grande. Se asustó. Cogió un palo y se puso listo por cualquier cosa. Ten cuidado, recordó las palabras de su abuelo, hay gente peligrosa en los puertos… Quiso volver pero no, no quiso, pensó en que su destino estaba en esa sombra que sonaba como si caminase arrastrando cadenas de acero… de pronto vio que un gato negro, que tras su cola arrastraba un par de latas. Soltó el palo y con penita se acercó la gato negro, y mientras se acercaba notó que a este le brillaban los ojos como dos lunas. Se detuvo y pensó que quizá fuera mejor seguir su vida, su sombra, que la noche tiene abierta tantas puertas como puntos estrellas en el cielo. Sonrió y el sonido del mar le hizo recordar lo bello que era vivir. Recordó a su abuelo, sus padres, su novia, sus hijos, amigos… Todo recordó, también a Natalia. El gato estaba casi a su lado y sin percatarse, este se puso a ronronearle. Lo cargó olvidándose de sus ojos de luna y le quitó de la cola las dos latas que eran de cerveza. Notó que estaban llenas. Se alegró y sin dudar, las abrió. Las tomó y sintió que la vida le abría una puerta más. Regresó a su casa olvidando el canto de las olas del mar. A su lado estaba una sombra más. Era un gato, que, desde ese instante, era una parte de sus noches, y, de sus días…

Pasó por la casa de Natalia pero todas las luces estaban apagadas. Miró su reloj y ya era pasada la media noche. Un árbol estaba custodiando la casa. El gato negro pareció sentir sus sentimientos, pues no bien dejó de pensar y ya este había subido hasta la parte más alta del árbol. Sonrió y sintió que el gato era Natalia, era ella disfrazada de sombra... Dejó al gato, a su bella estrella, y regresó a su casa… apenas entró, fue directo al escritorio y se puso a escribir…


“La encontré sola, en el puerto. Bebimos cerveza y paseamos juntos sin tocarnos, tan solo vi su silueta dibujada por la luz de la luna. Llegamos a su casa y entró por el regazo del árbol guardián que cuidaba nuestro secreto de todas las noches. La besé y ella no dejó de abrir los ojos hasta que me perdí por las sombras de nuestras calles… hasta el día o la noche siguiente…”



San isidro, marzo de 2008

Monday, March 17, 2008

siempre igual...


encendí el auto, no arrancaba. me fijé en el medidor de gasolina y estaba casi al cero. recordé el aviso de mi esposa: ¡llénalo!. me quedé sentado en el asiento, con las manos en el timón cuando se me ocurrió volver a intentar encenderlo. arrancó. sonreí, pero no supe de qué, si igual iba a ir a mi casa, cambiarme, hablar con mis hijos, esposa, llamar o recibir llamadas, cenar, ver a mi perro, mirar al cielo, mirar los muebles, mirar la TV, mirar, siempre mirar... puse primera y salí del estacionamiento, pensando que no iría a casa, ni llamaría, no, no haría nada de eso, mas bien, iría a una gasolinera y llenaría el tanque del auto al tope. llegué inexplicablemente, sin que el auto se hubiera quedado, y apenas vi al empleado, le pedí que llenara el tanque. lo llenó. mientras lo llenaba miraba a la gente del lugar. la mayoría eran parejas de gente joven. recordé mi juventud, mis aventuras, mis cosas y sueños de muchacho. volví a sonreír y pensé irme a otro lado. terminó el muchacho de llenar el tanque y le pagué. partí y salí rumbo a las afueras de la ciudad. maneja siempre derecho, pensé. encendí la radio y escuché clásica. era Bruckner, me encantaba, sólo a mí pues a mi esposa e hijos no, nada de música de muertos. seguí manejando hasta llegar al peaje de salida. una joven me pidió unas monedas por el permiso y le pagué. me sonrió y por un instante quise conversar con ella. era bella y joven, y presentía que sentía lo mismo que yo, pero no, mejor no, pensaba, mejor sigo adelante, siempre sin mirar atrás... la noche cubría mis pensamiento y el sonido de Bruckner. las luces de la carretera se hacían mas y mas escasas. hubo un instante en que sólo encontré la luz de mi auto... me gustó y pude apreciar el sonido del mar... ¿mar?, pensé. iba a detenerme pero no, mejor no, vaya a saber uno en dónde diablos se mete... ¿el mar?. mejor sigo, siempre es cortés dejar todo por los instintos mas profundos. seguí y llegué a pasar por un pueblo en donde las luces eran tan desoladas como las sombras de los parques de aquel pueblucho. miré a los perros que ladraban mientras pasaba y vi en una cara del lugar a una manada de muchachos corriendo de un lado a otro. y todos estaban desnudos, chicos y chicas con una fogata o antorcha en las manos... y casi percibí sus risas y sentí, casi, sus miedos. seguí mi camino hasta salir del pueblo y una luz mas brillante que la luna me encegueció. era un trailer que se cruzaba por mi lado, como si fuera un dragón lleno de fuego y con olor a basura... seguí y nos cruzamos... ¿estaré muerto?, pensé. seguí adelante y todo se hizo negro, menos las luces de mi auto y el sonido de Bruckner. era extraño, ni por un segundo recordé a mi familia, nada, sólo recordaba el lugar mas bello que tenía en casa, que era el balcón... desde allí miraba el cielo y las calles ennegrecidas por la noche. miraba las ratas y gatos y basurales. las luces de neón y esa gente balanceándose por las paredes de las calles... y esa luz de enfrente en donde un anciano me miraba como diciéndome: ¿hasta cuando?. sonreí de nuevo y seguí mi camino hasta que vi un grisáceo que orlaba toda mis vista. sí, estaba amaneciendo, y recién despertaba el día, yo, yo seguía adelante, siempre igual, sin mirar nunca mas hacia atrás... puede que girara la cabeza y estaría sentado en el balcón de mi casa mirando el cielo y la aurora de cada mañana con sus trinos y sus cantos eternos de cielos perdidos y estrellas moribundas... seguí adelante, sí, eso hice hasta que el tanque quedó vacío. me detuve y supe que debía volver. salí del auto y me puse a esperar el siguiente auto...


