Sunday, September 23, 2007

veredas, pistas y escaleras

si alguien me hubiera dicho que la vida la vería pasar por un camino, jamás me hubiera imaginado que este camino fuera de veredas, pistas, escaleras... es domingo y no hay gente por las calles. es un día que me encanta por su silencio, su soledad. sería excelente que toda la gente tuviera mas de un domingo para descansar. me encantaría tener tres días feriados y cuatro medio laborables... habría muchas cosas para hacer, en especial lo que mas me gustas: escribir, escribir, escribir...
estas escaleras han tocado mis zapatos cerca de veinte años y muchas veces... la gente ha subido y se ha encontrado con una persona hace mas de veinte años. hay gente que ya no puede subir esta escaleras, han muerto, o han enfermado, o han viajado lejos... imagino que así será para mí cuando venga el sueño mas largo de todos los sueños. me encanta que sea así. podría un día subir estas escaleras y no retornar mas a mi cuarto... sí, me encanta subir y no regresar mas...me he caído muchas veces de este lugar. he perdido el miedo a estas escaleras que no son mas de tres peldaños, pero son peligrosos. hay señoras que se han caído y no ha vuelto a regresar. pienso muchas veces si esto tiene mas vida que muchos de los que respiramos. quizá no lo haga pero está mas tiempo que muchos de nosotros...


este lugar tiene tantas historias... una de ellas es la primera vez que la pisé. fue especial, nueve jovencitos estaban sentados en la puerta de mi local y no se movía... les pedí permiso y entré. uno de ellos estaba pintando la puerta de mi tienda. le pedí que no lo hiciera. lo dejó de hacer. han pasado tantos años y este muchacho se ha ido tan lejos que ni siquiera le recuerdo. debiera saber algo de él... pero, sólo recuerdo su mirada asustada mientras pintaba la escalera de mi nuevo local...


día de lluvia, me encanta... pero, le frío me mata. hay tantas personas que se mueren de frío. pero, la vida y la muerte es así. debería haber un tiempo para que todos nos sentáramos y pensáramos en Dios, en los milagros y en el verano...



no todos los días fue como este día. este fue único. hoy he nacido a la vida y he caminado nuevamente por las mismas calles y pistas y escaleras de mas de veinte años... quién sabe si mañana no lo vea mas... espero que sí, por supuesto que sí....
lince, septiembre del 2007



kiris

mi madre siempre le gustaron las flores. a mí siempre me gustaron las sonrisas de las personas. eran como el Sol para mi alma, un sentimiento se abría como un girasol... mi madre siempre le gustó la verdad, en mi casi siempre me gustó la mentira, es decir el arte de mentir con belleza. mi madre aún vive y no existe día o noche en que no recé u oré al todo poderoso. yo cierro los ojos y me humillo al Dios dentro de mí... ese es mi lugar, destino... había visto a Dios dentro de mí cuando llegué caminando a mi casa. toqué la puerta y salieron mis kiris. ellas son dos niñas llenas de vida y llenas de gracia... las miro y me deleito como quien ve a dos bellas rosas en botón... huelen deliciosos cuando las veo salir del baño. les digo cualquier cosa y ellas sonríen y dicen: cuento...

cuando era un niño me gustaba mucho ir al baño. me sentaba por horas investigando las partes que cambiaban de mi cuerpo. una vez me quedé dormido y cuando abrí los ojos vi a mi madre con una correa lista para darme mi merecido. aquella tarde sentí lo que era el verdadero dolor. era como Jesús, camino al Golgota...


las veces en que llego a mi trabajo, tengo un sentimiento: hoy será el último de mis días. cierro los ojos y me digo que ya merezco descansar para siempre... sí, ya estoy agotado...
cuando mi hermana llega a casa, me dice si deseo un rico pastel. ella todo lo ve comida. la entiendo. no me gusta mucho comer. mas me gusta tomar fotos o escribir o sentir la Paz dentro de mí. una mañana en que había laborado por horas y horas. llegamos del laburo y mi compañero me dijo si deseaba comer o meditar. le dije que meditar. el se fue a un restaurante. yo me fui a meditar... fue extraño, apenas entré vi mucha comida en mi cuarto. siempre me pregunté cómo había llegado eso a mi cuarto. mi hermana, pensé...
ya estoy por descansar. la hora del reposo ha llegado. he sido muy feliz. he comido muy poco y he meditado lo necesario para sentirme así como mis kiris cuando llego de una noche llena de problemas y trabajo pesado...
san isidro, septiembre del 2007


Thursday, September 20, 2007

¡tengo que escribir un cuento!

tengo que escribir un cuento acerca de un teléfono de radio. la verdad es que nunca me ha interesado escribir cuentos dirigidos, con destino preciso. mil dolares es el primer premio y no me interesa trabajar o expresarme de esa manera, motivado por el dios de papel, pero, hay veces en que uno se deja arrastrar por las olas de ese mar de las buenas costumbres, del éxito momentáneo, de los sueños a punto de tomar forma dentro del tiempo y espacio. me gusta de esa manera, pero, pero, mejor cuento algo al respecto mientras observo qué es lo que haces. si por supuesto, a mí qué diablos me interesa. es verdad. entonces, busco algo que llene mis sentidos, empezando por mis ojos...

