Sunday, January 06, 2008

CAMINOS ERRADOS



siempre esos pasos
ese aliento que flota lejos y cerca
como nubes que tocan nuestro cielo...

sé y falla
porque así se hace nuevos senderos
y se rompe el miedo
que muchos sueñan bajo catre

y en tu cuarto
aquel amigo sobre hombros de yeso;
allí respira la vida
como esas hojas sueltas
bajo árboles de un paraíso corrido…

sé y vive este ahora
como un niño que cae
bajo brazos amados,
bajo ojos amorosos,
bajo todo cuanto amamos...


aunque el camino
tengan huellas
y esas
sean tuyas
solo tuyas
aunque sean erradas...


san isidro, enero del 2007

Saturday, January 05, 2008

decisión


tenía mas de doscientos años y aún no se decidía a morir. echado en la cama veía pasar todo: el tiempo, la gente, todo... una tarde vino la muerte, aunque no era la primera que venía a verle, y le dijo si ya podían irse. el anciano sonrió con las pocas fuerzas que tenía y volvió a jalar ese hilo invisible de la respiración, respondiendo que aún no se decidía. la muerte soltó su manto y como una sombra se esfumó entre el día que llegaba como una paloma. el sueño llegaba al anciano que aún no decidía morir, diciéndole que era mejor que descansara... aún no, respondió el anciano al sueño. abrió los ojos y notó que una parte de su cuerpo se podría, con las pocas fuerzas que aún le llegaba miró de qué se trataba y vio que una montaña de gusanos estaban pegoteados en todas partes de sus cuerpo como si fuera una manguera en movimiento... pensó en morir, y el dolor le dijo si ya se había decidido. este vio otro aliento que flotaba en su eternidad y la llamó. el aliento volvió nuevamente y nuestro anciano siguió viviendo... ya su ser era un excremento, pero algo de belleza encontraba en todo cuanto sentía. miró hacia el cielo y notó que sus ojos estaban dejando de ver la luz del cielo, todo era nubloso u oscuridad. la muerte entró en aquella oscuridad y le dijo que ya era el momento. el anciano vio que dentro de su ser había un bosque lleno de animales y gente sana y rosada... sonrió y entró en aquel sueño hermoso y decidió no volver mas. mientras caminaba en aquel sueño vio un aliento mas de vida rondando por todo el sueño... iba a llamarle pero decidió seguir en su sueño y así, durmió para siempre...




san isidro, enero del 2008

Friday, January 04, 2008

noche a noche


algo así como esa palabra me ocurrió. tenía tantos proyectos y nada, todo se hizo humo. las cosas en el mundo son manejadas de una sola manera, de acuerdo a intereses, lo entiendo pero no comparto. tenía tanta ilusión pero ya nada es verdad, todo se fue por donde vino, a la nada. mis cosas tengo que dejarlas porque me había empeñado hasta el cuelo, y hasta mis amigos estaban involucrados. ya nos imaginábamos sentados en un café de París, pidiendo un croissant, un café y ver tantas cosas llenas de encantos, acordeones, canciones de Piaf, pero ahora ya no queda mas que el sueño. todo se fue al tacho. le había dado mi dinero y el hombre ya no está, ha desaparecido, así como esta ilusión... me defiendo de todo para que esta angustia no me mate, por eso es que he salido de casa y he llegado al borde de la playa, por la noche, escuchando las olas una y otra vez, esperándome... y yo, dejando derramar mi ilusión con una sonrisa mientras desnudo mi cuerpo, entro en la mar y nado sin parar hasta el final, hasta el final de este ensueño que mutila todos mis sueños, todos menos el de este sentimiento por llegar a otro puerto... sin embargo, mis fuerzas se van y mis manos pesan cada brazada mas y mas, y tengo que admitirlo, me hundo, me muero, me muero... de pronto veo una luz y grito con todas mis fuerzas. es un bote con un farol. vienen por mí y me recogen. salto a la barca y noto que está lleno de hombres viejos, casi desnudos, pero fuertes, son pescadores... les pido ayudarles. asienten. desde esa fecha, nunca mas he vuelto a salir de la mar, con la barca, navegando de noche y durante el día, duermo para encontrarme con la otra noche, esa que disuelve todo mi pasado, dejándome limpio, así como las nubes, el cielo y este sentimiento que tengo que libertad y que me limpia cuando salgo a la mar por la otra noche...


