Friday, June 27, 2008

buenas visitas


llegó el miedo. lo tomé con las manos y esta quemaba, duro, duro... solté el miedo y mis manos ardían como leña al fuego. quise gritar y el dolor vino a mi cabeza. ¡grita!, dijo. no pude hacerlo y vino la calma y una voz en susurros que decía: calma. sonreí y cuando vi mis manos negras como el caucho me dije que enloquecía, pero el dolor ya no estaba, no había mas que risas por todos lados. vi a la locura enfrente de mí que no cesaba de hacerme muecas y gestos y bailes tontos que tuve que cerrar los ojos cuando vino la conciencia y ella me dijo una cosa que nunca olvidaré: ya pasará... abrí los ojos y vi al tiempo pasar por mi lado con sus pesados pies sobre todo lo creado. me gustó verle y le llamé para que me llevara a su lado, pero el tiempo no quiso darse la vuelta y tan solo bufó como un toro de lidia. sonreí y vi que tras de mi y a mi alrededor no había nada, absolutamente nada. quise decir algo, pensar en algo pero nada, tan solo la nada absoluta y su voz que parecía decir que estaba en el presente y ese sacro lugar solo hay espacio para la nada y para mi existir. di un paso hacia adelante y todo cuanto me rodeaba empezó a colorearse y luego nacieron de un punto brillante miles de formas que se mezclaban con los colores que como peces nadaban por aquel lienzo blanco de la nada... seguí mis pasos hasta llegar a unas aguas de color amarillo pato. me gustó y quise beberla. sentí, mientras esas aguas pasaban por mi garganta que todo se hacía amarillo dulce. fue bello, tanto que supe que debía dislocarme las manos para dejar de escribir, pero vino la tristeza, la melancolía y nunca jamás dejé de escribir para ti y para mí... fue bello, pues, me leí y mientras lo hacía, todo se puso de color blanco y negro... fue bello y supe que muy pronto volvería a existir en el tiempo...