san isidro, marzo del 2008

Saturday, March 15, 2008

¿mañana te cuento?


tenía que hacer la tarea pero no había comprado los libros. llamé a una amiga y le pregunté si había hecho la tarea. dijo que sí. ¡préstamela!, se la pedí. no, respondió. ¿por qué?. porque no, respondió. luego, colgó. no supe qué hacer y seguí llamando a mas amigas, pero todas respondían lo mismo; por eso, me senté frente a la página en blanco y me puse a escribir todo aquello cuanto me ocurría. escribí acerca de un perro que se llena de pelos color dorado, y en su cola le salen como hilos largos y duros como el acero, como oro. también puse algo acerca de mis padres que no querían a mi perro, y en contra mi voluntad lo llevaron lejos de mi vida. lloré mucho al ver esto, pero ni aún así mis padres se pusieron tristes. decidí escaparme de casa en busca de mi perro de color dorado y cola con hilos de oro. vi a una vieja llena de basura en todas sus ropas, parecía una botella de plástico andante. ¿adónde va?, pregunté. en busca del perro de oro, respondió. le seguí y vi que llegaba a un pueblo lleno de botellas que hablaban y caminaban. entré y saludé a cada botella. ellos respondieron e hicieron preguntas entre ellos. ¿qué busca?. les dije que buscaba mi perro de oro. todos se rieron tanto que botaron todo cuanto tenían dentro de ellos, haciendo una especie de lago de colores frescos y con olor a licor. me dio asco y seguí mi camino. no lejos de allí vi a un viejo árbol que tenía unos ojos muy tristes y unas manos de madera, delgadas y llenas de musgo. le pregunté por mi perro, y este me dijo que estaba en su casa... ¿dónde es su casa?, pregunté. el árbol me dijo que tenía que esperar hasta que amaneciera. ya, respondí y me puse a esperar en su regazo. el día llegó pero yo seguí durmiendo cuando unas de las ramas del viejo árbol me despertó, haciéndome cosquillas en los brazos. abrí los ojos y los cerré porque la luz del Sol me lo impedían. allí, allí está, dijo el viejo árbol, señalando hacia el Sol. no supe qué hacer y con una hoja gigante del árbol caminé en torno a su sombra por los rayos del Sol. cuando llegué a una encalada, me detuve y le pregunté al Sol, de reojo, si había visto a mi perro. sí, respondió. ¿puedes llamarlo?, volví a preguntar. sí, dijo. de pronto vi una sombra con forma de perro, acercándose hacia mí. y cuando estaba casi a mi lado le llamé por su nombre, este ladró y supe que venía a mi lado. dejé la hoja gigante del árbol y me di la vuelta, pero, no pude ver mas que luces y luces, solamente luces y un ladrido a lo lejos que se perdía con el sonido de las hojas y el vuelo de las aves y el viento del cielo... cerré los ojos y no supe qué hacer, y, cuando los volví a abrir, estaba en la puerta de casa, sentada con mi perro dorado y su cola de oro... lo acaricié y le pedí que no se fuera nunca mas de mi lado. está bien, dijo el perro ante dos sombras gigantescas a nuestras espaldas, que no eran mas que mis dos padres... les miré y no pude ver sus caras... brillaban como el Sol, como luces y luces en donde sólo podía escuchar como un eco de sus voces saliendo por el abismo de sus vidas... terminé de escribir la historia y la dejé en mi cartera, como si fuera mi trabajo del día de colegio. toda la noche soñé, pensando en la profesora y en los brillantes pelos de mi imaginario perro dorado...


san isidro, marzo del 2008

Thursday, March 13, 2008

no sé si te lo conté...


trata de dos niños que se buscan durante todos sus sueños. ambos han nacido el mismo día y año. ambos son singulares, pero ambos son diferentes. uno es hombre y el otro es una mujer. ha ambos les acontece el tiempo, pero nunca se pueden ver ni oír. ambos llegan a tener familia, hijos, nietos, pero aún así, en sus sueños y en sus mejores pensamientos, siguen juntos camino a un destino que sólo ellos sienten que saben pero que aún no llega el momento en que se abra el telón del amor y verdad.

una mañana, la mujer se enferma y el hombre lo siente en su corazón, y se enferma también. ambos sueñan que están juntos y que juegan como niños, ángeles, duendes, aves, y tantas cosas mas... en cada sueño siempre hay una sonido poco antes que despierten. es una campana, una sólida y sonora campana que se escucha a lo lejos y que les llama a merendar. ambos dejan de jugar y parten corriendo hacia el lugar en donde suena la campana, pero, en sus carreras, ambos se pierden, siempre se pierden, y por mas que se buscan, no se encuentran hasta el siguiente sueño, aunque la campana sigue sonando y sonando hasta que ambos abren sus ojos y ven la realidad en el vidrio de sus vidas...

