Friday, August 01, 2008

vuelos nocturnos


tengo eso que tienen todos en el alma que se llama piedad. miraba a mi amigo echado cuando decidí tomarle una foto. imaginaba lo que pensaba. mujeres, siempre mujeres, y, de cuando en vez, de niños... le quise despertar pero decidí salir al fresco y olvidarme de la gente, amigos, etc... mi vida estaba en paz y nada hacia nada por cambiarla. volaba alto, casi olía las estrellas y el estiércol de las aves. miré hacia abajo y vi mis huellas a todo lo largo de mis pasos por la vida. miraba siendo joven, viejo, etc. miraba a mis padres vivos. miraba, siempre miraba hasta que supe que todo lo sabía. recordé a mi amigo echado en la silla y le llamé con mis sentimientos. abrió los ojos y voló hasta donde me hallaba. ¿cómo me encontraste?, pregunté. nada, respondió, soñaba que volaba y cuando desperté, aun estaban mis alas en mi cuerpo. sentí un impulso y volé hacia los abismos de la eternidad. y, allí, te vi a mitad de desaparecer, como las nubes en los días de sol. quise ayudarte pero tu volvías al mundo de los miedos, sueños, y siempre, con los ojos de un hombre sin edad... te vi alejarte y antes de perderte de vista te di una monedas y mis alas... lo recibiste y con tus manos abrazaste el resto de mi cuerpo que se deshacía como pompas de jabón... adiós, te dije y tu te sumergiste en ese mudo bloque de los sueños de los dioses...


san isidro, agosto de 2008

Monday, July 21, 2008

la copa


dentro de un bar
tomaba mi copa
todos bebían
como sacos colgados...
le dije a un tipejo
si deseba hablar
sonrió
y dijo que no...
seguí bebiendo
hasta quedar solo
sentando en el bar
con mi copa a mi lado

dijeron que me vaya
cogí mi copa
y traté de salir
pero
no pude
me quitaron la copa
y supe que tendría problemas...

no supe cómo
pero allí estaba
lleno de sangre,
lleno de un mar de sombras
y con un dolor
metido en la mitra...

pude pararme
y llamar a un auto
pero nadie paraba
eran mas de las doce
y nadie paraba...

caminé hasta llegar a mi casa
toqué la puerta
y nadie salió
rompí la ventana
y entre a mi casa
subí a mi cuarto
y sí...
allí estaba mi copa
llena de eso
que te olvidar
todo dolor,
todo pasado
y
todo feo recuerdo...

dormí tirado en el piso,
como un perro sin dueño...

abrí los ojos
y sí
allí estaba
solo
tirado en mi cuarto
solo,
con la copa en mi mano,
mi copa querida
mi mano amiga
mi vida prendida de una daga perdida...


san isidro, julio de 2008

Sunday, July 20, 2008

la espera


todas las tardes buscaba mi destino. me paraba en el paradero del bus y esperaba que algo llamase mi atención. así estuve por mas de cinco años. una tarde me encontré con dos amigos de la infancia. me invitaron a tomar una cervezas. les dije que estaba esperando, que lo sentía. no importa, dijeron, espera, sigue esperando que te traemos las cervezas aquí. esperé a los dos amigos y al cabo de unos minutos, regresaron con una caja de cervezas. sabía que estaba prohibido tomarlas en la calle, pero ellos trajeron vasos descartables y sin pensar mas nos pusimos a tomarlas. hablamos de nuestros padres, esposas, hijos, amigos, y, al cabo de unas horas, ambos se despidieron de mí. quedé en el mismo lugar pero estaba mareado. no sé como, pero me cogió un sueño terrible y quedé dormido, totalmente dormido sentando en el paradero del bus.

cuando se le ve a un hombre echado en una banca del paradero, mareado, se llama a las autoridades y estos lo cargan y se lo llevan a la comisaría. eso hicieron conmigo, pero, mientras todo esto ocurría tuve un sueño muy especial... soñé que era un gran monarca, tenía una gigantesca fortaleza de color blanco, de paredes tan latas que mareaba verlas y estaba construida sobre un arrecife. era poderosa. mi familia estaba a mi lado, mis amigos también y cada noche, todos, nos poníamos a contemplar el mar y la luna. una noche me percaté que el mar estaba diferente, movido, demasiado quizá uno de mis familiares me dijo que mirara hacia el fondo, el horizonte, y, aunque no se divisaba con claridad el fondo, podía ver que las olas crecían y crecían hasta volverse terriblemente peligrosas para mi castillo. será un maremoto, pensé, pero, confiaba en mi castillo y mandé a todos a descansar dicha noche... quedé solo y de pronto vi que desde lo mas alejado de donde me hallaba vi un estruendo, como si hubiera reventado una estrella, o un cometa hubiera caído desde el cielo azul... no sé, pero, me puse a esperar, a esperar lo inesperado. vi como todo el horizonte se callaba, esperando algo especial... vi como hasta el mar temblaba y noté que el color de sus aguas se volvían de color azul eléctrico... noté que ya no reventaban las olas, no, ahora notaba que el mar se hacía como una inmensa piscina azul quieta como un gras y noté, además, que sus aguas se encrespaban de una manera diminuta, como si estuviera lloviendo, pero no llovía... me quedé extrañado cuando desde el zenit del mar y el cielo vi que brotaban como estrellas reventadas, seres mitológicos... allí estaba un caballo blanco con alas volando hasta pasar por mis ojos a no mas de unos metros, era inmenso y hermoso, poderoso; un centauro blanco corriendo a través de una nube pidiéndome un poco de paciencia, que ya vendría el fin de mi espera; un dios de cabellos blancos, con un tridente de luz salía junto a una hermosa mujer, banca como el mármol hasta llegar a posarse y sentarse a mi lado... ambs estaban desnudos y flotaban por los aires, mientras de los cielos bailaban como ángeles, seres hermosos, diabólicos, de todo lo inimaginable, y, blancos... nos miraban, esperaban nuestras palabras... el dios se puso a mi lado y con su tridente me atravesó la garganta, la cogió y se la comió, junto a su mujer. luego ambos dioses empezaron a despedazarme hasta quedar en un cúmulo de ideas sueltas, anhelos y deseos... mira, dijo la diosa, aún sigue esperando... ¿qué esperas?, preguntó el dios. no lo sé, respondí, pero, ya que ustedes están, podría decirme si, ¿soy dios?... sí, respondieron, para luego saltar por todos los muros del castillo e irse volando hacia el fondo del mar... yo era una especie de silencio, un punto pacífico, un sueño quizá, y, allí continuaba mi espera... no pasó mucho tiempo cuando vi que el día llegaba y lo que quedaba de mi existencia empezaba a flotar por los cielos, hermosos... vi como me unía hacia un sol maravilloso mientras toda mi familia decía adiós... no volví a mirarlos y cuando estuve cerca al sol, pregunté: ¿soy dios?... el sol me dijo con una gran y luminosa sonrisa que era mas que dios... era un sueño, un sueño de un ser humano... luego, desperté...

