Friday, September 05, 2008

somos


éramos tan amigos. desde niño lloraba frente a ellos cuando sentía un desaire. me miraban raro, como objeto de sabor ajeno... bajaba la cabeza y decía: ¡amigos...!. ellos sonreían y seguían con sus vidas, pegadas a la mía. el tiempo, oh, el tiempo, el tiempo todo lo borra, lo cambia, deshace, muta, sí, eso hace e hizo el tiempo con nosotros... y ahora, ya a los noventa, frente a mi televisor, les recuerdo, les veo riendo frente a mí, con sentimientos amigos. apago el viejo aparato que muestra de todo para vivir lo bello del presente, aunque el tiempo diga que nada fue, que todo es polvo... éramos tan amigos y aun lo somos cuando apago este mundo lejano, cierro los ojos y les veo riendo frente a mis ojos, les veo corriendo, bailando en las fiestas, besando a las chicas, peleando por nada, fumando porquerías, viviendo, sí, viviendo sin sentido... como locos con vida... éramos tan amigos que hicimos cantos, que tarareo, que escucho a lo lejos, dentro de mí, dentro de aquel sentimiento que no pertenece al tiempo, al espacio, a nada... éramos y éramos...


san isidro, septiembre de 2008

Tuesday, September 02, 2008

te amo


no me había dado cuenta de la hora. tenía que descansar pues al día siguiente debería laborar como por cinco personas, pero, allí estaba, mirando fotos, las mismas de siempre, las que amaba. fotos de mujeres, niñas, viejas, jóvenes, bellas, hermosas, flacas, esbeltas, de todo... no sabría dar la cantidad pero ya tengo mas de sesenta años y aún laboro en el servicio postal, entregando con mi bicicleta cartas y mensajes urgentes. jamás he faltado, pues siempre iba, ya sea de día o de noche. no me he casado, pero con mi cámara guardo las imágenes de todas aquellas mujeres que han robado mi atención. ya son mas de las cuatro y ya tengo que dejarlas... me miran y me dicen que pronto me dirán aquello que espero desde siempre: te amo... eso alimenta mi alma y me hace recordar que amo, y que amo algo, al menos a mí... con mis mas de sesenta años y estos aires polusientos... camino por mi cuarto y noto que todo está en orden. guardo mis fotos y me echo a dormir... sueño cosas bellas, siempre con ellas... y todas en coro me dice aquello que tanto anhelo: te amo... despierto justo a la hora y salgo a mi laboro lleno de amor... estoy lleno, me aman y lo siento...

san isidro, septiembre del 2008

Monday, September 01, 2008

agua viva


me gusta salir a la santa calle
mojarme en miradas hermanas
bailar con sonrisas humanas...

soy el eterno sueño de niño
me pierdo en potajes de nubes perdidas
puedo decirte mi nombre
pero
son letras en recuerdos
bajadas de un cerebro desinflado...

miro a los ojos sin miedo
soy libre este instante
la gente gobierna los cuerpos
la mente usa la mente que revienta de pus...

soy de esos
que gustan borrarse antes de cada grito divino...

debo entender
que poco a poco
empiezo a borrar
este intenso dolor
que nace y muere
en la vagina de todo momento,
todo instante
batido con aguas eternas...

ya es tiempo de nacer en la carne
soy sentimiento alegre
puro como gota de cielo
debo ser mas que un pensamiento
que no perfora en la mar de la nada...

ya es tiempo de morir
con este beso mortal de ojos sin brillo...
ya es lugar de orar en moribundas noches
que borran momentos y espacios
llenados de recuerdos
y lejanos sentimientos...


san isidro, agosto de 2008

Saturday, August 30, 2008

... eso...


tengo algo que decirte
eres lo mas bello que he percibido
alma de santo
mente de sabio
ojos de niño
eres algo importante
eres la joya de mi vida...

aun así
tengo algo que esconderte
hay flores en mi canasto
y todas tienen tu nombre
no sé tu nombre
pero tienes eso que se me hace familiar
ligado al último sentimiento...

tengo algo que decir
y eso es
la vida me da siempre
joyas de un cielo escondido
tras un velo de oscuridad
por ello
espero verte frente a frente
tras los ojos de un niño
que no ceza de cantar
el himno del amor,
de la paz
y de eso
que no tiene nombre
aunque está escrito
en cada una de tus miradas...