hace poco vino una señora y me pidió prestado mucho dinero. le di lo que pidió. agradeció el gesto, y luego me fui a terminar de hacer el resto de mis cosas... si en algo me caracterizo, eso es en olvidarme de las cosas. paro pensando en cosas sin mucha importancia. debo hacer un acto de contrición y darme de nalgadas con mis manos. quizá las cosas también tengan vida propia y no entienda su manera de expresarse. quizá todo sea un misterio, oscuro como el color de mis ojos, mi sombrero y mi piel... y sin esperar nada, pase de la muerte a la vida o al revés...


un señor de ojos negros, alto y bien vestido me pidió prestado mi teléfono. se lo di y de repente, se fue corriendo con este teléfono especial. le seguí gritando por la calle, ladrón, ladrón... hasta que llegamos a la puerta de la casa de un señor que vivía enrejado, menos la puerta de entrada a al umbral de su casa. toqué la puerta y salió, era un tío raro pero tenía un teléfono igual al mio. se lo pedí prestado un momento. me lo dio y dijo que ya era hora de hacer las cosas que a uno le hacen bien. lo cierto es que me dejé llevar por todo y cuando me di la vuelta, el señor de ojos negros que se había robado mi teléfono, se había pasado de lugar... estaba en el otro lado de las cosas, encerrado en la noche, bajo las puertas de la casa de la eternidad. iba a seguirle pero el dueño de la casa me regaló su teléfono de radio igual al que tenía yo.

ya lo tengo en las manos y no volvería a prestarlo a nadie. eso me hace sentirme contento y libre de miedos... quizá pueda pensar con claridad. quizá todo empiece a cambiar para mal, y hoy sea el último día que me queda con este teléfono especial en la mano...

llamaría por el teléfono de farm-industria par almorzar con un amigo de la infancia. le escucharía durante toda la merienda, es seguro que me sentiría especial, con mi teléfono de radio tan especial como yo, pero es seguro que me sentiría solo, y comería solo, como siempre...


desde que vi el teléfono, me gusto. parecía bello, pero no, estaba simplemente demostrando el poder adormecido de la sociedad de consumo. si hubiera muerto ayer, mientras seguía al señor de ojos negros y alto, estaría solo en un departamento cubierto de lo bello y dulce de la muerte...





san isidro, agosto de septiembre

Wednesday, September 19, 2007

ladrón de ilusiones

las cosas no son como parecen. ves un árbolito y sientes ternura, sin embargo, hay tanto tras ese ser inanimado... ves un ave posarse en él. ves el viento frío arañar sus hojas. ves a un jardinero cortarla una y otra vez, y sientes que nada está muerto. todo es una constante, una mutación tras otra.
y si por cierto llega un hombre curioso a tomarle una foto, es un ladrón, un ladrón de imágenes...


llegué un poco tarde al taller. dos amigos me esperaban. el agua había sido clausurada. problemas de noche y de día. sigo adelante y veo las caras de dos amigos, serios por cierto, sin embargo, tras de ellos hay un fiebre, un alma anhelante de ser escuchado. tienen algo que contar...

uno de ellos me dice que su novia ha perdido un bebé. el otro me cuenta que duerme de día y de noche escribe y escucha música. les creo todo cuanto dicen. tienen cosas que decir. les creo y espero a que en un espacio de su atención, me escuchen...

les cuento que vi un arbolito y que vi a un policía y que todo no es como parece. me escucharon, pero siguieron esperando a ser escuchados. les escuché por mas de tres horas y luego, se fueron a sus casas, con los rostros mas animados que el arbolito que viera por la mañana...


es bello ver el amor. un padre se hace hermoso cuando besa a su hijo. y un niño siempre es hermoso. les vi y como un ladrón, les robe esta visión. cuando le flash se abrió, ambos dejaron de estar juntos y el niño se acercó a mi cámara. ¡quiero ver!, dijo. le mostré y este sonrió como una rosa frente al sol. me gustó aquel gesto inocente y natural. gracias, le dije, pero el niño quería llevarse mi cámara. le dije que no, que era demasiado delicado para dárselo en sus manos. este sonrió y se fue a jugar con su padre que en esos momentos conversaba con un cliente del mercado.

el padre llamó a su hijo y ambos se unieron en un abrazo, así como las hojas sacudidas por el viento. les vi meterse en el mercado y sentí que todo era cuestión de apreciar lo bello en lo natural...

ya estaba llegando a la venta de mis productos cuando quise saber cómo estaba. me tomé esta foto y me di cuenta que estaba muy agotado. era verdad, tenia trabajo continuo. me fijé en mis ojos y mi ropa. ya estaba viejo, pensaba. son mas de medio siglo. sí, es verdad. muy pronto nadie sabrá que existí, nadie excepto usted que lee estas líneas y ve estas fotos, de un ladrón de imágenes...



