Thursday, October 08, 2009

SOLUCIONES


Me compré una moto grande… Yo soy bastante pequeño, pero, las cosas fuertes y grandes me atraen. Me senté en la máquina y arranqué. Era veloz y fuerte y pesada. Así la pasé por cerca de cinco meses. Me ubiqué en una plancha de metal y me puse a pensar si lo que hacía era bueno o malo. La plancha se iluminaba más y más, y supe que estaba mal, muy mal… Aún así seguí con la máquina y un día me estrellé con la parte posterior de un camión, a más de cien kilómetros por hora. Salí ileso, pero quedé asustado. Regalé la moto y empecé a escribir como para echar todo cuanto navegaba en mí ser interior. Una noche, sentí que ese era mi camino. Leí y leí por más de cinco horas diarias. Llegué a tener más de cinco mil libros. Pero no todos los leí. Escribí dos novelas y más de mil cuentos, y, más de de cinco mil poemas… Tan solo gané unos cuantos dólares por tanto garabato. Lo extraño de todo es que aun me dan ganas de escribir y escribo cosas tontas y sin sentido… Pueda ser que este sea el final de mi vida de escritor, pero, no de lector… Aún sigo leyendo poco, pero comprando libros y libros… Debo de estar mal, muy mal pues siempre anhelo cosas muy grande como la de algún día ganar un premio importante, o que la gente me salude por mis textos, o que salga a un país y sepan que soy algo, alguien… Como dije, me gustan las cosas grandes… Tengo más de ochenta y siento que algo muy grande me llevará a su regazo y me leerá mi propia vida… Será muy hermoso y dulce…

el fracasado


no me queda mas que decir.... esta es una historia de un fracasado, de esos que miran hacia el piso mientras camina... que en cada esquina tiembla por si algo malo le pueda suceder... suelo ser sincero, decir lo que siento, pero, en estos tiempos en que la desgracia es el sol de mis días, todo se hace feo... casi ni escribir puedo, soy una nulidad... me enseñaron tantas cosas y de nada me ha servido pues el alumno es un cero a la izquierda... un pobre tonto... que todo lo tonto y malo le sucede... ya para que hablar mas mal si tan solo tienes que mirar hacia tu derecha y ves a tanta gente mas desgraciada que uno, como ese hombre parado en una esquina, cuidando que nada ocurra, cuidando sus gatos, saludando a quien le sonríe y con la mirada gacha, como a mí...

les dejo y espero volver a escribir un poco mas y con mas sentido que el de la verdad...

Sunday, October 04, 2009

sin sabor...


no entiendo nada de nada...
me duele el alma de tanta desgracia...
qué debo hacer para que el buen dios me diga que sí,
que mis días son benditos,
que mis noches son plácidas...

no entiendo nada de nada
sobre todo
cuando me siento y escribo
porque se me hace un nudo a la garganta
por ser tan mal hijo...

error tras error...

heme aquí...
sentado frente a una PC
frente a la vida
y
sin saber qué decir...
nada de nada...

Saturday, October 03, 2009

viajes


estoy esperando la llegada de dios...
dicen que es buena gente y mejor persona,
que sabe escuchar y juzgar a quien deba...
le espero sentado en la puerta de mi casa,
pero no viene,
o
seguro que llegó sin avisar...
aunque
no le entienda sus actos
ni su forma omnipresente
ni su infinito sentimiento...

¡qué será para una insignificancia como yo...!

cerraré los ojos como dijo el alma grande
escucharé dentro del silencio
a la voz de la eternidad...
puede que pasen los años y las vidas...
pero
ya no queda mas adónde ir...

la vida es un manojo de flores silvestres
y todas de colores diferentes...
espero cogerme a una de ellas
y sentir que soy algo para el buen dios...

ya con las manos sobre el auto,
perdido y sin esperanzas,
agotado por tanta realidad de dimensiones tripticas,
me dirigo hacia la nada
escuchando a Bach
y
respirando como siempre,
como la última vez...

Friday, May 29, 2009

llamadas


me dicen mentiroso...
suele hablar con palabras escuchadas
y camino siempre adelante
sin saber adónde voy...

amo la belleza
el amor entre todo ser humano me acongoja

suelo escribirte
pero
aún no lo sabes
hasta que beso tu aliento
en mi paso por la vida...

lugar de las palabras


la distancia es una bendición...

suelen ser de motivos diferentes...

el tiempo, aplanadora de momentos, instantes,

nefastos y hermosos que borra todo lo que amamos

y odiamos...



suelo caminar de noche con mi perro.

suelo pensar un poco,

mientras siento los alientos que pasan por mi vida...

soy un caminante de alma infinita...

último hijo de mi vida...

no espero mas nada,

tan solo el beso de toda vida humana,

aliento tras aliento...



veo notas escritas en las nubes...

suelen ser caras, rostros bañados de pasados...

sonrío siempre que me pongo a pensar en mis sueños y anhelos, dibujados en las nubes que me nutre la existencia,

aliento tras aliento, paso tras paso,

caminante de la vida...





es mejor no hablar mas nada

y escuchar el sonido y el grito mas hondo del silencio...

le amo mas que a nada.

le busco día y noche, le busco...

y, sin darme cuenta, este me busca a mí,

aliento tras aliento, paso a paso...

día tras días...



suelo escribir de noche y de día...

escribo porque escribo sin razón ni por qué...

suelo escribir como quien se mira al espejo

y se siente que el vacío y la nada se esconden

en el fondo de este espejo infinito...



salgo de este instante y paso al siguiente,

y, siempre es hermoso,

sin final...

Monday, May 18, 2009

el hijo de mi madre


el hijo de mi madre es un hijo bueno, con la cara sonriente y con las manos delicadas como las de un artista. el hijo de mi madre es el hijo de un amor lleno de dolor y clamor por mas tiempo que la vida de los dos... es el hijo de mi madre, es el hijo de mi padre y tiene hijos de sus hijos, amados como el hijo de mi madre y el hijo de mi padre. ama a muchas mujeres. está rodeado de hijos, el hijo de mi madre. es mas que un hijo de mi madre, es mi hermano, mi único hermano y me ama mas de lo que pueda imaginarse... es el hijo del amor, el mas puro amor porque no es bello ni feo, es puro y crudo como la herida de un ave, como los brazos etereos del buen dios...

san isidro, mayo de 2009

caras


caras, solo veo caras frente a mis ojos. ojos de caras apoyadas en mantos de ilusiones y nubes inciertas de etéreos momentos... espero tanto una poca de agua, aquella que calma la sed de todos los hombres, buscadores de la verdad mas antigua... hago mis dedos, mis hijos verdaderos. les lleno de confianza y empiezo a escribir...

caras rodeadas de caras... espero ser una cara y algo mas que caras... espero ser uno con este silencioso momento de soledad absoluta... todo hacemos, todo esperamos y siempre esperamos el final de todo camino... una esquina anhelada por todos los dolores, el sueño mas hondo de un solo ser... espero saber que he nacido por algo hermoso... espero beber toda la vida con ese aroma de dicha total... ¡es posible!

Piero



tiene veintitres
tiene alas sin vuelo
tiene alma grande
escondida bajo una cancha de gras

tiene veintitres
tiene la vida prestada, apretada...
cargada de montones de impresiones
montones de verdad...

le llaman Piero
su nombre aún no se encuentra
se halla perdido bajo una cancha de gras
bajo un cielo gris
bajo millones de estrellas
y
tiene veintitres...


san isidro, mayo de 2009

Thursday, April 23, 2009

amistades


no tenía mas que dos monedas en la mano. un perro se puso frente a mi ojos y dijo si deseaba un amigo. le dije que no, que no lo deseaba. el perro bajó las orejas, dejó de mover la cola y con la cabeza gacha empezó a alejarse de mí... sentí que unas manos invisibles, me ahorcaban... quise decirle al perro que no se valla, pero de mis labios brotó gemidos de angustia, como de esos hombres a punto de morir. miré mis monedas y corrí a un puesto de comida. pedí un poco de fruta. corrí y busqué al perro, pero, no pude verle nunca mas... me comí la fruta y volví a sentir mas hambre... miré mis manos y vi dos monedas mas... sonreí y apreté las monedas y esperé, esperé a que venga mi amigo... esperé y esperé hasta que la luz de un nuevo día alumbró mi ser... de pronto el perro volvió a presentarse y con gran humildad me dijo si deseaba ser amigo. sonreí le empecé a ladrar y ladrar, moviendo mis manos y echando las monedas por todos lados... corrí y vi que mi amigo estaba a mi lado... miré mis manos y cuatro monedas estaban en mis manos...

san isidro, abril de 2009

Tuesday, April 21, 2009

sin destino



tenía 24 años y era tan feliz como nunca imaginé. gente de razas diferentes, gente de rezos variados, gente joven y llenos de alegría por este viaje sin destino... el tiempo sigue sus densos pasos, el espacio arañaba mis carnes, pero, hay milagros sin nombre, llenos de colores de ensueño, llenos de alegría primaveral... sí, fui tan feliz y en este recordar viajo y viajo sin destino, con esta vida que deja sus huellas en mis pesados pasos ahora que no soy joven pero aún siento tanta vida... tanta como esta vieja foto llena de brillo y alegría...