no llegan a morir, pero uno de ellos se levanta y decide pasear, salir de su cama. sale y da un paseo por un parque. ve un ave que vuela por los cielos, y éste se posa en su regazo, como si fuera un nido. éste lo acaricia y el ave le mira por uno de sus ojos y le dice si desea conocer a su amigo del otro lado de los sueños. sí, responde. sígueme, le dice el ave, pero, seguirle significa correr hasta llegar a un monte y saltar al vacío. lo sigue y cuando está por dar el salto, escucha el sonido de la campana, fuerte, muy fuerte. se detiene y baja del monte con gran dificultad y empieza a seguir el sonido de la campana que cada vez se hace mas y mas fuerte. de pronto siente que sus piernas se hacen fuertes y juveniles, y el lugar en que corre se hace idéntico al lugar de muchos de sus sueños. al fondo de aquel paraíso ve una planicie llena de flores y niños. no lo puede creer y se sienta entre las flores y el pato. y aprecia al fondo del lugar una cabaña en donde una anciana mueve la campana una y otra vez... una mano le toca la espalda y ve, al fin, su destino, su otro lado, su otro lado del sueño... ambos sonríen y ambos se cogen de las manos, y corren hacia la casa de la anciana que no cesa de tocar la campana, ante un alud de niños que no dejan de entrar en la cabaña...


san isidro, marzo del 2008

Sunday, March 09, 2008

a mí me pasó....


estaba el oso frente a mis ojos. no era una película ni un dibujo ni foto, no, era un oso vivo frente a mis ojos... me pregunté en cómo diablos había llegado a estar en aquella bizarra circunstancia, pero, nada, allí estaba el oso frente a mis ojos. no podía dar un solo paso pues éste movía la cabeza de un lado hacia otro como si fuera el tronco de un árbol gris de pelos, y luego, abrió el hocico y gruñó tan fuerte que mis pelos se erizaron... ¡corre!, escuché una voz dentro de mí. ¿adónde?, respondí a la voz interior. no lo mires, y échate al piso y arrástrate como una culebra, respondió. lentamente comencé a agacharme hasta estar al nivel del piso, y, luego allí, me arrastré buscando la salida de aquel lugar... llegué a un riachuelo y allí recordé el cómo había llegado. sí, me dije, fui un tonto, un loco... ¡cómo se me ocurre bajar de la montaña solo, sin conocer a nadie ni siquiera el lugar en donde andaba!. pero, ya estaba fuera de peligro. me levanté y en ese instante vi nuevamente al oso frente a mis ojos. esta vez se venía hacia mí. lanzó un fuerte rugido y como si fuera una bola de pelos grises, se lanzó hacia mí. recordé el consejo de la voz interior y me tumbé al piso... sentí el peso del animal, sus manasas y garras por todo mi cuerpo. luego vi que se llevaba algo en el hocico, y vi, con gran tristeza, que era mi corazón... cierto, estaba muerto, ya hacía mas de unos segundos... miré los restos de mi cuerpo y seguí mi camino. no sentí pena pero sí sentí ganas de correr, y corrí, y no supe con qué parte de mi existencia lo hacía, pero corría hasta que vi una cueva y entré. vi una manada de ardillas, y una de ellas me dijo: bienvenido... me gustó su vocecita y me quedé ojo a ojo frente a una manada de ardillitas...



san isidro, marzo del 2008

Thursday, March 06, 2008

así son las cosas...


sentado en la mesa, cenaba bien rico. la mesa estaba con un plato, el mío. había llamado a que traigan una cena y ya, allí estaba, rico, todo bien rico. de pronto, vi un cabello rubio en medio del plato. ¿de quién será?, me pregunté para mis adentros. lo cogí y lo puse en una cajita de plata que siempre cargaba en mi bolsillo. mas tarde iré a ver de quién era el cabello... terminé y salí, aún no era tarde. la gente de la ciudad no me gusta, es demasiado callada, seria, en general, no me gusta... pero, tenía el cabello rubio en mi cajita e iba hacia el lugar en donde habían preparado mi cena. llegué y vi que era un local gigantesco. aún así, entré. llamé al administrador y le conté que había encontrado un cabello en mi pedido de cena... me pidió que lo disculpara; que todo había sido un error, accidente, casualidad, falta, desliz, descuido, omisión, yerro, despiste, equívoco, burrada, errata, sofisma, etc., etc... le tuve que tapar la boca porque no se detenía el tipo. se puso con los ojos como pez y dijo qué era lo que quería. le dije que deseaba conocer a la persona del cabello rubio. sus ojos se pusieron oblicuos y resopló como un toro negro... se dio media vuelta y casi podría decir que marchó como un nazi, un muñequito de madera hasta entrar a la parte interior del gigantesco lugar y le escuché llamar a una persona. esta, pues era mujer, salió y la vi. era una jovencita de cabellos rubios, ojos azules, alta, bella en pocas palabras... una ves que estuvo a mi lado, le entregué su cabello. lo perdiste, le dije. sí, respondió, para luego tirarlo al piso y quedarse mirándome a los ojos como esperando a que desapareciera. no supe qué hacer y me fui de aquel lugar. de nuevo con la gente, extraña, pero, gente en pocas palabras. sí pues, así son las cosas…, me dije.