san isidro, enero del 2008

Thursday, January 03, 2008

yo no sé


había caminado tanto tiempo que tuve que detenerme. vi un tronco seco al lado de un río y sentí ganas de sentarme y descansar sobre él. ya echado, escuché una voz cerca de mí. abrí los ojos y era un hombre idéntico a mí. ¿quién eres?, preguntó. callé, no supe qué decir, es mas, no podía articular una palabra por obvias razones. el tipo idéntico a mí dijo que no podía creer lo que veía, así que cogió un báculo y me lo tiró por la cabeza una y otra vez hasta dejarme totalmente muerto o inconciente. fue raro, pues aún podía decidir si deseaba vivir o no; decidí vivir, y cuando hice esto, todos los dolores del mundo penetraron en todas partes de mi cuerpo. iba a abrir los ojos pero no los tenía. mi cuerpo era un amasijo de sangre y carne, pero podía respirar, así que respiré con fuerza, cada vez mas fuerte hasta que junté fuerzas imposibles de creer. no sé cómo me paré porque mis piernas estaban rotas, pero allí estaba y, aunque sin ojos, sentí que el hombre idéntico a mí estaba lleno de horror y terror. ¡¿quién eres?!, volvió a decir... y fue allí que le dije algo que nunca olvidaré: yo no sé... luego, decidí morir, y morí aunque esto de morir es tan especial, pues es como quien se quita todos los dolores y se mete en un viaje de caídas y subidas sin final ni inicio... todo es así hasta que uno llega a una especie de luminosidad y cuando se está frente a frente a ella, escucha: eres luz, no lo olvides, y ve, y vuelve, y tráeme recuerdos de amor y bellos momentos... uno dice que sí y vuelve, y despierta en forma de una rama, una hoja, un silbido de ave, un pedazo de nieve, una gota de río, una uña de perro... en tantas cosas se vuelve, y no se recuerda nada hasta que llega la mano imaginaria de un sueño y te zamarrea hasta dejarte sobre el sueño de un ser creado de sueños, y allí navegas como un pez, con los ojos viendo la eternidad del instante, del todo encerrado en la nada, y allí, es tan hermoso...


san isidro, enero del 2007

Tuesday, January 01, 2008

camino


estaba tan contento que salí de mi cuarto para saludar a medio mundo. todos me miraron medio raro, como un loco, pero seguí saludándoles, era feliz y ellos lo sabían... llegué a un parque y vi un árbol lleno de hojas verdes, lo abracé y me puse a llorar de felicidad, como un niño frente a su madre perdida..., luego, lo dejé y seguí mi camino hacia la nada, hacia el principio y el final... nunca llegaré, sentía, pero siempre seguía este aliento de dicha que no cesaba mientras respirara; eso es lo que sentía mientras la luna acompañaba mis pasos, y mi sombra seguía como a un hermano, como a un descanso... le dije a la luna, al sol, a la noche, al día, a todo que es hermoso vivir, y todos me miraron como un loco, pero no lo soy, no lo soy... simplemente, estoy feliz mientras este aliento brilla dentro de mí...


san isidro, enero del 2008

sentimientos


dulce como este ahora
bello como la luz
libre como el sueño
así me siento hoy
en que la noche despierta
y choca cara a cara con el día...

no soy un ángel
ni poeta ni loco
tan sólo soy
sentimientos
que nacen
que mueren
día tras día
noche tras noche
cantando entre ambos
durante toda la vida,
todo este aliento...

así es la vida
un largo y bello aliento
como este sentimiento…


san isidro, enero del 2008

Sunday, December 30, 2007

dedos rotos


me rompi los dedos, todos. lloré mucho, sobre todo por mi padre que lloraba por mi suerte, sentado a mi lado, con noventa años sobre el hombro y sin saber cómo ayudar. es que, el viejo estaba cojo y sordo, roto como mis dedos... llamé a un niño que vi a lo lejos. vino y le dije que llevara a mi padre a casa. ya, respondió, y les vi irse lejos. y cuando el dolor volvió a mi alma, corrí al hospital. me enyesaron los dedos, pero aún así, no pude volver a escribir... pero sí vivir, siempre vivir, eso aún no se rompió...