Monday, April 20, 2009

te los digo todo


he conversado con toda mi familia y les he dicho que estoy loco, tanto o mas que ellos... rieron a mas no poder y gritaron al unisono: ¡borracho!. era verdad, el alcohol nació a mi lado y bebo día a día, y, noche a noche. allí donde la oscuridad existe, busco descanso. sueño cosas bellas, quizá por ello bebo demasiado. no todo es color o sin color, las cosas son mas ligeras y la risa abirda mi alma, siento que deslizo estos pies y mis pensamientos son como aves en el cielo, mirándoles navegar sobre olas de aire... ya con mas calma he salido a la calle y he buscado algo para beber... una señora de ojos hermosos me ha dado una sonrisa y eso ha aligerado mi dolor. no quiero beber, pensé. quise hablar con la señora y ella me tomó de la mano y sin decir palabra, me llevó a su casa. entramos y estaba poblada de gatos de todos los colores. todos me miraron y sentí que debía quedarme para siempre. el tiempo es como una planta que mira al sol y duerme con la noche... el tiempo, cosa extraña que apacigua estos tiempos tan extraños y bellos, pero no entedibles, sobre todo para una persona perdida como yo que se coge de cualquier cosa que huela a ternura...

Sunday, April 19, 2009

golpes

me dijeron la verdad y esta dolió mucho. salí de aquel lugar y no supe hacia dónde ir. un auto pasó casi arañando mi alma. me dio risa y sonreí. las luces de las calles empezaron a aumentar. es de noche, pensé, y todo parecía volverse mejor para soñar... di un paso y luego otro, miré si había gente delante de mí y seguí avanzando. un auto me atropelló y salí volando como espuma. cuando desperté estaba echado en una cama blanca, rodeado de gente que al igual que yo, estaba desvariando. quise mover mis piernas pero dolían mucho. algo ha pasado, y muy feo. una señora me alcanzó un vaso de agua y me la puso en la boca. ¿está mejor?, preguntó. le dije que no lo sabía. le pregunté cuánto tiempo estaba así. respondió que mas de dos meses y que recién hablaba. dos mese, pensé y cerré los ojos para recordar algo, cualquier cosa. vi mi cuerpo entrando a la casa de mi padre. este me miraba y decía que me valla. salía con lágrimas en los ojos y corrí duro hasta llegar a la casa de mi madre. esta me dijo que no sea tonto. no lo soy, respondí, pero duele mucho, y le conté todo a mi madre... ella bajó la cabeza y dijo cosas que me dolieron mas que el dolor mío... qué feo es recordar, escarbar cosas dentro de la conciencia. desperté y me di cuenta que las luces de aquel lugar se apagaban. juré salir lo mas pronto de aquel lugar y volver a mi dulce tarea de escribir y escribir. pasaron los meses y un buen día, salí andando con dos muletas. no había recibido una sola visita pero siempre pedía libros para leer y papel para escribir. terminé una novela de mas de quinientas paginas y le llamé: "El acusado". lo había mandado a la misma editorial y estos dijeron que lo iba a editar. no sé por qué no me puse contento, mas bien, triste y muy solo. me mandaron el dinero por los derechos y eso me alcanzó para tomar un cuarto y comprarme una PC. llegué al cuarto y seguí escribiendo, esta vez no sería de algo terrible. quise escribir acerca de los chanchos, los animales en general, me parecieron mas humanos que las personas...

Sunday, April 12, 2009

El Latido en el Microsegundo

El Latido en el Microsegundo

Me desperté abrumado en mitad de la noche. Esas cosas de los sueños y los miedos alargan la sed, ya sea de verdad o de mentira; da igual. Me senté frente a la ventana más grande de la casa, en la oscuridad, y aún palpitaba como un pez fuera del agua, atrapado en el recuerdo de un sueño inmortal.

En él, un hombre cualquiera —rostro común, ropa vulgar, estatura pequeña— caminaba cansado. ¿Su nombre? Lo olvidé, como suele ocurrirnos a los que soñamos.
—¿De dónde vienes? —le pregunté.
—Del fondo de todos los tiempos —dijo, y pareció alegrarse, como esos profesores que por fin encuentran a su último alumno.
—Vivo lejos de aquí, pero no en distancia ni en tiempo. Vivo a más de un microsegundo de la vida.
No lo entendí.
—Soy un mercader de hombres y deseo una parte de ti.
—¿Una parte de mí?
—Sí —respondió—. Necesito tu cerebro. Contiene las coordenadas de un cuerpo que está por nacer, destinado a convertirse en un ladrón. No de los que roban cosas para satisfacer anhelos personales, sino algo más.

Mientras pensaba en lo que quería de mí, lo miré fijamente. Sus ojos comenzaron a agrandarse como pecados dentro de una pecera. Su cabello cambió de color, volviéndose rubio y rizado, más corto. Pequeños bigotes, dientes muy blancos. *No fuma*, pensé. Él sonrió al escuchar mis pensamientos.

¿Mi cerebro?

De pronto, me transporté a una especie de sala de operaciones. Estaba rodeado de gente desnuda, con ojos intensos en sus rostros. Todos eran hombres jóvenes, rubios, de facciones idénticas. Quise hablar, pero no pude. Solo escuché la voz del hombre de antes:
—¿Tiene un deseo antes de la operación?
—¿Uno? —pensé, sin poder articular palabra.
—Solo uno —dijo otra voz, que brotaba desde más allá de las luces. Noté entonces que arriba de aquellos seres había más gente, vestida con algo que parecía algodón o espuma, cubriendo sus cuerpos largos y extraños.

¡Quiero conservar mi corazón! —quise gritar, y lo hice con el pensamiento.

Hubo un silencio en aquella sala redonda, pequeña, iluminada por luces suaves pero claras.
—Solo necesitamos su cerebro —dijo la segunda voz, que pertenecía a un hombre alto, apenas una silueta adornada con espuma, ubicado en lo más alto del lugar—. Lo demás es suyo. No somos dioses. Somos hombres de un microsegundo más allá de la vida.

Y, al decirlo, todas las luces se apagaron. Me sentí solo, un punto más en la oscuridad. Podía respirar, y lo hice con suavidad, como remando en un mar negro.

De pronto, escuché voces. Las luces volvieron. Quise abrir los ojos y moverme, pero no pude. Unas manos me tomaron y me llevaron a otro lugar, donde sentí calor y la presencia de muchas personas. El tiempo pasaba. Solo podía respirar y pensar, pero no sentía miedo ni pena. Nada.

El clima cambiaba: frío, calor, manos que me mudaban la ropa… Hasta que, poco a poco, pude ver. Aún no hablaba ni me movía, pero vi que estaba en un sanatorio, solo, en una cama blanca, rodeado de enfermeros y otros pacientes. El olor era normal, pero era un sanatorio.

Una mañana, logré levantar un dedo. Luego la mano. Al final, todo el cuerpo. Empecé a caminar. Una tarde, me vi en un espejo y me quedé helado: frente a mí, un mono me miraba. Un hombre sin frente, con pelos blancos y sin dientes. Un despojo. No podía hablar. No hablé.

Una noche, logré salir a la calle sin que nadie me viera. No pasaba nadie. Oí las olas del mar. Llegué a la orilla y sentí la humedad en mis piernas, mis manos, mis huesos, mi cara… Avancé hasta que el agua me cubrió el pecho, y mi corazón comenzó a latir con fuerza.

Miré al cielo negro y escuché la voz del hombre alto, tras la bruma de espuma o nubes o lo que fuera, que vive un microsegundo más allá de la vida:
—Tu corazón… solo tienes tu corazón. Lo demás es ilusión. Siente lo que te queda y vive. Vive.

Sé respirar, pensé. Y los hombres de aquel lugar me dejaron para siempre en paz.

Seguí caminando hasta que el mar me cubrió por completo. Ya no respiraba, pero algo más sucedió: todo se volvió negro, y en esa oscuridad, volví a respirar.