san isidro, marzo del 2008

estados

la patria, el ser, lugares ambos desconocidos y vastos... me gustaría ser siempre, pero hay tanto en mi mente y en mi existencia que siempre lo pospongo, lo dejo a un lado y dejo de ser.

hay una canción que me gusta, es suave como música clásica y fresca como el rostro de un niño. me gusta aquella canción. abriré esta puerta y saldré como siempre, cantando esa canción que vibra en todo mi ser...

y dejo este instante y paso al siguiente con el sentimiento que jamás podré vivir lo necesario para disfrutar el regalo del isntante...

me voy esperando que vuelva la salud a este cuerpo que revienta como un huevo que cae al piso. me duele y sé que muero, pero, eso, ya lo sabía...


san isidro, marzo del 2008

Saturday, March 01, 2008

SIMPLE


tengo a mi lado el libro de correspondencia de Proust con su madre. es un libro de trescientas cinco páginas... edición de 1956, año en que contaba con tres años de llegado al este mundo hermoso y feo, todo mezclado como una obra de arte. me gustaría saber mas de Proust, pero, ¿el leer su correspondencia me dará la respuesta?. no, no lo sé, ni lo sabré jamás... pienso que sólo siendo Proust podré tener la oportunidad de saber quién fue Proust, pero, al menos, son sus huellas o la imagen que dejó tras sus pasos por la existencia… o, la creación de la mas grande imaginación de ser jamás creado…

imagino que los editores son grandes personas que gozan de una visión sobrenatural. imagino que nunca habrá en el mundo mejor libro que el uno pueda escribir y editar. imagino un mundo lleno de gente contenta con sus vidas, sea cual sea la vida que tengan. imagino estar frente al final de mi destino, coger aquello que es tan solo para mí y ser por siempre feliz. imagino a mis padres muriendo, mirando el lugar hacia donde todos van y no se sabe si volverán. imagino a mi perro corriendo tras el perro que lo hizo pedazos. imagino entrando en mi taller y un grupo de gente me espera para comprar toda la producción de la semana. imagino estar lleno de salud día a día sin usar una sola pastilla. imagino escribiendo, o, escribiéndome sin ninguna razón, como ahora. imagino verte a los ojos, frente a frente, pararme a tu lado, sentarme y tocarte las manos, decirte cuánto lo siento el no ser omnipresente ni omnisciente. imagino correr por todos lados como Forrest Gump, porque se le ocurrió, porque le dio la gana, y vio tanto, tanto, y siempre encontró lo mismo en cada lado que pasaba en su largo correr por correr. imagino subir al cielo, estar frente al creador y darle la mano, si es que tuviese mano, o, algo parecido ha alguna manera de ser uno con él, o, tener un contacto divino, eterno. imagino preguntarle al creador el por qué vivo, y para quién lo hago y hacia dónde terminaré. imagino verme y sonreírme, y con esos ojos igual a los míos de chinos y negros, decirme que no hay razón ni la habrá jamás, que todo se hizo por un momento, un juego de dioses, de niños que jamás dejaran de respirar la pureza perfecta, eternidad sin cola, y todo ese tipo de cosas... imagino que todo cuanto he escrito se hace una mancha, sombra y como todas las sombras, se refugia tras la luz y tras de un ser como cola de gato. imagino, siempre imagino, siempre, debe ser por ello que imagino, porque es mi manera de existir como un dios de papel, o, un dios virtual... y, como siempre digo, no me creas, no, jamás creas nada de cuanto se dice, escribe, lees... vive, eso es mejor, viviendo se dicen y se sienten y entienden las cosas...

hoy corrí por mas de media hora. hoy mi perro se peleó con otro perro mas grande y feo que él. hoy mi madre me dijo mal hijo con un beso en la frente mientras preparaba el desayuno de todos los días. hoy mi hermana salió del hospital contenta porque le dijeron que estaba tan sana como una fruta del cielo. hoy escribí mi primera canción, y, sólo yo, la pude escuchar... porque, sólo con el corazón se siente y se escucha el corazón y la canción que brota de todos nosotros...


san isidro, marzo del 2008

Friday, February 29, 2008

¿dónde está el cielo?


