Thursday, July 17, 2008

bajo mis letras


he concebido un largo y eterno sueño. duró no mas de un instante, pero, qué bello fue mientras volaba por sus aires... mis padres yacían bajo techo y todo hombre y mujer oraban por mi largo vuelo... es que, estaba en el cielo, rumbo a las estrellas cuando el Sol quemó mis alas y mi alma toda, quedando de mí tan solo un instante de sueño que cesó cuando fui uno con la luz. debe ser que soy su esencia pues mas dicha jamás sentí en vida o muerte, no sé... debe ser que este sueño ha sido el más alto de todos ellos porque aún no sé qué es mas real que la realidad que respiro cada día... y si les contara que hay tras ese fogonazo de luz, les diré que hay seres como tu, como yo y mi madre que salen y entran de sus casas color verde azucena en medio de prados verdes como las alas de un perico. es hermoso verlos sonreír pues tienen los dientes blancos como el algodón y sus epidermis suelen ser rosadas como el poto de un bebé... y si les dijera cómo son las noches les diría que no existen pues la luz no se oculta por nada y no hay cansancio ni calor ni sed, tan solo hay eso que nos hincha el pecho de gran contento y gratitud. debe ser que ese sueño ha sido mi destino, mi largo final de este valle llamado real... y si les contara mas, sería necio el hacerlo pues es mejor comerse el manzano que hablar de él... eso dice los que yacen bajo cada libro clásico, y, los he leído con tanta fruición que lloro de contento al saber que no hay mas engaño que la propia realidad, la cual se ve en parte y no completa porque no se puede ver mas que con dos ojos y los otros de los demás... hay que ver las allá de los cielos y eso se consigue con ese sueño que suelen tener los que han sido marginados por el margen de la realidad... sí, es así...


san isidro, julio de 2008

Wednesday, July 16, 2008

como cualquier cosa

llegué al taller y le vi. estaba sentado en mi silla, descansaba con un libro bajo el brazo. le toqué el hombro y este abrió los ojos. me dijo que como estaba. bien, le respondí. ¿pero, y tus cosas, tu casa, tus hijos, tu... vida?... nada, le dije, todo pasa, todo pasa. algún día pasaremos, tu, yo, este taller, aquella gente que pasa por la calle, el auto que acaba de cruzar por la pista... me miró a los ojos y luego me dijo algo que no olvidaría: no dudes del poder de la respiración. mi amigo cerró los ojos y se puso a respirar por varios minutos. yo también hice lo mismo. respiré diez veces, pero, quise respirar diez veces mas por todo la malo o bueno que ocurría en mi vida y así lo hice. cuando llegué a las veinte decidí hacerlo por cada persona que conociese y lo hice hasta llegar a doscientas respiraciones. cuando terminé, una paz empezó asomarse como el sol de una mañana de verano... abrí los ojos y mi amigo había desaparecido, pero su mensaje y su imagen quedó grabada en cada respiración que inhalaba y exhalaba... luego, entré al desolado taller, con toda la maquinaria quemada, restos de un accidente, una pérdida como cualquier cosa... empecé a limpiar todo hasta que sólo quedó un espacio lleno de escombros, con retazos de muebles, y mucha de esas cosas... de pronto, volví a ver a mi amigo. esta vez estaba con la mirada perdida y los labios como colgados, babeando... no dudes, dijo. y acabando de decir esas palabras, cogió una daga, cortándose la garganta, chorreando su sangre por todo su cuerpo, por todo el taller. lo dejé desangrarse mientras la gente que miraba los escombros y a mí, seguía su camino, como cualquier cosa, hasta quedar todo cuanto veía rojo. traté de acercarme a mi amigo pero este ya no estaba. ni su sangre ni su voz, ni sus huellas... otra ilusión, pensé, mientras todo volvía a colorearse nuevamente. seguí limpiando el taller hasta que se hizo de noche y mientras apiñaba los restos del taller, volví a respirar, una vez, luego otra y otra y otra hasta que sentí que todo volvía a ser como debía de ser, y como cualquier cosa... sí, así fue...