Friday, April 10, 2009

Cuentos


La mujer que no puede llorar

La vi a lo lejos, mas allá de los sueños, mas allá... La vi dentro de un aliento, sentada a mi lado, frente a mis ojos a mas de una eternidad. Le hice un regalo, luego otro y ella se puso a reír... ¿Me amas?, preguntó. Le dije la verdad, la absoluta verdad, le dije que no, que no lo sabía... Cerró sus ojos y me puse a llorar. Quería verla llorar, pero, no sabía llorar. Lo supe luego de unos momentos en que el tiempo brillaba delante de un mar de preguntas que flotaban por sus largos y sedosos cabellos. El tiempo siguió su largo camino, dejando una estella de respuestas a cada paso que daba. El espacio se llenó de estrellas y todas ellas con el rostro de la mujer que no puede llorar. Y cuando llegaba el Sol de un buen día, sabía que vendría la noche y vería mejor las estrellas, y a la mujer de tantas preguntas, a la mujer que no sabe llorar... Me quité todas mis ropas y con la luz de mi vida, empecé a cantar la misma melodía, aliento tras aliento, vida tras vida, día a día...


El hombre que aún espera que comience su vida

Era un hombre de alma grande y de cuerpo pequeño. Sus manos llenas de trabajo y llenas de heridas por tantos sueños rotos a pedazos frente al cristal del instante, subía la escalera de la Paz. Ya en la cima de todas las cimas, el hombre que espera una vida, vio que muchos hombre mas grandes y fuertes y trabajadores que él, recogían de las manos de un Dios, semillas de oro. Se puso en la cola y esperó su turno. Cuando estuvo frente al Dios le pidió una semilla mas. ¿Para qué?, preguntó el Dios. El hombre que espera una vida mas no supo qué responder, no supo qué decir... y al saber esto, devolvió su semilla de oro y con una sonrisa en los labios, besó la tierra donde pisó. Bajó de la cima y en sus pasos, había vida, mucha vida, brillando como estrellas en el mar de sueños y anhelos... Era un hombre de alma grande y cuerpo pequeño. Era un hombre, tan solo un hombre que se cansó de esperar y empezó a vivir de verdad...

Friday, April 03, 2009

edades

tengo la edad de un hombre viejo. miro la gente a mi alrededor y siento que nada le preocupa mas que sus problemas. me hago a un lado al verles cruzar y siento que soy una piedra dentro de un río. miro la televisión y siento que no hay nada que valga la pena ver... cojo un libro y lo rompo en pedazos. sacrilegio. rompo todos los libros que tengo en mi casa y luego rompo la televisión... me siento peor que un loco y me quito la ropa. camino por toda la casa y siento que hay algo mas que hacer. ¡una mujer!, pienso en todas las cosas que hubiera hecho pero me veo y estoy viejo, con mis piernas como gallina, amarillenta con pellejo gastado... lloro sin parar, pues, me siento y estoy muy solo. miro las fotos de mi casa y veo a mi familia. les extraño... me visto y necesito lo mismo de siempre. cojo un lápiz y papel y escribo mi nombre, dirección y luego, poemas, muchos poemas... me siento mejor y mi cuerpo se pone mas duro, mas duro y mas joven que ayer...

Sunday, March 29, 2009

ganar o perder


hice un equipo de fútbol para sentirme agradecido al personal que labora en el negocio de productos naturales... hemos ganado todos los partidos, y por goleada. me hubiese gustado perder esta vez pero aún no se dan las cosas. me gusta mucho en esta etapa de mi vida, ganar como se gana un campeón. las cosas que veo durante cada partido me hacen olvidar los problemas cotidianos. quiera el buen Dios me de dinero y tiempo para mejorar mas y mas...

Sunday, March 08, 2009

el cielo rojo


prefiero dormir, le dije a mi hermano. este sacó una navaja y empezó a cortarme en pedazos... sentí como que escribían sobre mi sentir. abrí los ojos y mi hermano lloraba, lleno de sangre... retrocedió y salió de mi cuarto corriendo como si escapara del peor de sus miedos... seguí durmiendo y tuve un sueño precioso. se trataba de una chica muy joven y de hablar extraño, y siempre que se dirigía a mí, cantaba... me miraba como quien espera que cante, pero yo admiraba sus labios y sus manos y aquella voz que hizo sentirme como en el cielo. le pedí si podía amarla para siempre. ella no entendió pero cuando la miré a los ojos supo lo necesario y movió la cabeza negativamente, luego sacó un papel y escribió algo que supongo era su hogar. se dio media vuelta y la vi alejarse en medio de una gran multitud que cuando hablaban, cantaban... estoy en el cielo, pensaba. caminé y caminé por todo ese valle en que sus casas no tenía las puertas cerradas y de sus ventanas salía música clásica. seguí andando hasta que llegué al mar y en la orilla vi nuevamente a la bella muchacha. me miró a los ojos y me pidió la hoja que escribiera antes. se la di y ella cogió el papel y lo lanzó al mar, luego, como si fuera un ángel empezó a caminar por las aguas, siempre cantando una bella melodía seguida por las olas del mar que parecían como arpas mágicas... miré las nubes y lentamente empezaron a volverse rojizas... qué bello, me dije. cerré los ojos y sentí dolor en todos los brazos. desperté y estaba en una cama. caras por todos lados, y un sonido muy fuerte de música estridente. ¿dónde estoy?, le pregunté a una de las caras que eran muy viejas y feas... todos trataron de calmarme y con sus voces pastosas, cantaron... todos cantaron la misma sencilla y bella melodía que escuchara a la bella joven de mis sueños. las luces se encendieron más y vi entrar en medio de esos viejos a una mujer muy joven, vestida de blanco. me llevaron a un hospital y mientras viajaba en la ambulancia pude ver que el cielo se volvía rojo, todo rojo... cerré los ojos y volví a soñar, y soñé mucho, mucho, mucho...

san isidro, marzo de 2009

Tuesday, March 03, 2009

hijo preocupado

mi madre está agotada... se le ve en el rostro. quisiera hacerla feliz, pero, eso no es posible ya que hace mas de cinco años que estoy muerto... mi extraña manera de apreciar a la gente que amo es muy singular. leo. siempre leo y he leído mientras vivía, y en estos estados se me hace todo terriblemente hermoso ver a la gente que se acuerda de este pobre muerto. la primera vez estaba sintiendo cómo un ave se divertía con un gusano cuando un zumbido atrajo mi atención. y vi a mi madre llorando frente a la ventana, sentada en su cama, llena de fotos, y todas era de mí. una bella imagen puesto que jamás mi madre dijo que me amaba. ni siquiera me dio un beso... fui nada, eso es lo que pensaba, y, en estos estados, aún no lo entiendo pero sí que lo puedo sentir constantemente. debe ser que es como pelar las papas bajo la tierra. algo que no se puede entender mas que cuando todo está frente a ti mismo. mi madre está agotada y espero que pueda descansar... la veo subiendo y bajando escaleras a sus mas de noventa años, con sus cabellos negros (pintados), y esos gordos y fuertes brazos barriendo la casa por donde mi cuerpo caminaba antes de que un dolor imposible me arrancara de esa querida casa de mi dulce y dura madre...

Saturday, February 07, 2009

el hombre que embolsa los panes

el hombre que embolsa los panes es un hombre muy serio a pesar de tener no mas de veinte años. el hombre que embolsa los panes sueña y duerme embolsando los panes y panes, de todos los tamaños... uno mas grande que el hombre que embolsa los panes... el hombre que embolsa los panes anhela no ver mas panes pues tiene grandes pesadillas con panes de colores negros así como cuando se queman los panes... el hombre que embolsa los panes es pequeño como una migaja de pan, pero, tiene el alma mas grande que todos los panes del mundo... el hombre que embolsa los panes sabe que embolsa para que algún día haga otra cosa que no sea embolsar los panes y panes... día a día sueña despierto, y sueña cosas hermosas, jugando y riendo por verdes campos y cielos azules y nubes mas blancas que las alas de un ángel... el hombre que embolsa los panes no sabe mas que una sola cosa... el hombre que embolsa los panes quiere ser feliz así como todos los sábados en que mete un gol en el campo de futbol... y lo grita tan fuerte que olvida su vida entera, sus panes queridos, sus sueños fugaces... y su alma enorme vuela lejos, lejos, como todos los días y tardes en que embolsa los panes y panes y panes... sí, es un hombre pequeño de manos pequeñas y con el alma mas grande que todos los panes del mundo...


san isidro, febrero de 2009

Thursday, January 08, 2009

supe tanto y nada...


bebí toda mi vida...
sabía dulce y fresca
había tanta gente a mi lado
todos miraban el milagro
con sus bocas sedientas de tanta bondad...

seguí bebiendo el resto de todo
cuando el dolor dijo presente
salí para siempre de la eterna ternura
y supe por siempre
que llorar era el saldo de toda respuesta...

brazos y voces fregaron el piso del cielo
siguió el fuego del mundo...
sabía dulce mi vida
cuando todo el dolor y la muerte
gritó: ¡presente!

poemas de un sentimental

el tiempo pasa siempre
el espacio de Perec es lo más importante
el silencio no es lo mismo que la nada...
hago un alto a todo y siembro semillas de bondad...
el cielo se abre en sus mejores colores
las nubes empiezan a disolverse, lentamente, delicadamente
todo se abre a mi vida
todo es perfección
todo está en su lugar
y en silencio y en bulla suceden las cosas...