no tenía nada que decirle aunque, un beso mas... no estaba de mas. la última vez, pensé. me acerqué como un gigante y cuando sentía su aliento, entreabriendo sus labios, sacando la lengua, sentí un cosa dura introduciéndose en mi estómago. lentamente caí, como si entrara al mundo de los sueños y vi, ya en el suelo, el rostro de ella, mi ex-novia, con una sonrisa temblorosa y los ojos llorosos, y una voz que no podía entender al verme cada vez mas y mas lejos... de pronto, todo se hizo minimalista, como si fuera un gigante escondido tras de mi ser, y vi todo mejor, con mas tranquilidad y poder. alcé algo en mi mano y la toqué; ella quedó helada, como piedra de carne y sangre. no temas, le dije. dejó de llorar y soltó el puñal lleno de sangre. no temas, estoy muerto, le dije, pero no temas, todo se solucionará. coge el papel y dámelo. hizo lo que le pedí y escribí que todo había sido un accidente, que ella no tenía nada que ver... la vi mas tranquila, pero, observé en sus ojos una multitud de voces, una multitud de personas que gritaban que huyese, que no escuchara, que deliraba, que buscara a su madre, etc. no temas volví a decir mientras le entregaba mi hoja escrita manchada de sangre. la cogió firmada y lista. le dije que fuera a la comisaría y dejara el papel escrito... se dio media vuelta y la vi correr como un conejo hasta llegar a una esquina, subir a un auto y desaparecer por las calles... allí quedé yo, dentro de un gigantesco ser de carne y sangre, muerto para siempre, pero aún existiendo en un estado diferente, como si mi ser siempre hubiera nacido de aquella materia... vi la luna brillar diferente, más plateada que nunca, y la escuché hablar: ven, ven, ven... alcé mis alas o algo parecido, y un viento me elevó hasta perderme en la inmensidad del cielo, lleno de estrellas que me hablaban como si personas, hermanos... ¿esto es el cielo?, pregunté. no, no, no..., respondieron. ¿en dónde está el cielo?, pregunté. ¡¡abajo, abajo, abajo…!!, escuché gritar a una y otra de las estrellas. miré hacía el lugar del que hablaban y observé que señalaban hacia el mundo, mi mundo azul, aquel en que estuve años y años... no supe qué hacer, pero sentí dentro de mí que tendría otra oportunidad... sí, eso sentí mientras cantos y mas cantos penetraban en todo mi sentir... sí, eso sentí… estuve en el cielo...


san isidro, febrero del 2008

Thursday, February 28, 2008

esos regalos


soplé todas las velas. no quedó una sola. corté la torta y la repartí a la gente que me rodeaba. eran mis familiares y llegaron de tan lejos. allí veías a ese viejo pelado con sus dos hijas, malhadadas y con sus ojotes celestes y agotados; o ese otro que vino de la ciudad aledaña con una mujer preciosa y muy joven para él pero con una niña morenita y que yo sepa, ni uno de ambos era así... luego mis dos hermanas gemelas que tan solo gustan tragar y guardar lo que sobra para dárselo a sus perros y gatos, porque ambas aman a gatos y perros por igual, aunque ambas se detesten en vida. esperaba que terminase la reunión cuando entró un hombre parecido a mí. ¿quién es?, preguntaron todos. soy su hermanos gemelo, dijo y con las mismas se sacó el saco, los zapatos y todo lo demás, quedando tan pelado como un plátano. toda la familia se fue, antes llamaron a la policía para llevarse a ese loco. quedé solo, con mi loro que repetía todo cuanto escuchaba. cerré la puerta y encendí la TV. daban una porno, así que me saque el muñeco y empecé ahorcarle. de pronto sonó la puerta, tuve que vestirme y apagar la TV. abrí la puerta y era una vecina con un regalo. gracias, le dije, pero ella entró y sin decirme palabra me dio un beso en la boca, luego, me introdujo su lenguaza... fue una locura, hicimos el amor como chanchos y al rato me pidió dinero por unos días. se lo dí y al poco rato se fue... apagué las luces de casa y me puse en la cama. por suerte, no tuve un solo sueño, pero, mis ojos no se cerraban hasta que una voz penetró mi conciencia. ¿eres feliz?, dijo. no, por supuesto que no, y no deseo serlo, así que, si me disculpa, voy a dormir. apenas pensé eso, quedé dormido... al día siguiente alguien tocó la puerta y me dejó una nota. la abrí y era un libro de erotismo. lo abrí y me saqué el muñeco, pero, no sé por qué no hice nada, tan solo leí el libro y no lo dejé hasta terminarlo... apenas terminé, escribí un cuento, y, no sé por qué, fui feliz... ¡sí señor!

san isidro, febrero del 2008

Wednesday, February 27, 2008

viajes cercanos


tuve un sueño con un desconocido. extrañamente se me hacía familiar. desperté y su rostro aún no se me iba de la mente. me bañé, cambié y vestí para ir al locutorio, lugar donde trabajaba. en cada persona que entraba buscaba ese rostro. pasó la tarde. vino la noche y ya a la hora de salida, supe que no vendría... volvía a casa y extrañamente me acosté muy temprano. soñé con la misma persona, pero, esta vez, se me hacía mas viejo. le pregunté qué le había pasado. me dijo que alguien lo había estado buscando durante años y años, y que, él, tenía que ocultarse año tras año. pero, quién es esa persona, pregunté. bueno, es un tío extraño, porque, le debo dinero pero no sé cuánto ni dónde le debo pagar, pero de sólo saber que se aproxima a mi existencia, huyo como un poseso. no quise decirle que era yo quien lo buscaba y aquella noche la pasamos jugando a las cartas, hablando de literatura y de mujeres. desperté de muy buen humor y traté de no buscar a mi amigo de los sueños. llegué al locutorio y no sé por qué sentía que alguien me observaba. es mi amigo de los sueños, pensaba. terminé el trabajo y volví a descansar para soñar con mi amigo. esta vez le vi mas viejo y muy mal vestido. me preocupé y le dije mi sentir. me dijo que una mujer le había seguido y que era amiga de ese hombre que le buscaba, y está muy preocupado por si lo encuentran. le pregunté en dónde se escondía. me dijo que en mis sueños... pero, cómo te van a encontrar si vives en algo tan irreal, le dije. justo por eso, porque la persona que sueña conmigo se ha metido a escondidas, y lo busca... no supe qué decir y al día siguiente, desperté. fui al locutorio y de pronto, vi a mi amigo de los sueños. hola, le dije, al fin de conozco... sí, pero debes ayudarme, me dijo. necesito dinero, mucho dinero y sé que tu lo tienes, préstame. no puedo, le dije, es dinero de mis ahorros... insistió pero no le di un centavo... llegué a mi casa y extrañamente no soñé con mi amigo, pero sí con una mujer y un hombre muy bien vestido que lo primero que hicieron fue encarcelarme por deudas... ¿por qué me hacen esto?, pregunté. ya lo sabrás... al día siguiente desperté y fui al locutorio. apenas entré vi que alguien se había llevado todo el dinero del negocio. tres personas teníamos las llaves. dos de ellos eran los dueños a los que sólo conocía de voz. apenas les vi, noté que era una mujer y un hombre muy elegante... me encerraron y preguntaron acerca de un hombre, amigo que tenga... les dije que sólo conocía a una persona, pero esta, vivía en mis sueños... se quedaron mirándome a los ojos por varios minutos, luego, me llevaron al loquero.

