recuerdo ese momento. le vi lleno de canas, grasa y sin lentes... siempre enorme. derrotado era la palabra. le hice pasar a mi casa. hablamos del pasado, del presente, pero no del futuro. ¡éramos tan viejos!. quise contarle tantas cosas, de mis sueños, ilusiones, verdades, etc. pero no, tan solo le escuché su dolor sepultado en vida. pasaron horas y él seguía hablando, hablando, hablando, lentamente y sin parar... llegó la tarde, luego la noche y este seguía hablando. mis ojos se cerraban, estaba entre el sueño y lo real, escogí el sueño y dormí... cuando abrí los ojos mi viejo amigo no estaba. lo llamé por toda la casa pero tan solo escuché el eco de mi voz. recordé ese momento en que entraba a la casa del sueño su rostro se borraba entre imágenes lejanas... unos estaban mis hermanos, siempre sonrientes y llenos de juventud. sí, todo momento fue increíble para mi vida, enorme...
san isidro, diciembre de 2008
es extraño, cada día leo menos y escribo mucho menos... ha llegado el punto de que ni siquiera leo, tan solo vivo y vivo con mayor intensidad...
Thursday, December 25, 2008
Sunday, December 14, 2008
los regalos

tenía ojos nuevos. veía aunque antes también pero no tan bien como ahora. mis ojos nuevos tenía color verde como las germinales plantitas. el centro era un universo o el centro del mismo. mis pestañas eran largas y arqueadas. mis párpados delicados como los labios de una reina. era muy feliz con mis ojos nuevos hasta que llegaron mas regalos y todos eran nuevos... mis manos, mis piernas, mi pecho, mis brazos, mis pelos y vellosidades, mi sexo rodeado de un extraño misterio creativo... era tan feliz hasta que llegaron mas regalos... una pequeña nube bajó hasta mi ser y una voz salió del centro de mi bello pecho y dijo: esta es tu alma, corazón, dios, lo que desees llamarle, pero es lo más que debes escuchar y amar... no seguí escuchándome y cogí la nube, pero esta no se dejó tocar e inmediatamente se metió dentro de mí. algo extraño sucedió... pues al dejar un cachito abierta mi vida, entró otra nube, esta era sombría, rumiaba como vaca y tan solo repetía una palabra... la mía, como un espejo, un eco y siempre inquieta como mis sueños... también entró dentro de mi vida... no quise mas y cerré las puertas de mi vida con cara de sorpresa. de pronto tuve un gigantesco sueño y dormí profundamente. soñé que conocía una parte de mí mismo, pero esta tenía formas diferentes, quizá mas como las flores, o como toda la belleza que anhelaba... desperté y allí estaba el sueño echado a mi lado... me miró y me abrazó sin decir una sola palabra. mis manos, piernas, etc., todas se unieron a sus manos, etc. sentí como que todo era para sentirme mejor... me levanté y escuché miles de voces, infinitas y todas decían cosas diferentes... al final de todas escuché a mi alma, y esta decía: espera y escucha... el ser creado por mis sueños estaba a mi lado y parecía escuchar a mi alma. no sabía que hacer así que me puse a seguir durmiendo... abrí los ojos y no supe si soñaba o no... decidí. decidí y fue, por la primera vez, pues, esta vez, olvidé cómo hacía para ser feliz... tenía todo pero al mismo tiempo no tenía nada... pedí ayuda a mi sueño, pero esta nada, perdida como yo... corrí sin parar hasta llegar a la cima mas alta y en ella suspiré profundamente. miré al cielo y escuché la voz de mi alma, repitiendo: espera y escucha. cerré los ojos pero no dormí ni soñé, esperé y... al fin, te escuché y te vi... estabas allí, leyéndome... fue, una gran alegría...
san isidro, diciembre de 2008
Thursday, December 11, 2008
el sueño