Callao, septiembre del 2007

Tuesday, September 18, 2007

Ciudadano de la vida

Personas de todo color, edad, vivas al igual a ti, a mí. Todos respiran, no son fantasmas. Aman, aman, aunque no sabe a quién en verdad. Les veo todos los días y siempre que miro a sus ojos no veo mas que gente asustada de vivir en un mundo gris como el clima. Quizá lo que mas temen es amarse a sí mismos. No saben quienes son... Yo aún no lo sé..
Ciudad tras ciudad he caminado y lo mas bello de todo es la gente. Gente al igual a mí, caminan, de aquí para allá. Me gusta verlos, parecen que saben lo que quieren... Me detuve un instante e imaginé preguntándoles si les gustaba la vida que cargaban. Uno de ellos se detuvo frente a mí y me escupió el rostro. Luego, siguió adelante, molesto y sin saber que lo que había hecho estaba bien o mal. Es seguro que hablaría de esto con un amigo, o no, y le contaría lo que ha hecho. Ambos reirían... Pero nuestro amigo aún recordaría mis ojos, mi cara con sus escupitajo. Una cara al igual a él, simple y sencilla, pero, sonriente de que todo es una ilusión o un texto libre...

Estaba en mi auto. No podía leer. Sentía la angustia de saber lo que hacía. No hago nada, pensé. Los autos estaban detenidos. La radio del auto vecino sonaba terriblemente. Cerré los ojos y supe que este no era un buen momento. Abrí los ojos y los autos avanzaron, lentamente, andando tras su destino. Avancé como todos, pero sabía que muy pronto saldría y pensaría si todo no es mas que una ilusión de concreto en movimiento...


Una vez leí que la nacionalidad es una cuestión de fe. Es verdad, pero, me hubiera gustado nacer en otro planeta o, en todo caso, nacer con la vida clara y feliz, hasta el último día de mis días. He visto tanto a lo largo de mi vida pero me quedo con estas imágenes que veo todos los días. Son de la ciudad cuando el día está naciendo. Le veo y me digo si pronto despertaré y no habrá mas autos ni nada por el estilo. Todo sea un gentío brillante de sueños y anhelos...

Seguí hacia mi tienda y cuando llegué los problemas estaban tan fríos y grises como el día. Entré al negocio y supe que debía recordar lo mas importante. Estaba vivo, al menos hoy, y hoy estoy vivo así como tu que lees y ves lo que he visto a lo largo de uno que otro día...
Lima, septiembre del 2007



Monday, September 17, 2007

Expresiones ajenas...

Empecé la mañana. Era temprano... La gente aún andaba llena de sueños en sus caras. Hubo un bullicio bajo la gran ciudad. No quise molestar y me senté a meditar. Un lago de oro alumbraba mi oscuridad interior. Un ave de color celeste vino hacia mi y dijo si deseaba volar. Le dije que si. Me dio alas y volé, lejos, mas allá de los sueños de la gente y de mis sueños, y en ese lugar lleno de un verde cristal, vi a un hombre sentado en la vereda de mi casa... Estaba meditando y seguro que tenía alas, al igual que yo...

Abrí los ojos y saqué un cigarrillo, fumé. Era extraño, vivía a pesar de toda la gente que pasaba por mis ojos. Siempre me pregunto si los seres que veo están soñando, fumando, despiertos, muriendo como yo. No sé con certeza. Me gusta abrir los ojos después de meditar y ver muchas cosas. Un amigo, un perro. Los autos que no cezan de rodar con sus ruidos que adormecen mis fantasías. Me gusta fumar un cigarrillo luego de meditar, de volar sin alas... Me gusta...


Le dije al portero que me dijera la hora. Respondió que era tarde. ¿Muy tarde?, pregunté. El portero sacó sus llaves y me las dio todas. Gracias, le dije. Me levanté y le miré a los ojos, y le dije si podía quedarme un rato mas con las llaves. Me dijo que no. Luego, el portero se paró, cerró la puerta y yo me puse a caminar hasta llegar a mi casa. Entré pero no había nadie, excepto mi madre que estaba cocinando. Le mostré las llaves, pero ella no hizo mucho caso. Ya está lista la comida, me dijo. La miré y le mostré las llaves. ¿Quieres?, pregunté. No, respondió mi madre. Dejé las llaves en mi cuarto y bajé almorzar... Mientras comía vi que mi madre tenía una llave en sus manos. Me gustó verla así y pensé que quizá buscaría al portero...

Lince, septiembre del 2007






Sunday, September 16, 2007

Podría


Me agrada sentir que todo está bajo el manto de la magia. Todo es perfecto. Todo. La vida, la muerte, el dolor, la alegría... Y de todo ello, podemos escoger lo mejor, lo que mas nos hace bien... Escojamos la alegría.

Regué una rosa en mi jardín. Una mañana la vi llena de insectos por todos sus lados. Cogí un poco de agua y la rocié en su tallo. La rosa creció y me dio su regalo. La belleza, su aroma y su lección mas importante... Todo es perfecto aunque todo se acaba...

Podría decir algo más, pero no. Prefiero dejar este extracto de imágenes que dicen algo bien sutil. Todo es perfecto si encojemos lo mejor para tu vida: La Paz.