san isidro, diciembre del 2007

poder


estar siempre bien
romper la línea cotidiana
sentir cada aliento
salir desnudo y sin pensamientos
comprar sin dinero
ganarlo todo y perderlo al mismo tiempo
saber poco y sentirse pequeño...

algo así sentí hoy
mientras las hojas del árbol caían sobre mi rostro
en medio de un parque lleno de gente y niños y ángeles invisibles...

alcé mi alma
y canté
con todo mi corazón

vino un hombre,
una mujer,
muchos niños
y Dios mismo vino...

seguí cantando
hasta que llegó la noche
y subió la cortina del día...

ya ciego
corrí sin parar
con mi canto en la oscuridad
y vi las estrellas bailar,
cantar a mi lado
como hermanos...

llegué al templo de carne
y supe todo…

el poder de vida
estaba aún en mí...



san isidro, diciembre del 2007

la importancia del sexo


salía de la casa de ella. sexo loco, mucho, quizá excesivo, no sé, pero allí estaba, saliendo de aquella casa a altas horas de la noche y con un hambre natural, mortal. es gracioso, muchas veces había tenido sexo con ella, pero esta vez fue diferente. sus besos emanaban corriente que hacían vibrar todo mi ser, sus ojos despedían un brillo abismal y su cuerpo tenía la fuerza y flexibilidad de una bestia salvaje... aún quedaban las huellas de sus dientes por todo mi pecho, cuello y brazos... había cambiado, y tan solo contaba con veinticuatro años, quién lo diría después de verla crecer desde los nueve. conocía a sus padres y hermanos. sabía que estudiaba y que tenía novio y amigos en cantidad afortunada. era una chica de gracia y talento natural, pero, quizá sólo conmigo, era una bestia, un hermoso y salvaje animal porque jamás hacía lo que yo deseaba, sino, lo que ella pedía. era como un esclavo... aún recuerdo la primera vez que lo hicimos, fue en su casa, en la cocina de sus padres mientras todos cantaban la navidad, y abrían sus regalos. yo salí de esos momentos que detestaba y fui a mirar a través de la ventana todos esos fuegos artificiales, y el cielo amplio y negro, rodeado de casas iluminadas, falderas, con chicos y chicas jugando, corriendo con sus cuerpos llenos de vida y fervor. pensé que mi vida iba a seguir en la misma soledad para siempre hasta que sentí una mano en mi espalda y una voz deseándome feliz navidad. le agradecí, era ella, y cuando quedamos mirándonos, paralizados, supe que algo mágico iba a ocurrir. ella se acercó hasta tocar mis labios con los suyos. cerró los ojos mientras pegaba su bello cuerpo al mío. estaba paralizado por todo cuando sentí hasta que una de sus manos tocó mi sexo, debajo de mi pantalón... luego, no supe lo que hacía... simplemente lo hicimos como dos sedientos de placer. cuando terminamos, ella me pidió ir a mi casa al día siguiente. le di mi dirección y fue... así estuvimos por años, hasta que ella se casó. estuve en su matrimonio y mientras el novio la besaba, ella me miraba sonriente, cómplice con los míos. sentí ganas de reír, pero sonreí porque sabía que iba a verla muy pronto. efectivamente, salieron de luna de miel y al cabo de quince días volvió y llamó a mi casa por teléfono. le dije que viniera pero no quiso. ven a la mía, mi esposo es agente viajero, pero, entras por la puerta posterior. así fue como seguí con ella, año tras año... día tras día. una tarde en que iba hacia su casa, vi que otro auto paraba en la entrada de su casa, me detuve y esperé. era su esposo. escuché ruidos, gritos, el sonido de un arma de fuego. llamé a la policía. llegaron y cuando entraron, vieron el cuerpo inerte de su esposo, con los ojos abiertos y un hueco negro en mitad de la cara, chorreando sangre coagulada… y ella, a un lado, con las manos abiertas, ensangrentadas, con un corte en la cara de lado a lado, y el pecho abierto de un tajazo, y el vientre desnudo mostraba partes de sus intestinos y mierda... agonizaba. llamaron a la ambulancia y cuando llegaron, aún respiraba. me acerqué a su lado, no sentía nada extraño, y cuando ella puso sus ojos en los míos, supe que no volvería a verla mas. efectivamente, nunca mas la volví a ver, pero siempre que voy al campo santo a dejarle flores y a rezarle, la siento tanto o mas que cuando teníamos sexo. es extraño, a pesar que no he vuelto con ni una mujer, siento que no es necesario, que el sexo tiene algo de espiritual, algo que no tiene nombre compuesto y que pertenece a quien ama mas allá de la vida y de la muerte. quizá por eso es que no me he casado, y escribo estas notas y notas sin sentido; quizá sea así el amor, no lo sé ni me importa, pero, cuando la recuerdo, no lloro ni me pongo triste, no, al revés, río sin parar, como un loco, un loco extraordinario; quizá sea eso la felicidad, un estado de contento fuera de la vida y quizá de la muerte... no lo sé ni me importa... vivo por ahora y en el ahora, y espero que la muerte sea como es mi vida, una hermosa escena de amor sin condiciones ni respeto por nada mas que para el amor sin tiempo ni espacio…