pasaron los años y mi amigo aún está en mis sueños. esta vez goza de muy buena salud y tiene mucho dinero. hay veces en que me quedo en sus sueños y la pasamos bien... no me gusta salir o despertar de ese lugar, pero, siempre me despiertan y salgo a pasear por los pabellones del loquero... y cuando llega la tarde siento que mi vida no es tan triste que digamos ni menos miserable, a pesar que viva en medio de la inmundicia... porque, cierro los ojos y estoy lejos, acompañado y en una hermosa casa llena de camas y personas que duermen y duermen sin que les guste despertar... ese es mi lugar, pienso mientras sueño...


san isidro, febrero del 2008

viajes oníricos

tuve un sueño con un desconocido. extrañamente se me hacía familiar. desperté y su rostro aún no se me iba de la mente. me bañé, cambié y vesti para ir al locutorio, lugar donde trabajaba. en ca persona que entraba buscaba ese rostro. pasó la tarde. vino la noche y ya a la hora de salida, supe que no vendría... volvía a casa y extrañamente me acosté muy temprano. soñé con la misma persona, pero, esta vez, se me hacía mas viejo. le pregunté qué le había pasado. me dijo que alguien lo había estado buscando durante años y años, y que, él, tenía que ocultarse año tras año. pero, quién es esa persona, pregunté. bueno, es un tío extraño, porque, le debo dinero pero no sé cuánto ni dónde le debo pagar, pero de sólo saber que se apróxima a mi existencia, huyo como un poseso. no quise decirle que era yo quien lo buscaba y aquella noche la pasamos jugando a las cartas, hablando de literatura y de mujeres. desperté de muy buen humor y traté de no buscar a mi amigo de los sueños. llegué al locutorio y no sé por qué sentía que alguien me observaba. es mi amigo de los sueños, pensaba. terminé el trabajo y volví a descansar para soñar con mi amigo. esta vez le vi mas viejo y muy mal vestido. me preocupé y le dije mi sentir. me dijo que una mujer le había seguido y que era amiga de ese hombre que le buscaba, y está muy preocupado por si lo encuentran. le pregunté en dónde se escondía. me dijo que en mis sueños... pero, cómo te van a encontrar si vives en algo tan irreal, le dije. justo por eso, porque la persona que sueña conmigo se ha metido a esondidas, y lo busca... no supe qué decir y al día siguiente, desperté. fui al locutorio y de pronto, vi a mi amigo de los sueños. hola, le dije, al fin de conozco... sí, pero deves ayudarme, me dijo. necesito dinero, mucho dinero y sé que tu lo tienes, préstame. no puedo, le dije, es dinero de mis ahorros... insistió pero no le di un centavo... llegué a mi casa y extrañamente no soñé con mi amigo, pero sí con una mujer y un hombre muy bien vestido que lo primero que hicieon fue encarcelarme por deudas... ¿por qué me hacen esto?, pregunté. ya lo sabrás... al día siguiente desperté y fui al locutorio. apenas entré vi que alguien se había llevado todo el dinero del negocio. tres personas teníamos las llaves. dos de ellos eran los dueños a los que sólo conocía de voz. apenas les vi, noté que era una mujer y un hombre muy elegante... me encerraron y preguntaron acerca de un hombre, amigo que tenga... les dije que sólo conocía a una persona, pero esta, vivía en mis sueños... se quedaron mirándome a los ojos por varios minutos, luego, me llevaron al loquero.

pasaron los años y mi amigo aún está en mis sueños. esta vez goza de muy buena salud y tiene mucho dinero. hay veces en que me quedo en sus sueños y la pasamos bien... no me gusta salir o despertar de ese lugar, pero, siempre me despiertan y salgo a pasear por los pabellones del loquero... y cuando llega la tarde siento que mi vida no es tan triste que digamos ni menos miserable, a pesar que viva en medio de la inmundicia... porque, cierro los ojos y estoy lejos, acompañado y en una hermosa casa llena de camas y personas que duermen y duermen sin que les guste despertar... ese es mi lugar, pienso mientras sueño...


san isidro, febrero del 2008

disparos pe...