Bellavista, septiembre del 2007

Saturday, September 15, 2007

poesías

la lluvia no ceza de mojar mis sentidos. puedo morir en paz. puedo vivir luchando por la paz. soy hijo de la carne y de lo eterno. mestizo divino. ten piedad, te ruego, anhelo ver mis raicez, llorar por el amor que tengo enterrado bajo el polvo del pudor. soy sensible y vuelo cada sueño que florece bajo el sol de la noche. soy un pedazo de eternidad y escribo sin dudar un instante, un instante, un instante... ¿puedes ser uno con la vida y la muerte? sé. simplemente sé. hay jugo entre cada poro de nuestras carnes. es simple ser feliz mientras respiramos bajo el monte de carne rociados por ríos de sangre... es así, puedes creerme...

en la vida de un poeta se le vienen a la mente tantas dudas de colores. tantas dudas que no se puede caminar por tanta valla por saltar. podría cantar el secreto mas grande, pero, ¿para qué? uno olvida siempre, es natural olvidar lo escencial y lo trivial. es natural vivir sin saber que la muerte está al lado de nuestro respirar... lo juro. voy a morir bajo montañas de ilusiones jamás realizadas. lo juro...

y si hubiera un momento en que pudiera escoger el fruto de la vida. diría que no, que no y no y no. soy una duda, una constante duda, sobre todo cuando escribo y escribo sin dudar... ven y lee mis textos escritos, son la cosa mas tonta, sencilla y si gota de pleonasmos ni cosas por el estilo. ven y lee, o, lee lo que algún día, escribirás...

Lince, septiembre del 2007




Dignidad


Les vi mientras manejaba rumbo hacia mi centro de trabajo. Me puse a pensar en sus vidas. ¿Serían sencillas? ¿Cuántos hijos tendrían? ¿Delincuentes? ¿Micro-Empresarios? La verdad es que parecían vivir en una sencillez envidiable. Me hubiera gustado saber cómo viven. ¿Tendrían casa? ¿Familia? Muchas cosas mas pensaba cuando sonó el móvil y todo aquel paisaje natural de seres humano se quedó en mi cámara. Luego, de hablar con un cliente, les vi pasar y allí les tomé otras foto. Esta era de perfil... Me gustó, parecían sentirse bien...


Tantos autos, llenos de personas, mientras estos dos personajes seguían su ritmo de vida, con una lluvia intensa, un frío desbordante y los ojos de gente que les miraba como quien ve a un perro cruzando la calle. Me gustó su sencillez y orgullo. Estaban ganándose el pan de cada día...
Lima, septiembre del 2007

Friday, September 14, 2007

La policía

Algo poco común. Es difícil tomar foto a un oficial. Le pedí permiso. Me miró de costado, como si alguien más estuviera al acecho. Me hizo preguntas y luego, me dio su autorización. No le pregunté su nombre. Diariamente le veo cuando voy al mercado que está cerca del taller en que laboro. Y allí está. Cuidando un Banco. He salido del entorno de su aguileña mirada y sigo de frente hasta llegar a mi meta o centro de acopio de insumos para mi taller. Me gustó esta foto porque es más que una foto, es una imagen de poder absoluto… Tiene un arma que da la muerte a quien le cae sus besos de plomo…

Averigüe que había estado en otro lugar. En las afueras de la ciudad. Me dijeron que era de esos que conocen la muerte. Ya ha visto a varios compañeros de servicio sucumbir bajo las huestes del mal o de la insurrección. También me han contado que muchos de sus conocidos han sido despedidos o dados de baja por el bajo sueldo que cargan. Es difícil ser un policía en mi país. Este hombre que tiene el rostro amical, es uno de esos que cree en la justicia. Lo supe cuando me vino a visitar y me pidió mi nombre y apellido y documentos. Se los di y se fue, medio sonriendo, pero, mirando a un lado y al otro por si alguien viene al acecho...


Lince, septiembre del 2007

Pan


Ese es el pan que elaboramos diariamente. Los vendemos a varias tiendas naturistas o clientes que vienen a comprarnos al taller. Tiene buena pinta. Me gusta, pero con el tiempo le he perdido el gusto. Prefiero no comer pan. Este producto tiene la propiedad de ser uno de los que mas ayudan a la digestión. Mi hermana que tiene el colon flojo, lo consume a pasto. Mi madre también le gusta y le ayuda en su digestión. Menos yo que no como pan porque de verlo por mas de veinte años llega a cansarme. Si alguna vez consumo pan, lo hago de otro tipo. Cosas de panaderos.
Lince, septiembre del 2007

Sanitario



Santo lugar para leer... Dentro del torbellino de movimiento y ajetreo normal en un mundo que no sabe parar, parar para sentir, leer, meditar, vivir de verdad...
Eran las dos de la tarde cuando el estómago me dijo ya. Me levanté y cogí el libro e hice lo natural del cuerpo y de la mente, disfruté.
Las cosas que uno tiene que pasar, son como el baño en que uno acostumbra leer. Todo pasa, como la vida y la muerte, el día y la noche, hasta llegar a la nada, al mar en este caso sanitario...
Un viejo amigo me dijo que la vida es como el sanitario. Le dije que no era para tanto, la vida no apesta tanto... Mi amigo me dijo que todo era mierda, mierda, mierda... Y así siguió como el eco de un abismo. Sus ojos no eran ojos sino el retrete de un baño, y su boca destilaba un aroma de excremento… Lo dejé y fui al baño a sentarme para leer un buen libro...