san isidro, agosto de 2008

Wednesday, August 27, 2008

hace frío


tengo tanto que hacer... podría irme a dormir pero tengo tanto que hacer, como darme una paja, limpiar mis libros, estudiar mi examen, orinar en el water, ver fotos de la familia, sacar la cabeza y ver la noche, acariciar mi perro, dar besos a mi madre, ver la tele, verme la cara, ver los cuentos que escribo, bajar y salir a la calle, ir al cine, comprarme un libro, pero, no sé, no sé qué hacer... mejor, mucho mejor sigo escribiendo sin saber qué hacer, pues, tengo tanto, tanto, tanto que hacer...

san isidro, agosto de 2008

Thursday, August 14, 2008

dulces esperanzas


...lágrimas de amor... érase un hombre mayor, lleno de amor por la vida, hijos y Dios. érase un ser lleno de un cielo lleno de estrellas pegadas a su almohada. érase siempre un buen tipo leyendo un libro viejo... le vi llorar ante mis ojos y le dije que no se quebrara, que la vida le sostiene, que todo pasará como pasan las cosas en este planeta tierra. me escuchó y sentí que el amor nos invadía, nos llenaba de magia, claridad para ver las cosas llenas de estrellas, un cielo azul, en un amanecer diario a las cuatro y media de la madrugada. le recordé y empecé a orar, a pedir perdón por todo este mundo ciego y lleno de dolor... sí, eso hice y todo pasó, como las arenas pegadas a mis pies...

san isidro, agosto de 2008

Thursday, August 07, 2008

los cántaros


es bello tener un lugar adonde ir... pensar poco y amar mas. hablar menos y hacer mas... me gusta respirar y sentir que en cada aliento sucede el milagro mas simple y grande a la vez... me gusta sentirme vivir en paz. viene sentimientos de todo tipo. en esta vida hay que escoger lo mejor, y lo mejor es la alegría y la paz... tengo frente a mis ojos millones de ojos que me miran y todos en total silencio y en total espectativa de mis actos... les miro y escojo la paz, y ellos, hacen lo mismo. todos somos felices, todos bebemos de la misma agua, pero, en diferente cántaro...

san isidro, agosto de 2008

así es...


nunca decía una mentira, por eso todos le respetaban. ese día le vimos salir de su casa con esa vaina en sus manos que debía pesar duro. pero, todos sabíamos que tenía los brazos mas fuertes de toda la cuadra. una mujer se le acercó, colgándose de su cuello. él se detuvo y la miró a los ojos como nadie, porque, la mujer se le descolgó como una serpiente... siguió sus pasos y todos en el barrio le seguimos hasta que éste se detuvo en medio de la calle. nunca había hablado fuerte a nadie, pero esta vez su silencio y la forma de su cara, fue más fuerte que un rayo en el cielo. todos nos quedamos mudos, tan solo el aire se escuchaba. ni un auto pasó hasta que, a lo lejos, escuchamos el ruido de uno de esos... era del otro lado del barrio. era un auto muy grande, nuevo, brillante y lleno de sonidos estridentes que no notábamos si era música o el ruido del infierno. bajaron tres hombres enormes... nos asustamos y escuchamos la voz de todas madres diciendo que entrásemos. todos hicieron caso menos yo que no la tenía, aunque mi padre decía que ella estaba siempre a nuestro lado, y por eso me quedé mirando lo que iba a pasar... el hombre de nosotros no se movió, pero lo vi asir una mano su pesada vaina. los otros tres sacaron de sus espaldas tres machetazos. sentí que un hielo subía por mi espinazo. de pronto, los tres saltaron como perros hacia nuestro hombre. este no se movió hasta que los tres le tocaron... ya uno de ellos le tenía del cuello y los otros dos le cogieron de las piernas y brazos... y allí fue cuando salté disparado con un palo y traté de meterme en medio de esa locura de polvo y sangre... pensé lo peor, pero vi como en medio de ese camal humano salía airoso nuestro hombre, lleno de sangre por todos los brazos pero vivo... los otros tres quedaron durmiendo entre sábanas de polvo y sangre... el hombre me miró a los ojos e hizo un gesto seco. le entendí y me di media vuelta. ya en mi casa vi que éste entraba al auto y partía no sé hacia donde... me quedé en casa esperando... total, ese hombre era mi todo, y mi padre, pero, eso sí: ¡era el hombre del barrio!... quedé dormido apoyado en la ventana de la casa hasta que sentí los brazos de mi padre y, en silencio, volvió a su acostumbrada tarea como si nada hubiera pasado. era de oficio un carpintero, y uno bueno... me miró a los ojos y entendí todo... me levanté y partí rumbo al colegio...