Sunday, December 28, 2008

cuentos verdaderos


salía de casa sin mas ropa que la puesta. una pasta dental, un cepillo, una toalla y jabón. tomé un auto, antes dejé una carta a mis padres por haber dejado un futuro seguro para mi vida. mientras mas me alejaba de mi hogar y mi pueblo escuché la canción de un buen amigo. esto me hizo feliz dentro del dolor de las fauces de la soledad. sonreí y le hablé al vecino la buena nueva de la paz en todo el mundo. quería ser un buen siervo de dios. hice todo el intento... hice de todo: errar, acertar, perdonar, amar... vivir... la vida me dio la semilla de la paz dentro de mi alma. la pude cuidar mejor, pero, tan solo hice lo que estaba a mi alcance... ya en la cima de mi vida vi que todo tenía sentido cuando la paz era mi luz; la alegría mis pasos; el amor el aliento que respiraba. en otras palabras, aprendí a vivir en total plenitud... olvidando el momento en que empecé a entregar esta vida en las manos del amor, la paz y la verdad…


San isidro, diciembre de 2008

Friday, December 26, 2008

bullanguera

¡porqué me siento tan mal! hago trizas este instante de belleza sin igual. una madre lactante se posa sobre una mesa y grita a voz de cuello que quiere ligar porque se mueren de hambre. silencio en todo el antro en que respiramos, densamente. me paro y con unas monedas las pongo sobre sus manos llenas de basura, adornadas de un brazalete de oro, mucho oro... ¡gracias maldito gusano!, grita. se baja y con el niño aún en su pecho sale del antro en que existo yo y los demás. un paso, luego otro y otro. se va. se fue. bajo la mirada y sigo pensando en mi vida tan pesada y llena de eterna deudas... debe haber un alto en esta vida que cargo, pero nada. la gente continúa el ciclo que les ha cogido mientras yo sigo pensando en todo y todos... escucho voces lejanas. me paro y pido permiso a todos estos borrachos. salgo a la calle y sigo escuchando esas voces, a pesar de la bulla comercial y motorizada que late sin parar... veo un anciano pegado a una caja de verduras. me le acerco y le pregunto por aquella voz lejana. me mira y sin decir palabra entiendo lo que entiende. sigo andando hasta llegar a un cruce a de autos y gente. veo a una mujer hermosa y llena de oro. ¡qué rica!, pienso en voz alta. me escucha y me ve a los ojos. sus ojos lanzan fuego, queman... se me acerca y me muestra sus dientes amarillos pero no dorados como el oro en su cuello y dedos y brazos. empequeñezco. soy un gusano de costra. salgo de allí como el humo a través del gentío. llego a otra esquina y siento que ya es hora de mirar la hora. las cinco. miro al cielo. azul. azul casi verde. me gusta la pintura del creador y siento que es muy buen pintor, escultor, pensador, jugador... sigo la inercia de la vida y llego a una casa. toco el timbre. sale una manada de mujeres menores de doce años. niñas, muchas niñas. las veo alejarse y puedo escuchar mi nombre: ¡padrecito!... ¿es esta mi casa, mi hogar?... entro y veo a una mujer vestida de verde como el cielo hace un momento. me llama y tiene un niño en los brazos, lactando... le miro a sus ojos, su cuello y recuerdo ese momento en que le daba unas monedas en sus manos sucias y llenas de pesado oro... respiro y tengo ganas de soñar y luego despertar y ser otra persona que no tenga nada que ver con la realidad que cargo sobre las ruedas del tempo...


San isidro, diciembre de 2008

poema muy triste

cabeza duele
manos enhiestos de artríticos huesos
se huele a bondad
a poemas muy tristes...

duele el alma
toneladas de un pasado solitario...
un monte se ve en la cima
una cruz brilla en el cielo
muerte al dios de los muertos...

hay penas inmensas
las cejas se unen en busca de verdades estudiadas...
baja la luz hacia la mar
un viejo grita en su penúltimo aliento
todo el mundo calla por curiosidad
es la vida que se va
es la muerte que se va
es un poema muy triste sin piedad...

san isidro, diciembre del 2008

Thursday, December 25, 2008

enorme amistad

recuerdo ese momento. le vi lleno de canas, grasa y sin lentes... siempre enorme. derrotado era la palabra. le hice pasar a mi casa. hablamos del pasado, del presente, pero no del futuro. ¡éramos tan viejos!. quise contarle tantas cosas, de mis sueños, ilusiones, verdades, etc. pero no, tan solo le escuché su dolor sepultado en vida. pasaron horas y él seguía hablando, hablando, hablando, lentamente y sin parar... llegó la tarde, luego la noche y este seguía hablando. mis ojos se cerraban, estaba entre el sueño y lo real, escogí el sueño y dormí... cuando abrí los ojos mi viejo amigo no estaba. lo llamé por toda la casa pero tan solo escuché el eco de mi voz. recordé ese momento en que entraba a la casa del sueño su rostro se borraba entre imágenes lejanas... unos estaban mis hermanos, siempre sonrientes y llenos de juventud. sí, todo momento fue increíble para mi vida, enorme...

san isidro, diciembre de 2008

Sunday, December 14, 2008

los regalos


tenía ojos nuevos. veía aunque antes también pero no tan bien como ahora. mis ojos nuevos tenía color verde como las germinales plantitas. el centro era un universo o el centro del mismo. mis pestañas eran largas y arqueadas. mis párpados delicados como los labios de una reina. era muy feliz con mis ojos nuevos hasta que llegaron mas regalos y todos eran nuevos... mis manos, mis piernas, mi pecho, mis brazos, mis pelos y vellosidades, mi sexo rodeado de un extraño misterio creativo... era tan feliz hasta que llegaron mas regalos... una pequeña nube bajó hasta mi ser y una voz salió del centro de mi bello pecho y dijo: esta es tu alma, corazón, dios, lo que desees llamarle, pero es lo más que debes escuchar y amar... no seguí escuchándome y cogí la nube, pero esta no se dejó tocar e inmediatamente se metió dentro de mí. algo extraño sucedió... pues al dejar un cachito abierta mi vida, entró otra nube, esta era sombría, rumiaba como vaca y tan solo repetía una palabra... la mía, como un espejo, un eco y siempre inquieta como mis sueños... también entró dentro de mi vida... no quise mas y cerré las puertas de mi vida con cara de sorpresa. de pronto tuve un gigantesco sueño y dormí profundamente. soñé que conocía una parte de mí mismo, pero esta tenía formas diferentes, quizá mas como las flores, o como toda la belleza que anhelaba... desperté y allí estaba el sueño echado a mi lado... me miró y me abrazó sin decir una sola palabra. mis manos, piernas, etc., todas se unieron a sus manos, etc. sentí como que todo era para sentirme mejor... me levanté y escuché miles de voces, infinitas y todas decían cosas diferentes... al final de todas escuché a mi alma, y esta decía: espera y escucha... el ser creado por mis sueños estaba a mi lado y parecía escuchar a mi alma. no sabía que hacer así que me puse a seguir durmiendo... abrí los ojos y no supe si soñaba o no... decidí. decidí y fue, por la primera vez, pues, esta vez, olvidé cómo hacía para ser feliz... tenía todo pero al mismo tiempo no tenía nada... pedí ayuda a mi sueño, pero esta nada, perdida como yo... corrí sin parar hasta llegar a la cima mas alta y en ella suspiré profundamente. miré al cielo y escuché la voz de mi alma, repitiendo: espera y escucha. cerré los ojos pero no dormí ni soñé, esperé y... al fin, te escuché y te vi... estabas allí, leyéndome... fue, una gran alegría...