Lince, Septiembre del 2007

Thursday, September 13, 2007

Libros sobre ruedas...


Le vi hace años. No supe quién era. Ni él sabía quién era yo. Me le acerqué y me dijo qué quería... Un libro. Me mostró varios y le compré unos cuantos. Tan solo viene los jueves como el día de ayer. Sus libros los vende a menos de un euro... Una colección del Diccionario Filosófico de Voltaire, edición del año 1909, Iberia, me la vendió en diez euros. Un regalo por cierto. Esa colección se vende en librerías de prestigio en mi país, en no menos de trescientos cincuenta euros. Es una joya. El regalo del ángel, el ángel del papel… Me pregunto, este humilde hombre, ¿de dónde encuentra estas joyas de libros? Paseo por diferentes lugares de la gran ciudad pero nunca he visto joyas como aquella. Conseguí un ensayo de varios escritores, filósofos y artistas en general, austriacos, alemanes, judío italianos, etc. Ellos compilaron sus mensajes en un libro en el año de 1943 y lo editaron en Méjico. Este hombre que vende sus libros en carretilla, me vendió aquellas voces, aquella joya de papel, en dos euros y medio. El libro me esperaba...



Lince, Septiembre del 2007

Wednesday, September 12, 2007

Leyendo en cualquier parte


Una postura extraña mientras espero que el vendedor venga. Estiro las patas y me pongo a leer. En esos momentos leía a Coetzee, sus "Costas Extrañas". Un libro de ensayos muy interesante que uno lo lee y siente que el que le escribe está a su lado. Un idioma sencillo y gravitante para quien gusta de los autores de quien escribe el autor. Tuve una gran suerte de tener este libro que en mi país está a un precio inalcanzable para mis bolsillos. Pero, en otro país, estaba a más de la tercera parte de su precio, y aquí está. En mis manos. Cómodos. Forrados en Vinifán. Dicen que el baño es cómodo también, es verdad, puedo estar más de una hora sentado, leyendo. Siempre que entro, lo hago con tres libros que aún no he leído. Me agrada pues me olvido del tiempo y del lugar en que me encuentro. Un tiempo dejé varios libros. Lo malo de ello es que los libros se humedecen. Además que quedan con olores del ambiente. Una vez estaba leyendo una novela muy entretenida, y, sin darme cuenta, la pasé hasta terminarlo. Fueron seis horas... El cielo ya amanecía y los gallos cacareaban. Las aves cantaban y yo con un libro en mis manos, satisfecho y lleno de imágenes imborrables, aunque, en estos tiempos, ya lo he olvidado todo...

La sed es importante. Tengo sed de la verdad. Lentamente mi vida se hace mas y mas simple y sencilla. La gente es buena o mala, no importa, siempre hay una salida a todo. Voy a morir y no me llevaré mas que sentimientos, y, ese hálito que es la espada que limpia toda la oscuridad de esta existencia... Cuando muera, es seguro que el día vendrá y la noche también. Todo seguirá su rutina. Todo seguirá igual, menos yo que habré realizado en sentido de esta existencia... Conciencia de la eternidad...


San Juan de Miraflores, Septiembre del 2007

Bibliómanos...


Los libros son su medio de vida. Los vende. Algo que no podría hacer. Los libros tienen alma, y por ello, no tienen precio. Todo libro que tengo en mis manos, queda guardado en un espacio de la Biblioteca de mi cuarto. Les pongo talco especial entre hoja y hoja, y un absolvedor de agua, pues en este lugar de la Tierra, hay mucha humedad. Día a día, mejor dicho, noche a noche, las saco de su espacio y les doy una abanicada, una leída en cualquiera de sus partes. Las muevo de lugar y espero a encontrar mas espacio de mi Biblioteca.

No los he contado, pero allí están. Hay poesía, entrevistas, novelas, cuentos, ensayos, historia, libros de viajes, libros del mundo, etcétera. Una noche la pasé moviéndolas de un lugar a otro. Me gusta hacerlo. De pronto, encontré una cucaracha. La maté de un manotazo. Vi cómo movía sus patitas, sus antenas, y ese liquido crema desde el centro de su caparazón. No es sangre, no sé lo que es. Allí estaba el insecto... y yo, al otro lado, con los libros y la mano llena de ese líquido crema, parecido a los ajos molidos. Cogí un cartón y lo eché a la basura. Continué limpiando, moviendo los libros hasta que amaneció. Fue extraño. Parecía que el tiempo se hubiera detenido desde que tomé el primer libro. Me mudé de ropa y me di un duchazo para irme al trabajo...

Y así la pasé en este día medio soleado, medio gris, pero, día después de todo. Hablé con mi hermano y mi hermana. Los escuché u sentí que debía dejarlos y seguir con mi soledad y mis libros. Además, debía ir a visitar al librero. Le decía una larga cuenta de libros adquiridos... Y así le encontré, lleno de alegría. Venía un Bibliómano más a sus fauces...


Lima, Septiembre del 2007

Tuesday, September 11, 2007

Horderlin

Sentado frente a la vida
tomaba mi café con leche
mientras un libro negro
con imágenes amadas
esperaban al lector nocturno...