san isidro, agosto de 2008

Tuesday, August 05, 2008

milagros


las puertas estaban abiertas. ¿quién la habrá dejado así?, me preguntaba cuando salieron de la casa una ruma de perros, enanos, ratones, gatos, duendes y demás seres sacados de mis sueños. ¿estoy despierto?, me pregunté cuando todos dejaron de salir, rodeándome, mirándome... ¿quién eres?, dijo el ratón. miré si había un conocido mio pero nada, no había ni siquiera un solo hombre, mujer, niño, anciano, policía, etc., nadie. callé y esperé a que alguien dijera algo mas. de pronto, todos se miraron unos a otros, se juntaron no lejos de mí y hablaron bajo como para que no escuche. luego, me miraron y todos me tocaron los pies, como si fuera un Dios. ¿por qué hacen eso?, pensé, pero no me sentía mal, mas bien, extraño. luego, todos siguieron saliendo hasta que no quedó nadie en la casa... entré y sí, era mi casa y todo estaba en orden. cerré las puertas, ventanas y subí a mi piso, a mi biblioteca. entré y abrí uno de los libros. extrañamente todos los libros estaban en blanco... ¿cómo?, pensé. miré hacia la ventana y vi a todos los personajes de mis libros, jugando, corriendo, y, sin siquiera un solo ser humano alrededor... abrí otro libro e igual... salí de la biblioteca y me senté en mi mesa para escribir. cogí mi pluma y empecé a crear, escribir de todo cuanto había visto hacía unos momentos... extrañamente me sentí observado. dejé de escribir y vi ojos por todas las paredes de mi cuarto de escritura... sonreí y luego escuché aplausos, muchos aplausos. me paré y vi que ese sonido salía de mi biblioteca. entré en ella y vi que todas las ventas de la biblioteca estaban abiertas. las cerré y luego abrí uno de los libros. con gran alegría vi que cada libro estaba lleno de letras de seres sacados de la imaginación de los grandes escritores... cerré la puerta y todo volvió al silencio total. subí a mi cuarto y seguí escribiendo, y, sí, allí estaban los miles de ojos en cada pared de mi cuarto... no estoy solo, sentí y escuché una gran risa saliendo de mi biblioteca...

san isidro, agosto de 2008

Sunday, August 03, 2008

quise


quise ser algo
un santo
un diablo...
un hombre piadoso
un hombre demonio...
tantas cosas quise
y ya
frente a las puertas del cielo,
del infierno...
no supe qué quise...

quise volar
ser campeón mundial
una estrella fugaz
un león indomable
y frente a las puertas del la gloria
no supe qué hacer...

quise ser artista y pensador,
escritor
y cuando el esplendor estuvo frente a mí
no supe lo que quise
y seguí mi soledad...

quise ser buen hijo
un buen padre
un hombre sano
millonario y gentil…

¡quise ser feliz!
mirar a los ojos de la gente y sonreír
pero frente a las puertas de toda la verdad
no supe qué decir
y quise ser una cosa mas...
quise vivir nada mas...