san isidro, junio de 2008

Saturday, June 21, 2008

padre nuestro


veía todos los días el diario y nada, nunca salía nada importante para mi vida. todo lo que salía eran cosas interesantes, entretenidas pero allí quedaba todo. la vida continuaba y mi vida seguía arrastrándose como un tren sin freno. supe una verdad mediática que en verdad no la entendía pero la sentía profundamente, iba a morir, y eso, nada podría cambiarlo. algún día dejaría de ver las cosas que veo y no sentiría nada mas que oscuridad y la nada absoluta. recuerdo a mi padre diciéndome que todo era una "m". le escuchaba pero yo era joven y la vida tenía las puertas abiertas para mí. y ahora que estoy como mi padre, veo que todo tiene algo de su verdad, pero las palabras no son la verdad ni los textos, nada es como la vivencia personal. dejé de pensar y decidí tomarme una sopa. me senté en la mesa y la tomé, y cuando estaba por levantarme para tocar el piano, o ver la TV, escuché que alguien me llamaba desde el lugar donde solía escribir. subí las escaleras porque la sala de escritura quedaba en el segundo piso y vi que la persona que me llamaba era mi padre, ya muerto hacía mas de veinte años junto a mi madre cuando cayó enfermo de eso que le da a los viejos, o, a cualquier persona, cáncer creo que era, y lo digo así porque nunca fui a la clínica ni a su velorio, de tal manera que todos mis demás familiares me llamaron loco, gusano, insensible, etc. ¿qué deseas?, le pregunté a mi difunto padre o a esa presencia que no podía entender pero que al revés de asustarme, me daba confianza, como si fuera una parte de mi vida, o que uno de mis recuerdos se hubiera materializado. me equivoqué, me dijo mi padre para luego sentarse sobre mi escritorio y ponerse a escribir, o algo por el estilo sobre un papel en blanco. ¿qué haces, padre…?, pregunté. me equivoqué, volvió a decir, la muerte es una "m", la vida no... entonces, ¿debo de matarme?, pregunté. sonrió y dijo que no era necesario, que todo viene así como el día y el sol, que esperase pero que aceptase todo con alegría y con el corazón lleno de fe en el devenir de las cosas, pues, la vida en sí misma es maravillosa. gracias padre, le dije y luego le dejé en mi cuarto para irme a ver por la ventana las cosas que suelo ver noche tras noche y día tras día desde que mis padres me dejaron solo en el mundo, sintiendo que muy pronto sería, al igual a ellos, polvo entre polvo y, algo así como sentimientos cruzados o mezclados, o nada de todo ello... miré uno que otro auto que pasaba por las calles de mi viejo barrio. vi a un mujer que se detuvo frente a mi puerta. pensé que fuese mi madre pero no, esta era muy joven. de pronto, sacó una linterna y me apuntó hacia mí. ¿eres tu?, preguntó. no supe que responder pero me atreví a decirle que no, que no era la persona que buscaba. Está bien, respondió para luego apagar la linterna y seguir caminando hacia la siguiente casa, quedarse parada y esperar a que alguien abriese la ventana… la vi por un momento pero luego la vi alejarse sola y con su linterna apagada hasta perderse en una esquina de la ciudad… qué te parece, le pregunté a mi padre. pero ya mi difunto padre se había ido no se hacia donde, y en vez de estar él estaba una ruma de dibujos sobre mi escritorio. me fijé qué era eso y vi que era un dibujo en donde una chica joven tocaba la puerta de mi casa y con una linterna me disparaba a la cara, quemándola como si fuese de cera… me asusté y guardé todos los dibujos en uno de los cientos de cajones de mi gigantesco escritorio. salí de la sala de escribir y cuando estaba por acostarme escuché que alguien tocaba la puerta. abre, me dijo mi difunto padre. tengo miedo, le dije. no temas, a lo mas, morirás, dijo. sentí de nuevo confianza y bajé las escaleras para abrir la puerta. la abrí y no supe mas pues una luz cegó mis ojos y no pude ver nada hasta que la mañana llegó y vi que estaba tirado sobre la puerta de mi casa con varios vecinos, enfermeros y hasta niños, mirándome qué era lo que me ocurría. me levantaron, pero les dije que me había desmayado, accidentalmente. los enfermeros me guiaron hacia mi cuarto, me revisaron, y luego, me dejaron solo. gracias, les dije. y cuando estaba solo, cerré los ojos y vi de nuevo a mi padre, con la chica de la linterna y ambos, jugando a los dados. me acerqué a mi visión y vi que en cada cara de los dados estaba yo… ¿ese soy yo?, les pregunté. no, respondieron, ese ya no eres tu, ese ya se perdió… no entendí nada y abrí los ojos. me sentí mejor y seguí caminando por toda la casa hasta que cogí el periódico y todo era lo mismo. nadie hablaba de mi vida ni menos de mis sueños y locuras…


san isidro, junio de 2008

Thursday, June 19, 2008

desengaños


siento dolor en mi corazón. debe de ser que soy diferente al resto de los demás que suelen rascarse la nariz y todo lo olvidan. soy diferente porque todo lo creo. lo que escucho, lo que no, lo que bebo, lo que siento, todo lo creo... y por ello me tropiezo en cada escalón de la vida hacia la muerte. me gustaría que todo fuera un sueño pues, debo confesarlo, he fracasado en toda empresa en que me halla metido y por ello, sufro, aunque sé que cuando me muera nada pesará sobre mí. y ahora que escribo estas líneas me siento mejor, es como si derramara toda la hiel, la energía acumulada en dolor sobre este espacio virtual. me gustaría que todo sea un sueño y que la gente entienda que nada es real, y que si hay algo así, eso es el amor... me gustaría volver amar sin medida y sin miedo, pero, debo decir que tengo miedo por ello porque no hay salida de esa casa tan querida del amor. me dicen cobarde, loco, orate, pelícano, embrión de loro, de pulga, etc. todo me dicen pero yo tan solo bajo la cabeza y siento tanto dolor en el alma, pues sé que nada es real... nada, ni tu ni yo ni el aire que volveremos a respirar...