daba vueltas por la cama. a mi lado izquierdo estaba la almohada roja, a mi derecha la azul... sábanas blancas, algo afrancesado para mi gusto pero no para quien arregla mis cosas. estaba oscuro. miré el reloj. las tres menos quince. me levanté y sentí los años tras mi espalda. recordé el último sueño, hermoso como la vida... mi mejor amigo tenía una silla voladora. ¡préstamela!, le grité. con una amplia sonrisa me la dio. la cogí sin decrile gracias y salí a viajar por el mundo. llegué a una bella concha de arena y mar, de gente hermosa y desnuda y sin pásticos sentimientos de pudor, una playa onírica. bajé y me lancé a nadar. vi un pez que con sus grandes aletas me llamaba. fui y este me cogió de la mano hasta hundirme a las produndidades azules de la mar. podía respirar, pues, soñaba... llegamos hasta un espacio lleno de plantas de colores fosforescentes. muchos niños y niñas jugaba en aquella profundidad. me miraron y gritaron: ¡el soñador!... sonreí y les saludé con una mano que brillaba como si fuera una estrella de carne. el pez siguió mostrándome toda aquella belleza hasta llegar a una cueva. entré solo pues éste me dijo que aquel lugar era sólo para mí. al incio era oscuro y estrecho, pero a medida que entraba se hacía ancho y brillante... vi una cama, almohadas rojas y azules, sábanas blancas y limpias... un cuerpo negro lleno de quemaduras ocupaba dicha cama. ¿quién eres?, pregunté. este despertó de su descanso y dijo que era mi peor pesadilla... entiendo, le dije y conversamos acerca del despertar y los preludios de la mañana. me dijo que amaba la música y en ese instante empezó a cantar y a medida que lo hacía le salían burbujas de cristal por la boca, hermosas como campanas navideñas... sonreí y le dije que sembrara semillas de su canto bajo la tierra para así salir de aquel extraño mundo de las pesadillas. gracias, dijo para luego volverse a descansar, esta vez con una bella sonrisa. salí de aquel lugar y vi al pez esperando mi salida. salimos y llegamos a la superficie. mucha gente esperaba mi salida de la mar, todos desnudos, y apenas me vieron, gritaron: ¡el soñador!. sonreí, cogí mi silla voladora, me despedí de aquel pez que lentamente se metamorfoseba en un hombre lleno de arrugas y cabellos balncos y diciéndole adios, viajé a mi casa... empezaba a amanecer y los trinos zumbaban mis oídos. la luz perforaba la magia de mis ensueños. era el día, otro mas, otro mas y no sabía si habría otra noche mas pues, para un soñador tan solo la noche o la oscuridad alimenta su interno universo...
san isidro, diciembre de 2008
san isidro, diciembre de 2008
Wednesday, December 10, 2008
sombrerías
eran mas de la media noche. mi madre dormía como un lirón, mi perro aullaba cada vez que escuchaba la serena de una ambulancia. todo era normal hasta que alguien tocó la puerta de casa. eran más de la media noche pero sin temor a nada ni nadie bajé y abrí la puerta sin mirar nada. nada, nada, silencio y la luz de un faro lejano y amigo. cerré la puerta y escuché unos pasos que subían las escaleras. no tenía miedo a nada. seguí los pasos de aquello y llegué hasta la casita del perro ubicada en el techo de casa. mi perro aullaba en el piso inferior y yo miraba al fondo de la casita del perro. vi dos puntos brillantes y un humo que brotaba del fondo de la casita, pero no tuve nada de miedo. entré a la casita y encendí con un fósforo el pequeño lugar. vi sombras, pequeñas y con formas extrañas. una de ellas me dijo que cómo no tenía miedo. respondí que no lo tenía porque esto era un cuento. todas las sombras, muy pequeñas rieron sin frenar. salí de la casita y bajé a mi cuarto. abrí mi lecho y me puse a leer un poco. ¿qué lees?, escuché una voz. era una de las pequeñas sombras que estaba a mi lado. le conté que era la correspondencia de Baudelaire. ¡ah!, dijo. seguí leyendo hasta quedar dormido. cuando abrí los ojos aún estaba oscuro. busqué mi libro pero no lo encontré. pensé que se lo habían llevado las sombras. subí hasta el último piso de la casita del perro y sin miedo entré. ¿han visto mi libro?, pregunté. sí, respondieron todos... es mío, les dije. risas, muchas risas... sonreí y salí de aquella casita hasta llegar a mi cuarto. aún estaba oscuro. me tumbé en la cama y dormí... escuché unos cuchicheos pero no quise hacerles caso... siguieron hasta que lentamente se disolvieron con el despertar del un nuevo día... abrí los ojos y vi mi libro al lado de mi cama. lo cogí y seguí con mi lectura.
san isidro, diciembre de 2008
el corredor