decidí salir después de ver una película en casa. era tarde y no vi una sola persona. di un paso, luego otro hasta llegar a la encalada de la ciudad. unos niños jugaban al fondo, eran tan naturales, lindos... sentí que así debía haber sido mi vida pero ya no podía dar vuelta atrás. cogí mi arma y maté a todos los niños. corrí sin darme cuenta que tras de mí habían mas niños que al verme disparar, quedaron como estatuas... les miré, acerqué y les di mi arma. mátenme, les dije. uno de ellos, el mas alto y grande cogió la arma y disparó al cielo... luego dijo que odiaba a esos muchachos, y que por el fuera no había visto nada. todos rieron y asintieron. los vi felices, demasiado para soportar semejante sentimientos. un momento, les dije una vez tenía el arma en mis manos. ¿por qué son felices?, pregunté. está loco, dijeron y retrocedieron pensando lo peor. les maté uno por uno, uno por uno... aun recuerdo sus ojos brillando por última vez, sus cuerpos desinflándose y sus manos abiertas listas a recibir su último regalo...

volví a mi casa y esperé, poco antes, encendí la TV y vi que buscaban a un hombre. dejaron teléfono y recompensa. llamé y pedí la recompensa. tuve que ir por el dinero, y antes me hicieron millones de preguntas. todas las respondí y todas me creyeron. sobre todo que soy maestro de niños en un gran colegio de la ciudad. salí y con el dinero de la recompensa, y ya explicado que fueron los chicos quienes se dispararon los unos a los otros, creyeron todo...

volví a mi cuarto y lo primero que hice fue comprar armas mas sofisticadas. las tuve al poco tiempo y luego, busqué acabar otro tipo de vida, no humana por supuesto, la mía por ejemplo…



san isidro, febrero del 2008

Monday, February 25, 2008

pequeñas esperanzas


estaba echado en mi cama cuando una mariposa, mejor dicho, una polilla se puso a dibujar tras su vuelo, arabescos... cogí un papel y dibujé o traté de traducir su experiencia... lo que sentí al verla posarse sobre mi pié fue muy dulce. recordé la novela de García Márquez, Crónica de una muerte anunciada. me gustó la idea y me puse a escribir acerca de las polillas. les puse un nombre igual al mío, pero con diferentes números. no sé cómo, pero, quedé dormido con mis ideas dibujadas sobre el papel. soñé, desde luego, con polillas, y una de ella tenía la cara de mi hermana menor. ¿vas a casarte?, pregunté. sí, pero no deseo que nadie se entere. respondió. la vi subir hacia el cielo celeste hasta fundirse en mis sueños e ideas... desperté y leí el papel que tenía en las manos. trataba de cuentos, sueños, poemas, ideas surrealistas, tantas cosas que tuve que guardarlas en mi escritorio. me vestí y salí a la noche, la luna estaba en su lugar, y, mi poema también... todo estaba bien, todo, todo...

san isidro, febrero del 2008

lámpara


escuché
siempre escucho
que el dolor vacía la belleza
que el color es ausencia de tristeza

no lejos de mi vida
encontré una caja
brillaba como foco
la cogí
la besé
la abrí...

dos hermanos salieron
dos hermanos murieron
dos hermanos vivieron

una calle asfaltada
ladeaba el camino luminoso
escogí el sendero asfaltado
y llegué a mi casa

dos hermanos esperaba
les pedí un poco de sal
me dieron vitaminas
y una poca de papel

escribí sin parar
hasta que la noche brilló
ante mis ojos estaba la belleza
que brillaba en el papel...



san isidro, febrero del 2008

sentado


sentado día a noche
enfrento a la hoja
no dice ni pío
nada
silencio sin silencio
debo hacerlo,
debo...

no sonaba
cuando escuché estas líneas
decían cuanto amaba
la vida
la muerte
todo silencio entre silencios...

debí llorar día a noche
cuando todo se hizo letras
sonidos escritos
cantos de aves,
secretos con puertas abiertas...

tanto se dio aquella tarde
que no era ni día ni noche
que brotó lentamente
una flor
con aroma de poema...




san isidro, febrero del 2008

Sunday, February 24, 2008

sentido mental


me muero es lo primero que pensaba cuando el Sol quemaba toda mi cara desnuda después de abrir la refrigeradora y el aire frío de la máquina me hacía sentir que estaba frente al cielo alto o al paraíso cerca de Dios o de alguna persona incapaz de saber lo que hace delante de semejante idea, sueño, señor, señora, por qué no si se puede ser lo que se quiere cuando se tienen todos los poderes dentro de una sola inmensa palabra aunque esta sea sólo español porque si fuera otra palabra no estaría escribiendo esto que sale de mis dedos, mente y que ustedes tratan de leer porque si no lo hacen habrán perdido el tiempo y yo también habré perdido no el tiempo porque el tiempo es demasiado grande para perderlo, uno puede perderse en él y no al revés como suelen decir las personas que saben o piensan demasiado acerca del tema como son los filósofos, antropólogos como mi gran amigo que está a punto de irse al otro lado del mundo buscando un poco mas de dinero, confort, o algo parecido al ideal de una vida de ser humano completo, lleno, feliz aunque tenga que ver con dinero, trabajo, viajes, sexo y mas, más, puesto que yo sepa, la felicidad no tiene nada que ver con las cosas del mundo ya que ella sí tiene que ver con el mundo interior donde todos tenemos las mismas oportunidades y es tan justo que sea de esa manera porque uno se puede imaginar que el cielo, la felicidad es para todos por igual, todos incluidos tu, y yo por qué no...