san isidro, julio de 2008

Tuesday, July 15, 2008

ESCRIBIENDOLE A MI PADRE


tenía todas las fotos sobre mi mesa, sin embargo, no encontré la que buscaba. las volví a revisar pero igual, nada. llamé por teléfono a mi hermana si tenía una que otra foto de mi padre pero no tenía tiempo para buscar. le pedí si podía ir yo a buscarla, y me dijo que ya eran pasada la media noche y, si no estaba borracho. colgué. empecé a pasearme por todo el cuarto y de repente me detuve frente a la ventana que daba a la calle porque escuché disparos. me acerqué y vi a un tipo mayor de edad con un rifle disparándole al cielo. no dejaba de disparar y yo pensaba que de un momento a otro vendría la policía y se lo llevaría. de pronto, el tipo apunto hacia donde estaba yo y no supe qué hacer. iba a esconderme pero me quedé congelado. ¿qué me miras?, preguntó. por qué no sigues buscando tus fotos y me dejas matar a una que otra estrella... no supe qué decir y salí de la ventana para hacer lo que me decía. apenas toqué las fotos encontré la que buscaba, y que había buscado desde la mañana. iba agradecerle al tipo pero cuando salí de la ventana no había nadie. miré las estrellas y no encontré una sola... las ha matado, pensé. cogí la foto de mi padre, le puse un marco y lo puse encima de mi escritorio, luego, me puse a escribir un cuento acerca de mi padre y de los locos que buscan fotos de sus muertos...

iba bien la cosa hasta que alguien tocó la puerta de mi casa. miré por la ventana y nada, no había nada... iba volver hacia mi escritorio cuando escuché que alguien hablaba por la puerta de mi casa. me acerqué y escuché la voz de mi padre y la del tipo que hacía poco estaba matando estrellas. me fijé por la ventana y nada... desvarío, pensé. me dije que mejor me echaba a dormir y así lo hice y apenas estaba conciliando el sueño sentí que dos manos cogían mis pies. me levanté pero no vi nada, nada de nada. fantasmas, pensé. me senté frente a la foto de mi padre y empecé a rezar como si fuera mi santo. fue extraño, apenas estaba rezando quedé dormido como un perrito, enroscado en las patas de mi escritorio... sí, soñé con mi padre y este me decía que no debía desvelarme, podría enloquecer o, volverme un genio...


san isidro, julio de 2008

Wednesday, July 09, 2008

mañana o nunca


podría cambiar mi vida mañana, cuando enfrente la realidad de que soy un pericote viejo, un tipo que ha fracasado y que no se arrepiente porque hizo su mejor intento, aunque ello sea propiedad de los mediocres, de la gran mayoría. podría cambiar mi vida mañana, pero, qué importa si todo cambia, tal vez mas temprano o mas tarde, en verdad tan solo deseo la paz, la total paz luego de tanto dolor... hubiera no existido, pero ya estoy vivo, hoy, solo hoy, solo hoy existo... mañana, no existe, tan solo el ahora y ese cuadro donde se cruzan existencias sobre este mundo tan bello... sí, mañana o nunca, es lo mismo. lo real siempre es ahora y ahora escribo... mañana, el mañana está lleno de sentimientos, anhelos, angustias, etc... el ahora es todo lo que tenemos... y, eso es lo que único que tenemos...

san isidro, julio de 2008

Monday, July 07, 2008

no entiendo


le vi echado en el piso, boca abajo... dos gendarmes le tenían apachurrado como un perro, un ladrón, y, en efecto, eso era... ¿es su auto?, me preguntó uno de los gendarmes. sí, respondí. me dijeron si le faltaba algo... revisé el auto y todo estaba en su lugar. me contaron que encontraron al ladrón dentro de la camioneta, con una arma punzante y con esa pinta de todos los ladrones. lo apiñaron y lo pusieron en el piso. llévanos a la central, dijeron. los llevé y vi cómo apaleaban al pobre ladrón. pensé el por qué no lo soltaban si no había robado nada. me contestaron que bastaba el hecho de la intención y el de encontrarse en situación para ser arrestado. callé y firmé mi declaración, mientras miraba al muchacho de no mas de treinta años. era alto, pelo negro y corto, mal vestido, rostro angustiado y unos ojos que se cruzaron con los míos, pero en ellos no había mas que vergüenza y dolor. quise decirle algo pero no me salían palabras. miré sus zapatos y estaban lleno de cortes y con los pasadores sueltos. antes de irme volví a fijarme en él y vi que volvían a golpearlo si piedad, mientras este no decía ni se quejaba de nada... bajé la mirada y seguí mi camino... no lo entendía…

por un instante quise ser el ladrón. llegué por la noche a mi casa y me eché a descansar y a imaginar ser el ladrón. le vi encerrado, llorando, gritando mudamente su desgracia... mirándome, jurándome venganza total... le vi conversar con varios como él y decirles su historia, que era la primera vez que estaba en la cárcel. lloraba por las noche y pensaba en si hubiera conseguido llevarse mi auto... nada de golpes, nada de nada, tan solo llevar el auto al garaje de desmantelamiento y cobrar lo que debía. volvía a su casa y gozaba el dinero con su mujer. tomarían largo durante el fin de semana y luego, olvidarían todo... pensaría que debería volver hacerlo, pero, mas adelante... recordaría al tipo robado. y sí, aún lo recordaba bajando del auto, con sus bolsas y esa cara de paz que no había visto jamás... sí, era una pena si le hubiera robado. que lindo hubiese sido si tuviera trabajo, un lugar para compartir, pero jamás tuvo la oportunidad... todo fue golpes, golpes, hambre, miseria desnuda... el tiempo pasaría y quizá un día, ya mayor, encontraría al tipo de robo, a ese tipo con el rostro mas pacífico que hubiera visto jamás... seguiría su paso y no volvería la mirada... sin importarle mas nada, tan solo unas gotas de inconciencia… y una total falta de interés en entender…