san isidro, diciembre de 2008

Thursday, December 11, 2008

el sueño

daba vueltas por la cama. a mi lado izquierdo estaba la almohada roja, a mi derecha la azul... sábanas blancas, algo afrancesado para mi gusto pero no para quien arregla mis cosas. estaba oscuro. miré el reloj. las tres menos quince. me levanté y sentí los años tras mi espalda. recordé el último sueño, hermoso como la vida... mi mejor amigo tenía una silla voladora. ¡préstamela!, le grité. con una amplia sonrisa me la dio. la cogí sin decrile gracias y salí a viajar por el mundo. llegué a una bella concha de arena y mar, de gente hermosa y desnuda y sin pásticos sentimientos de pudor, una playa onírica. bajé y me lancé a nadar. vi un pez que con sus grandes aletas me llamaba. fui y este me cogió de la mano hasta hundirme a las produndidades azules de la mar. podía respirar, pues, soñaba... llegamos hasta un espacio lleno de plantas de colores fosforescentes. muchos niños y niñas jugaba en aquella profundidad. me miraron y gritaron: ¡el soñador!... sonreí y les saludé con una mano que brillaba como si fuera una estrella de carne. el pez siguió mostrándome toda aquella belleza hasta llegar a una cueva. entré solo pues éste me dijo que aquel lugar era sólo para mí. al incio era oscuro y estrecho, pero a medida que entraba se hacía ancho y brillante... vi una cama, almohadas rojas y azules, sábanas blancas y limpias... un cuerpo negro lleno de quemaduras ocupaba dicha cama. ¿quién eres?, pregunté. este despertó de su descanso y dijo que era mi peor pesadilla... entiendo, le dije y conversamos acerca del despertar y los preludios de la mañana. me dijo que amaba la música y en ese instante empezó a cantar y a medida que lo hacía le salían burbujas de cristal por la boca, hermosas como campanas navideñas... sonreí y le dije que sembrara semillas de su canto bajo la tierra para así salir de aquel extraño mundo de las pesadillas. gracias, dijo para luego volverse a descansar, esta vez con una bella sonrisa. salí de aquel lugar y vi al pez esperando mi salida. salimos y llegamos a la superficie. mucha gente esperaba mi salida de la mar, todos desnudos, y apenas me vieron, gritaron: ¡el soñador!. sonreí, cogí mi silla voladora, me despedí de aquel pez que lentamente se metamorfoseba en un hombre lleno de arrugas y cabellos balncos y diciéndole adios, viajé a mi casa... empezaba a amanecer y los trinos zumbaban mis oídos. la luz perforaba la magia de mis ensueños. era el día, otro mas, otro mas y no sabía si habría otra noche mas pues, para un soñador tan solo la noche o la oscuridad alimenta su interno universo...

san isidro, diciembre de 2008

Wednesday, December 10, 2008

sombrerías


eran mas de la media noche. mi madre dormía como un lirón, mi perro aullaba cada vez que escuchaba la serena de una ambulancia. todo era normal hasta que alguien tocó la puerta de casa. eran más de la media noche pero sin temor a nada ni nadie bajé y abrí la puerta sin mirar nada. nada, nada, silencio y la luz de un faro lejano y amigo. cerré la puerta y escuché unos pasos que subían las escaleras. no tenía miedo a nada. seguí los pasos de aquello y llegué hasta la casita del perro ubicada en el techo de casa. mi perro aullaba en el piso inferior y yo miraba al fondo de la casita del perro. vi dos puntos brillantes y un humo que brotaba del fondo de la casita, pero no tuve nada de miedo. entré a la casita y encendí con un fósforo el pequeño lugar. vi sombras, pequeñas y con formas extrañas. una de ellas me dijo que cómo no tenía miedo. respondí que no lo tenía porque esto era un cuento. todas las sombras, muy pequeñas rieron sin frenar. salí de la casita y bajé a mi cuarto. abrí mi lecho y me puse a leer un poco. ¿qué lees?, escuché una voz. era una de las pequeñas sombras que estaba a mi lado. le conté que era la correspondencia de Baudelaire. ¡ah!, dijo. seguí leyendo hasta quedar dormido. cuando abrí los ojos aún estaba oscuro. busqué mi libro pero no lo encontré. pensé que se lo habían llevado las sombras. subí hasta el último piso de la casita del perro y sin miedo entré. ¿han visto mi libro?, pregunté. sí, respondieron todos... es mío, les dije. risas, muchas risas... sonreí y salí de aquella casita hasta llegar a mi cuarto. aún estaba oscuro. me tumbé en la cama y dormí... escuché unos cuchicheos pero no quise hacerles caso... siguieron hasta que lentamente se disolvieron con el despertar del un nuevo día... abrí los ojos y vi mi libro al lado de mi cama. lo cogí y seguí con mi lectura.

san isidro, diciembre de 2008

el corredor


me puse mi mejor camisa y salí en busca del amor. las calles estaban llenas de gente hermosa. los autos eran un arco iris de latas. las flores olían a un cielo perdido. mis piernas corrían sin sentir el piso. todo era un sólido cielo cuando una mano detuvo mis pasos. ¿quién eres?, preguntó la inmensa mano. le dije mi nombre y esta me dejó seguir en mi carrera... todo el día corrí. mis ropas mojadas seguían pegadas a la carne, mis sueños esperaban mi cansancio. todo era una realidad a punto de reventar en trozos de ideas... vi al final mi destino. detuve mis pasos y lentamente gateé hasta llegar a esa casa de ventanas iluminadas. toqué la puerta y esta se abrió. entré y escuché una voz hermosa de mujer diciendo que pasara y me diera un baño. entré y fui al baño. en una silla vi ropa nueva de mi misma medida. me bañé y me vestí. salí del baño y vi una mesa servida llena de comida y bebidas. había mucha gente elegante, entre hombres, mujeres y niños. di un paso hacia aquel comedor pero algo dentro de mi me dijo que no, que mejor saliera y siguiera corriendo hacia otro lugar. la puerta estaba abierta y antes de irme les dije adiós. todos respondieron con mis mismas palabras, agitando sus manos. salí y corrí perdiéndome en la profunda oscuridad de la noche... corrí y corrí hasta llegar a un lugar mas hermoso que el anterior. toqué la puerta pero no se abrió. ¡no!, escuché gritos. entré y vi a muchos ancianos tirados en un piso lleno de moho y telaraña. cogí a cada anciano y los puse en sus ruinosas camas. cogí una escoba y barrí toda la casa... el día llegó pero yo seguía limpiando hasta que escuché una voz que me decía: ¿quién eres?. le dije mi nombre y salí sin pensarlo de aquella casa. no dejé de correr hasta llegar a un bosque en donde todos los árboles me preguntaron mi nombre. les repetí mi nombre varias veces. me dejaron entrar y sentí que llegaba a casa... la inmensa mano me cogió del cuello y me puso sobre el pico de uno de los árboles. ¿adónde vas?, preguntó la mano. a casa, le dije. la mano me bajó del pico y me dijo que siguiera buscando. eso hice hasta que llegué a un abismo. grité mi nombre y sentí que ese era mi hogar. salté y sentí que dejaba de ser. sin nombre, ni preguntas ni respuestas... hermoso y profundo como el cielo por la noche...

san isidro, diciembre de 2008

Tuesday, December 09, 2008

el muerto


le vi echado en la calle. parecía un muerto. sus ojos abiertos, su cuerpo sin movimiento, su ropa desarreglada, sus manos cerradas... un muerto, volví a pensar. iba a llamar a la gente pero no, decidí olvidar todo y seguir mi camino hacia casa. mi madre estaba cocinando y mi padre echado en su cama con las manos cerradas, los ojos abiertos como un hombre muerto y sin nadie quien le ayude...

san isidro, diciembre de 2008

Sunday, December 07, 2008

pasos de luz


me llaman joe, pero... eso es tan solo mi nombre. dicen que soy buena persona, pero, la verdad es que no me conozco. debo de ser uno de esos que andan por la calle, apurados en busca de barro que oculte tanta vergüenza real. he decidido saber lo que soy en esta vida y no ser mas de lo que hago en este mundo. me gustaría mirarme al espejo y verme tal cual soy. seguro miraría a una persona mayor, de ojos brillantes, calvo y dientes gastados. me da risa eso que pienso y veo. algo mas hay cuando me miro al espejo, sí, una tristeza profunda, escondida bajo el brillo de mis ojos. seguro que muy pronto olvidaré todo cuanto sucede y saldré a la calle a embarrarme de domésticas cosas. pararé bajo un cielo hermoso y miraré las aves, los árboles, la gente, los autos, un perro, un gato, casas, letreros y tantas cosas irreales mas... bajaré de aquella altura y cerraré las puerta del mundo porque, he perdido la fe en él... es seguro que mis pasos serán personales y muy de mí. llegaré a mi hogar y leeré el libro mas hermoso y sabré al fin el por qué estoy escribiendo un poco de todo...