estaba dentro de una cárcel, junto a muchos seres del mal vivir. pedí ayuda y al cabo de unas horas me soltaron. ya en la calle miré hacia el cielo y el sol parecía gritarme con una sonrisa que era mas que un dios. sonreí y dejé de esperar, y, comencé a vivir como un ser humano... sí, eso fue lo que hice...




san isidro, julio de 2008

Saturday, July 19, 2008

habla memoria


sentía que nada valdría la pena cuando escuché hablar a una señora acerca de su vida anterior. iba a decirle que nada de ello podía comprobarse. me miró a los ojos y dijo que no importaba creerle, pues, hay cosas entre el cielo y la tierra que no se pueden explicar. continuó hablando a sus conocidos mientras yo salía a la calle a respirar otros aires. de pronto, en una parte del balcón vi que una estrella parecía mirarme fijamente... ¿que cómo podría saberlo?, pues, vi que esta estrella se puso a unos metros de mi cara... era una especie de puntillo brillante, una estrellita, diminuta pero estrella al fin y al cabo. quise tocarla pero empezó a alejarse de mis manos. ¿quién eres?, pregunté. me habló en un idioma jamás hablado por ser o existencia alguna, pero, le escuchaba dentro de mi, como si fuera aire que entraba a mi cerebro y entendía claramente todo cuanto quería decir. luego de un tiempo supe la verdad, que toda verdad se encontraba dentro de mi memoria, que ella podría contármelo todo. me dijo que cada noche cerrara los ojos y me concentrara en mis primeros recuerdos, que los visualizara para luego hacerlas vivas escenas dentro de mi conciencia... esto tomaría un tiempo pero luego podría ver a la inversa, conversar con mi memoria, pasado o algo así... le hice caso y durante mas de medio año hice cuanto me dijo la estrella. fue extraño pues en todo ese lapso de tiempo pude ver su brillo cerca de mi oscura conciencia. luego, una noche pude verme, sentirme dentro de un recuerdo. entré en aquel momento y me puse a observar cada lugar de aquel recuerdo... toqué las patas de la mesa, las sábanas que cubrían mi cama, las manos de mi madre y mi padre, y luego, pude acercarme a ellos y hablarles... dijeron todo cuanto quería escuchar... lo que mas me extrañó fue que, cuanto decían, parecía ya saberlo. se los dije y ellos dijeron que todo estaba en mi memoria y en cada memoria de cada ser humano existente, que eso era cuanto debíamos saber para entender que todo cuanto deseamos es ser felices, simples y con la paz en nuestras almas... ¿qué fui antes de nacer?, les pregunté. sonrieron y luego ambos se esfumaron, como el humo de un cigarro. iba a dejar aquel momento pero quise seguir tocando y tocando cuanto veía, como arañándome al lugar en que me hallaba, de pronto vi el retrato de un tipo, ya bastante mayor... era el abuelo de mi madre. le pregunté si me conocía en sus tiempos... la foto dijo que no, pero seguimos hablando de sus tiempos, de la gente que vivía con él... fue extraño pues me pareció haberlo sabido de siempre... de pronto vi que estaba en una sala de operación y yo estaba en ella, vestido todo de blanco y con algo rojo en mis manos, mientras no mas de tres personas me miraban y decían: doctor..., doctor... sí, les dije. el corazón, el corazón..., respondieron. mis manos tenían un corazón aún latiendo. vi este músculo vibrando en mis manos, aún cálido; luego, mis manos dejaron de ser mías y operaron al paciente. este tenía el rostro cubierto. era intenso el momento, las luces me hacían sudar, hasta sentía el latir y respiración de cada persona que se hallaba conmigo. de pronto, todo terminó. las personas empezaron a aplaudir mientras yo les miraba sus rostros cubiertos por mascarillas blancas... dos eran mujeres, bajas y regordetas, ya mayores... y el otro era un joven de ojos azules, alto y delgado, bastante agotado y nervioso, como si fuera su primera vez. les seguí mirando y ellos me hablaron con sus ojos, diciéndome que era un gran cirujano, ya mayor y singular entre muchas personas... no sé porqué quise dejar de escucharlos y mirar al paciente, y vi que era una persona que había visto en una oportunidad, que lentamente se desvanecía en mi recuerdo. quise hablarle pero no fue necesario, pues este me decía algo sin mover los labios... fue bello lo que decía... hablaba de seres de otro mundo, mitológicos; hablaba del otro lado de lla vida... no quise saber mas y sentí volver a mi momento real... abrí los ojos y luego decidí salir a la calle a caminar, a pensar. de pronto, en una esquina vi a la anciana, parada en un poste, con un perro blanco... buenas noches, le dije... buenas noches..., doctor, me dijo. seguí caminando hasta llegar a una tienda y comprarme unos cigarrillos. luego, decidí irme a casa y ponerme a escribir...