desperté siendo nuevamente yo mismo y bajé a tomar un poco de café y a volver a escribir. era una buena idea, pero lo dejé para otra oportunidad. salí a trabajar y todo cuanto pasó fue muy malo, pero siempre encontraba una salida a todo. mis padres aún seguían vivos y mis hermanos me querían... una tarde bajé de mi taller y mi auto no estaba. lo había robado. no entiendo, pensé, qué he hecho para que ocurra este incidente. pasaron los días y jamás volví a ver a mi auto. no lloré pero lamenté mi desgracia. una tarde, ya con el ánimo en el piso fui notificado por el intento de hurto. fui y di mi declaración. pregunté por el muchacho y me respondieron que estaba aún en la cárcel. ¿por qué?, pregunté, si no me llegó a robar nada... es que, me dijo la jueza, no tiene abogado... le dije que ya no tenía auto, y, por lo tanto, no existe prueba del delito. me miró y no dijo nada... se limitó a llenar sus papeles y yo a recordar a mi auto y a ese muchacho encerrado por algo que al final me sucedió... y ambos, aún no lo entendemos...

san isidro, julio de 2008

Sunday, July 06, 2008

miradas


siempre me gustó ser un gigante...
no supe el por qué
nunca pude serlo
quizá sea un regalo
jamás abierto por mis manos...

las cosas suceden sin permiso de nadie
la vida es una carga
apenas abrimos los ojos
saliendo de un largo sueño...

me gustaría ser muy grande
y coger
con mis manos
el cielo
las estrellas
un avecilla
un manzano lejano
un sueño escondido

y si no es posible
mejor
me echo
cierro los ojos
y me pongo a volar
con mis alas de papel
y mi alma impresa en un poema...


san isidro, julio de 2008

Thursday, July 03, 2008

FUENTES DE PODER


estaba en un estado laxo. creía que todos mis anhelos podrían ser reales mientras escribía sus líneas. la noche llegó y aún seguía en mi vigilia de línea tras línea, sonriéndole a la página, a la pared, a las fotos queridas, a esa planta que aún no está en mi cuarto pero que sería lindo que estuviera... me detuve un momento para ir al baño. cuando salí estaba mi imagen sentado, escribiendo, laxo. me puse a su lado y le miré cada uno de sus gestos, cada uno de sus dedos que no cesaban de tocar la PC escribiendo línea tras línea. todo estaba en silencio cuando decidí tocar mi imagen. apenas me toqué, caí al sueño profundo y en ese sueño, pude conversar con mi imagen, solitaria como yo mismo. hablamos de nuestros anhelos, sueños, tristezas, todo, todo... desperté sentado en el baño. me quise levantar pero mis piernas estaban acalambradas. con suerte me arrastré hasta llegar a mi escritorio pero no había mi imagen, tan solo muchos textos escritos por él. el día se asomaba y fui hacia el espejo y me miré la cara. sí, era mi imagen, fidedigna... toqué el espejo, le grité, besé, masturbé, y luego, seguí fluyendo en la inercia de mis responsabilidades, hasta que llegara la noche y empezara a vivir pero de otra manera, quizá, mas intensa...

san isidro, julio de 2008

Sunday, June 29, 2008

enanismos


me agrada escribir. en este caso fue diferente. una poesía declamada es como el grito de un mudo, no se entiende pues toda la sangre le brota por sus venas... sí, esa es mi pasión... dicen que un enano fue visto por mi casa. siempre fui crédulo por ello, cada noche, encerraba las puertas de casa y bajaba todas las persianas, pero, aún así, sentía los pasos invisibles de aquel enano. una noche cogí una vela y me puse en vigilia, y, a eso de la media noche vi al enano. hola, le dije. este me miró y preguntó si tenía un deseo. le dije que no, que los temía. nunca en mi vida he escuchado semejante risa, hasta se puso a rodar como un mono, siempre gastando su carita y moviendo las manos como si fueran de plástico, o, como un juguete lleno de electricidad. cuando se detuvo, se me acercó y me entregó un paquete. toma, me dijo. cogí el paquete y pude ver sus extraños dedos que no eran mas de cuatro, y que tenían uñas azules y puntiagudas. y sus bracitos eran como ramas de un viejo árbol, pero, no me asusté y cogí el paquete. tómalo jovencito y sueña, sueña, sueña... extrañamente, mientras decía esto, quedé dormido y tuve un sueño muy lindo de patos y niñas, todos ellos con ojos celeste nadando sobre aguas blancas como la leche... cuando desperté aún tenía el paquete del enano. lo abrí y vi que eran miles de hojitas en blanco y un lápiz azul... mis manos tocaron aquellas hojas y automáticamente se pusieron a escribir acerca de aquel sueño que tuve... desde aquella fecha nunca he vuelto a ver al enano, pero, nunca mas he dejado de escribir, y menos de soñar cosas hermosas y dulces... debe ser que el enano se ha metido en mi casa o, dentro de mí...