san isidro, junio de 2008

Monday, June 16, 2008

Por última vez


Paseaba por las calles, rumbo hacia mi trabajo cuando vi por última vez al petirrojo. Un ave rojo y negro que cambia mi vida cuando se cruza por mis ojos... Sonreí y recordé la última vez que se apareció. Tenía mucho trabajo y era feliz con lo mucho o poco que tenía. La vida era simple, linda cuando todo empezó a caerse como castillo de naipes ante mis desolados ojos. Sufrí y sentí que vivía sobre alfombra de barro... No dormía, soñaba feo, no escribía. Mi vida era un caos hasta que supe que todo era un juego divino, y que como todas las cosas, pasaría. Casi postrado sobre el piso y a punto de llorar, la verdad se posó sobre mis manos. La miré una eternidad y ella, como siempre, se fue volando; entendí su mensaje y mis manos hablaron como nunca, poniéndose a escribir... Supe tanto, mientras lo hacía que, entendí lo bello que son las cosas malas y buenas en la vida. La vida, la muere, el dolor, la alegría, todo, todo tenía sentido cuando tienes adonde llegar y un lugar adonde descansar.

El clima era bello y un nuevo despertar bañaba mis manos con sus huellas quemándome sobre la página de papel, pues, sabía tanto y nada al mismo tiempo que comprendí y escribí lo justo y necesario...

Como les contaba, caminaba cuando el ave se presentó y pasó frente a mi vida. Volví a sonreír, la nueva vida me esperaba como las palmas abiertas de mis manos... Todo cambiaría, y así fue, volví a escribir este poema de paz, esta canción que brota de mi alma y que cambia y cambia, como todas las tardes, como el rostro de mi madre, como el viento que sopla las ramas de un viejo árbol, como todo, como todo, y por última vez...


San isidro, junio de 2008

Saturday, May 31, 2008

espejismos


llegué a la casa de dios
toqué la puerta
se abrió sola
salió un hombre
hola, me dijo
¿quieres entrar?, preguntó
no, respondí
anhelo conocer,
conocerte...
si tienes corazón,
pena,
amor,
odio,
y,
si me conoces...

dios bajó la mirada
y con una de sus manos
cogió un espejo
me lo dio
y luego
abrió la puerta
invitándome a partir...
¿adónde voy?, pregunté
dios sonrió
y con sus poderosas manos
cerró la puerta de su casa...
salí y recordé el espejo
me miré
y vi la cara de dios...
sonreía como yo
pero
sentía que aún no le conocía...
dejé el espejo
y volví a tocar la puerta de dios...
pero esta
nunca mas se abrió...
partí hacia mi casa
dejando el espejo a un lado
pensando en el rostro de dios
dibujado en cada uno de mis gestos...