san isidro, diciembre de 2008

debe ser


son más de las diez y aún tengo algo en el pecho luego de haber recibido tantos dolores. miro y veo un hilo de sangre. siento que muero. recuerdo tantas cosas como los ojos de mi madre, la sonrisa de mi hermano, la gracia de mis hermanas... de pronto nace el mundo frente a mis ojos. escucho voces inexpertas que salen como bandadas de palomas, libres y sin mucho vuelo... abro la ventana y saco mi alma, esta vuela y se va para siempre... debo ser algo diferente para no sentir nada, debo ser algo mezclado a lo eterno, debo ser un soplo de vida, y, algo mas mezclado con carne...

san isidro, diciembre de 2008

Friday, December 05, 2008

mis manos


mis manos... allí estaban. mis manos, mis manos, mis manos... sus dedos, uñas, líneas misteriosas que dicen todo y nada. dejé de mirar aquella belleza monstruosa y pensé en las cosas que tuve que hacer aquella noche. volví al pasado... allí, frente a mis ojos, aquella mujer, desnuda de ojos brillantes y grandes, cabellos negros y largos, y esas piernas largas, y ese lunar en medio de su vientre, y esa vellosidades floreciendo, naciendo, acariciando mis pensamientos... caminé hacia ella y con mis manos empecé a pulsar todas sus partes, sus axilas, su nariz, sus dientes, sus codos, su espalada llena de lunares grandes y pequeños... me gustaba tanto y no sé el por qué la dejé así como estaba, saliendo de aquel hotelucho en busca de algo que arrancara esos misteriosos sentimientos, bañados de un miedo inconciente. llegué a un bar y pedí una copa de ron. "otra mas", dije. vi la cara redonda y pelada del camarero. le odié, le odié y con mis manos le di una trompada... todos quedaron pasmados, también yo. me paré y salí del bar. voces tras de mis pasos. corrí hasta llegar a la puerta de una casa conocida. toqué muy fuerte y salió mi hermano. ¿qué te ocurre?, preguntó. entré y con mis manos cogí una hoja en blanco y escribí: "tengo miedo de vivir". mi hermano miró mis manos y con una franela empezó a limpiarlas, es que, estaban llenas de tierra con sangre. un impulso inconciente me sacó de la tranquilidad en que me hallaba. salí de casa de mi hermano y corrí sin parar, escuchando los gritos de él. llegué a un callejón. un perro me miró y empezó a aullar. me muero o moriré. mis manos, me dije. cogí un palo y le di al perro hasta dejarlo lleno de sangre. solté el palo y me sentí mas tranquilo. mis manos son bellas, pensé...


san isidro, diciembre de 2008

Tuesday, December 02, 2008

tres preguntas


he pasado más de cincuenta años viviendo, esperando que algo suceda conmigo, pero, todo cuando sucede, ya sea bueno, malo, feo, siempre termina por hastiarme. debo ser un ente normal pues casi a todos le sucede lo mismo. desde que me di cuenta de ello he decidido buscar algo diferente en mi vida, como la respuesta a las tres grandes preguntas de la humanidad: ¿quién soy? ¿de dónde vengo? ¿adónde voy?... los años siguen pasando y miro mis huellas y siempre veo círculos, círculos, círculos, ya sea de radio diferente pero siempre terminan en un punto. por eso es que, esto que me ha sucedido desde que tuve el accidente me ha puesto a diferente. no tengo mas piernas, tan solo mis manos y estos hermosos ojos y el resto del cuerpo. extraño mis piernas pero, qué se puede hacer ante la realidad, ¿soñar?... se puede, pero, ¿para qué?. leo el periódico, sueño con un campo lleno de cristales y personas llenas de piernas mientras que yo vuelo como una pluma. durante el día pienso y todo cuanto pienso lo escribo en hojas y hojas que quedan en nada, echadas en montañas de papel, echadas al final de cada día al tacho del basural. mis amigos ya no vienen a visitarme, es mejor pues me dejan tiempo para seguir buscando las tres respuestas... todo seguiría igual si no fuera porque una tarde entró a mi cuarto una extraña cucaracha de color blanco, enorme. se puso a verme desde un rincón de la pared sin mover una patita. pude haber llamado a alguien para que la mate, pero no sé por qué me siento como identificado con dicho bicho que se mueve de un rincón a otro, como si fuera una parte de mis pensamientos o ideas. he logrado acercarla con la fuerza del pensamiento. esta ha venido y se ha puesto en mis manos. la acaricio y siento que este bicho se conmueve... muchas veces pienso: este bicho tiene las respuestas a mis preguntas pues, qué es lo que la retiene a mi lado y por qué me siento como si fuera una parte importante de mi vida. por las noches le pregunto una y otra vez mis preguntas... el bicho se queda quieta, mueve sus antenas, abre sus alas y vuela un rato de un rincón a otro, pero nunca sale del cuarto. pasan los días y nada, el bicho no se mueve de mis manos, pero mueve sus antenas y abre sus alas, aunque no vuele ya mas. cuando vienen visitas, la escondo bajo mis ropas. se van y la saco. esta está descansando, aunque cada día la vea mas y mas quietecita... una noche vi que de ella misma brotaban como miles de huevecillos y se colocaban bajo mis ropas... las he escondido para que cuando vengan a mudarme de ropas no se den cuenta... puede que eso suceda conmigo, es decir, que desde mí broten las respuestas. el bicho no se mueve pero sí sus huevecillos... se han abierto todas y salen extraños seres. no son como la cucaracha, no, son como letras y se mueven como culebras. se ha juntado hasta lograr una oración: "dentro de ti", dice. no sé qué mas hacer y si aquella imagen es la respuesta a mis preguntas entonces debo de buscar dentro de mí, pero cómo, cómo, cómo me meto dentro de mí... de pronto, independiente de mi propia voluntad, mis manos se han juntado y luego se han separado y se abren, como flores, alas... estas se despliegan y se abren mas y mas como pelos... es hermoso pues siento que me elevo, aunque no todo... mientras me alejo de mi cuarto, miro hacia abajo y veo a un ser podrido, lleno de bichos por todos lados... debe ser la respuesta a todo... soy nada, algo podrido, aunque, eso que veo, no soy yo... miro mis alas como pelos y siento que algo de diferente soy... es hermoso pues siento que en verdad no sé nada mas...


san isidro, diciembre de 2008

Monday, December 01, 2008

el dueño


tengo ideas, sueños, textos impresos... dueño de mi propia soledad. navego sin remos al azar. tengo el aire que respiro, un cielo infinito que mirar, un cuerpo hermoso y lleno de dolor y de amor... gente que existe por instantes, un cielo escrito de aves y hojas secas y un viento que brota de la boca de la mar... hay mas que tengo pero no tengo tanto como me tienen a mí... hay cosas que hago y deshago, voces de seres amados, odiados, lejanos y cercanos... no tengo igual... soy dueño y algo desconocido por el mundo pero dueño de mí, seguro que sí...

san isidro, diciembre 2008

Wednesday, November 26, 2008

semillas verdaderas


cogí un pedazo de mí y lo unté en la tierra de tus ojos. he visto brotar los hijos de mis sueños, sintiendo que poco he realizado a través de cada uno de ellos. puedo decir que estoy lleno de paz al ver la tierra llena de las flores de mis hijos, es posible hoy por hoy... he fijado mis metas y las he sembrado en la tierra de tus ojos. he visto más de lo que podía ver y con los elásticos brazos de la imaginación he cosechado los frutos del gran amor... un viento ha aplacado mi calor, un mar de gotas de bondad ha mojado el resto de mis huellas, un ave ha volado más arriba que mis sueños, un dios con ojos llenos de paz ha bajado y ha limpiado el resto de mi vida... he visto más de lo que he podido apreciar. he vuelto a morir y a vivir en constante movimiento y paciencia, como todos los días, a pesar de que el aliento me deja día a día, noche a noche, y en total armonía...