san isidro, agosto del 2008

Saturday, August 02, 2008

viejos amigos

no te olvides, me dijo. ya, respondí y seguí con mi botella a buscar cómo hacer para escaparme de mí. encontré un policía. jefe, le dije, ¿tienes una poca de ron?. sus ojos me dijeron mas de lo que debía saber. me sentí flotar por un elefante. de pronto sentí un dolor en mis piernas y en los brazos. eran los palos que iban y venían de los brazos del policía. ya jefecito, ya entiendo, le dije. este se detuvo y me dijo cosas que no deseaba escuchar. me tapé mis manos ensangrentadas y escuché y silbido intenso, bello, como si fuera mi profesora de clase llamándome a tomar una taza de chocolate... una extraña cara se acercó a mis ojos, diciéndome: ¿estás allí?. quería decir algo pero nada, mis labios estaban pegados y sin ganas de hacerme caso como muchas veces... seguí en mi extraño sueño y una oscuridad mojo toda mi imaginación. vi diablos rojos, enanos verdes, infinitas caras de policías pegándole a un pobre trapo lleno de sangre... qué bella es la muerte, pensé. de pronto un aire entró por mis pulmones y abrí los ojos, pero no, tan solo uno de ellos y vi, como si estuviera en una caverna a muchos niños, perros, ancianos, pordioseros, diciéndome: ¡mira, vive!. sentí una fuerza que cogía mi cuerpo, pero no todo, pues mis manos colgaban como muñecos pegados a mi cuerpo. me paré y empecé a caminar... miré mi botella y allí estaba, junto a cientos de ratas... grité con todas mis fuerzas y todas las ratas huyeron como ratas... ja, ja, ja, me reí. me acerqué y sentí un fuerte calambre en mis brazos ensangrentados... mi cabeza estaba pegoteada de sangre pero pensaba y pensaba bien. cogí mi botella y seguí caminando, buscando escapar de todo cuanto imaginaba o sucedía con mi pobre miserable cuerpo...


san isidro, agosto de 2008

Friday, August 01, 2008

raras


Quien ve esto, ve a un loco… Mis padres lloraban al verme sentado en mi escritorio sin comer ni dormir. Quería escribir la verdad. Tomé tantas fotos de mi cara que tuve un sentimiento de locura total. Era un imbécil. Mi cámara estaba dañada. ¿Quién hizo esto? El silencio me hizo volver unas horas atrás mientras tomaba fotos por mi ventana a la noche hasta que vi a un hombre parado frente a mi ventana. Le tomé una foto y este me dijo si podía tomármela a mí. Si, respondí. Subió a mi pieza y durante toda la noche me tomo una sola foto, sin parar hasta que dejó la máquina y sin decir adiós se fue por donde vino. Es decir, por la ventana de mi pieza. Quise ver por donde caía pero no pude ver mas que ruidos de aves y grillos. Enloquecía y eso me decía que estaba al borde la genialidad o, la locura. Eso lo dirán los anormales seres que leen estas cosas sin sentido. Me senté frente a mi ventana y cogí la cámara y tomé foto tras foto y cuando quise ponerla en la web tan solo vi un pedazo de mi cara. Loco, pensé. ¿Y qué? Siempre que hay algo diferente lo hace a uno mas hombre que de lo normal. Es único y morirá bajo ese fugaz recuerdo. Cogí la cámara y bajé todas las fotos en la página web… Al cabo de unas horas recibí muchos emails, diciéndome que era un chistoso, loco, o un genio… ¡Estoy cerca! Bajé de mi pieza y salté por todas las calles, regando mis textos bajo todas las casas del vecindario. Amaneció y con la luz del alborear, como drácula, corrí bajo mi refugio. Miré a mi padres que como un cigarro empezaron a esfumarse y volverse ovillos de lana, o tejidos de araña… Mis padres, pensé. Los amo y ellos me aman bajo toneladas de tierra. Los amo y siento eso que se siente cuando la tierra grita todos mis nombres bajo el tono de sus amadas voces…


San isidro, agosto de 2008

vuelos nocturnos


tengo eso que tienen todos en el alma que se llama piedad. miraba a mi amigo echado cuando decidí tomarle una foto. imaginaba lo que pensaba. mujeres, siempre mujeres, y, de cuando en vez, de niños... le quise despertar pero decidí salir al fresco y olvidarme de la gente, amigos, etc... mi vida estaba en paz y nada hacia nada por cambiarla. volaba alto, casi olía las estrellas y el estiércol de las aves. miré hacia abajo y vi mis huellas a todo lo largo de mis pasos por la vida. miraba siendo joven, viejo, etc. miraba a mis padres vivos. miraba, siempre miraba hasta que supe que todo lo sabía. recordé a mi amigo echado en la silla y le llamé con mis sentimientos. abrió los ojos y voló hasta donde me hallaba. ¿cómo me encontraste?, pregunté. nada, respondió, soñaba que volaba y cuando desperté, aun estaban mis alas en mi cuerpo. sentí un impulso y volé hacia los abismos de la eternidad. y, allí, te vi a mitad de desaparecer, como las nubes en los días de sol. quise ayudarte pero tu volvías al mundo de los miedos, sueños, y siempre, con los ojos de un hombre sin edad... te vi alejarte y antes de perderte de vista te di una monedas y mis alas... lo recibiste y con tus manos abrazaste el resto de mi cuerpo que se deshacía como pompas de jabón... adiós, te dije y tu te sumergiste en ese mudo bloque de los sueños de los dioses...