san isidro, mayo de 2008

Friday, May 30, 2008

algo así como escribir


dicen que crear gasta mas energía en el ser humano que cualquier otra actividad, ya sea física o mental... eso decían, pero, en mi caso es diferente, no puedo vivir si pintar, fotografiar, escribir, cantar y todo cuanto hago es nuevo, mío, de mí, y de nadie mas, aunque la halla escuchado de otra manera, así como Picaso con Velasquez en "las mininas"... no tengo certeza, pero esta noche escuché una canción de un músico ruso, llenado Rashmaninov. lo escuché y mientras paladeaba mis sentimiento con los tonos de la melodía, sentía que no estaba solo, que había miles de almas que, al igual a la mía, disfrutan porque sí... apenas terminó la melodía, llamada La isla de los muertos, Op. 29 (poema sinfónico), tuve ganas de dormir. me eché en la cama pero el latir de mi corazón no cesaba, era como si me hubieran prendido los motores adicionales. me levanté y busqué algo que hacer. vi la ventana de mi casa sucia. cogí una franela y la limpié, a eso de la media noche. terminé y luego fui al baño y lo limpié totalmente, cada rincón, cada pedazo de loceta lo hice brillar. cuando me sentí satisfecho descansé un momento, pero sólo fue un momento... el corazón tiene voluntad propia y se adueña de uno cuando quiere. cogí una hoja de papel y me puse a escribir algo, lo que sea, la noche misma que me bañaba. terminé el poema y lo puse en mi bolso. seguí andando hasta llegar a la casa de mi hermana mayor. era mas de la media noche, y había una luz que no moría. corrí antes que se apagara. toqué la puerta y salió el esposo de mi hermana. sin decirle nada, entré y busqué un piano... y sí, allí estaba y recordé a Rasmaninov. mis dedos fluyeron, pero yo no era el músico ruso, no, era un simple personaje sacado de libros baratos de diarios de escritores desconocidos. cogí un báculo y empecé a tocar las rejas de las casas... me gustó mucho, pero no así a la gente, pues, salían sin parar como hormiguitas de sus casas. tengo sueño, me dije y corrí como un perro tras una perra, hacia mi casa. anhelaba ese espacio de libertad que me da mi escritorio. entré y no había nadie, recordé que toda mi familia había dejado de existir. encendí la cocina y puse algo a freír. de pronto alguien tocó la puerta. pensé: es la chica de mis sueños. sonreí y miré a través de la ventana. no había nadie, alucinaba... ya, me dije. estaba agotado de tanto crear, y, sin decir nada a nadie, decidí dormir un buen rato. no recuerdo el tiempo, pero fue largo. estuve sentado frente a Rasmaninov, con un piano a su lado. le pedí que tocara para mí, lo hiso. la noche murió y el día abrasó mis recuerdos... no supe mas nada. salí de aquel lugar y entré en una casa llena de voces sin cuerpo, y todos reían. ¿qué es esto?. una voz me dijo que no pensara. imposible, pero hice el intento. el ruido se gastó y salieron de todas partes de aquel lugar, miles y miles de aves de color negro como la noche. les vi alejarse hasta que sentí escribir algo, lo que sea y, por suerte, escribí muy bien...

sam isidro, mayo del 2008

Tuesday, May 27, 2008

páginas blancas


estaba en el lugar que soñaba. un cuarto, una puerta, una ventana con lunas, una cama, una mesa, una silla, una caja llena de lápices y... páginas, muchas páginas blancas... me senté a escribir y puse puntos, muchos puntos negros... luego, puse mi nombre, pero a la mitad, decidí cambiarme de nombre y puse otro nombre. cogí la página llena de puntos y lo tiré por la ventana. vi cómo caía, como una pluma lunareja. si alguien recogiera dicha hoja seguro que no lo entendería... seguiría su camino y seguiría su destino. cogí otra página y escribí un poema, me gustó y lo leí en voz alta. me gustó mas y lo eché por la ventana. vi, de nuevo, cómo caía, como un ave sin alas, lenta como una pluma. seguro que si otra persona que pasara cogiera la página con el poema, lo leería y sentiría lo que siento ahora... y luego, suspiraría, cerraría los ojos y se diría que hay belleza en el mundo... es seguro que muy pronto olvidaría todo y seguiría su camino y destino. llegaría la tarde, la noche. encendería las luces del cuarto. me llegaría la cena a través de la puerta, siempre en silencio pues saben que soy "el especial" de la casa, el que se negó a todo y no quiso salir mas al mundo si no fuera a través de su alma, a través de páginas blancas con la sangre de su alma, y luego, seguiría su destino, su camino sin retorno, pues sabe que no hay retorno al pasado ni se puede tocar el futuro, tan solo se vive el instante en que dura la eternidad en una página en blanco, sí, seguro que sí...