san isidro, diciembre del 2007

Saturday, December 29, 2007

comidas


nunca me habían pedido escribir por encargo, pero, eran mucho dinero, algo que por las circunstancias, necesitaba... hicimos el contrato y cual fue mi sorpresa cuando leí lo que deseaban que escribiera. por naturaleza he sido poeta, cuentista, novelista, ensayista, retratita y algo mas... pero, escribir acerca de comida, era algo fuera de mi imaginación, especialmente si soy una persona que no tiene gusto al paladar. recuerdo a mis padres preguntándome qué tal me había parecido este o esto; mi respuesta era siempre la misma: me hes indiferente, como y lleno la barriga y ya. han pasado los años y mi alimento es siempre lo mismo: un te con tostadas y mermelada; un plato de tallarines con champiñones al almuerzo; y, un plato de carne a la plancha con ensalada en la comida. esto es algo de años y años... y allí estaba, frente a una hoja en blanco, esperando escribir acerca de comidas, diferentes comidas en diferentes platos de países sin nombre conocido. me levanté y me fui a dar una vuelta. al rato entré a un restaurante y vi a un hombre grasoso y gordísimo. pensé rápido y le dije si podía ayudarme. dijo que sí, así que salimos de lugar y entramos en mi casa. nos sentamos y le escuché por horas y horas. fue increíble, este hombre había viajado por tantos pueblos y había comido hasta mierda, y de ello, había encontrado sabores nuevos que usaba en su restaurante. me dio varias recetas, pero lo que mas me cautivó fue algo que dijo: sólo siente que lo que haces te sale de las tripas y ya... ¿cual tripas?, pregunté. sonrió y con un cuchillo que brillaba se lo puso en el pecho, en el centro. entendí y le agradecí. lo acompañé hasta la puerta, le pagué y luego, me puse a escribir acerca de las tripas de mi ser. recordé una tarde en que una tía cocinaba sin zapatos y con las manos cayosas, cocinaba en medio de una mesa llena de grasa, cortando la cabeza de un pato, mientras en una olla, hervía verduras para una sopa. de pronto, cuando me acercaba, me dijo que no entrara, pero, por un hueco de la casa vi que mi tía sacaba de un frasco un ungüento marrón, poniéndolo en la olla en que hervía la verdura. toda la familia quedaba satisfecha. una tarde, en que no estaba mi tía, subí por el estante y me fijé qué contenía ese frasco marrón. lo abrí y vi que algo se movía... eran gusanos vivos. lo cerré y no volví a comer la comida de mi tía. todo esto puse en mi ensayo, y algo mas acerca de cómo se mataban a los toros, para luego, juntar su sangre coagulada, envolverla en una tripa seca y llevarla a la congeladora. el pobre toro era masacrado con un cuchillo mas grande que mi tamaño. claro que era un niño de nueve años, pero, imagínense una de esas cosas en mi lomo... machacada una y otra vez sobre el pobre cuello de la bestia. recuerdo ver los ojos del toro asustado, sorprendido, sin entender qué le sucedía... tan solo aguantaba parado hasta caer de cansancio, muerto... nunca volví a comer carne, y cuando una de mis tías llevaba un cabrito o un carnero, lo dejaba escapar de la casa. claro que me castigaban, pero, eso era mejor que ver al pobre animalillo en mi plato de comida... todo esto puse y para terminar dije que lo mejor era comer poco y bien, es decir, frutas, verduras, agua y siempre quedarse con un poco de hambre... presenté mi ensayo, y claro, no lo aceptaron, pero, me pagaron por mi originalidad y atrevimiento... luego me contaron que lo publicaron como broma en una revista y que causó mucha gracia entre los lectores... en fin, pude entender que una realidad es una broma y una cosa seria, y una realidad es una verdad llena de desgracia y sangre...