san isidro, junio de 2008

Friday, June 27, 2008

buenas visitas


llegó el miedo. lo tomé con las manos y esta quemaba, duro, duro... solté el miedo y mis manos ardían como leña al fuego. quise gritar y el dolor vino a mi cabeza. ¡grita!, dijo. no pude hacerlo y vino la calma y una voz en susurros que decía: calma. sonreí y cuando vi mis manos negras como el caucho me dije que enloquecía, pero el dolor ya no estaba, no había mas que risas por todos lados. vi a la locura enfrente de mí que no cesaba de hacerme muecas y gestos y bailes tontos que tuve que cerrar los ojos cuando vino la conciencia y ella me dijo una cosa que nunca olvidaré: ya pasará... abrí los ojos y vi al tiempo pasar por mi lado con sus pesados pies sobre todo lo creado. me gustó verle y le llamé para que me llevara a su lado, pero el tiempo no quiso darse la vuelta y tan solo bufó como un toro de lidia. sonreí y vi que tras de mi y a mi alrededor no había nada, absolutamente nada. quise decir algo, pensar en algo pero nada, tan solo la nada absoluta y su voz que parecía decir que estaba en el presente y ese sacro lugar solo hay espacio para la nada y para mi existir. di un paso hacia adelante y todo cuanto me rodeaba empezó a colorearse y luego nacieron de un punto brillante miles de formas que se mezclaban con los colores que como peces nadaban por aquel lienzo blanco de la nada... seguí mis pasos hasta llegar a unas aguas de color amarillo pato. me gustó y quise beberla. sentí, mientras esas aguas pasaban por mi garganta que todo se hacía amarillo dulce. fue bello, tanto que supe que debía dislocarme las manos para dejar de escribir, pero vino la tristeza, la melancolía y nunca jamás dejé de escribir para ti y para mí... fue bello, pues, me leí y mientras lo hacía, todo se puso de color blanco y negro... fue bello y supe que muy pronto volvería a existir en el tiempo...