san isidro, agosto de 2008

Monday, July 21, 2008

la copa


dentro de un bar
tomaba mi copa
todos bebían
como sacos colgados...
le dije a un tipejo
si deseba hablar
sonrió
y dijo que no...
seguí bebiendo
hasta quedar solo
sentando en el bar
con mi copa a mi lado

dijeron que me vaya
cogí mi copa
y traté de salir
pero
no pude
me quitaron la copa
y supe que tendría problemas...

no supe cómo
pero allí estaba
lleno de sangre,
lleno de un mar de sombras
y con un dolor
metido en la mitra...

pude pararme
y llamar a un auto
pero nadie paraba
eran mas de las doce
y nadie paraba...

caminé hasta llegar a mi casa
toqué la puerta
y nadie salió
rompí la ventana
y entre a mi casa
subí a mi cuarto
y sí...
allí estaba mi copa
llena de eso
que te olvidar
todo dolor,
todo pasado
y
todo feo recuerdo...

dormí tirado en el piso,
como un perro sin dueño...

abrí los ojos
y sí
allí estaba
solo
tirado en mi cuarto
solo,
con la copa en mi mano,
mi copa querida
mi mano amiga
mi vida prendida de una daga perdida...


san isidro, julio de 2008

Sunday, July 20, 2008

la espera


todas las tardes buscaba mi destino. me paraba en el paradero del bus y esperaba que algo llamase mi atención. así estuve por mas de cinco años. una tarde me encontré con dos amigos de la infancia. me invitaron a tomar una cervezas. les dije que estaba esperando, que lo sentía. no importa, dijeron, espera, sigue esperando que te traemos las cervezas aquí. esperé a los dos amigos y al cabo de unos minutos, regresaron con una caja de cervezas. sabía que estaba prohibido tomarlas en la calle, pero ellos trajeron vasos descartables y sin pensar mas nos pusimos a tomarlas. hablamos de nuestros padres, esposas, hijos, amigos, y, al cabo de unas horas, ambos se despidieron de mí. quedé en el mismo lugar pero estaba mareado. no sé como, pero me cogió un sueño terrible y quedé dormido, totalmente dormido sentando en el paradero del bus.

cuando se le ve a un hombre echado en una banca del paradero, mareado, se llama a las autoridades y estos lo cargan y se lo llevan a la comisaría. eso hicieron conmigo, pero, mientras todo esto ocurría tuve un sueño muy especial... soñé que era un gran monarca, tenía una gigantesca fortaleza de color blanco, de paredes tan latas que mareaba verlas y estaba construida sobre un arrecife. era poderosa. mi familia estaba a mi lado, mis amigos también y cada noche, todos, nos poníamos a contemplar el mar y la luna. una noche me percaté que el mar estaba diferente, movido, demasiado quizá uno de mis familiares me dijo que mirara hacia el fondo, el horizonte, y, aunque no se divisaba con claridad el fondo, podía ver que las olas crecían y crecían hasta volverse terriblemente peligrosas para mi castillo. será un maremoto, pensé, pero, confiaba en mi castillo y mandé a todos a descansar dicha noche... quedé solo y de pronto vi que desde lo mas alejado de donde me hallaba vi un estruendo, como si hubiera reventado una estrella, o un cometa hubiera caído desde el cielo azul... no sé, pero, me puse a esperar, a esperar lo inesperado. vi como todo el horizonte se callaba, esperando algo especial... vi como hasta el mar temblaba y noté que el color de sus aguas se volvían de color azul eléctrico... noté que ya no reventaban las olas, no, ahora notaba que el mar se hacía como una inmensa piscina azul quieta como un gras y noté, además, que sus aguas se encrespaban de una manera diminuta, como si estuviera lloviendo, pero no llovía... me quedé extrañado cuando desde el zenit del mar y el cielo vi que brotaban como estrellas reventadas, seres mitológicos... allí estaba un caballo blanco con alas volando hasta pasar por mis ojos a no mas de unos metros, era inmenso y hermoso, poderoso; un centauro blanco corriendo a través de una nube pidiéndome un poco de paciencia, que ya vendría el fin de mi espera; un dios de cabellos blancos, con un tridente de luz salía junto a una hermosa mujer, banca como el mármol hasta llegar a posarse y sentarse a mi lado... ambs estaban desnudos y flotaban por los aires, mientras de los cielos bailaban como ángeles, seres hermosos, diabólicos, de todo lo inimaginable, y, blancos... nos miraban, esperaban nuestras palabras... el dios se puso a mi lado y con su tridente me atravesó la garganta, la cogió y se la comió, junto a su mujer. luego ambos dioses empezaron a despedazarme hasta quedar en un cúmulo de ideas sueltas, anhelos y deseos... mira, dijo la diosa, aún sigue esperando... ¿qué esperas?, preguntó el dios. no lo sé, respondí, pero, ya que ustedes están, podría decirme si, ¿soy dios?... sí, respondieron, para luego saltar por todos los muros del castillo e irse volando hacia el fondo del mar... yo era una especie de silencio, un punto pacífico, un sueño quizá, y, allí continuaba mi espera... no pasó mucho tiempo cuando vi que el día llegaba y lo que quedaba de mi existencia empezaba a flotar por los cielos, hermosos... vi como me unía hacia un sol maravilloso mientras toda mi familia decía adiós... no volví a mirarlos y cuando estuve cerca al sol, pregunté: ¿soy dios?... el sol me dijo con una gran y luminosa sonrisa que era mas que dios... era un sueño, un sueño de un ser humano... luego, desperté...