me puse mi mejor camisa y salí en busca del amor. las calles estaban llenas de gente hermosa. los autos eran un arco iris de latas. las flores olían a un cielo perdido. mis piernas corrían sin sentir el piso. todo era un sólido cielo cuando una mano detuvo mis pasos. ¿quién eres?, preguntó la inmensa mano. le dije mi nombre y esta me dejó seguir en mi carrera... todo el día corrí. mis ropas mojadas seguían pegadas a la carne, mis sueños esperaban mi cansancio. todo era una realidad a punto de reventar en trozos de ideas... vi al final mi destino. detuve mis pasos y lentamente gateé hasta llegar a esa casa de ventanas iluminadas. toqué la puerta y esta se abrió. entré y escuché una voz hermosa de mujer diciendo que pasara y me diera un baño. entré y fui al baño. en una silla vi ropa nueva de mi misma medida. me bañé y me vestí. salí del baño y vi una mesa servida llena de comida y bebidas. había mucha gente elegante, entre hombres, mujeres y niños. di un paso hacia aquel comedor pero algo dentro de mi me dijo que no, que mejor saliera y siguiera corriendo hacia otro lugar. la puerta estaba abierta y antes de irme les dije adiós. todos respondieron con mis mismas palabras, agitando sus manos. salí y corrí perdiéndome en la profunda oscuridad de la noche... corrí y corrí hasta llegar a un lugar mas hermoso que el anterior. toqué la puerta pero no se abrió. ¡no!, escuché gritos. entré y vi a muchos ancianos tirados en un piso lleno de moho y telaraña. cogí a cada anciano y los puse en sus ruinosas camas. cogí una escoba y barrí toda la casa... el día llegó pero yo seguía limpiando hasta que escuché una voz que me decía: ¿quién eres?. le dije mi nombre y salí sin pensarlo de aquella casa. no dejé de correr hasta llegar a un bosque en donde todos los árboles me preguntaron mi nombre. les repetí mi nombre varias veces. me dejaron entrar y sentí que llegaba a casa... la inmensa mano me cogió del cuello y me puso sobre el pico de uno de los árboles. ¿adónde vas?, preguntó la mano. a casa, le dije. la mano me bajó del pico y me dijo que siguiera buscando. eso hice hasta que llegué a un abismo. grité mi nombre y sentí que ese era mi hogar. salté y sentí que dejaba de ser. sin nombre, ni preguntas ni respuestas... hermoso y profundo como el cielo por la noche...
san isidro, diciembre de 2008
Tuesday, December 09, 2008
el muerto

le vi echado en la calle. parecía un muerto. sus ojos abiertos, su cuerpo sin movimiento, su ropa desarreglada, sus manos cerradas... un muerto, volví a pensar. iba a llamar a la gente pero no, decidí olvidar todo y seguir mi camino hacia casa. mi madre estaba cocinando y mi padre echado en su cama con las manos cerradas, los ojos abiertos como un hombre muerto y sin nadie quien le ayude...
san isidro, diciembre de 2008
Sunday, December 07, 2008
pasos de luz

me llaman joe, pero... eso es tan solo mi nombre. dicen que soy buena persona, pero, la verdad es que no me conozco. debo de ser uno de esos que andan por la calle, apurados en busca de barro que oculte tanta vergüenza real. he decidido saber lo que soy en esta vida y no ser mas de lo que hago en este mundo. me gustaría mirarme al espejo y verme tal cual soy. seguro miraría a una persona mayor, de ojos brillantes, calvo y dientes gastados. me da risa eso que pienso y veo. algo mas hay cuando me miro al espejo, sí, una tristeza profunda, escondida bajo el brillo de mis ojos. seguro que muy pronto olvidaré todo cuanto sucede y saldré a la calle a embarrarme de domésticas cosas. pararé bajo un cielo hermoso y miraré las aves, los árboles, la gente, los autos, un perro, un gato, casas, letreros y tantas cosas irreales mas... bajaré de aquella altura y cerraré las puerta del mundo porque, he perdido la fe en él... es seguro que mis pasos serán personales y muy de mí. llegaré a mi hogar y leeré el libro mas hermoso y sabré al fin el por qué estoy escribiendo un poco de todo...
san isidro, diciembre de 2008
debe ser