san isidro, julio de 2008

Friday, July 18, 2008

perdidos


Sentí confianza con mi sombra y tuve que hacer un pacto con Dios. Cogí una papel y puse mi nombre y apellido. Luego, lo puse sobre la pared y junto a mi sombra, apagué las luces… Todo se hizo negro, como el color de mis letras. Dios se puso a mi lado. Era como un puntillo en el cielo. Le dije que le respetaba. Era extraño, pues, me respondió lo mismo. ¿Sí?, le dije para luego encender la luz y ver el puntillo alejarse por la ventana de mi cuarto. Corrí hacia la ventana y le vi pegado a mi cielo. Le amo, le dije a mi sombra, mientras él tan solo escuchaba, como siempre. Soy feliz y no sé si eso es lo que mas quiero… Soy Mon y eso es poco lo que se. Debe ser que he nacido un día negro como el color de mis letras y mi sombra. Apago las luces y trato de ver pero mi sombra se hace uno con mi ser… Es agradable sentirse bien, acompañado, escuchado y en total silencio… Miré la ventana y Dios me amaba a lo lejos y en mi sombra… ¡Te amo!, grité. Pero, tan solo escuché el maullido de un gato, a lo lejos, en las calles solitarias y pasada la media noche, con una sombra a mi lado. Volví a gritar y lentamente todas las ventanas empezaron a encenderse, gritando lo mismo que todos los días… ¡Loco!. Apagué las luces y lloré toda la noche, consolado, mientras con una vela, escribía otro poema… Bello, dije apenas terminé de escribirlo… Bello, sí, la vida es así. Mis letras son así…


San isidro, julio de 2008

LA ESTRELLA


no sabía nada de la vida…
cuando el piso se hizo agua
cayendo como un pedazo de papel
hacia el fondo del largo cielo...

en mi viaje
una estrella dijo que me amaba
respondí que agonizaba...
la estrella dijo que me amaba
hasta mas allá
donde los sueños se hacen días
y las noches sueños...

llegué al fondo de un abismo
una vieja sin ojos extendió sus manos
los cogí fuertemente y sentí que me enfriaba...
es el fin, pensaba
mas ella
la vieja de ojos secos
tan solo me llevó
como si fuera una cometa
volando por los cielos
sintiendo que era aire
o que alguien me respiraba...

fue así como dejé
este valle de lamentos
y ahora que veo desde lejos
me río de contento, de loco
al ver un mundo de hormigas
con alma de poeta
con aguas tristes y sin corriente

y esto que lamento
cuando me respiran nuevamente
es una especie de silencio,
una paz sin ternura…

y así quedo
para siempre
escuchando al pequeño ángel
cantarme por siempre jamás
lo mucho que me amaba...


san isidro, julio de 2008

Thursday, July 17, 2008

bajo mis letras


he concebido un largo y eterno sueño. duró no mas de un instante, pero, qué bello fue mientras volaba por sus aires... mis padres yacían bajo techo y todo hombre y mujer oraban por mi largo vuelo... es que, estaba en el cielo, rumbo a las estrellas cuando el Sol quemó mis alas y mi alma toda, quedando de mí tan solo un instante de sueño que cesó cuando fui uno con la luz. debe ser que soy su esencia pues mas dicha jamás sentí en vida o muerte, no sé... debe ser que este sueño ha sido el más alto de todos ellos porque aún no sé qué es mas real que la realidad que respiro cada día... y si les contara que hay tras ese fogonazo de luz, les diré que hay seres como tu, como yo y mi madre que salen y entran de sus casas color verde azucena en medio de prados verdes como las alas de un perico. es hermoso verlos sonreír pues tienen los dientes blancos como el algodón y sus epidermis suelen ser rosadas como el poto de un bebé... y si les dijera cómo son las noches les diría que no existen pues la luz no se oculta por nada y no hay cansancio ni calor ni sed, tan solo hay eso que nos hincha el pecho de gran contento y gratitud. debe ser que ese sueño ha sido mi destino, mi largo final de este valle llamado real... y si les contara mas, sería necio el hacerlo pues es mejor comerse el manzano que hablar de él... eso dice los que yacen bajo cada libro clásico, y, los he leído con tanta fruición que lloro de contento al saber que no hay mas engaño que la propia realidad, la cual se ve en parte y no completa porque no se puede ver mas que con dos ojos y los otros de los demás... hay que ver las allá de los cielos y eso se consigue con ese sueño que suelen tener los que han sido marginados por el margen de la realidad... sí, es así...