san isidro, junio de 2008

Saturday, June 21, 2008

padre nuestro


veía todos los días el diario y nada, nunca salía nada importante para mi vida. todo lo que salía eran cosas interesantes, entretenidas pero allí quedaba todo. la vida continuaba y mi vida seguía arrastrándose como un tren sin freno. supe una verdad mediática que en verdad no la entendía pero la sentía profundamente, iba a morir, y eso, nada podría cambiarlo. algún día dejaría de ver las cosas que veo y no sentiría nada mas que oscuridad y la nada absoluta. recuerdo a mi padre diciéndome que todo era una "m". le escuchaba pero yo era joven y la vida tenía las puertas abiertas para mí. y ahora que estoy como mi padre, veo que todo tiene algo de su verdad, pero las palabras no son la verdad ni los textos, nada es como la vivencia personal. dejé de pensar y decidí tomarme una sopa. me senté en la mesa y la tomé, y cuando estaba por levantarme para tocar el piano, o ver la TV, escuché que alguien me llamaba desde el lugar donde solía escribir. subí las escaleras porque la sala de escritura quedaba en el segundo piso y vi que la persona que me llamaba era mi padre, ya muerto hacía mas de veinte años junto a mi madre cuando cayó enfermo de eso que le da a los viejos, o, a cualquier persona, cáncer creo que era, y lo digo así porque nunca fui a la clínica ni a su velorio, de tal manera que todos mis demás familiares me llamaron loco, gusano, insensible, etc. ¿qué deseas?, le pregunté a mi difunto padre o a esa presencia que no podía entender pero que al revés de asustarme, me daba confianza, como si fuera una parte de mi vida, o que uno de mis recuerdos se hubiera materializado. me equivoqué, me dijo mi padre para luego sentarse sobre mi escritorio y ponerse a escribir, o algo por el estilo sobre un papel en blanco. ¿qué haces, padre…?, pregunté. me equivoqué, volvió a decir, la muerte es una "m", la vida no... entonces, ¿debo de matarme?, pregunté. sonrió y dijo que no era necesario, que todo viene así como el día y el sol, que esperase pero que aceptase todo con alegría y con el corazón lleno de fe en el devenir de las cosas, pues, la vida en sí misma es maravillosa. gracias padre, le dije y luego le dejé en mi cuarto para irme a ver por la ventana las cosas que suelo ver noche tras noche y día tras día desde que mis padres me dejaron solo en el mundo, sintiendo que muy pronto sería, al igual a ellos, polvo entre polvo y, algo así como sentimientos cruzados o mezclados, o nada de todo ello... miré uno que otro auto que pasaba por las calles de mi viejo barrio. vi a un mujer que se detuvo frente a mi puerta. pensé que fuese mi madre pero no, esta era muy joven. de pronto, sacó una linterna y me apuntó hacia mí. ¿eres tu?, preguntó. no supe que responder pero me atreví a decirle que no, que no era la persona que buscaba. Está bien, respondió para luego apagar la linterna y seguir caminando hacia la siguiente casa, quedarse parada y esperar a que alguien abriese la ventana… la vi por un momento pero luego la vi alejarse sola y con su linterna apagada hasta perderse en una esquina de la ciudad… qué te parece, le pregunté a mi padre. pero ya mi difunto padre se había ido no se hacia donde, y en vez de estar él estaba una ruma de dibujos sobre mi escritorio. me fijé qué era eso y vi que era un dibujo en donde una chica joven tocaba la puerta de mi casa y con una linterna me disparaba a la cara, quemándola como si fuese de cera… me asusté y guardé todos los dibujos en uno de los cientos de cajones de mi gigantesco escritorio. salí de la sala de escribir y cuando estaba por acostarme escuché que alguien tocaba la puerta. abre, me dijo mi difunto padre. tengo miedo, le dije. no temas, a lo mas, morirás, dijo. sentí de nuevo confianza y bajé las escaleras para abrir la puerta. la abrí y no supe mas pues una luz cegó mis ojos y no pude ver nada hasta que la mañana llegó y vi que estaba tirado sobre la puerta de mi casa con varios vecinos, enfermeros y hasta niños, mirándome qué era lo que me ocurría. me levantaron, pero les dije que me había desmayado, accidentalmente. los enfermeros me guiaron hacia mi cuarto, me revisaron, y luego, me dejaron solo. gracias, les dije. y cuando estaba solo, cerré los ojos y vi de nuevo a mi padre, con la chica de la linterna y ambos, jugando a los dados. me acerqué a mi visión y vi que en cada cara de los dados estaba yo… ¿ese soy yo?, les pregunté. no, respondieron, ese ya no eres tu, ese ya se perdió… no entendí nada y abrí los ojos. me sentí mejor y seguí caminando por toda la casa hasta que cogí el periódico y todo era lo mismo. nadie hablaba de mi vida ni menos de mis sueños y locuras…


san isidro, junio de 2008

Thursday, June 19, 2008

desengaños


siento dolor en mi corazón. debe de ser que soy diferente al resto de los demás que suelen rascarse la nariz y todo lo olvidan. soy diferente porque todo lo creo. lo que escucho, lo que no, lo que bebo, lo que siento, todo lo creo... y por ello me tropiezo en cada escalón de la vida hacia la muerte. me gustaría que todo fuera un sueño pues, debo confesarlo, he fracasado en toda empresa en que me halla metido y por ello, sufro, aunque sé que cuando me muera nada pesará sobre mí. y ahora que escribo estas líneas me siento mejor, es como si derramara toda la hiel, la energía acumulada en dolor sobre este espacio virtual. me gustaría que todo sea un sueño y que la gente entienda que nada es real, y que si hay algo así, eso es el amor... me gustaría volver amar sin medida y sin miedo, pero, debo decir que tengo miedo por ello porque no hay salida de esa casa tan querida del amor. me dicen cobarde, loco, orate, pelícano, embrión de loro, de pulga, etc. todo me dicen pero yo tan solo bajo la cabeza y siento tanto dolor en el alma, pues sé que nada es real... nada, ni tu ni yo ni el aire que volveremos a respirar...



san isidro, junio de 2008

Monday, June 16, 2008

Por última vez


Paseaba por las calles, rumbo hacia mi trabajo cuando vi por última vez al petirrojo. Un ave rojo y negro que cambia mi vida cuando se cruza por mis ojos... Sonreí y recordé la última vez que se apareció. Tenía mucho trabajo y era feliz con lo mucho o poco que tenía. La vida era simple, linda cuando todo empezó a caerse como castillo de naipes ante mis desolados ojos. Sufrí y sentí que vivía sobre alfombra de barro... No dormía, soñaba feo, no escribía. Mi vida era un caos hasta que supe que todo era un juego divino, y que como todas las cosas, pasaría. Casi postrado sobre el piso y a punto de llorar, la verdad se posó sobre mis manos. La miré una eternidad y ella, como siempre, se fue volando; entendí su mensaje y mis manos hablaron como nunca, poniéndose a escribir... Supe tanto, mientras lo hacía que, entendí lo bello que son las cosas malas y buenas en la vida. La vida, la muere, el dolor, la alegría, todo, todo tenía sentido cuando tienes adonde llegar y un lugar adonde descansar.