san isidro, mayo del 2008

Saturday, May 17, 2008

desierto

me gustaría contarte lo que pasa, pero, es tan simple, tan natural... mejor decirte que el mundo al desnudo encierra ojos lascerantes, bocas con caries afiladas, almas desoladas e infernales que gimen todo el desamor... es allí cuando se busca la verdad en esta vida. se cierra los ojos y se la busca en total oscuridad, la verdad... uno espera y de pronto se enciende el sentimiento, con su aroma a jasmín, con calor paternal del supremo... debo decir cuanto amo el lugar en que entrego todos mis dolores, mis temores y alegrías y vuelvo a respirar aire de sosiego y de paz. debo decir que escribo con el alma y respiro desde dentro, conversando con la noche, en silencio, en total oscuridad mientras escribo y no dejo de vivir...


san isidro, mayo de 2008

soy de la VILLA DE JUNÍN: La cena

Sunday, May 11, 2008

el miedo mas grande

tengo miedo, y no sé a qué o quién... debo ser uno de esos que se aferran a lo que ven, sienten, recuerdan, aman... uno de esos que sabe que todo será arrastrado por las olas del misterio mas grande. uno va hacia eso y nada se puede hacer. viéndolo de esa manera uno se siente tranquilo y espera a que todo llegue a su cauce. espero que mi vida sea tranquila, que no sienta dolor en aquellos momentos finales y que lo que viene sea tan hermoso como los momentos mas bellos que tuve en vida. pero, uno siente aún ese temor por todo. y si pierde el negocio, se le muere la madre, el hijo, el trabajo, la salud, el auto, el perro, su cámara de fotos nueva... en fin, uno teme a tantas cosas aunque sabe que nada de eso es verdad, pues, todo se acaba, como uno mismo. es como para relajarse pero nada, siempre le llega ese temor. quizá por ello es que siempre busqué la verdad, la cosa que apagara esa fuerza que arrastra a toda la humanidad, como ovejas tras el báculo del mas fuerte. en fin... deseo que todo termine ya, para que todo se acabe y vuelva sentirme en paz. quizá por ello fue que siempre busqué la verdad, la paz, la tranquilidad, donde sea lo buscaba pero, era tan lejana, tan inasible, a pesar de haber escuchado de labios del maestro que toda la verdad estaba dentro de uno mismo, y que el puente para ello era el mismo maestro. lo escuché y aún le sigo, pero, uno se pierde en medio de esta jungla de temores disfrazados de tantas emociones y recuerdos... en verdad, el temor mas grande es a vivir, no a morir... pues, no se vive porque se respira, no, no es así, vivir es la verdad y eso hay que entenderlo, sólo así se puede vivir sin temor, y, con alegría, lleno de paz y eso que escapa todo espacio y tiempo...


san isidro, mayo de 2008

Saturday, May 10, 2008

EL HOMBRE DIOS


                                El Evangelio del Hombre-Dios

  1. Y aconteció que nos sentamos sobre sillas de hierro ennegrecidas, dentro de un salón de mármol resplandeciente.

  2. Y el silencio cubrió nuestras bocas como un velo, pues delante de nosotros estaba el Hombre-Dios, sentado en su trono negro.

  3. Cerró los ojos, y su rostro era delgado, y su cabello, oscuro y grasiento. Sus zapatos brillaban como espejos, y su traje era tan negro como las sillas que nos sostenían.

  4. Y cuando abrió sus ojos, eran pozos profundos de sombra, y ninguno de nosotros respiró.

  5. Mas el Hombre-Dios no pronunció palabra, sino que se levantó, y caminó entre nosotros.

  6. Alzó sus manos, y con el aleteo de sus dedos nos atrajo, como el viento que convoca a la brasa encendida.

  7. Y nuestros cuerpos cayeron como odres vacíos, y postrados quedamos a sus pies.

  8. Y vino hacia mí, y tomó mi barbilla con sus dedos semejantes a los de la araña.

  9. Levantó mi rostro hacia el suyo, y me sonrió. Y yo lloré sin saber si de dolor o de gozo, si de angustia o de éxtasis.