san isidro, julio de 2008

Wednesday, July 16, 2008

como cualquier cosa

llegué al taller y le vi. estaba sentado en mi silla, descansaba con un libro bajo el brazo. le toqué el hombro y este abrió los ojos. me dijo que como estaba. bien, le respondí. ¿pero, y tus cosas, tu casa, tus hijos, tu... vida?... nada, le dije, todo pasa, todo pasa. algún día pasaremos, tu, yo, este taller, aquella gente que pasa por la calle, el auto que acaba de cruzar por la pista... me miró a los ojos y luego me dijo algo que no olvidaría: no dudes del poder de la respiración. mi amigo cerró los ojos y se puso a respirar por varios minutos. yo también hice lo mismo. respiré diez veces, pero, quise respirar diez veces mas por todo la malo o bueno que ocurría en mi vida y así lo hice. cuando llegué a las veinte decidí hacerlo por cada persona que conociese y lo hice hasta llegar a doscientas respiraciones. cuando terminé, una paz empezó asomarse como el sol de una mañana de verano... abrí los ojos y mi amigo había desaparecido, pero su mensaje y su imagen quedó grabada en cada respiración que inhalaba y exhalaba... luego, entré al desolado taller, con toda la maquinaria quemada, restos de un accidente, una pérdida como cualquier cosa... empecé a limpiar todo hasta que sólo quedó un espacio lleno de escombros, con retazos de muebles, y mucha de esas cosas... de pronto, volví a ver a mi amigo. esta vez estaba con la mirada perdida y los labios como colgados, babeando... no dudes, dijo. y acabando de decir esas palabras, cogió una daga, cortándose la garganta, chorreando su sangre por todo su cuerpo, por todo el taller. lo dejé desangrarse mientras la gente que miraba los escombros y a mí, seguía su camino, como cualquier cosa, hasta quedar todo cuanto veía rojo. traté de acercarme a mi amigo pero este ya no estaba. ni su sangre ni su voz, ni sus huellas... otra ilusión, pensé, mientras todo volvía a colorearse nuevamente. seguí limpiando el taller hasta que se hizo de noche y mientras apiñaba los restos del taller, volví a respirar, una vez, luego otra y otra y otra hasta que sentí que todo volvía a ser como debía de ser, y como cualquier cosa... sí, así fue...


san isidro, julio de 2008

Tuesday, July 15, 2008

ESCRIBIENDOLE A MI PADRE


tenía todas las fotos sobre mi mesa, sin embargo, no encontré la que buscaba. las volví a revisar pero igual, nada. llamé por teléfono a mi hermana si tenía una que otra foto de mi padre pero no tenía tiempo para buscar. le pedí si podía ir yo a buscarla, y me dijo que ya eran pasada la media noche y, si no estaba borracho. colgué. empecé a pasearme por todo el cuarto y de repente me detuve frente a la ventana que daba a la calle porque escuché disparos. me acerqué y vi a un tipo mayor de edad con un rifle disparándole al cielo. no dejaba de disparar y yo pensaba que de un momento a otro vendría la policía y se lo llevaría. de pronto, el tipo apunto hacia donde estaba yo y no supe qué hacer. iba a esconderme pero me quedé congelado. ¿qué me miras?, preguntó. por qué no sigues buscando tus fotos y me dejas matar a una que otra estrella... no supe qué decir y salí de la ventana para hacer lo que me decía. apenas toqué las fotos encontré la que buscaba, y que había buscado desde la mañana. iba agradecerle al tipo pero cuando salí de la ventana no había nadie. miré las estrellas y no encontré una sola... las ha matado, pensé. cogí la foto de mi padre, le puse un marco y lo puse encima de mi escritorio, luego, me puse a escribir un cuento acerca de mi padre y de los locos que buscan fotos de sus muertos...

iba bien la cosa hasta que alguien tocó la puerta de mi casa. miré por la ventana y nada, no había nada... iba volver hacia mi escritorio cuando escuché que alguien hablaba por la puerta de mi casa. me acerqué y escuché la voz de mi padre y la del tipo que hacía poco estaba matando estrellas. me fijé por la ventana y nada... desvarío, pensé. me dije que mejor me echaba a dormir y así lo hice y apenas estaba conciliando el sueño sentí que dos manos cogían mis pies. me levanté pero no vi nada, nada de nada. fantasmas, pensé. me senté frente a la foto de mi padre y empecé a rezar como si fuera mi santo. fue extraño, apenas estaba rezando quedé dormido como un perrito, enroscado en las patas de mi escritorio... sí, soñé con mi padre y este me decía que no debía desvelarme, podría enloquecer o, volverme un genio...


san isidro, julio de 2008

Wednesday, July 09, 2008

mañana o nunca


podría cambiar mi vida mañana, cuando enfrente la realidad de que soy un pericote viejo, un tipo que ha fracasado y que no se arrepiente porque hizo su mejor intento, aunque ello sea propiedad de los mediocres, de la gran mayoría. podría cambiar mi vida mañana, pero, qué importa si todo cambia, tal vez mas temprano o mas tarde, en verdad tan solo deseo la paz, la total paz luego de tanto dolor... hubiera no existido, pero ya estoy vivo, hoy, solo hoy, solo hoy existo... mañana, no existe, tan solo el ahora y ese cuadro donde se cruzan existencias sobre este mundo tan bello... sí, mañana o nunca, es lo mismo. lo real siempre es ahora y ahora escribo... mañana, el mañana está lleno de sentimientos, anhelos, angustias, etc... el ahora es todo lo que tenemos... y, eso es lo que único que tenemos...