san isidro, noviembre de 2008

Tuesday, November 25, 2008

la estatua


las manos las tengo vacías. hace mucho que no encuentro laboro. debo ser uno de tantos y tantos al que la suerte le ha sido esquiva por siempre. debí hacer caso siempre a mis mayores. debí coger el tren y amar con toda el alma el sueño que se iba a mis veinte años, aquella en que una mujer juraba que me amaba, pero, primero debía casarme con ella, pero, siempre he sido un pensador y lo pensé, y me di cuenta que eso de atarme a una mujer por mas perfecta que sea, y, para toda la vida, es una inmensa locura... algo que nadie es capaz de lograr y sentirse feliz por siempre jamás… aunque hay veces en que he escuchado semejante “verdad” de los labios de gente que jura ser seres humanos… difícil de entender y peor de creer…

aún el sol nace y muere día a día. las noches son frías y llenas de mares de soledad. escucho las voces de mis recuerdos pero no puedo llorar como niño, eso no se hace y si alguna vez lo hice fue porque estaba tonto o lleno de sentimientos románticos... cojo mi palo y salgo a la calle como todas las noches, hay veces durante el día, en busca de un poco de alimento que llene de contento este cuerpo al menos. una noche que buscaba los restos de comida en los basureros de los restaurantes, encontré una estatua con la forma de un niño, pero… sin cabeza. siempre me preguntaba cómo sería su cabeza, pero nunca pude imaginarlo... aún así guardo dicha estatua bajo mi catre junto a los cientos de botellas y latas vacías que junto para vender durante el día en los centros de reciclaje de la ciudad… espero que un día o noche venga el sueño de aquel muñeco y me muestre su cabeza que tanto imagino, es como una pesadilla. quizá por eso es que jamás la he echado por las calles... no sé, pero, allí está: blanco y delgado, de manos finas, vestido de marinero y en su cuello una especie serpiente de ojos brillantes... debió de ser un dios o algo por el estilo, no lo sé... aún lo guardo y una que otra vez lo llevo en el bolsillo, y lo hago porque me trae una suerte muy especial... siempre viene una mujer preguntando por un niño... les muestro la estatua y todas se quedan mudas para luego irse sin decir palabra alguna, no sin antes dejarme un poco de comida o una que otra moneda. no sé si lo hacer por temor hacia algo o porque les conmueve el alma el verme en este estado en que me hallo. no es por nada pero vivo demasiado mal. como poco y soy tan flaco como un pedazo de cartón seco ... por las noches, en la oscuridad de mi cuarto, miro la estatua y esta brilla como si tuviera luz interior. la contemplo y me digo ¿cómo sería su cabeza?. ¿quién sería su anterior dueño?. me hago tantas preguntas mientras la vida sigue adelante y yo me ato a una estatua que no tiene nada mas que espacio para ser llenado por mi imaginación…

san isidro, noviembre de 2008

Wednesday, November 19, 2008

la tami...


algo entre silencios y palabras tenía que escribir... recordé la tarde, un mercado lleno de gente, un féretro marrón brillante con gente muy vieja y triste alrededor. pregunté quién era el difunto. una señora que estaba metida entre platos, ollas, plásticos t artículos de limpieza me dijo, mostrando unos labios enorme, gruesos dentro de una cara de puñete que era el dueño de un puesto en donde vendía pescado hacía mas de treinta años. le pregunté su nombre del muerto y la edad. me lo dio, t también su edad: setenta y dos. no recuerdo el nombre, lo olvidé pero su edad, y esa gente vieja, triste, llena de flores blancas en un día gris, me hizo sentir que el muerto estaba mas vivo que ellos. compré los artículos de limpieza a la mujer y salí de aquel extraño mercado que hasta muertos encontrabas... caminando de regreso al trabajo vi un sol de oro... me gustó y me pregunté si el muerto había sido feliz. un ave negra se posó frente a mis ojos. me detuve y supe que esta era la respuesta. el ave negra tenía en sus patitas una rama blanca como las flores del muerto. le miré esos ojos fotográficos y le vi alzar vuelo hasta posarse en una casa lejana, dorada por el sol... seguí mi camino hasta llegar al trabajo. todo estaba en orden. entré y seguí laborando, sabiendo que mi muerte tenía el mismo color que el dorado del sol...

san isidro, noviembre de 2008

Sunday, November 16, 2008

pucha...


estuve mirando la TV por cerca de dos horas... no pude mas y la apagué. dejé el cuarto de la TV y fui directo a la biblioteca. cogí un libro y me senté para leerlo. pasaron tantas cosas desde aquella vez que me parece una locura narrar dicha historia. quizá sea porque siempre acaba en lo mismo, uno encima del otro, chorreando letras y palabras por todos lados. leí todo y supe que estaba loco, como un orate... dejé de escribir y me puse frente a la TV y seguí así hasta quedar dormido hasta el día siguiente...


san isidro, noviembre de 2008

Friday, November 14, 2008

vivir sin parar


es bonito estar tranquilo, con problemas o sin ellos. salir a la calle y pasear sin destino alguno. saludar a la gente con una sonrisa y mirada abierta. es bonito todo cuando se está contento, cuando el vientre está lleno, cuando hay amor por cada aliento que entra y sale... llegar al trabajo y perderle el temor al devenir. abrir el corazón y llenarlo de amor sin poseción. bonito es vivir contento antes que todo el oror del mundo a mis pies... escribir un poema, cantar a plena voz, gritarle a los cielos, escupir al mar, correr por la arena, hacerle el amor a una fémina, esperar la noche y mirar las estrellas... saber que todo es bonito cuando se tiene el corazón contento...

san isidro, noviembre de 2008

Wednesday, November 12, 2008

cruces paralelos


escucho los pasos de mi madre, limpiando, mirando la TV, recordando las cosas del día que muere, en fin, a sus mas de ochenta años tiene tanto que recordar. sonreí mientras escribía y sentí como un aire puro entrando a mi alma, haciéndola como un globo de dicha... recordé las cosas lindas que viví durante el día cuando un sonido de vidrios rotos sacudió mi estado de ánimo. no escuché sonido ni pasos, tan solo la TV y los aullidos de un perro allá en la lejanía de mi casa. iba a bajar pero no lo hice, esperé un momento, nada. dejé de escribir y seguí esperando. de pronto vi el rostro de mi madre en la puerta de mi cuarto: sonreía. estás contenta, le dije. siguió con su sonrisa hasta que un aire frío entró por mi espinazo. vi el rostro de mi madre desvanecerse... sentí temor y supe que debía bajar. lentamente bajé, escalón tras escalón, y cuando llegué al primer piso vi a mi madre sentada, durmiendo con la TV encendida... me acerqué y le pregunté si deseaba dormir. abrió los ojos y me dijo que había tenido un sueño. me contó que en ese sueño a ella se la caía una losa antigua y querida, y que yo no deseaba bajar a verla... y ella tuvo que subir a gritarme el porqué no bajaba a verla, pues, podría haber tenido un feo accidente... le pregunté qué me dijo. nada, tan solo me dio como una risa, y reí sin saber hasta que desperté, y te vi mirándome como si algo me pasara... ¿raro no?. sí, respondí con una sonrisa, mientras ella también sonreía... la ayudé a subir a su cuarto y la dejé echándose en su cama, y cuando estaba saliendo de su cuarto vi al costado del pasadiso un bello jarrón roto, me asusté y subí a mi piso a volver a escribir. mientras lo hacía el perro volvió a aullar, esta vez no me detuve por nada del mundo...

san isidro, noviembre del 2008

Monday, November 10, 2008

esperantus


dice mi madre que nací al revés. jamás supe lo que era un padre. mi madre fue padre, madre, hermano, todo para mí, hasta que se casó con un señor enorme y gordo que se llamaba Gedeón. tuve mas de cinco hermanos y todos enormes y gordos. de día ayudaba a mi madre y al gordo, de noche ayudaba a mis hermanos gordinflones. una mañana mi madre me dijo que llevara un racado a la calle. fui con una bosa llena de jabones. llegué al lugar del encargo y toqué el tiembre. salió una señora enorme y mas gorda que Gendeón. pasa, me dijo. entré con los jabones de mi madre. ¡dios!, fue terrible. dentro había como dos doscenas de niños enromes y gordos como la señora de la puerta. deja el encargo en la esquina del cuarto, me dijo. hice lo que pidió y cuando ya estaba saliendo uno de los niños me cogió de los cabellos y no me soltó hasta arrastrarme a su madrigal de hermanos. fue terrible, no podía respirar, pues, aparte de sus golpes, olían terrible. escuchaba risas y risas, felizmente una poderosa mano me sacó de aquella jauria. gacias le dije a la señora gorda. me miró y con varias monedas dijo que saliera de su casa. salí y apenas estuve en la calle, corrí sin parar... iba a entrar en casa pero pensé, y seguí pensando hasta que vi todo claro... jamás volvería a casa. me di media vuelta y subí a un auto. ¿adónde?, preguntó el chofer. abrí la boca pero no salía palabra alguna... ¿no puede hablar?, dijo el chofer. asentí. el tipo me dio un pedazo de papel y un lapiz, diciéndome: escríbalo. cogí el làpiz y escribí algo que no entendía, pero sentía. el chofer leyó mi texto y sonrió. entiendo, dijo. me llevó a un lugar lleno de gente joven... volvió a sonreír y me dijo que bajara. obedecí y vi que todos me miraban a los ojos, diciendo: es el, sí, es él... sonreí, y volví a sonreír hasta que escuché lo que debía escuchar... nunca mas salí de aquel lugar, aunque, eso de escribir y escribir para esas personas es algo que me gusta pero que no logro entender... pero, me gusta...