Terminé ese pan,
ese vaso con café y leche
y supe mi destino de cuerpo satisfecho

Ungí mis ojos en el libro negro
y la voz del poeta
embarró mi alma
de letras inocentes,
inmaduras,
crespas como las olas
y supe que le amaba...

Esos cantos se hacían flores,
ambientes de colores y formas
Era el cielo en mis ojos
Era Horderlin
quien estaba frente a mí…
con sus letras siempre vivas,
lúgubres sótanos de letras negras
y esa locura bella
llamada poesía...

Murió loco
cuidando la madera
de un Cristo de esquina comercial

Murió y allí
empezó a vivir
como una estrella
que brilla
oscureciendo la luz
que toca nuestras almas
por esa belleza
llamada poesía...

Le hice un cuadro,
un poema mas o menos...

Le hice mi maestro
aunque no tenía clases...

Y ya en mi cuarto
le di las buenas noches
como esos búhos juzgadores
que no cesan de besar
el aire negro
de una noche luminosa
bajo el yugo
de la poesía...


San Isidro, Septiembre de 2007

¿Aló?




Acabo de llegar y eso es lo que queda de mí. El mundo ha hecho su parte y mi mente ha sido atropellada, zarandeada, exprimida y mas y mas... Me siento contento de estar vivo, aunque esté tan agotado. Me hubiera gustado no salir a la calle, pero, el trabajo, ese gusano que no cesa de fiscalizarme día y noche. En fin, aún vivo, y de eso escribo como esos monos con sus bananos en las manos.

Me hubiera gustado ver a tanta gente que amo y no puedo. El tiempo, el trabajo, es decir, las excusas sociales, o las cadenas mentales que usamos a diario en este barco social. Creo haber cruzado una de las más pesadas tormentas del mundo. Sí, una de las más pesadas. Un joven me llamó. Necesito un abogado, me dijo por el móvil. Fui a buscarle y le presenté a un conocido de las leyes, un abogado de esos que gustan vestirse bien y ganar lo que comen y visten. Conversaron y luego, los dejé en su mundo de cristal, frágil como una pompa de jabón. Un problema gratuito que gané mientras caminaba por las calles de la gran ciudad... Seguí caminando hasta llegar a una plazoleta. Vi una hermosa pileta del siglo pasado. Hermoso, me dije. Seguí andando hasta llegar a mi centro de trabajo. Subí al auto y seguí laborando… Y así la pasé hasta llegada la noche, solo como una estrella en el frío cielo…

Compré varios libros. Fui a una gran librería, estaba cerrada por inventario. Regresé a mi cuarto, solo, agotado y con ganas de escribir y escribí con gran placer mientras tomaba una cerveza cristal. Me sentí mejor mientras escuchaba jazz. Soy afortunado, pensé. Sonó le teléfono. Me paré y pregunté quién era. Silencio. Más silencio. Colgué. Me senté de nuevo a escribir cuando el teléfono volvió a sonar. Me levanté y cogí el fono. Dije aló. Silencio. Aló, volví a decir pero con mas fuerza. Soy yo, escuché. Era la voz de una mujer, pero no recordaba quién era. Pero, como me sentía un poco solo, decidí conversar con ella...

- ¿Tienes novio?

- No

- Cómo te llamas...

- ...

- ¿Sabes quién soy?

- No

- Entonces... ¿Por qué me has llamado?

- Me sentía sola y llamé a cualquier número...

- ...

-...

- Chau

- Chau...

Colgué y no sé por qué me sentí menos solo y más contento. Miré mi máquina y decidí escribir...



Lima, septiembre de 2007



Monday, September 10, 2007

Uno como tantos...



Su historia es como la de muchos perdedores, como la mía que no tiene estrellas ni galones en mi hombro. Podría decir que apestaba, que tenía ese brillo de locura como los mas grandes poetas de este mundo, pero no, no diré eso, mas bien contaré su historia que me dijo en unos cuantos minutos que le robe al tiempo y que se hizo eterno mientras mis oídos escuchaban a un hombre hecho a golpe de verdad y de dolores gratuitos...

"Nací en un barrio lejos de la ciudad. Mis padres fueron como yo, es decir, medio perdidos. Estudié un poco de matemáticas y lenguaje en el colegio de mi pueblo. El viejo cura manoseaba a mi hermana y por eso siempre me gustó ver lo que se hacían entre hombres y mujeres. Llegué a ser un gran mirón, a comer en el plato de los demás hasta que una noche vi que mi hermana se le hinchaba la panza, así como esos globos de payaso. Dicen que fui el dueño de esa pancita. Por eso y por los golpes de mis mayores, escapé del pueblo.