san isidro, julio de 2008

Monday, July 07, 2008

no entiendo


le vi echado en el piso, boca abajo... dos gendarmes le tenían apachurrado como un perro, un ladrón, y, en efecto, eso era... ¿es su auto?, me preguntó uno de los gendarmes. sí, respondí. me dijeron si le faltaba algo... revisé el auto y todo estaba en su lugar. me contaron que encontraron al ladrón dentro de la camioneta, con una arma punzante y con esa pinta de todos los ladrones. lo apiñaron y lo pusieron en el piso. llévanos a la central, dijeron. los llevé y vi cómo apaleaban al pobre ladrón. pensé el por qué no lo soltaban si no había robado nada. me contestaron que bastaba el hecho de la intención y el de encontrarse en situación para ser arrestado. callé y firmé mi declaración, mientras miraba al muchacho de no mas de treinta años. era alto, pelo negro y corto, mal vestido, rostro angustiado y unos ojos que se cruzaron con los míos, pero en ellos no había mas que vergüenza y dolor. quise decirle algo pero no me salían palabras. miré sus zapatos y estaban lleno de cortes y con los pasadores sueltos. antes de irme volví a fijarme en él y vi que volvían a golpearlo si piedad, mientras este no decía ni se quejaba de nada... bajé la mirada y seguí mi camino... no lo entendía…

por un instante quise ser el ladrón. llegué por la noche a mi casa y me eché a descansar y a imaginar ser el ladrón. le vi encerrado, llorando, gritando mudamente su desgracia... mirándome, jurándome venganza total... le vi conversar con varios como él y decirles su historia, que era la primera vez que estaba en la cárcel. lloraba por las noche y pensaba en si hubiera conseguido llevarse mi auto... nada de golpes, nada de nada, tan solo llevar el auto al garaje de desmantelamiento y cobrar lo que debía. volvía a su casa y gozaba el dinero con su mujer. tomarían largo durante el fin de semana y luego, olvidarían todo... pensaría que debería volver hacerlo, pero, mas adelante... recordaría al tipo robado. y sí, aún lo recordaba bajando del auto, con sus bolsas y esa cara de paz que no había visto jamás... sí, era una pena si le hubiera robado. que lindo hubiese sido si tuviera trabajo, un lugar para compartir, pero jamás tuvo la oportunidad... todo fue golpes, golpes, hambre, miseria desnuda... el tiempo pasaría y quizá un día, ya mayor, encontraría al tipo de robo, a ese tipo con el rostro mas pacífico que hubiera visto jamás... seguiría su paso y no volvería la mirada... sin importarle mas nada, tan solo unas gotas de inconciencia… y una total falta de interés en entender…

desperté siendo nuevamente yo mismo y bajé a tomar un poco de café y a volver a escribir. era una buena idea, pero lo dejé para otra oportunidad. salí a trabajar y todo cuanto pasó fue muy malo, pero siempre encontraba una salida a todo. mis padres aún seguían vivos y mis hermanos me querían... una tarde bajé de mi taller y mi auto no estaba. lo había robado. no entiendo, pensé, qué he hecho para que ocurra este incidente. pasaron los días y jamás volví a ver a mi auto. no lloré pero lamenté mi desgracia. una tarde, ya con el ánimo en el piso fui notificado por el intento de hurto. fui y di mi declaración. pregunté por el muchacho y me respondieron que estaba aún en la cárcel. ¿por qué?, pregunté, si no me llegó a robar nada... es que, me dijo la jueza, no tiene abogado... le dije que ya no tenía auto, y, por lo tanto, no existe prueba del delito. me miró y no dijo nada... se limitó a llenar sus papeles y yo a recordar a mi auto y a ese muchacho encerrado por algo que al final me sucedió... y ambos, aún no lo entendemos...

san isidro, julio de 2008

Sunday, July 06, 2008

miradas


siempre me gustó ser un gigante...
no supe el por qué
nunca pude serlo
quizá sea un regalo
jamás abierto por mis manos...

las cosas suceden sin permiso de nadie
la vida es una carga
apenas abrimos los ojos
saliendo de un largo sueño...

me gustaría ser muy grande
y coger
con mis manos
el cielo
las estrellas
un avecilla
un manzano lejano
un sueño escondido

y si no es posible
mejor
me echo
cierro los ojos
y me pongo a volar
con mis alas de papel
y mi alma impresa en un poema...


san isidro, julio de 2008

Thursday, July 03, 2008

FUENTES DE PODER


estaba en un estado laxo. creía que todos mis anhelos podrían ser reales mientras escribía sus líneas. la noche llegó y aún seguía en mi vigilia de línea tras línea, sonriéndole a la página, a la pared, a las fotos queridas, a esa planta que aún no está en mi cuarto pero que sería lindo que estuviera... me detuve un momento para ir al baño. cuando salí estaba mi imagen sentado, escribiendo, laxo. me puse a su lado y le miré cada uno de sus gestos, cada uno de sus dedos que no cesaban de tocar la PC escribiendo línea tras línea. todo estaba en silencio cuando decidí tocar mi imagen. apenas me toqué, caí al sueño profundo y en ese sueño, pude conversar con mi imagen, solitaria como yo mismo. hablamos de nuestros anhelos, sueños, tristezas, todo, todo... desperté sentado en el baño. me quise levantar pero mis piernas estaban acalambradas. con suerte me arrastré hasta llegar a mi escritorio pero no había mi imagen, tan solo muchos textos escritos por él. el día se asomaba y fui hacia el espejo y me miré la cara. sí, era mi imagen, fidedigna... toqué el espejo, le grité, besé, masturbé, y luego, seguí fluyendo en la inercia de mis responsabilidades, hasta que llegara la noche y empezara a vivir pero de otra manera, quizá, mas intensa...