estaba dentro de una cárcel, junto a muchos seres del mal vivir. pedí ayuda y al cabo de unas horas me soltaron. ya en la calle miré hacia el cielo y el sol parecía gritarme con una sonrisa que era mas que un dios. sonreí y dejé de esperar, y, comencé a vivir como un ser humano... sí, eso fue lo que hice...




san isidro, julio de 2008

Saturday, July 19, 2008

habla memoria


sentía que nada valdría la pena cuando escuché hablar a una señora acerca de su vida anterior. iba a decirle que nada de ello podía comprobarse. me miró a los ojos y dijo que no importaba creerle, pues, hay cosas entre el cielo y la tierra que no se pueden explicar. continuó hablando a sus conocidos mientras yo salía a la calle a respirar otros aires. de pronto, en una parte del balcón vi que una estrella parecía mirarme fijamente... ¿que cómo podría saberlo?, pues, vi que esta estrella se puso a unos metros de mi cara... era una especie de puntillo brillante, una estrellita, diminuta pero estrella al fin y al cabo. quise tocarla pero empezó a alejarse de mis manos. ¿quién eres?, pregunté. me habló en un idioma jamás hablado por ser o existencia alguna, pero, le escuchaba dentro de mi, como si fuera aire que entraba a mi cerebro y entendía claramente todo cuanto quería decir. luego de un tiempo supe la verdad, que toda verdad se encontraba dentro de mi memoria, que ella podría contármelo todo. me dijo que cada noche cerrara los ojos y me concentrara en mis primeros recuerdos, que los visualizara para luego hacerlas vivas escenas dentro de mi conciencia... esto tomaría un tiempo pero luego podría ver a la inversa, conversar con mi memoria, pasado o algo así... le hice caso y durante mas de medio año hice cuanto me dijo la estrella. fue extraño pues en todo ese lapso de tiempo pude ver su brillo cerca de mi oscura conciencia. luego, una noche pude verme, sentirme dentro de un recuerdo. entré en aquel momento y me puse a observar cada lugar de aquel recuerdo... toqué las patas de la mesa, las sábanas que cubrían mi cama, las manos de mi madre y mi padre, y luego, pude acercarme a ellos y hablarles... dijeron todo cuanto quería escuchar... lo que mas me extrañó fue que, cuanto decían, parecía ya saberlo. se los dije y ellos dijeron que todo estaba en mi memoria y en cada memoria de cada ser humano existente, que eso era cuanto debíamos saber para entender que todo cuanto deseamos es ser felices, simples y con la paz en nuestras almas... ¿qué fui antes de nacer?, les pregunté. sonrieron y luego ambos se esfumaron, como el humo de un cigarro. iba a dejar aquel momento pero quise seguir tocando y tocando cuanto veía, como arañándome al lugar en que me hallaba, de pronto vi el retrato de un tipo, ya bastante mayor... era el abuelo de mi madre. le pregunté si me conocía en sus tiempos... la foto dijo que no, pero seguimos hablando de sus tiempos, de la gente que vivía con él... fue extraño pues me pareció haberlo sabido de siempre... de pronto vi que estaba en una sala de operación y yo estaba en ella, vestido todo de blanco y con algo rojo en mis manos, mientras no mas de tres personas me miraban y decían: doctor..., doctor... sí, les dije. el corazón, el corazón..., respondieron. mis manos tenían un corazón aún latiendo. vi este músculo vibrando en mis manos, aún cálido; luego, mis manos dejaron de ser mías y operaron al paciente. este tenía el rostro cubierto. era intenso el momento, las luces me hacían sudar, hasta sentía el latir y respiración de cada persona que se hallaba conmigo. de pronto, todo terminó. las personas empezaron a aplaudir mientras yo les miraba sus rostros cubiertos por mascarillas blancas... dos eran mujeres, bajas y regordetas, ya mayores... y el otro era un joven de ojos azules, alto y delgado, bastante agotado y nervioso, como si fuera su primera vez. les seguí mirando y ellos me hablaron con sus ojos, diciéndome que era un gran cirujano, ya mayor y singular entre muchas personas... no sé porqué quise dejar de escucharlos y mirar al paciente, y vi que era una persona que había visto en una oportunidad, que lentamente se desvanecía en mi recuerdo. quise hablarle pero no fue necesario, pues este me decía algo sin mover los labios... fue bello lo que decía... hablaba de seres de otro mundo, mitológicos; hablaba del otro lado de lla vida... no quise saber mas y sentí volver a mi momento real... abrí los ojos y luego decidí salir a la calle a caminar, a pensar. de pronto, en una esquina vi a la anciana, parada en un poste, con un perro blanco... buenas noches, le dije... buenas noches..., doctor, me dijo. seguí caminando hasta llegar a una tienda y comprarme unos cigarrillos. luego, decidí irme a casa y ponerme a escribir...