san isidro, diciembre del 2007

Friday, December 28, 2007

cumplidos


me había prometido no hablar con nadie. tuve que encerrarme en mi trabajo y luego ir directo a mi casa. pude lograrlo por cerca de una semana pues una noche alguien tocó la puerta. era un perro, un bello animal, pequeño, casi del tamaño de mi mano. lo levanté y empecé a acariciarlo. este movía la cola como limpia parabrisas. nos hicimos amigos hasta que sin darme cuenta volví hablar con medio mundo. les contaba de mi perrito y de mi vida que estaba llena de fantasía. todos me miraban absortos de mi alegría, parecía que no le creyesen pero sí que lo deseaban creer. una noche llegué a casa y no encontré a mi perrito. lo busqué por todas partes pero no lo hallé. volvía a encerrarme en mi silencio, aunque dentro de mí estaba lleno de recuerdos y anhelos y esas cosas que alegran esta vida por instantes. así pasaba mi vida hasta que una noche regresó el perrito. estaba igualito. le pregunté en dónde había estado. no respondió y noté que no movía la cola ni siquiera pestañeaba, nada. entró y se puso a comer de todo. le miraba pero era diferente. salía de mi casa y trabajaba y hablaba, pero mi hablar era triste y melancólico. una tarde entré en mi casa y el perrito había vuelto a desparecer. esta vez, lo tomé diferente. las cosas había cambiado, quizá era yo. salí de casa al día siguiente y veía en cada persona los ojos del perrito, y sus manos se movían así como su cola... la alegría era como mi Sol, y así estuve hasta que en cada sombra notaba que mi perrito estaba atrás. me puse hablar con cada una de las sombras de la noche y una de ellas me contó la verdadera historia del perrito. me dijo que todos los perros eran hijos de la mierda de los hombres, y que la alegría que yo veía era mi alegría escondida dentro de mi vida. muchas cosas mas me dijo y cuando volvía a casa, la sombra se había esfumado. al día siguiente vi a mi perrito y cuando le miré los ojos, vi la sombra que me hablase la noche anterior. saludos, le dije, y el perrito empezó a aullar como un lobo frente a la luna... seguí caminando hasta que perdí la conciencia. cuando volví en sí, estaba en una cama y noté que cada palabra que salía por mi boca era un ladrido, y en los ojos de la gente veía la sombra que me hablase una noche en que buscaba a mi perrito... me gustó estar así, y me puse a dormir hasta el día siguiente en que quizá los ojos de las personas me hablasen de esos que tanto me gustaba, como la alegría y la soledad...


san isidro, diciembre del 2007

bellas manchas


siento

gozo

sonrío

respiro mucho...

me encanta lo último

es como ver un ave

parado sobre una rama de un árbol...



cuando niño

gustaba correr sin parar

era un avión sin motor

mis labios y brazos

elevaban eso tan sensible

mi alma

mi imaginación

y todo cuanto viví

fue real en el ayer...



veo tanto en estos días

gente que va y viene

que compra y vende su tiempo

por la sonrisa del amado...



veo tanto y siento tanto...



espero que todo cuanto siento

sea una lágrima de lluvia

que cae

sobre la semilla del ahora



veo

corro

respiro

y muchas veces lo olvido

aunque este

no me olvida

hasta el instante

en que la noche

borra mi conciencia...