El clima era bello y un nuevo despertar bañaba mis manos con sus huellas quemándome sobre la página de papel, pues, sabía tanto y nada al mismo tiempo que comprendí y escribí lo justo y necesario...

Como les contaba, caminaba cuando el ave se presentó y pasó frente a mi vida. Volví a sonreír, la nueva vida me esperaba como las palmas abiertas de mis manos... Todo cambiaría, y así fue, volví a escribir este poema de paz, esta canción que brota de mi alma y que cambia y cambia, como todas las tardes, como el rostro de mi madre, como el viento que sopla las ramas de un viejo árbol, como todo, como todo, y por última vez...


San isidro, junio de 2008

Saturday, May 31, 2008

espejismos


llegué a la casa de dios
toqué la puerta
se abrió sola
salió un hombre
hola, me dijo
¿quieres entrar?, preguntó
no, respondí
anhelo conocer,
conocerte...
si tienes corazón,
pena,
amor,
odio,
y,
si me conoces...

dios bajó la mirada
y con una de sus manos
cogió un espejo
me lo dio
y luego
abrió la puerta
invitándome a partir...
¿adónde voy?, pregunté
dios sonrió
y con sus poderosas manos
cerró la puerta de su casa...
salí y recordé el espejo
me miré
y vi la cara de dios...
sonreía como yo
pero
sentía que aún no le conocía...
dejé el espejo
y volví a tocar la puerta de dios...
pero esta
nunca mas se abrió...
partí hacia mi casa
dejando el espejo a un lado
pensando en el rostro de dios
dibujado en cada uno de mis gestos...


san isidro, mayo de 2008

Friday, May 30, 2008

algo así como escribir


dicen que crear gasta mas energía en el ser humano que cualquier otra actividad, ya sea física o mental... eso decían, pero, en mi caso es diferente, no puedo vivir si pintar, fotografiar, escribir, cantar y todo cuanto hago es nuevo, mío, de mí, y de nadie mas, aunque la halla escuchado de otra manera, así como Picaso con Velasquez en "las mininas"... no tengo certeza, pero esta noche escuché una canción de un músico ruso, llenado Rashmaninov. lo escuché y mientras paladeaba mis sentimiento con los tonos de la melodía, sentía que no estaba solo, que había miles de almas que, al igual a la mía, disfrutan porque sí... apenas terminó la melodía, llamada La isla de los muertos, Op. 29 (poema sinfónico), tuve ganas de dormir. me eché en la cama pero el latir de mi corazón no cesaba, era como si me hubieran prendido los motores adicionales. me levanté y busqué algo que hacer. vi la ventana de mi casa sucia. cogí una franela y la limpié, a eso de la media noche. terminé y luego fui al baño y lo limpié totalmente, cada rincón, cada pedazo de loceta lo hice brillar. cuando me sentí satisfecho descansé un momento, pero sólo fue un momento... el corazón tiene voluntad propia y se adueña de uno cuando quiere. cogí una hoja de papel y me puse a escribir algo, lo que sea, la noche misma que me bañaba. terminé el poema y lo puse en mi bolso. seguí andando hasta llegar a la casa de mi hermana mayor. era mas de la media noche, y había una luz que no moría. corrí antes que se apagara. toqué la puerta y salió el esposo de mi hermana. sin decirle nada, entré y busqué un piano... y sí, allí estaba y recordé a Rasmaninov. mis dedos fluyeron, pero yo no era el músico ruso, no, era un simple personaje sacado de libros baratos de diarios de escritores desconocidos. cogí un báculo y empecé a tocar las rejas de las casas... me gustó mucho, pero no así a la gente, pues, salían sin parar como hormiguitas de sus casas. tengo sueño, me dije y corrí como un perro tras una perra, hacia mi casa. anhelaba ese espacio de libertad que me da mi escritorio. entré y no había nadie, recordé que toda mi familia había dejado de existir. encendí la cocina y puse algo a freír. de pronto alguien tocó la puerta. pensé: es la chica de mis sueños. sonreí y miré a través de la ventana. no había nadie, alucinaba... ya, me dije. estaba agotado de tanto crear, y, sin decir nada a nadie, decidí dormir un buen rato. no recuerdo el tiempo, pero fue largo. estuve sentado frente a Rasmaninov, con un piano a su lado. le pedí que tocara para mí, lo hiso. la noche murió y el día abrasó mis recuerdos... no supe mas nada. salí de aquel lugar y entré en una casa llena de voces sin cuerpo, y todos reían. ¿qué es esto?. una voz me dijo que no pensara. imposible, pero hice el intento. el ruido se gastó y salieron de todas partes de aquel lugar, miles y miles de aves de color negro como la noche. les vi alejarse hasta que sentí escribir algo, lo que sea y, por suerte, escribí muy bien...