san isidro, julio de 2008

Friday, July 18, 2008

perdidos


Sentí confianza con mi sombra y tuve que hacer un pacto con Dios. Cogí una papel y puse mi nombre y apellido. Luego, lo puse sobre la pared y junto a mi sombra, apagué las luces… Todo se hizo negro, como el color de mis letras. Dios se puso a mi lado. Era como un puntillo en el cielo. Le dije que le respetaba. Era extraño, pues, me respondió lo mismo. ¿Sí?, le dije para luego encender la luz y ver el puntillo alejarse por la ventana de mi cuarto. Corrí hacia la ventana y le vi pegado a mi cielo. Le amo, le dije a mi sombra, mientras él tan solo escuchaba, como siempre. Soy feliz y no sé si eso es lo que mas quiero… Soy Mon y eso es poco lo que se. Debe ser que he nacido un día negro como el color de mis letras y mi sombra. Apago las luces y trato de ver pero mi sombra se hace uno con mi ser… Es agradable sentirse bien, acompañado, escuchado y en total silencio… Miré la ventana y Dios me amaba a lo lejos y en mi sombra… ¡Te amo!, grité. Pero, tan solo escuché el maullido de un gato, a lo lejos, en las calles solitarias y pasada la media noche, con una sombra a mi lado. Volví a gritar y lentamente todas las ventanas empezaron a encenderse, gritando lo mismo que todos los días… ¡Loco!. Apagué las luces y lloré toda la noche, consolado, mientras con una vela, escribía otro poema… Bello, dije apenas terminé de escribirlo… Bello, sí, la vida es así. Mis letras son así…


San isidro, julio de 2008

LA ESTRELLA


no sabía nada de la vida…
cuando el piso se hizo agua
cayendo como un pedazo de papel
hacia el fondo del largo cielo...

en mi viaje
una estrella dijo que me amaba
respondí que agonizaba...
la estrella dijo que me amaba
hasta mas allá
donde los sueños se hacen días
y las noches sueños...

llegué al fondo de un abismo
una vieja sin ojos extendió sus manos
los cogí fuertemente y sentí que me enfriaba...
es el fin, pensaba
mas ella
la vieja de ojos secos
tan solo me llevó
como si fuera una cometa
volando por los cielos
sintiendo que era aire
o que alguien me respiraba...