son más de las diez y aún tengo algo en el pecho luego de haber recibido tantos dolores. miro y veo un hilo de sangre. siento que muero. recuerdo tantas cosas como los ojos de mi madre, la sonrisa de mi hermano, la gracia de mis hermanas... de pronto nace el mundo frente a mis ojos. escucho voces inexpertas que salen como bandadas de palomas, libres y sin mucho vuelo... abro la ventana y saco mi alma, esta vuela y se va para siempre... debo ser algo diferente para no sentir nada, debo ser algo mezclado a lo eterno, debo ser un soplo de vida, y, algo mas mezclado con carne...
san isidro, diciembre de 2008
Friday, December 05, 2008
mis manos

mis manos... allí estaban. mis manos, mis manos, mis manos... sus dedos, uñas, líneas misteriosas que dicen todo y nada. dejé de mirar aquella belleza monstruosa y pensé en las cosas que tuve que hacer aquella noche. volví al pasado... allí, frente a mis ojos, aquella mujer, desnuda de ojos brillantes y grandes, cabellos negros y largos, y esas piernas largas, y ese lunar en medio de su vientre, y esa vellosidades floreciendo, naciendo, acariciando mis pensamientos... caminé hacia ella y con mis manos empecé a pulsar todas sus partes, sus axilas, su nariz, sus dientes, sus codos, su espalada llena de lunares grandes y pequeños... me gustaba tanto y no sé el por qué la dejé así como estaba, saliendo de aquel hotelucho en busca de algo que arrancara esos misteriosos sentimientos, bañados de un miedo inconciente. llegué a un bar y pedí una copa de ron. "otra mas", dije. vi la cara redonda y pelada del camarero. le odié, le odié y con mis manos le di una trompada... todos quedaron pasmados, también yo. me paré y salí del bar. voces tras de mis pasos. corrí hasta llegar a la puerta de una casa conocida. toqué muy fuerte y salió mi hermano. ¿qué te ocurre?, preguntó. entré y con mis manos cogí una hoja en blanco y escribí: "tengo miedo de vivir". mi hermano miró mis manos y con una franela empezó a limpiarlas, es que, estaban llenas de tierra con sangre. un impulso inconciente me sacó de la tranquilidad en que me hallaba. salí de casa de mi hermano y corrí sin parar, escuchando los gritos de él. llegué a un callejón. un perro me miró y empezó a aullar. me muero o moriré. mis manos, me dije. cogí un palo y le di al perro hasta dejarlo lleno de sangre. solté el palo y me sentí mas tranquilo. mis manos son bellas, pensé...
san isidro, diciembre de 2008
Tuesday, December 02, 2008
tres preguntas