sam isidro, mayo del 2008

Tuesday, May 27, 2008

páginas blancas


estaba en el lugar que soñaba. un cuarto, una puerta, una ventana con lunas, una cama, una mesa, una silla, una caja llena de lápices y... páginas, muchas páginas blancas... me senté a escribir y puse puntos, muchos puntos negros... luego, puse mi nombre, pero a la mitad, decidí cambiarme de nombre y puse otro nombre. cogí la página llena de puntos y lo tiré por la ventana. vi cómo caía, como una pluma lunareja. si alguien recogiera dicha hoja seguro que no lo entendería... seguiría su camino y seguiría su destino. cogí otra página y escribí un poema, me gustó y lo leí en voz alta. me gustó mas y lo eché por la ventana. vi, de nuevo, cómo caía, como un ave sin alas, lenta como una pluma. seguro que si otra persona que pasara cogiera la página con el poema, lo leería y sentiría lo que siento ahora... y luego, suspiraría, cerraría los ojos y se diría que hay belleza en el mundo... es seguro que muy pronto olvidaría todo y seguiría su camino y destino. llegaría la tarde, la noche. encendería las luces del cuarto. me llegaría la cena a través de la puerta, siempre en silencio pues saben que soy "el especial" de la casa, el que se negó a todo y no quiso salir mas al mundo si no fuera a través de su alma, a través de páginas blancas con la sangre de su alma, y luego, seguiría su destino, su camino sin retorno, pues sabe que no hay retorno al pasado ni se puede tocar el futuro, tan solo se vive el instante en que dura la eternidad en una página en blanco, sí, seguro que sí...


san isidro, mayo del 2008

Saturday, May 17, 2008

desierto

me gustaría contarte lo que pasa, pero, es tan simple, tan natural... mejor decirte que el mundo al desnudo encierra ojos lascerantes, bocas con caries afiladas, almas desoladas e infernales que gimen todo el desamor... es allí cuando se busca la verdad en esta vida. se cierra los ojos y se la busca en total oscuridad, la verdad... uno espera y de pronto se enciende el sentimiento, con su aroma a jasmín, con calor paternal del supremo... debo decir cuanto amo el lugar en que entrego todos mis dolores, mis temores y alegrías y vuelvo a respirar aire de sosiego y de paz. debo decir que escribo con el alma y respiro desde dentro, conversando con la noche, en silencio, en total oscuridad mientras escribo y no dejo de vivir...


san isidro, mayo de 2008

soy de la VILLA DE JUNÍN: La cena

Sunday, May 11, 2008

el miedo mas grande

tengo miedo, y no sé a qué o quién... debo ser uno de esos que se aferran a lo que ven, sienten, recuerdan, aman... uno de esos que sabe que todo será arrastrado por las olas del misterio mas grande. uno va hacia eso y nada se puede hacer. viéndolo de esa manera uno se siente tranquilo y espera a que todo llegue a su cauce. espero que mi vida sea tranquila, que no sienta dolor en aquellos momentos finales y que lo que viene sea tan hermoso como los momentos mas bellos que tuve en vida. pero, uno siente aún ese temor por todo. y si pierde el negocio, se le muere la madre, el hijo, el trabajo, la salud, el auto, el perro, su cámara de fotos nueva... en fin, uno teme a tantas cosas aunque sabe que nada de eso es verdad, pues, todo se acaba, como uno mismo. es como para relajarse pero nada, siempre le llega ese temor. quizá por ello es que siempre busqué la verdad, la cosa que apagara esa fuerza que arrastra a toda la humanidad, como ovejas tras el báculo del mas fuerte. en fin... deseo que todo termine ya, para que todo se acabe y vuelva sentirme en paz. quizá por ello fue que siempre busqué la verdad, la paz, la tranquilidad, donde sea lo buscaba pero, era tan lejana, tan inasible, a pesar de haber escuchado de labios del maestro que toda la verdad estaba dentro de uno mismo, y que el puente para ello era el mismo maestro. lo escuché y aún le sigo, pero, uno se pierde en medio de esta jungla de temores disfrazados de tantas emociones y recuerdos... en verdad, el temor mas grande es a vivir, no a morir... pues, no se vive porque se respira, no, no es así, vivir es la verdad y eso hay que entenderlo, sólo así se puede vivir sin temor, y, con alegría, lleno de paz y eso que escapa todo espacio y tiempo...


san isidro, mayo de 2008

Saturday, May 10, 2008

EL HOMBRE DIOS


                                El Evangelio del Hombre-Dios

  1. Y aconteció que nos sentamos sobre sillas de hierro ennegrecidas, dentro de un salón de mármol resplandeciente.

  2. Y el silencio cubrió nuestras bocas como un velo, pues delante de nosotros estaba el Hombre-Dios, sentado en su trono negro.