san isidro, febrero del 2008

Friday, February 22, 2008

... (tres puntos)


la diferencia entre los libros y los autores es increíble. puedo afirmarlo, soy escritor, uno de tantos que jamás serán conocidos ni reconocidos ni publicados... no es que no lo desee, le temo, le temo a esa fuerza que roba toda mi búsqueda de mi ser.
la primera vez que le vi estaba sentado en un café. era bella, alta, blanca y de ojos muy grandes y celestes... una bella alemana, pensé. se sentó frente a mí y nos cruzamos miradas. quedé turbado, ella... no lo sé, pero, al poco rato entro un joven alto y guapo y le dio un beso en los labios. bajé la mirada y el alma vino de vuelta mi vida, había navegado sobre las olas de la ilusión, aunque, fue hermoso ese viaje...
los libros que tenía eran bellos, uno de ellos era barato, regalado, es mas, así había sido. aún recuerdo a la anciana señora revolver los libros que no deseaba. los sacaba, los volvía a poner. los leía y los volvía a leer... no, decía, esto no, esto tampoco. al final, me dio cinco o seis libros. gracias, le dije y me fui de su gigantesca casa... nunca mas vengo a mendigar libros pensaba mientras subía al auto y arrancaba hacia casa. llegué y vi a mi madre mirando TV. ¿mas libros?, dijo. son un regalo, respondí. bostezó y siguió mirando TV.
mi amigo tenía mucho dinero, mujeres, amigos, salud... casi todo tenía, menos una cosa. no amaba, le gustaba que lo amaran. vas a sufrir, le dije. sonrió y con su bellos dientes salió en busca de una mujer que le esperaba con dos mas en un auto lujoso y lleno de aroma a sexo. sentí envidia, pero, así me tocó a mí, la total soledad y nada mas... aunque los sueños y las esperanzas son hermosas, pero, inasibles...
me encanta el libro que leo en estos momentos, pero, leo que a este autor le gusta otro autor, y así me doy con la sorpresa que todos son iguales a mí, tan solo que a mí, me gusta escribir mas que leer... y cuando leo y este es bueno, quedó pensando en todo cuanto leí... como si fuera olor que no me deja el alma...
ya cerca de los ochenta el hombre busca pensar en la muerte... en mi caso es así, aunque recién cuente con los cuarenta... debo tener el alma de un anciano y la mente ansiosa por conocer toda verdad absoluta...
empecé a escribir y cuando terminé no supe que título ponerle al texto, así que le puse tres puntos... creo que eso fue el mejor de todos, espero que sí, al menos esta noche en que el sueño me llama y la cama también, y el tiempo avance destrozando los vidrios de mi ilusión por la verdad absoluta...


san isidro, febrero del 2008

buscadores...


buscaba un libro, lo encontré, luego de hojearlo un rato, lo dejé. es que, había leído acerca de un romance nórdico y psicológico que me enganchó y me hizo salir en busca de una mujer. me mudé de ropas y bien aromado, salí en busca de una mujer, de un romance inesperado. tomé un auto y le dije al chofer: llévame a cualquier sitio. me dejó en la plaza central. era de noche y una que otra sombra deambulaban por la plaza. caminé y busqué una banca. hacía frío cuando una mano tocó mi hombro. asustado, volteé y vi que era una mujer. estaba oscuro, poca luz; estaba frío, poca gente. ¿qué deseas?, pregunté. busco a un hombre, dijo. sonreí, le tomé la mano y sentí que tocaba un pedazo de mármol... no importa, pensé, esto es un sueño, una parte de mi imaginación, el producto de mi lectura... bajamos hasta llegar al río y vimos una barca. subimos y empezamos a remar... ¿adónde vamos?, pregunté. busco a un hombre volvió a decir la mujer que no podía ver con claridad su rostro. está bien, me dije y seguimos remando hasta que los rayos del nuevo día nos envolvió en los brazos de la realidad... vi quién era mi acompañante y vi a una niña alta, ajada y de rostro sucio y enfermizo, sus ojos estaban cubiertos por lentes y sus cabellos grasosos eran largos como cuerdas o serpientes. ¿adónde vas?, pregunté. busco a un hombre, volvió a decir... ¿para qué?, pregunté. no lo sé, respondió... seguimos en la barca hasta llegar a una zona oscura y llena de gente sucia y enfermiza. encalamos y bajamos de la balsa. iba seguirla, pues me tenía asido de la mano, pero me detuve... sigue, que yo no sigo, dije. ¿por qué?, preguntó. busco a una mujer, respondí... me alejé y tomé un auto que me llevara a mi casa. llegué y luego, cogí otro libro... este trataba de cuentos de sombras, me gustó...


san isidro, febrero del 2008

Wednesday, February 20, 2008

hermanos


llegué de mi largo viaje y busqué la casa de mi hermano. toqué la puerta de la primera casa que encontré y pregunté por mi hermano. vive al final de todas las casas del mundo, dijeron. miré hacia el final de aquel lugar y vi una cantidad infinita de casas y todas del mismo tamaño, color, pero no todas tenían las luces encendidas... han pasado los años y aún no llego a la casa de mi hermano. me he quedado en varias casas del mundo, pero, siempre les digo a la gente que vive allí: voy a la casa de mi hermano. todos bajan la cabeza y me abren la puerta con profunda tristeza... salgo y continúo mi viaje, siempre...


san isidro, febrero del 2008