he pasado más de cincuenta años viviendo, esperando que algo suceda conmigo, pero, todo cuando sucede, ya sea bueno, malo, feo, siempre termina por hastiarme. debo ser un ente normal pues casi a todos le sucede lo mismo. desde que me di cuenta de ello he decidido buscar algo diferente en mi vida, como la respuesta a las tres grandes preguntas de la humanidad: ¿quién soy? ¿de dónde vengo? ¿adónde voy?... los años siguen pasando y miro mis huellas y siempre veo círculos, círculos, círculos, ya sea de radio diferente pero siempre terminan en un punto. por eso es que, esto que me ha sucedido desde que tuve el accidente me ha puesto a diferente. no tengo mas piernas, tan solo mis manos y estos hermosos ojos y el resto del cuerpo. extraño mis piernas pero, qué se puede hacer ante la realidad, ¿soñar?... se puede, pero, ¿para qué?. leo el periódico, sueño con un campo lleno de cristales y personas llenas de piernas mientras que yo vuelo como una pluma. durante el día pienso y todo cuanto pienso lo escribo en hojas y hojas que quedan en nada, echadas en montañas de papel, echadas al final de cada día al tacho del basural. mis amigos ya no vienen a visitarme, es mejor pues me dejan tiempo para seguir buscando las tres respuestas... todo seguiría igual si no fuera porque una tarde entró a mi cuarto una extraña cucaracha de color blanco, enorme. se puso a verme desde un rincón de la pared sin mover una patita. pude haber llamado a alguien para que la mate, pero no sé por qué me siento como identificado con dicho bicho que se mueve de un rincón a otro, como si fuera una parte de mis pensamientos o ideas. he logrado acercarla con la fuerza del pensamiento. esta ha venido y se ha puesto en mis manos. la acaricio y siento que este bicho se conmueve... muchas veces pienso: este bicho tiene las respuestas a mis preguntas pues, qué es lo que la retiene a mi lado y por qué me siento como si fuera una parte importante de mi vida. por las noches le pregunto una y otra vez mis preguntas... el bicho se queda quieta, mueve sus antenas, abre sus alas y vuela un rato de un rincón a otro, pero nunca sale del cuarto. pasan los días y nada, el bicho no se mueve de mis manos, pero mueve sus antenas y abre sus alas, aunque no vuele ya mas. cuando vienen visitas, la escondo bajo mis ropas. se van y la saco. esta está descansando, aunque cada día la vea mas y mas quietecita... una noche vi que de ella misma brotaban como miles de huevecillos y se colocaban bajo mis ropas... las he escondido para que cuando vengan a mudarme de ropas no se den cuenta... puede que eso suceda conmigo, es decir, que desde mí broten las respuestas. el bicho no se mueve pero sí sus huevecillos... se han abierto todas y salen extraños seres. no son como la cucaracha, no, son como letras y se mueven como culebras. se ha juntado hasta lograr una oración: "dentro de ti", dice. no sé qué mas hacer y si aquella imagen es la respuesta a mis preguntas entonces debo de buscar dentro de mí, pero cómo, cómo, cómo me meto dentro de mí... de pronto, independiente de mi propia voluntad, mis manos se han juntado y luego se han separado y se abren, como flores, alas... estas se despliegan y se abren mas y mas como pelos... es hermoso pues siento que me elevo, aunque no todo... mientras me alejo de mi cuarto, miro hacia abajo y veo a un ser podrido, lleno de bichos por todos lados... debe ser la respuesta a todo... soy nada, algo podrido, aunque, eso que veo, no soy yo... miro mis alas como pelos y siento que algo de diferente soy... es hermoso pues siento que en verdad no sé nada mas...
san isidro, diciembre de 2008
Monday, December 01, 2008
el dueño

tengo ideas, sueños, textos impresos... dueño de mi propia soledad. navego sin remos al azar. tengo el aire que respiro, un cielo infinito que mirar, un cuerpo hermoso y lleno de dolor y de amor... gente que existe por instantes, un cielo escrito de aves y hojas secas y un viento que brota de la boca de la mar... hay mas que tengo pero no tengo tanto como me tienen a mí... hay cosas que hago y deshago, voces de seres amados, odiados, lejanos y cercanos... no tengo igual... soy dueño y algo desconocido por el mundo pero dueño de mí, seguro que sí...
san isidro, diciembre 2008
Wednesday, November 26, 2008
semillas verdaderas

cogí un pedazo de mí y lo unté en la tierra de tus ojos. he visto brotar los hijos de mis sueños, sintiendo que poco he realizado a través de cada uno de ellos. puedo decir que estoy lleno de paz al ver la tierra llena de las flores de mis hijos, es posible hoy por hoy... he fijado mis metas y las he sembrado en la tierra de tus ojos. he visto más de lo que podía ver y con los elásticos brazos de la imaginación he cosechado los frutos del gran amor... un viento ha aplacado mi calor, un mar de gotas de bondad ha mojado el resto de mis huellas, un ave ha volado más arriba que mis sueños, un dios con ojos llenos de paz ha bajado y ha limpiado el resto de mi vida... he visto más de lo que he podido apreciar. he vuelto a morir y a vivir en constante movimiento y paciencia, como todos los días, a pesar de que el aliento me deja día a día, noche a noche, y en total armonía...
san isidro, noviembre de 2008
Tuesday, November 25, 2008
la estatua