san isidro, diciembre del 2007

dicen por allí


que la noche canta
que los niños rien
que mis manos escriben
que todo es hermoso
que mis sueños son reales
que todo cuanto miro es mentira..

eso dicen por alli
a las seis de la tarde
cuando el Sol se hace gris
y la gente guarda el cuerpo
y los sueños arañan la conciencia

me pongo una bufanda
y salgo a caminar
entre ríos y sombras,
entre tanto silencio
que amo ese canto
que sabe a pura soledad

dicen por allí
pero sólo dicen
mas no viven este instante
de genuina paz y soledad...



san isidro, diciembre del 2007

Wednesday, December 26, 2007

peligro


me hubiera gustado estudiar idiomas, literatura, historia, artes plásticas, pero no, no pude. quizá porque no veía en esos tiempos y ahora que el tiempo me arrastra así como la mar a las arenas de una playa, me siento que todo cuanto hice tenía un sentido, uno solo, el que pueda sentirme bien conmigo mismo, y que no deje de escribir todos los días, aunque tan solo encuentre un pedazo de papel. la vida en uno tiene eso de hermoso, jamás sucede cuanto soñamos o deseamos, todo es sorpresa, aunque no nos guste. pensaba que una tarde saliera de mi laboro y toda la gente se sintiera contenta al verme porque les amaba porque sí. eso es lo que sentía, aunque sea tan solo un largo sueño sin cola no patas, tan solo etéreo, sueño sin nombre ni lugar de nacimiento, ni carnet de identidad, nada. podría empezar hoy a estudiar idiomas, pero, no hay tiempo para uno que ama escribir y leer; no hay esos momentos en que se pude mirar hacia el Sol y sentir tanta inspiración, no, no hay nada de ello... tuve que volver a la cruda y ensangrentada realidad y soñé que estaba en un centro de labores con mucha gente a mi lado, y todos me llamaban jefe, señor, etc. esa era mi realidad, rodeado de tanta forma hueca, sonidos sin alcance al corazón, embriones de sonrisa que no encuentran el útero del artista... nada. era el jefe, pero no era nada, tan solo un cuerpo humano y muchos sueños que dejan de vagar por la inmensidad del universo interior. me levanté de aquella realidad y con mis alas les dije adiós. nadie dijo nada, ni siquiera se fijaron que me iba volando a través de la ventana, rumbo hacia el Sol, dejándolos secos como piedras del desierto. viajé y viajé y mientras mas me acercaba al Sol, supe lo que era el amor verdadero y eterno... sí, todo era luz y yo... un trozo de ello... si.


san isidro, diciembre del 2007

Tuesday, December 25, 2007

mis manos...


amo
soy eso
amo
una lápida blanca y sin letras hundidas
amo
amo, eso es lo que hago con gusto

y cuando despierto
y veo esos ojos secos
amo
aun así
amo esta locura sin permiso de conducirme...

respeto cuando escribo
amo
Dios
amo esta vida,
estas letras sin destino
amo porque sí,
porque sin amor no hay respiración...

dos niños se amaron lejos
y sin tocarse uno al otro
soñaban despiertos
hasta que vino uno al lado del otro
y los muertos se tocaron
muriendo sus sueños y anhelos,
dejando esas huellas sobre la arena del ayer...

amo
lo juro que amo,
y eso es lo mejor que hago,
al menos hoy
que vivo
y aún no muero...


lince, diciembre del 2007

un día


salí despacio a la calle. estaba desnudo y con tan solo el corazón de mi lado. encontré mucha gente frente a mí. les dije que amaba, con toda el alma. nadie respondió, nadie me miró, todos siguieron sus caminos, dejándome solo con mi corazón. sentí pena y soledad por mi vida cuando un calor invadió toda mi existencia. alcé mis ojos y vi dos árboles moviendo sus brazos, escuché el baile de un ave por mis cabellos, el Sol brillaba, dorando mi cuerpo desnudo, cuando dejé de sentir pena por mi vida... me paré y corrí hasta llegar a la bella naturaleza y cuando me abracé a uno de los árboles, todo el universo apagó sus luces, dejándome como una estrella en el firmamento. miré dónde estaba y un ser de luz vino hasta mi existencia, rociándome de algo sin palabras... gracias, le dije. de nada, escuché... y cuando quería seguirle toda aquella brillante oscuridad se encendió. allí estaba yo. desnudo, durmiendo al borde de un viejo árbol, y, desde el otro lado, estaba mi corazón... siempre pegado junto a mí...