san isidro, julio de 2008

Sunday, June 29, 2008

enanismos


me agrada escribir. en este caso fue diferente. una poesía declamada es como el grito de un mudo, no se entiende pues toda la sangre le brota por sus venas... sí, esa es mi pasión... dicen que un enano fue visto por mi casa. siempre fui crédulo por ello, cada noche, encerraba las puertas de casa y bajaba todas las persianas, pero, aún así, sentía los pasos invisibles de aquel enano. una noche cogí una vela y me puse en vigilia, y, a eso de la media noche vi al enano. hola, le dije. este me miró y preguntó si tenía un deseo. le dije que no, que los temía. nunca en mi vida he escuchado semejante risa, hasta se puso a rodar como un mono, siempre gastando su carita y moviendo las manos como si fueran de plástico, o, como un juguete lleno de electricidad. cuando se detuvo, se me acercó y me entregó un paquete. toma, me dijo. cogí el paquete y pude ver sus extraños dedos que no eran mas de cuatro, y que tenían uñas azules y puntiagudas. y sus bracitos eran como ramas de un viejo árbol, pero, no me asusté y cogí el paquete. tómalo jovencito y sueña, sueña, sueña... extrañamente, mientras decía esto, quedé dormido y tuve un sueño muy lindo de patos y niñas, todos ellos con ojos celeste nadando sobre aguas blancas como la leche... cuando desperté aún tenía el paquete del enano. lo abrí y vi que eran miles de hojitas en blanco y un lápiz azul... mis manos tocaron aquellas hojas y automáticamente se pusieron a escribir acerca de aquel sueño que tuve... desde aquella fecha nunca he vuelto a ver al enano, pero, nunca mas he dejado de escribir, y menos de soñar cosas hermosas y dulces... debe ser que el enano se ha metido en mi casa o, dentro de mí...

san isidro, junio de 2008

Friday, June 27, 2008

buenas visitas


llegó el miedo. lo tomé con las manos y esta quemaba, duro, duro... solté el miedo y mis manos ardían como leña al fuego. quise gritar y el dolor vino a mi cabeza. ¡grita!, dijo. no pude hacerlo y vino la calma y una voz en susurros que decía: calma. sonreí y cuando vi mis manos negras como el caucho me dije que enloquecía, pero el dolor ya no estaba, no había mas que risas por todos lados. vi a la locura enfrente de mí que no cesaba de hacerme muecas y gestos y bailes tontos que tuve que cerrar los ojos cuando vino la conciencia y ella me dijo una cosa que nunca olvidaré: ya pasará... abrí los ojos y vi al tiempo pasar por mi lado con sus pesados pies sobre todo lo creado. me gustó verle y le llamé para que me llevara a su lado, pero el tiempo no quiso darse la vuelta y tan solo bufó como un toro de lidia. sonreí y vi que tras de mi y a mi alrededor no había nada, absolutamente nada. quise decir algo, pensar en algo pero nada, tan solo la nada absoluta y su voz que parecía decir que estaba en el presente y ese sacro lugar solo hay espacio para la nada y para mi existir. di un paso hacia adelante y todo cuanto me rodeaba empezó a colorearse y luego nacieron de un punto brillante miles de formas que se mezclaban con los colores que como peces nadaban por aquel lienzo blanco de la nada... seguí mis pasos hasta llegar a unas aguas de color amarillo pato. me gustó y quise beberla. sentí, mientras esas aguas pasaban por mi garganta que todo se hacía amarillo dulce. fue bello, tanto que supe que debía dislocarme las manos para dejar de escribir, pero vino la tristeza, la melancolía y nunca jamás dejé de escribir para ti y para mí... fue bello, pues, me leí y mientras lo hacía, todo se puso de color blanco y negro... fue bello y supe que muy pronto volvería a existir en el tiempo...