las manos las tengo vacías. hace mucho que no encuentro laboro. debo ser uno de tantos y tantos al que la suerte le ha sido esquiva por siempre. debí hacer caso siempre a mis mayores. debí coger el tren y amar con toda el alma el sueño que se iba a mis veinte años, aquella en que una mujer juraba que me amaba, pero, primero debía casarme con ella, pero, siempre he sido un pensador y lo pensé, y me di cuenta que eso de atarme a una mujer por mas perfecta que sea, y, para toda la vida, es una inmensa locura... algo que nadie es capaz de lograr y sentirse feliz por siempre jamás… aunque hay veces en que he escuchado semejante “verdad” de los labios de gente que jura ser seres humanos… difícil de entender y peor de creer…
aún el sol nace y muere día a día. las noches son frías y llenas de mares de soledad. escucho las voces de mis recuerdos pero no puedo llorar como niño, eso no se hace y si alguna vez lo hice fue porque estaba tonto o lleno de sentimientos románticos... cojo mi palo y salgo a la calle como todas las noches, hay veces durante el día, en busca de un poco de alimento que llene de contento este cuerpo al menos. una noche que buscaba los restos de comida en los basureros de los restaurantes, encontré una estatua con la forma de un niño, pero… sin cabeza. siempre me preguntaba cómo sería su cabeza, pero nunca pude imaginarlo... aún así guardo dicha estatua bajo mi catre junto a los cientos de botellas y latas vacías que junto para vender durante el día en los centros de reciclaje de la ciudad… espero que un día o noche venga el sueño de aquel muñeco y me muestre su cabeza que tanto imagino, es como una pesadilla. quizá por eso es que jamás la he echado por las calles... no sé, pero, allí está: blanco y delgado, de manos finas, vestido de marinero y en su cuello una especie serpiente de ojos brillantes... debió de ser un dios o algo por el estilo, no lo sé... aún lo guardo y una que otra vez lo llevo en el bolsillo, y lo hago porque me trae una suerte muy especial... siempre viene una mujer preguntando por un niño... les muestro la estatua y todas se quedan mudas para luego irse sin decir palabra alguna, no sin antes dejarme un poco de comida o una que otra moneda. no sé si lo hacer por temor hacia algo o porque les conmueve el alma el verme en este estado en que me hallo. no es por nada pero vivo demasiado mal. como poco y soy tan flaco como un pedazo de cartón seco ... por las noches, en la oscuridad de mi cuarto, miro la estatua y esta brilla como si tuviera luz interior. la contemplo y me digo ¿cómo sería su cabeza?. ¿quién sería su anterior dueño?. me hago tantas preguntas mientras la vida sigue adelante y yo me ato a una estatua que no tiene nada mas que espacio para ser llenado por mi imaginación…
san isidro, noviembre de 2008
Wednesday, November 19, 2008
la tami...

algo entre silencios y palabras tenía que escribir... recordé la tarde, un mercado lleno de gente, un féretro marrón brillante con gente muy vieja y triste alrededor. pregunté quién era el difunto. una señora que estaba metida entre platos, ollas, plásticos t artículos de limpieza me dijo, mostrando unos labios enorme, gruesos dentro de una cara de puñete que era el dueño de un puesto en donde vendía pescado hacía mas de treinta años. le pregunté su nombre del muerto y la edad. me lo dio, t también su edad: setenta y dos. no recuerdo el nombre, lo olvidé pero su edad, y esa gente vieja, triste, llena de flores blancas en un día gris, me hizo sentir que el muerto estaba mas vivo que ellos. compré los artículos de limpieza a la mujer y salí de aquel extraño mercado que hasta muertos encontrabas... caminando de regreso al trabajo vi un sol de oro... me gustó y me pregunté si el muerto había sido feliz. un ave negra se posó frente a mis ojos. me detuve y supe que esta era la respuesta. el ave negra tenía en sus patitas una rama blanca como las flores del muerto. le miré esos ojos fotográficos y le vi alzar vuelo hasta posarse en una casa lejana, dorada por el sol... seguí mi camino hasta llegar al trabajo. todo estaba en orden. entré y seguí laborando, sabiendo que mi muerte tenía el mismo color que el dorado del sol...
san isidro, noviembre de 2008
Sunday, November 16, 2008
pucha...