fue así como dejé
este valle de lamentos
y ahora que veo desde lejos
me río de contento, de loco
al ver un mundo de hormigas
con alma de poeta
con aguas tristes y sin corriente

y esto que lamento
cuando me respiran nuevamente
es una especie de silencio,
una paz sin ternura…

y así quedo
para siempre
escuchando al pequeño ángel
cantarme por siempre jamás
lo mucho que me amaba...


san isidro, julio de 2008

Thursday, July 17, 2008

bajo mis letras


he concebido un largo y eterno sueño. duró no mas de un instante, pero, qué bello fue mientras volaba por sus aires... mis padres yacían bajo techo y todo hombre y mujer oraban por mi largo vuelo... es que, estaba en el cielo, rumbo a las estrellas cuando el Sol quemó mis alas y mi alma toda, quedando de mí tan solo un instante de sueño que cesó cuando fui uno con la luz. debe ser que soy su esencia pues mas dicha jamás sentí en vida o muerte, no sé... debe ser que este sueño ha sido el más alto de todos ellos porque aún no sé qué es mas real que la realidad que respiro cada día... y si les contara que hay tras ese fogonazo de luz, les diré que hay seres como tu, como yo y mi madre que salen y entran de sus casas color verde azucena en medio de prados verdes como las alas de un perico. es hermoso verlos sonreír pues tienen los dientes blancos como el algodón y sus epidermis suelen ser rosadas como el poto de un bebé... y si les dijera cómo son las noches les diría que no existen pues la luz no se oculta por nada y no hay cansancio ni calor ni sed, tan solo hay eso que nos hincha el pecho de gran contento y gratitud. debe ser que ese sueño ha sido mi destino, mi largo final de este valle llamado real... y si les contara mas, sería necio el hacerlo pues es mejor comerse el manzano que hablar de él... eso dice los que yacen bajo cada libro clásico, y, los he leído con tanta fruición que lloro de contento al saber que no hay mas engaño que la propia realidad, la cual se ve en parte y no completa porque no se puede ver mas que con dos ojos y los otros de los demás... hay que ver las allá de los cielos y eso se consigue con ese sueño que suelen tener los que han sido marginados por el margen de la realidad... sí, es así...


san isidro, julio de 2008

Wednesday, July 16, 2008

como cualquier cosa

llegué al taller y le vi. estaba sentado en mi silla, descansaba con un libro bajo el brazo. le toqué el hombro y este abrió los ojos. me dijo que como estaba. bien, le respondí. ¿pero, y tus cosas, tu casa, tus hijos, tu... vida?... nada, le dije, todo pasa, todo pasa. algún día pasaremos, tu, yo, este taller, aquella gente que pasa por la calle, el auto que acaba de cruzar por la pista... me miró a los ojos y luego me dijo algo que no olvidaría: no dudes del poder de la respiración. mi amigo cerró los ojos y se puso a respirar por varios minutos. yo también hice lo mismo. respiré diez veces, pero, quise respirar diez veces mas por todo la malo o bueno que ocurría en mi vida y así lo hice. cuando llegué a las veinte decidí hacerlo por cada persona que conociese y lo hice hasta llegar a doscientas respiraciones. cuando terminé, una paz empezó asomarse como el sol de una mañana de verano... abrí los ojos y mi amigo había desaparecido, pero su mensaje y su imagen quedó grabada en cada respiración que inhalaba y exhalaba... luego, entré al desolado taller, con toda la maquinaria quemada, restos de un accidente, una pérdida como cualquier cosa... empecé a limpiar todo hasta que sólo quedó un espacio lleno de escombros, con retazos de muebles, y mucha de esas cosas... de pronto, volví a ver a mi amigo. esta vez estaba con la mirada perdida y los labios como colgados, babeando... no dudes, dijo. y acabando de decir esas palabras, cogió una daga, cortándose la garganta, chorreando su sangre por todo su cuerpo, por todo el taller. lo dejé desangrarse mientras la gente que miraba los escombros y a mí, seguía su camino, como cualquier cosa, hasta quedar todo cuanto veía rojo. traté de acercarme a mi amigo pero este ya no estaba. ni su sangre ni su voz, ni sus huellas... otra ilusión, pensé, mientras todo volvía a colorearse nuevamente. seguí limpiando el taller hasta que se hizo de noche y mientras apiñaba los restos del taller, volví a respirar, una vez, luego otra y otra y otra hasta que sentí que todo volvía a ser como debía de ser, y como cualquier cosa... sí, así fue...


san isidro, julio de 2008