Llegué en un camión de cebolla (será por eso que me dicen desde siempre cebollita), a la gran ciudad. Mucha gente pasaba por mi lado y decían: este chico está fuerte. Me invitaron a cargar sacos de papas y de fruta en el puerto Terminal de la Parada. Si nadie la conoce, es mejor que no la conozcan jamás, es parecido a sus pesadillas. Todo huele a podrido y el sudor se hace barro en mi frente y en mis pies. Nunca usé zapatos y por eso es que uso un palo como pie. Lo perdí cuando apostamos entre los más fuertes quién podía cargar más. Gané, pero tuve la suerte que todo el saco de más de ciento cincuenta kilos cayera sobre mi rodilla. Nunca mas pude cargar una sola piedra ni fruta. Pero, uno a todo se acostumbra. Me llevaron al puerto a cuidar que las ratas no entraran en el galpón de comida. Y allí estuve por muchas noches y días. La verdad es que nunca sé qué día estamos. Cuando me preguntan les digo que no recuerdo. Ríen. Siempre ríen de lo poco que hablo. Una vez hablé y uno de esos me dio un puñetazo. Pero, soy muy hombre aunque tenga pata de palo. Saqué mi garrote de cuidar y matar ratas y se la metí en el centro de la cabeza. Pucha, ¡cuanta mierda ensangrentada había en ese tipejo! Mala suerte patrón. Tuve que entrar al loquero por muchas noches y noches, encerrado en un cuartucho que olía a mierda de gusano. No sé, pero a todo uno se acostumbra. Creo que fue una de esas noches en que Dios se puso fuerte y samaqueó a todo el lugar. Las paredes se cayeron como si fuera su mano abriendo la puerta de mi libertad. Salí y caminé hasta llegar a una casa media abandonada. Entré y vi a muchos como yo. Les saludé y por la primera vez hablé con un ser humano como yo, porque eso me dijo que era yo. Y desde aquel día nos metimos trancas de ron puro. Todos los días éramos felices como cuando niño jugaba con mi hermanita... Pero, todo tiene un tiempo. Mi amigo se lo llevó el podrido de la muerte y quedé más solo que marciano en casa del presidente. Tuve que refugiarme en el ron y desde aquel día, aquí me encuentro. Lejos de todo, sin piedad con mi cuerpo, esperando a que reviente como la panza de mí hermana. Es seguro que salga mierda ensangrentada como la cabeza de ese que me pegó. No lo sé, pero, qué importa cuando uno no sabe si mañana será de día o será de noche...”

Le escuché y le di unas monedas. Se fue con una sonrisa extraña, como de hombre en las puertas de la muerte...



Miraflores, Septiembre del 2007

Angeles del mundo...


¡Oh Dios!

Quiera el día brillar como ojos de alegría
Y la noche esconderse tras los muros del cálido tiempo...

He visto un ángel perdido
tras el ruido de calles de concreto en el firmamento

Y ya frente a frente

La he sellado en mi mente
como santa de mi alma...

Una vez le dije a mi madre
que las cosas no son de nadie,
son de quien las necesita...

Esta imagen perdida
es un canto a la vida,
a la alegría,
a eso que tengo dentro mío
y que grita mil veces

¡Te quiero alegría!


Magdalena, Septiembre del 2007

Seres celestiales



La vi de lejos
mientras viajaba en mi auto
Quise ayudarla
cogerla como el agua en las manos
mas los autos tras de mí
apuraban toda realidad descolorada
y vacío sentimiento

Seguí manejando
con la imagen en mi historia
La hice botín mío
y allí
picaba en mis amigables manos,
saltaba como si la tierra quemara...

La vi lejos volar,
tan lejos,
hasta perderse en el paraíso perdido...

La vi volar
aunque
mi auto seguía su viaje señalado…


Miraflores, Septiembre del 2007

Sunday, September 09, 2007

Bellas sonrisas



Que bella sonrisa, le dije a mi madre. Ella me miró y luego me pidió que la llevara a comer algo rico. Ya, respondí. Viajamos en el auto hasta llegar a un Restaurante. Bajamos y entramos. Pedimos deliciosos platos. Conversamos. Fui feliz. Hablamos de sus padres (mis abuelos), de la pobreza, de sus escasos estudios, de su alegría por tener tanto en la vida, sobre todo la Paz interior. La escuché por espacio de dos horas, le creí. Pedí la cuenta y pagué. Subimos al auto y sentí que algo hermoso se había cobrado por aquella bella sonrisa, llena de alegría por gratitud al buen Dios. Encendí el auto y fuimos a su casa. Bajamos y le dije que deseaba irme a visitar a unos amigos. Dijo que está bien. La dejé y volvió a sonreirme. Detuve el auto y le dije si podía quedarme en su casa un rato mas. Dijo que bueno. Entré y seguimos conversando de su pasado, de mi padre, de sus hermanas (mis tías), de sus tres matrimonios, de su viudes, de su enfermedad, de su vejez, de la vida...

Las hora seguía y supe que debía dejarla. Le di un beso en la carita y me despedí de ella. Gracias, dijo. De nada, respondí.

San Isidro, Septiembre del 2007

vIVO aRRIBA



Casa que cubres mi cuerpo

Ocultas pasados y futuros

Tienes tanto de mi tras el esqueleto...

Me unes a la historia,

al tiempo,

a esos pecados perdidos,

vividos un instante de caídas y perdidas...

Podría pedirte que no cierres tu puerta

tal como Monseñor Bienvenido

esperando a Jean Valjean

con sus candelabros de plata...

Si tuviera mil vidas

te daría todas menos una, la mía...

Ven y no dejes que nada te saque del lugar

Eres mi madre

Útero de concreto y recuerdos...