  10. Entonces, de sus huesudas manos sacó un caramelo, negro como la noche sin estrellas.

  11. Y abrió mis labios, e introdujo aquel dulce en mi boca.

  12. Y cesó mi llanto, y la dulzura se mezcló con mi saliva, y en mi ser nació una paz que no era de este mundo.

  13. Luego el Hombre-Dios volvió a su trono, y habló en lengua extraña, como carcajadas largas y cortas, pausadas como el eco de los abismos.

  14. Y cuando hubo terminado, se levantó y salió del salón.

  15. Y he aquí que a través de las ventanas vimos un carro negro que lo aguardaba. Subió en él como un hombre cualquiera, pero nosotros sabíamos que era un Hombre-Dios.

  16. Entonces nos pusimos de pie, y aplaudimos hasta que todas las luces se apagaron.

  17. Y la oscuridad cubrió el mármol y las sillas, y el salón se tornó del mismo color que sus ojos.

  18. Y cada uno buscó a tientas la salida, no hacia la luz, sino hacia la sombra que había dejado tras de sí.

Saturday, May 03, 2008

saludos

Me extraña que alguien me lea, en verdad... ¿Cómo pueden soportar leer lo que escribo, si escribo para mí? Y aún así, no entiendo qué quise decir.

Hace poco me llamaron para publicar un cuento de mi autoría. Me pagaron. Primera vez que lo hacían. Me sentí contento. La vida se puso llena de promesas y sueños y colores variados. Creo que eso era felicidad, pero, tan breve...

Fui a visitar a mi padre, le saludé y le pedí una toalla. Dijo que no, que lo hiciera con mi plata. Me fui, le di un beso en la mejilla y salí a la calle lleno de suciedad, pero, algo contento, pues, había dicho la absoluta verdad...

Ya en mi casa mi madre estaba frente a mí, parece una momia con pelos con su vieja voz de gato... Pero, la quiero, al menos cuando no grita como gallo por la mañana.

Salí a la calle y supe que la noche tenía algo para mí. Un aire frío llenaba mi cuerpo. Algo nuevo estaba por suceder. Fui feliz, y ya iban dos veces... ¿Irá en aumento?

Un auto pasó cerca de mí y al poco de pasarme se detuvo... bajó una mujer vestida de blanco, de novia. ¿Quieres casarte conmigo?, preguntó. Sí, le dije. Se me acercó y se quitó toda la ropa hasta quedarse pelada, desnuda... Me puse bruto y fui feliz, ya por tercera vez. De pronto escuché risas de todas partes, en especial del auto. Eran puras mujeres. ¿Qué ocurre amor?, le dije a mi novia. Ella se dio media vuelta, se llevo su blanco vestido y subió al auto lleno de risas de mujeres graciosas. Partieron, dejándome solo como un hongo, llevándose mi tercera felicidad en cada punto de luz que desaparecía por la noche...

Bajé la cabeza y supe que todo estaba consumado. Debía morir de una vez, pues, ya había sido feliz, y por tres veces. Antes, escribí una carta dirigida a quien corresponda y buscando un puente, decidí saltar...

Caí, pero no al piso, pues justo pasaba un camión lleno de plásticos... fui feliz, por cuarta vez. Alguien me ama, pensé, y, sentí que era verdad. Bajé del camión y empecé a buscar mí última felicidad, al menos, por esta noche... Sí, tenía fe...