san isidro, junio de 2008

Saturday, June 21, 2008

padre nuestro


veía todos los días el diario y nada, nunca salía nada importante para mi vida. todo lo que salía eran cosas interesantes, entretenidas pero allí quedaba todo. la vida continuaba y mi vida seguía arrastrándose como un tren sin freno. supe una verdad mediática que en verdad no la entendía pero la sentía profundamente, iba a morir, y eso, nada podría cambiarlo. algún día dejaría de ver las cosas que veo y no sentiría nada mas que oscuridad y la nada absoluta. recuerdo a mi padre diciéndome que todo era una "m". le escuchaba pero yo era joven y la vida tenía las puertas abiertas para mí. y ahora que estoy como mi padre, veo que todo tiene algo de su verdad, pero las palabras no son la verdad ni los textos, nada es como la vivencia personal. dejé de pensar y decidí tomarme una sopa. me senté en la mesa y la tomé, y cuando estaba por levantarme para tocar el piano, o ver la TV, escuché que alguien me llamaba desde el lugar donde solía escribir. subí las escaleras porque la sala de escritura quedaba en el segundo piso y vi que la persona que me llamaba era mi padre, ya muerto hacía mas de veinte años junto a mi madre cuando cayó enfermo de eso que le da a los viejos, o, a cualquier persona, cáncer creo que era, y lo digo así porque nunca fui a la clínica ni a su velorio, de tal manera que todos mis demás familiares me llamaron loco, gusano, insensible, etc. ¿qué deseas?, le pregunté a mi difunto padre o a esa presencia que no podía entender pero que al revés de asustarme, me daba confianza, como si fuera una parte de mi vida, o que uno de mis recuerdos se hubiera materializado. me equivoqué, me dijo mi padre para luego sentarse sobre mi escritorio y ponerse a escribir, o algo por el estilo sobre un papel en blanco. ¿qué haces, padre…?, pregunté. me equivoqué, volvió a decir, la muerte es una "m", la vida no... entonces, ¿debo de matarme?, pregunté. sonrió y dijo que no era necesario, que todo viene así como el día y el sol, que esperase pero que aceptase todo con alegría y con el corazón lleno de fe en el devenir de las cosas, pues, la vida en sí misma es maravillosa. gracias padre, le dije y luego le dejé en mi cuarto para irme a ver por la ventana las cosas que suelo ver noche tras noche y día tras día desde que mis padres me dejaron solo en el mundo, sintiendo que muy pronto sería, al igual a ellos, polvo entre polvo y, algo así como sentimientos cruzados o mezclados, o nada de todo ello... miré uno que otro auto que pasaba por las calles de mi viejo barrio. vi a un mujer que se detuvo frente a mi puerta. pensé que fuese mi madre pero no, esta era muy joven. de pronto, sacó una linterna y me apuntó hacia mí. ¿eres tu?, preguntó. no supe que responder pero me atreví a decirle que no, que no era la persona que buscaba. Está bien, respondió para luego apagar la linterna y seguir caminando hacia la siguiente casa, quedarse parada y esperar a que alguien abriese la ventana… la vi por un momento pero luego la vi alejarse sola y con su linterna apagada hasta perderse en una esquina de la ciudad… qué te parece, le pregunté a mi padre. pero ya mi difunto padre se había ido no se hacia donde, y en vez de estar él estaba una ruma de dibujos sobre mi escritorio. me fijé qué era eso y vi que era un dibujo en donde una chica joven tocaba la puerta de mi casa y con una linterna me disparaba a la cara, quemándola como si fuese de cera… me asusté y guardé todos los dibujos en uno de los cientos de cajones de mi gigantesco escritorio. salí de la sala de escribir y cuando estaba por acostarme escuché que alguien tocaba la puerta. abre, me dijo mi difunto padre. tengo miedo, le dije. no temas, a lo mas, morirás, dijo. sentí de nuevo confianza y bajé las escaleras para abrir la puerta. la abrí y no supe mas pues una luz cegó mis ojos y no pude ver nada hasta que la mañana llegó y vi que estaba tirado sobre la puerta de mi casa con varios vecinos, enfermeros y hasta niños, mirándome qué era lo que me ocurría. me levantaron, pero les dije que me había desmayado, accidentalmente. los enfermeros me guiaron hacia mi cuarto, me revisaron, y luego, me dejaron solo. gracias, les dije. y cuando estaba solo, cerré los ojos y vi de nuevo a mi padre, con la chica de la linterna y ambos, jugando a los dados. me acerqué a mi visión y vi que en cada cara de los dados estaba yo… ¿ese soy yo?, les pregunté. no, respondieron, ese ya no eres tu, ese ya se perdió… no entendí nada y abrí los ojos. me sentí mejor y seguí caminando por toda la casa hasta que cogí el periódico y todo era lo mismo. nadie hablaba de mi vida ni menos de mis sueños y locuras…


san isidro, junio de 2008

Thursday, June 19, 2008

desengaños


siento dolor en mi corazón. debe de ser que soy diferente al resto de los demás que suelen rascarse la nariz y todo lo olvidan. soy diferente porque todo lo creo. lo que escucho, lo que no, lo que bebo, lo que siento, todo lo creo... y por ello me tropiezo en cada escalón de la vida hacia la muerte. me gustaría que todo fuera un sueño pues, debo confesarlo, he fracasado en toda empresa en que me halla metido y por ello, sufro, aunque sé que cuando me muera nada pesará sobre mí. y ahora que escribo estas líneas me siento mejor, es como si derramara toda la hiel, la energía acumulada en dolor sobre este espacio virtual. me gustaría que todo sea un sueño y que la gente entienda que nada es real, y que si hay algo así, eso es el amor... me gustaría volver amar sin medida y sin miedo, pero, debo decir que tengo miedo por ello porque no hay salida de esa casa tan querida del amor. me dicen cobarde, loco, orate, pelícano, embrión de loro, de pulga, etc. todo me dicen pero yo tan solo bajo la cabeza y siento tanto dolor en el alma, pues sé que nada es real... nada, ni tu ni yo ni el aire que volveremos a respirar...



san isidro, junio de 2008

Monday, June 16, 2008

Por última vez


Paseaba por las calles, rumbo hacia mi trabajo cuando vi por última vez al petirrojo. Un ave rojo y negro que cambia mi vida cuando se cruza por mis ojos... Sonreí y recordé la última vez que se apareció. Tenía mucho trabajo y era feliz con lo mucho o poco que tenía. La vida era simple, linda cuando todo empezó a caerse como castillo de naipes ante mis desolados ojos. Sufrí y sentí que vivía sobre alfombra de barro... No dormía, soñaba feo, no escribía. Mi vida era un caos hasta que supe que todo era un juego divino, y que como todas las cosas, pasaría. Casi postrado sobre el piso y a punto de llorar, la verdad se posó sobre mis manos. La miré una eternidad y ella, como siempre, se fue volando; entendí su mensaje y mis manos hablaron como nunca, poniéndose a escribir... Supe tanto, mientras lo hacía que, entendí lo bello que son las cosas malas y buenas en la vida. La vida, la muere, el dolor, la alegría, todo, todo tenía sentido cuando tienes adonde llegar y un lugar adonde descansar.