  3. Cerró los ojos, y su rostro era delgado, y su cabello, oscuro y grasiento. Sus zapatos brillaban como espejos, y su traje era tan negro como las sillas que nos sostenían.

  4. Y cuando abrió sus ojos, eran pozos profundos de sombra, y ninguno de nosotros respiró.

  5. Mas el Hombre-Dios no pronunció palabra, sino que se levantó, y caminó entre nosotros.

  6. Alzó sus manos, y con el aleteo de sus dedos nos atrajo, como el viento que convoca a la brasa encendida.

  7. Y nuestros cuerpos cayeron como odres vacíos, y postrados quedamos a sus pies.

  8. Y vino hacia mí, y tomó mi barbilla con sus dedos semejantes a los de la araña.

  9. Levantó mi rostro hacia el suyo, y me sonrió. Y yo lloré sin saber si de dolor o de gozo, si de angustia o de éxtasis.

  10. Entonces, de sus huesudas manos sacó un caramelo, negro como la noche sin estrellas.

  11. Y abrió mis labios, e introdujo aquel dulce en mi boca.

  12. Y cesó mi llanto, y la dulzura se mezcló con mi saliva, y en mi ser nació una paz que no era de este mundo.

  13. Luego el Hombre-Dios volvió a su trono, y habló en lengua extraña, como carcajadas largas y cortas, pausadas como el eco de los abismos.

  14. Y cuando hubo terminado, se levantó y salió del salón.

  15. Y he aquí que a través de las ventanas vimos un carro negro que lo aguardaba. Subió en él como un hombre cualquiera, pero nosotros sabíamos que era un Hombre-Dios.

  16. Entonces nos pusimos de pie, y aplaudimos hasta que todas las luces se apagaron.

  17. Y la oscuridad cubrió el mármol y las sillas, y el salón se tornó del mismo color que sus ojos.

  18. Y cada uno buscó a tientas la salida, no hacia la luz, sino hacia la sombra que había dejado tras de sí.

Saturday, May 03, 2008

saludos

Me extraña que alguien me lea, en verdad... ¿Cómo pueden soportar leer lo que escribo, si escribo para mí? Y aún así, no entiendo qué quise decir.

Hace poco me llamaron para publicar un cuento de mi autoría. Me pagaron. Primera vez que lo hacían. Me sentí contento. La vida se puso llena de promesas y sueños y colores variados. Creo que eso era felicidad, pero, tan breve...

Fui a visitar a mi padre, le saludé y le pedí una toalla. Dijo que no, que lo hiciera con mi plata. Me fui, le di un beso en la mejilla y salí a la calle lleno de suciedad, pero, algo contento, pues, había dicho la absoluta verdad...

Ya en mi casa mi madre estaba frente a mí, parece una momia con pelos con su vieja voz de gato... Pero, la quiero, al menos cuando no grita como gallo por la mañana.

Salí a la calle y supe que la noche tenía algo para mí. Un aire frío llenaba mi cuerpo. Algo nuevo estaba por suceder. Fui feliz, y ya iban dos veces... ¿Irá en aumento?

Un auto pasó cerca de mí y al poco de pasarme se detuvo... bajó una mujer vestida de blanco, de novia. ¿Quieres casarte conmigo?, preguntó. Sí, le dije. Se me acercó y se quitó toda la ropa hasta quedarse pelada, desnuda... Me puse bruto y fui feliz, ya por tercera vez. De pronto escuché risas de todas partes, en especial del auto. Eran puras mujeres. ¿Qué ocurre amor?, le dije a mi novia. Ella se dio media vuelta, se llevo su blanco vestido y subió al auto lleno de risas de mujeres graciosas. Partieron, dejándome solo como un hongo, llevándose mi tercera felicidad en cada punto de luz que desaparecía por la noche...

Bajé la cabeza y supe que todo estaba consumado. Debía morir de una vez, pues, ya había sido feliz, y por tres veces. Antes, escribí una carta dirigida a quien corresponda y buscando un puente, decidí saltar...

Caí, pero no al piso, pues justo pasaba un camión lleno de plásticos... fui feliz, por cuarta vez. Alguien me ama, pensé, y, sentí que era verdad. Bajé del camión y empecé a buscar mí última felicidad, al menos, por esta noche... Sí, tenía fe...


San isidro, mayo de 2008