san isidro, diciembre del 2007

Sunday, December 23, 2007

esos momentos


despacio, escuché decir. detuve mi marcha y me fijé de quién era aquella voz tan dura y posesiva. frente a mis ojos estaba un gato color negro. miau, le dije al gato, y este me dijo que no maullara, que no tenía tiempo y que lo llevara al centro comercial para comprar los regalos de navidad. está bien, respondí. proseguí mi marcha y entré al centro comercial. estaba repleto de gente. era víspera de navidad. un hombre iba a coger al gato, pero le detuve y le dije que este iba conmigo. señor, me dijo, está prohibida la entrada de animales al centro. está bien, dijo el gato ante el asombro del hombre encargado de la vigilancia del centro comercial. nos dimos la vuelta y vimos como toda una ruma de gente nos miraba en silencio total. salimos y vimos que todos nos miraban a través de las ventanas de aquel coso. seguimos y nos alejamos de aquella visión. ¿adónde vamos?, le pregunté. a tu casa, respondió. caminamos hasta llegar a mi casa. entramos y nos sentamos a tomar un lonche. le serví un poco de leche fría. saltó sobre la mesa y empezó a lamerla hasta terminarla. le miraba cuando este me inquirió si nunca había visto tomar leche. bajé la miraba hasta terminar mi vaso de leche, luego, me levanté y me puse a leer un libro. de pronto, sentí el ronronear del gato y le vi saltar como una sombra hasta ponerse en mi hombro. ¿qué lees?, preguntó. le conté que leía a Sebald. ¡ah!, respondió, ya lo leí. saltó de mi hombro hasta el borde de mi cama. y... qué te pareció, le pregunté. muy inseguro, aunque erudito en lo que expresa... dicen que es original, lo creo, pero quién no lo es... le di la razón y cerré el libro. le iba a preguntar si conocía mi obra, pero antes de que abra la boca ya me había leído la mente. me dijo que yo era un buen hombre pero muy lúdico en todos mis textos y que me aconsejaba que leyera a los griegos porque era una cultura que aún sobrevive en las esferas dominantes del este viejo mundo. aquella noche conversamos de autores y de vidas de gatos. le pregunté el milagro de su voz. me dijo que era un don, un regalo de los dioses y que él mismo no se lo explicaba, y que desde muchos años atrás leía y sabía de sus vidas pasadas, y que siempre había sido un gran gato... así seguí hasta pedirle permiso para irme a dormir. anda, respondió. me tumbé en la cama y dormí profundamente. a la mañana siguiente le levanté y fui a buscar a mi gato. no lo encontré y aún lo estoy buscando cada noche que salgo a caminar, y cuando voy a los mismos lugares que he caminado a su lado, le pregunto a la gente si lo ha visto. nadie sabe nada de él y estos me miran como un loco, pero yo sigo buscándolo, pueda ser que lo encuentre y me diga que tal están mis textos y mis lecturas... sí, pero, nunca mas lo he visto y menos hablado, porque cuando me cruzo con uno, le hablo pero nada, tan solo dicen lo mismo: miau, miau, miau...


san isidro, diciembre del 2007

Wednesday, December 19, 2007

dejé de escribir


tenía tanto sueño, pero, también, tenía tanto amor reprimido que sufrí por el resto del día hasta que la noche apagó todo dolor encendido. no quise hablar con nadie de esto ni siquiera pensarlo, nada, tan solo quería amar a escondidas, y ser uno con ello, pero, al amor no se le escoge, al revés, viene y se lleva todos tus sueños y uno se queda respirando aires mas puros, con el alma saciada de aquello que tanto se busca y que no cuesta mas que perderse a uno mismo...

dejé de escribir y cuando volví hacerlo, estaba el amor, con sus mismos ojos y labios, sus manos iguales y ese aroma que tienen los niños... en verdad, dejé de escribir y cuando volví, volví a respirarte...