El clima era bello y un nuevo despertar bañaba mis manos con sus huellas quemándome sobre la página de papel, pues, sabía tanto y nada al mismo tiempo que comprendí y escribí lo justo y necesario...

Como les contaba, caminaba cuando el ave se presentó y pasó frente a mi vida. Volví a sonreír, la nueva vida me esperaba como las palmas abiertas de mis manos... Todo cambiaría, y así fue, volví a escribir este poema de paz, esta canción que brota de mi alma y que cambia y cambia, como todas las tardes, como el rostro de mi madre, como el viento que sopla las ramas de un viejo árbol, como todo, como todo, y por última vez...


San isidro, junio de 2008

Saturday, May 31, 2008

espejismos


llegué a la casa de dios
toqué la puerta
se abrió sola
salió un hombre
hola, me dijo
¿quieres entrar?, preguntó
no, respondí
anhelo conocer,
conocerte...
si tienes corazón,
pena,
amor,
odio,
y,
si me conoces...

dios bajó la mirada
y con una de sus manos
cogió un espejo
me lo dio
y luego
abrió la puerta
invitándome a partir...
¿adónde voy?, pregunté
dios sonrió
y con sus poderosas manos
cerró la puerta de su casa...
salí y recordé el espejo
me miré
y vi la cara de dios...
sonreía como yo
pero
sentía que aún no le conocía...
dejé el espejo
y volví a tocar la puerta de dios...
pero esta
nunca mas se abrió...
partí hacia mi casa
dejando el espejo a un lado
pensando en el rostro de dios
dibujado en cada uno de mis gestos...


san isidro, mayo de 2008

Friday, May 30, 2008

algo así como escribir


dicen que crear gasta mas energía en el ser humano que cualquier otra actividad, ya sea física o mental... eso decían, pero, en mi caso es diferente, no puedo vivir si pintar, fotografiar, escribir, cantar y todo cuanto hago es nuevo, mío, de mí, y de nadie mas, aunque la halla escuchado de otra manera, así como Picaso con Velasquez en "las mininas"... no tengo certeza, pero esta noche escuché una canción de un músico ruso, llenado Rashmaninov. lo escuché y mientras paladeaba mis sentimiento con los tonos de la melodía, sentía que no estaba solo, que había miles de almas que, al igual a la mía, disfrutan porque sí... apenas terminó la melodía, llamada La isla de los muertos, Op. 29 (poema sinfónico), tuve ganas de dormir. me eché en la cama pero el latir de mi corazón no cesaba, era como si me hubieran prendido los motores adicionales. me levanté y busqué algo que hacer. vi la ventana de mi casa sucia. cogí una franela y la limpié, a eso de la media noche. terminé y luego fui al baño y lo limpié totalmente, cada rincón, cada pedazo de loceta lo hice brillar. cuando me sentí satisfecho descansé un momento, pero sólo fue un momento... el corazón tiene voluntad propia y se adueña de uno cuando quiere. cogí una hoja de papel y me puse a escribir algo, lo que sea, la noche misma que me bañaba. terminé el poema y lo puse en mi bolso. seguí andando hasta llegar a la casa de mi hermana mayor. era mas de la media noche, y había una luz que no moría. corrí antes que se apagara. toqué la puerta y salió el esposo de mi hermana. sin decirle nada, entré y busqué un piano... y sí, allí estaba y recordé a Rasmaninov. mis dedos fluyeron, pero yo no era el músico ruso, no, era un simple personaje sacado de libros baratos de diarios de escritores desconocidos. cogí un báculo y empecé a tocar las rejas de las casas... me gustó mucho, pero no así a la gente, pues, salían sin parar como hormiguitas de sus casas. tengo sueño, me dije y corrí como un perro tras una perra, hacia mi casa. anhelaba ese espacio de libertad que me da mi escritorio. entré y no había nadie, recordé que toda mi familia había dejado de existir. encendí la cocina y puse algo a freír. de pronto alguien tocó la puerta. pensé: es la chica de mis sueños. sonreí y miré a través de la ventana. no había nadie, alucinaba... ya, me dije. estaba agotado de tanto crear, y, sin decir nada a nadie, decidí dormir un buen rato. no recuerdo el tiempo, pero fue largo. estuve sentado frente a Rasmaninov, con un piano a su lado. le pedí que tocara para mí, lo hiso. la noche murió y el día abrasó mis recuerdos... no supe mas nada. salí de aquel lugar y entré en una casa llena de voces sin cuerpo, y todos reían. ¿qué es esto?. una voz me dijo que no pensara. imposible, pero hice el intento. el ruido se gastó y salieron de todas partes de aquel lugar, miles y miles de aves de color negro como la noche. les vi alejarse hasta que sentí escribir algo, lo que sea y, por suerte, escribí muy bien...

sam isidro, mayo del 2008