San isidro, mayo de 2008

Wednesday, April 30, 2008

apagón


la luz de la casa se fue. y eso que había pagado hacía una semana la factura, pero, no sabía qué era lo que pasaba. miré por la ventana si los demás tenía luz, y sí, todos la tenían. así en oscuras pensé que algo raro pasaba con los plomos y bajé con una linterna a ver el interruptor. todo estaba bien, todo, pero, no tenía luz. llamé por teléfono a la compañía de luz para entender qué ocurría. me dijeron que unos cables estaban rotos y que era solo mi casa la única en toda la zona que salió afectada. pregunté cuánto tiempo va a durar esta falta de energía. dijeron que no sabían pero que me iban a llamar. corté y me fui a dormir. tuve muchos sueños y todos con gente desconocida, pero, todos me miraban como a una cucaracha... sentí como me trataban de pisar y yo huía de una pared a otra. por suerte tenía alas o unas grandes patas como si fueran resortes que llegaba hasta el techo de un cuarto todo de color rojo... ¿tendrá algo que ver el rojo con mis sueños? ¿sangre? ¿muerte mía, de mi madre...? tantas cosas pensaba y mientras soñaba mis dientes rechinaban como las ruedas de un tren frenando ante los rieles rotos... desperté y aún estaba oscuro. encendí la luz, pero nada... cogí mi linterna y fui a buscar agua... subí hasta llegar a la cocina y cogí una botella de agua. la tomé y calmé mi angustia. bajé a mi cuarto cuando de pronto todas las luces se encendieron. salté de alegría y fui a ver si había luces en las demás casas, nada, todas estaban a oscuras... miré mi reloj y eran las doce y media de la mañana. qué raro, pensé y volví a llamar a la central eléctrica. me dijeron que se había roto los demás cables eléctricos al arreglar el mío. colgué y sentí que mi suerte era extraña. apagué las luces de toda mi casa y me acosté. esta vez tuve sueños extraños: yo era un gigante que aplastaba a toda una comunidad de gente con los cuerpecitos de cucarachas y las caras de personas que jamás había visto, pero, extrañamente sentía placer al hacerlo... desperté y ya era de día. probé la luz y aún seguía con ella... me levanté y seguí viviendo en este mundo extraño pero tan querido...


san isidro, abril de 2008

Sunday, April 27, 2008

poemas inhumanos


llegué a casa de mis padres
allí estaba la tía chepa,
la perra Laica
y ese mover de puerta verde
que no cesaba de jalarme a un pasado
lleno de fiesta
de gente que es puro polvo
mientras el canto de un radio
los hacía bailar como druídas...

abrí la puerta de la cocina
aún olía a carne,
pollo frito,
arroz con choclo...
pedí a la negra una poca
después en la mesa, respondió...

vi las fotos en blanco y negro
me vi a mí...
niño viejo
con ese aire perdido
de los inocentes tiernos
limpié mis cuadros
y lloré para adentro...

vi una puerta abierta
y sin despedirme
escapé de la casa...

mientras me alejaba
escuché la oscuridad de la casa dejada,
el frío de sus paredes sucias
y ese aire húmedo y pesado
que rompía todo el alma de la mía...

seguí perdido
entre millones de almas
rumbo a la nada,
a la nada de un momento
en que mi vida vale todo,
esparciéndose cada uno
de mis latidos
por los cielos y los mares
en el canto de un poeta...

esos domingos...


tengo que recoger a mi madre de la iglesia. ella ora como una buena sierva, de miedo a que todo lo que suceda no tenga las bendiciones y los sueños de ella. debo de estar atento a cuanto suceda duante este día. debo mejor olvidarme de todo y ser feliz como mi perro cuando corre por las mañanas... debo, debo, mejor, no debo nada aunque el Sol me caiga por el cuello y los perros dejen de ladrar y las noches sean claras, y así se duerme mejor, sin soñar, despierto y con los lamidos de mi perro y las oraciones de mi madre que debo de recoger, como todos los domigos, como esos domingos en que el Sol dice que ya fue suficiente, suficiente para el día soleado...