estuve mirando la TV por cerca de dos horas... no pude mas y la apagué. dejé el cuarto de la TV y fui directo a la biblioteca. cogí un libro y me senté para leerlo. pasaron tantas cosas desde aquella vez que me parece una locura narrar dicha historia. quizá sea porque siempre acaba en lo mismo, uno encima del otro, chorreando letras y palabras por todos lados. leí todo y supe que estaba loco, como un orate... dejé de escribir y me puse frente a la TV y seguí así hasta quedar dormido hasta el día siguiente...
san isidro, noviembre de 2008
Friday, November 14, 2008
vivir sin parar

es bonito estar tranquilo, con problemas o sin ellos. salir a la calle y pasear sin destino alguno. saludar a la gente con una sonrisa y mirada abierta. es bonito todo cuando se está contento, cuando el vientre está lleno, cuando hay amor por cada aliento que entra y sale... llegar al trabajo y perderle el temor al devenir. abrir el corazón y llenarlo de amor sin poseción. bonito es vivir contento antes que todo el oror del mundo a mis pies... escribir un poema, cantar a plena voz, gritarle a los cielos, escupir al mar, correr por la arena, hacerle el amor a una fémina, esperar la noche y mirar las estrellas... saber que todo es bonito cuando se tiene el corazón contento...
san isidro, noviembre de 2008
Wednesday, November 12, 2008
cruces paralelos
escucho los pasos de mi madre, limpiando, mirando la TV, recordando las cosas del día que muere, en fin, a sus mas de ochenta años tiene tanto que recordar. sonreí mientras escribía y sentí como un aire puro entrando a mi alma, haciéndola como un globo de dicha... recordé las cosas lindas que viví durante el día cuando un sonido de vidrios rotos sacudió mi estado de ánimo. no escuché sonido ni pasos, tan solo la TV y los aullidos de un perro allá en la lejanía de mi casa. iba a bajar pero no lo hice, esperé un momento, nada. dejé de escribir y seguí esperando. de pronto vi el rostro de mi madre en la puerta de mi cuarto: sonreía. estás contenta, le dije. siguió con su sonrisa hasta que un aire frío entró por mi espinazo. vi el rostro de mi madre desvanecerse... sentí temor y supe que debía bajar. lentamente bajé, escalón tras escalón, y cuando llegué al primer piso vi a mi madre sentada, durmiendo con la TV encendida... me acerqué y le pregunté si deseaba dormir. abrió los ojos y me dijo que había tenido un sueño. me contó que en ese sueño a ella se la caía una losa antigua y querida, y que yo no deseaba bajar a verla... y ella tuvo que subir a gritarme el porqué no bajaba a verla, pues, podría haber tenido un feo accidente... le pregunté qué me dijo. nada, tan solo me dio como una risa, y reí sin saber hasta que desperté, y te vi mirándome como si algo me pasara... ¿raro no?. sí, respondí con una sonrisa, mientras ella también sonreía... la ayudé a subir a su cuarto y la dejé echándose en su cama, y cuando estaba saliendo de su cuarto vi al costado del pasadiso un bello jarrón roto, me asusté y subí a mi piso a volver a escribir. mientras lo hacía el perro volvió a aullar, esta vez no me detuve por nada del mundo...
san isidro, noviembre del 2008
Monday, November 10, 2008
esperantus