Ya te dejo

Eres una socia permanente

y te dejo

como madre de recuerdos y alegrías...

San Isidro, Septiembre del 2007

Piano



Mis dedos son tuyos

el sonido de sueños perdidos


Calco esto por un centavo de papel


Hay dedos que viajan

por recovecos curvilineos


Te amo viejo amigo


Podría mentir y decir

que no existes


Un sueño de niño

escondido tras la puerta de cocina

mirando,

escuchando,

soñando con sus dedos

tocando sus dientes de papel


Graves y dulces

son tu idioma

Y el silencio te guarda


Iremos de viaje

donde la Luna, el Sol

y todas las estrellas

oirán tu canto

cuando me siento

cierro los ojos

y me dejo

total entrega

al Adán del sonido...



San isidro, Septiembre del 2007

Pedrín


Es mi hermano
Un alma de niño
Hombre de carnes
Visión de marinero
Un canto de poeta sin nombre
Día a día tiene esa expresión
No llora mas que de risa
Es un niño disfrazado de hombre
Un sueño de madre encarnado
Lo que ve
sólo lo sabe quien viaja en sus sueños
Lo que sueña
sólo sus personajes le conocen...
Un viajero sin piedad
de mirar lo dejado atrás...
La mano de una madre...
No digo mas de mi hermano
Tan solo que gusta de tocar sus sueños
con pedazos de papel
y con eso ignoto
mas que
por ángeles y dioses...
San Isidro, Septiembre del 2007

Mi casa

Podría parecer tonto este detalle, pero todo detalle tiene su historia, y estas letras y números tienen su historia. Mis hermanas, mis perros, mis amigos han tocado o visto este retrato. Es la dirección de mi casa. Mi madre es la dueña hace mas de cuarenta años. Año a año la he visto cambiarle el color de la pared, pero nunca este retrato. Todo lo de adentro ha cambiado. Mis padre no está ya mas. Mis perros han muerto. Mis hermanas se han ido a otra parte del mundo, y tan sólo mi madre, el perro y yo habitamos esta casa que está siempre en silencio. Noche a noche, cuando regreso del taller veo esta mayólica. Es la dirección de mi casa, pienso. Vivo allí hace años, pero, muchos que la han mirado no están, sólo queda de todo esto, este retrato. Me gusta desde que hace mas de cuarenta años está allí, al costado de la puerta de entrada. Me gusta mirarla y que ella me mire, aunque sea todo decirlo, pero es tonto negarlo.

Antes de ellos había aire. Tras esta pared que está pegada este retrato había aire. Fue mi madre quien sin estudios pero mucha experiencia, se le ocurrió este detalle hace mas de cuarenta años... Veo a mi madre y es seguro que ella, el perro y yo, algún día dejaremos de estar frente a ella, día a día, noche a noche... Es mi casa y es hermosa como el sueño de una niña sin madre, con un padre escondido tras las barbas del alcohol, soñando con ese retrato que ahora está día a día frente a sus ojos, frente a sus sueños realizados. Tengo que confesarlo, este texto es totalmente romántico y tonto, muy tonto, como todas las cosas tontas que hacemos día a día, noche a noche...

Cuando veas este retrato, piensa que hay ojos que ahora han dejado de ver este retrato, esta mayólica con una dirección, olvidada quizá por muchos que han ido, pero no para aquellos tontos que alguna vez soñaron y cuando los ojos del tiempo se abrieron, se dieron cuenta que era un sueño realmente tonto, así como todas las cosas bellas y lindas que soñamos...


San Isidro, Septiembre del 2007

Saturday, September 08, 2007

tres en uno


Madre y hermana
Sangre y carne de mi carne
Alegría cerrada entre cuerpos separados...
Un paso di
mientras miraba lo benigno
Soy hijo de un ser que ya no existe
Mi padre está junto al polvo y la tierra y los ríos
Mi madre aún sufre como llaga encarnada
Sólo esta imagen tengo entre ojos
Tres cuerpos atados a uno solo
Familia, me grita el momento
Familia
Lleva de cuerpos
Ramas brotando en la estación
Un grito perruno se acerca
Y todo vuelve a ser momento por pintar
Escojo la alegría
y el mundo se hace hermoso
como tres flores
llenas de aromas
y formas
que llenan este momento
y solo este
Los demás
aún no tienen cuerpo ni presencia...
Los demás,
soy yo...
San Isidro, Septiembre del 2007

carlos el músico


sí, es así...
lleno de voces
yermas como el acero
el canto de un CD
un timbal que resuena en el pasado
las luces
el público
mirando
mirándote...
hay figuras
imágenes en sonido
fieras escondidas
tras el pasado
y un héroe
palpitando
tras ese taburete
que muestra silencio a color
sin duda
es poeta sin página escrita
loco un poco
músico olvidado quizá...
no lo sé
mas que nada es amigo de los buenos
que en su alma carga
el arte de gozar
del pasado
y sobre todo
del presente
con esa sonrisa que dice tanto en silencio
mientras suena el jazz
el jazz
solo es jazz
que toca las almas
de aquello que viven
y dejan vivir...
Lima, Septiembre del 2007