Wednesday, April 23, 2008

instantes


la cosas iban perfectas. la gente no dejaba de respirar, respirarme... era una gota entre la mar de miradas. vivía eternamente y ese soplo que subía hacia la eternidad no cesaba de alegrarme, liberarme... era un ser lleno y satisfecho, y, con algo tan simple como era el aliento. cerré los ojos ante esos momentos infinitos y decidí ser feliz el resto de mi viaje por la existencia carnal. ¿más allá qué hay?... no lo sé, pero, este sentimiento de alegría me hace sentir que hay mas, mucho más, tanto más que jamás podré entender, pero sí sentir esta alma que va y viene como este aliento, como las olas de la mar, como todo aquello que vibra en cada instante de este vivir, de este morir, vivir y morir, vivir y morir por siempre...


san isidro, abril del 2008

Tuesday, April 15, 2008

mortis


ella está esperando
en la nada de un silencio
en la noche vacía
en mis ojos...

la sigo donde sea
es mi eterno descanso
para un alma
que no tiene inicio
ni final

es tan tarde
mas
ahora
pienso en mi vida
como un niño la mañana...

veo tanta gente
respirando
como todo ser animado...
las veo y siento tanto que
ruego por mi sombra
un eterno descanso...



san isidro, abril del 2008

Monday, April 14, 2008

mi amigo...


tengo un amigo que amo...
jode y ladra como un perro
hasta me grita: ¡resignado!
pero
es mi viejo querido
y le quiero mas que a un perro
aunque piense lo contrario

la tarde se llena de oro
y las deudas pesan duro
debo hacer algo en la vida
para no se un resignado...
o mi amigo viene
y grita:
¡eres zombie!

aun así
el tiempo borra todo
menos este largo sentimiento
que siempre guardo dentro...

espero verle pronto
porque
es mi amigo
y le quiero como a nadie...

Sunday, April 13, 2008

Historias de Belleza


siempre que la miraba, lloraba...
no sabía qué era
qué nombre tenía…
tan solo lloraba de alegría
al sentirme amado
por la belleza
escondida
en los ojos
de cada persona
que abría su alma
por el Sol de su alegría...

nunca quise ser nada importante
tan solo quería mirarla
con toda mi alma...
y cuando me hablaba, miraba,
lloraba de alegría...

y esta noche hermosa
en que miro hacia el cielo inmenso
veo su ojo plateado
en la luz de la Luna,
en la estrella perdida,
en los sueños de un niño
buscando la belleza escondida...

salgo como siempre a la calle
y los lamidos de mi perro me dicen
que soy el hijo de la noche
y que toda esta alegría
que brota de mi alma
es el canto escondido
de los mundos y los sueños
cuando lloran
por la belleza escondida...

visitas paralelas


después de una tarde llena de impresiones, volví a casa de mi madre. en la puerta me esperaba mi perro. entré y ella me esperaba... límpiate los pies, me dijo. lo hice y entré para darle un beso en la mejilla. siéntate y come tu cena, dijo mi madre. vi el comedor y no había nada sobre ella... aún así me senté e hice como que cenaba. gracias mamá, estuvo buena la cena, le dije. siéntate y toma un café caliente. hice lo mismo y puse mis manos sobre la mesa, mientras veía a mi madre echada sobre una cama pequeña, cubierta con una sábana color blanco. sus manos estaban pálidas, sus ojos cerrados, sus cabellos estaban como la nieve pero escasos y su voz parecía venir de otro lado, como de todas partes... pensaba en la gente que cruzaba la calle y que veía a través de la ventana de casa, y sentía que todo el mundo seguía sus propios caminos, ya sea, cenando, andando, muriendo, viviendo... me levanté y volví a darle un beso en su mejilla. adiós madre, le dije. no contestó. me levanté y fui hacia la puerta de casa. ya estaba saliendo cuando escuché su omnisciente voz: cierra la puerta, con seguro. lo hice y salí a la calle. allí estaba mi perro, famélico, viejo y con pelusas en vez de su antiguo bello pelambre... le rasqué la cabeza y cuando me alejaba sentí la angustia en el alma, mientras veía la gente cruzarse en mi camino. los había de todo. los buenos, malos... la infinita dualidad cruzándose en mi vida, y no pararía hasta volverse un solo punto negro, lejano, allí donde dos rectas se unen en la eternidad... sonreí al entender la existencia mientras lágrimas caían por mis mejillas...

san isidro, abril del 2008