dice mi madre que nací al revés. jamás supe lo que era un padre. mi madre fue padre, madre, hermano, todo para mí, hasta que se casó con un señor enorme y gordo que se llamaba Gedeón. tuve mas de cinco hermanos y todos enormes y gordos. de día ayudaba a mi madre y al gordo, de noche ayudaba a mis hermanos gordinflones. una mañana mi madre me dijo que llevara un racado a la calle. fui con una bosa llena de jabones. llegué al lugar del encargo y toqué el tiembre. salió una señora enorme y mas gorda que Gendeón. pasa, me dijo. entré con los jabones de mi madre. ¡dios!, fue terrible. dentro había como dos doscenas de niños enromes y gordos como la señora de la puerta. deja el encargo en la esquina del cuarto, me dijo. hice lo que pidió y cuando ya estaba saliendo uno de los niños me cogió de los cabellos y no me soltó hasta arrastrarme a su madrigal de hermanos. fue terrible, no podía respirar, pues, aparte de sus golpes, olían terrible. escuchaba risas y risas, felizmente una poderosa mano me sacó de aquella jauria. gacias le dije a la señora gorda. me miró y con varias monedas dijo que saliera de su casa. salí y apenas estuve en la calle, corrí sin parar... iba a entrar en casa pero pensé, y seguí pensando hasta que vi todo claro... jamás volvería a casa. me di media vuelta y subí a un auto. ¿adónde?, preguntó el chofer. abrí la boca pero no salía palabra alguna... ¿no puede hablar?, dijo el chofer. asentí. el tipo me dio un pedazo de papel y un lapiz, diciéndome: escríbalo. cogí el làpiz y escribí algo que no entendía, pero sentía. el chofer leyó mi texto y sonrió. entiendo, dijo. me llevó a un lugar lleno de gente joven... volvió a sonreír y me dijo que bajara. obedecí y vi que todos me miraban a los ojos, diciendo: es el, sí, es él... sonreí, y volví a sonreír hasta que escuché lo que debía escuchar... nunca mas salí de aquel lugar, aunque, eso de escribir y escribir para esas personas es algo que me gusta pero que no logro entender... pero, me gusta...
san isidro, noviembre de 2008
Saturday, November 08, 2008
manos extraviadas
o tuve enfrente
sus manos se abrieron como flor ante el sol
pensé en un golpe
no
no
no fue así
cogió mis manos
y tuve mucho frío
es la muerte, pensé
no
no
no
no fue así
sentí mi ser limpio y claro
sonreí ante sentimientos así
logré lo que antes buscaba
atado a una mano
una mano inmensa
que me daba todo aquello que anhelaba
llenar ese vacío
esa oscuridad
esa angustia enterrada
las luces se encendieron
la feria seguía ante mis ojos
fui feliz
como un niño
encerrado en un cuerpo agarrotado
cansado de tanto jugar a las sombras...
entramos y supe para siempre
que todo era una gran felicidad
atada a mi mano
sintiendo tanto amor
por todo cuanto vivía...
san isidro, noviembre de 2008
sus manos se abrieron como flor ante el sol
pensé en un golpe
no
no
no fue así
cogió mis manos
y tuve mucho frío
es la muerte, pensé
no
no
no
no fue así
sentí mi ser limpio y claro
sonreí ante sentimientos así
logré lo que antes buscaba
atado a una mano
una mano inmensa
que me daba todo aquello que anhelaba
llenar ese vacío
esa oscuridad
esa angustia enterrada
las luces se encendieron
la feria seguía ante mis ojos
fui feliz
como un niño
encerrado en un cuerpo agarrotado
cansado de tanto jugar a las sombras...
entramos y supe para siempre
que todo era una gran felicidad
atada a mi mano
sintiendo tanto amor
por todo cuanto vivía...
san isidro, noviembre de 2008
Monday, November 03, 2008
desde dentro

tenía miedo de entrar a mi casa... unos distinguidos peregrinos se habían metido. esto hacía ya más de un año, día en que murió el último de toda mi familia... no quería morir, tenia miedo a eso de perder la identidad... a eso de ser uno con el aire, el fuego, el agua, etc. quería ser siempre lo que era, una persona que gustaba leer libros, pintar con un solo color sobre todas las paredes de mi casa y tocar el piano durante toda la noche. parece que a toda mi familia nunca le gusto dicha actividad, pero así era como era... ahora les miro, pero no sus cuerpos porque tan solo se ve como una especie de velas a punto de apagarse en una especie de capuchón y bata oscura o gris diría... me gustaría tocarles mi piano pero veo que lo han sacado a la calle y ha sido devorado por la gente que vive alrededor. lo mismo sucedió con mis cuadro y mis libros... todo esta hecho polvo, como antes lo habría sido. pero he agrupado los restos de lo que gustaba hacer y lo he puesto en una lápida con mi nombre y lo he enterrado en el parque de la ciudad durante una noche en que no cesaba de llover, y luego de terminar amaneció. la gente de los alrededores me miraba como a un loco, pero, qué tiene de extraño ser como un es siempre. pero la gente también es como es. ya no queda de mí mas que las imágenes y los buenos y malos recuerdos de lo que fui o seré. me gusta mirar hacia aquellas almas familiares. me gusta mucho, tanto que he incendiado la casa para verles mejor. cuando toda la casa ha caído, les he visto a todos con sus ojos como lucecillas, lista para apagarse, cuando llegue el día o la noche estrellada... se han ido, o, pienso, se han metido dentro de mis recuerdos. es bello tenerles dentro, es como una bella feria de personas conocidas y amadas, como siempre quise estar... cuando deje este cuerpo será bueno para todos, descansaremos sobre toneladas de polvo, hermoso como pirámides, o restos de un planeta perdido en el infinito...
san isidro, noviembre de 2008
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