san isidro, diciembre del 2007

Tuesday, December 18, 2007

escritos lúdicos


antes de acostarme tuve ganas de escribir y así lo hice. me fijaba en la pantalla de la computadora y esta parecía esperar una genialidad, una idea original o algo por el estilo, pero, nada se me ocurría y puse una letra, luego una palabra, una oración, una imagen, una raya de lado a lado, y al final le puse mi firma. me sentí mejor e imprimí el texto, luego, lo puse en la web con el título de: "costas originales". me gustó el título y pensé muy dentro de mí que era una escritor genial, original cuando escuché una voces internas, seguidas de risas, gritos burlones, presencias malolientes... miré lo que había escrito y lo borré. me sentí peor, pero ahora ya nada podía hacer, así que me senté durante horas frente a la pantalla hasta quedarme dormido. tuve varios sueños. en uno de ellos veía a una mujer con el cuerpo muy grande, vestida toda de rojo con sus cabellos dorados y unos zapatitos encharolados... era una mujer muy especial que comenzó a acercarse hasta tocarme con una de sus uñas pintadas de oro pero que quemaba, ardía mientras la colocaba en mi vientre. quise gritar pero era imposible aunque el dolor era inaguantable. por suerte recordé que podía silbar y eso podía arrastrarme a la realidad. abrí los ojos y lleno de sudor y silbando sin parar, me levanté. miré en donde estaba y allí, frente a mi cara, estaba el ordenador de la computadora. parecía burlarse de mi y de mis sueños. escribí uno de mis sueños y le puse mi firma. me gustó mucho, pero el sueño y cansancio me mataban, así que me eché a dormir y quedé muerto como diez horas. tuve otro sueño. estaba acompañado de ancianos, hombres y mujeres, y todos ellos se tocaba las partes sexuales. me horroricé y quise despertarme y volví a silbar. abrí los ojos y frente a mis ojos estaba mi abuelo con sus viejos lentes y con esa sonrisa escasa de dientes... ¿qué quieres?, le pregunté. nada, respondió y luego, le vi atravesar la pared de mi cuarto. me asusté y recordé que mi abuelo, padres y hermanos estaban mas muertos que Napoleón. salí de casa y con una radio portátil, me sentí mas entonado y feliz... caminé hasta llegar a una casa llena de personas, como una fiesta. toqué la puerta y vi que todos estaban disfrazados. ¿puedo...?, pregunté. pasé, dijeron y noté que todos m miraban... busqué una silla y me senté. les veía bailar y besarse, y cuando una chica enmascarada se sentó a mi lado, y dijo mi nombre, sentí que todo era una locura, difícil de creer por nadie excepto yo... bailamos y luego salimos juntos a la calle. paseamos por todas las calles y en ningún instante se quitó la máscara. ¿cómo te llamas?, me dijo. iba a decirle mi nombre pero no me acordaba, así que le dije que no me acordaba. se rió y luego se paró y me dio un beso en la frente, y se fue caminando... iba a seguirla pero no quise, preferí irme a mi casa, pero cuando empecé a caminar, no recordaba mi nombre ni el lugar en donde vivía, así que me eché en una banca y dormí... y cuando abrí los ojos, estaba siendo observado por muchos perros... me olían, orinaban, gruñían y muchas cosas mas... apreté los ojos y seguí soñando hasta el día siguiente en que seguramente volvería a ser nuevamente la persona que empezó a escribir una historia frente a su ordenador...


san isidro, diciembre del 2007

Monday, December 17, 2007

mirada al cielo



dicen que los niños ven a Dios, esta niña miraba el techo de una cortina y con sus manitas jugaba como una diosa. le dije que me gustaría darle un beso. dijo que no, que no y que no. me puse a llorar y ella con sus manitas tocando el rostro de Dios, me dijo que sí... gracias, le dije y miré así como ella, hacia el cielo cuando de pronto una mano tocó mi espalda. volteé y vi a un hombre muy alto. cogió a la niña y se la llevo de mi mesa en que estaba ella y yo. adiós, le dije, pero ella siguió mirando hacia el cielo, hacia el rostro de Dios. alcé la vista y sí, allí estaba Dios... te amo, le dije y Dios sonrió así como la niña que le tocaba el rostro...


san isidro, diciembre del 2007