san isidro, noviembre de 2008

Saturday, November 08, 2008

manos extraviadas

o tuve enfrente
sus manos se abrieron como flor ante el sol
pensé en un golpe
no
no
no fue así

cogió mis manos
y tuve mucho frío
es la muerte, pensé
no
no
no
no fue así

sentí mi ser limpio y claro
sonreí ante sentimientos así
logré lo que antes buscaba
atado a una mano
una mano inmensa
que me daba todo aquello que anhelaba
llenar ese vacío
esa oscuridad
esa angustia enterrada

las luces se encendieron
la feria seguía ante mis ojos
fui feliz
como un niño
encerrado en un cuerpo agarrotado
cansado de tanto jugar a las sombras...

entramos y supe para siempre
que todo era una gran felicidad
atada a mi mano
sintiendo tanto amor
por todo cuanto vivía...


san isidro, noviembre de 2008

Monday, November 03, 2008

desde dentro


tenía miedo de entrar a mi casa... unos distinguidos peregrinos se habían metido. esto hacía ya más de un año, día en que murió el último de toda mi familia... no quería morir, tenia miedo a eso de perder la identidad... a eso de ser uno con el aire, el fuego, el agua, etc. quería ser siempre lo que era, una persona que gustaba leer libros, pintar con un solo color sobre todas las paredes de mi casa y tocar el piano durante toda la noche. parece que a toda mi familia nunca le gusto dicha actividad, pero así era como era... ahora les miro, pero no sus cuerpos porque tan solo se ve como una especie de velas a punto de apagarse en una especie de capuchón y bata oscura o gris diría... me gustaría tocarles mi piano pero veo que lo han sacado a la calle y ha sido devorado por la gente que vive alrededor. lo mismo sucedió con mis cuadro y mis libros... todo esta hecho polvo, como antes lo habría sido. pero he agrupado los restos de lo que gustaba hacer y lo he puesto en una lápida con mi nombre y lo he enterrado en el parque de la ciudad durante una noche en que no cesaba de llover, y luego de terminar amaneció. la gente de los alrededores me miraba como a un loco, pero, qué tiene de extraño ser como un es siempre. pero la gente también es como es. ya no queda de mí mas que las imágenes y los buenos y malos recuerdos de lo que fui o seré. me gusta mirar hacia aquellas almas familiares. me gusta mucho, tanto que he incendiado la casa para verles mejor. cuando toda la casa ha caído, les he visto a todos con sus ojos como lucecillas, lista para apagarse, cuando llegue el día o la noche estrellada... se han ido, o, pienso, se han metido dentro de mis recuerdos. es bello tenerles dentro, es como una bella feria de personas conocidas y amadas, como siempre quise estar... cuando deje este cuerpo será bueno para todos, descansaremos sobre toneladas de polvo, hermoso como pirámides, o restos de un planeta perdido en el infinito...

san isidro, noviembre de 2008

Sunday, November 02, 2008

lágrimas de un poema


el verme sentido
cojo el cielo con mis dedos
lo pongo en mi alma
y grito
¡amo la vida!
me muevo en silencio
y te amo para siempre
aunque la noche se cierre
con mi puño encogido...

la luna se recoge
alimento este cuerpo
ya sea con sus gotas de estrellas
o su risa despechada...
las amo a todas
es mi grito para siempre...

tengo amor en mis lágrimas
un canto que se pierde
una puerta sin salida...
amo esta vida
amo este instante
ya sea en la vida que se cierra
con mi puño recogido...

ve siempre en silencio
escucha tu aliento
tiene tanto amor en su interno
que llora como perro a su dueño...

recuerda este afecto
es tuyo para siempre
es mi alma quien te grita
el amor que cargo dentro...

ve y vive
ese es mi aliento...


san isidro, noviembre de 2008

Saturday, November 01, 2008

esos temores


perderlo todo es algo duro de aceptar... la vida es lo mas bello que uno tiene. la muerte es algo sin palabras que debo aceptar, aunque el temor ante ello desgrane el maíz de mi alegría. hace días que veo la TV, leo libros nuevos, hago el amor con una novia, paseo al perro, reniego con mis amigos y familiares... quise hacer algo bueno y desde el valle de la desgracia vino la noticia de mi muerte: ¡te quedan pocos alientos!. lo tomé con calma pero por la noche, echado en mi cama, pensé lo duro que es saber que vas a morir pronto, mas de lo que imaginaba. salté de la cama y cogí una licuadora preparándome un jugo de frutas. lo tomé y luego quise salir a la calle pero hacía frío. fui hacia la ventana y me puse a ver las estrellas... sabía que moría, un latido intenso salía de mi pecho, avisándome la cercanía de mi pasaje. calma, me decía. alguien entró en mi cuarto... era un gato negro. ¿eres la muerte?, pregunté. sí, respondió... el gato empezó acercárseme lentamente, mientras que un sueño inmenso aplastaba mi cuerpo. me eché al piso y vi al gato posarse en mi pecho... como si tuviera un cigarro en el pecho, el gato me apretó... sentí dolor, inmenso hasta que empecé a sentir frío, luego nada, sueño, sueño y muchos sueños... hasta que el día llegó y el sol salió... me levanté y no quise ver hacia mi cama. estaba ligero y puro cuando salí a la calle y flotando por las calles decidí irme hacia el sol... fue bello mientras viajaba, era como sentir plenitud total, como si la dicha estaba en esa dirección...

san isidro, noviembre de 2008

Friday, October 31, 2008

reminisencias


algo quería decir cuando miré el cielo... todo en su lugar... todo en su momento ideal... algo quería decir pero lo he olvidado, para siempre...

Monday, October 20, 2008

mas tonterías que escribir...

me senté frente a la ventana. dos niños paseaban junto a una persona mayor. vi que uno de los niños empezó a llorar. la persona mayor se detuvo y le comenzó hablar, acariciar... me sentí enternecido por la escena y me puse a ver un perro tras otro perro, como palomillas en mitad de la tarde. doblaron la esquina de la cuadra y desparecieron de mi vista. volví a buscar a los dos niños y a la persona mayor pero ya no estaban en mi visión. miré a la gente que deambulaba y vi: un mendigo, un policía, autos que iban y venían, hombres, mujeres y gente joven pasaban por las veredas de mi vecindad. miré hacia el cielo y vi que el Sol se ocultaba por nubes misteriosas. de pronto escuché un estallido y temblé. vi el lugar del cual salió el sonido y vi que eran dos autos que acababan de chocar, de costado. un auto era perla y el otro azul. ambos estaban casi nuevos. de cada auto salieron personas, uno era pequeño y el otro era una inmensa y hermosa mujer de no mas de treinta años, o menos. la mujer empezó a gritar al pequeño mientas la gente se arremolinaba alrededor de ellos dos. un auto de la policía se detuvo y empezaron a disipar toda la escena. al cabo de breves minutos ya todos había desparecido. tan solo quedaron los autos pegados en la vereda para evitar el atolladero... vidrios rotos por la pista y un pedazo de trapo por los suelos... nuevamente vi a los perros pasando por la vereda, cerca a mi venta, a los dos niños acompañados ya por una mujer muy joven, gente y mas gente y todo quedó oculto como un pedazo de teatro popular y barato... vi hacia el cielo y todo empezó a oscurecer. miré mi reloj y ya era hora de abandonar la ventana. me paré de mi silla y busqué otras cosas que hacer. miré la cocina y vi mucha fruta. cogí uno de ellos, un plátano y me lo devoré. me sentí satisfecho y busqué un libro que leer. miré su título: La Montaña Mágica, de Thomas Mann. lo abrí y empecé a leerlo... extrañamente me sentí una parte de este teatro barato de la vida y mis ojos empezaron a colgarse de uno de mis mas sentidos sueños y temores...


san isidro, octubre de 2008

Saturday, October 11, 2008

Despedidas


La primera vez que le vi, estaba completo, es decir, tenía todo su cuerpo entero. Pasaron los años y lentamente le vi perder pedazo a pedazo su cuerpo, hasta quedar echado en una cama, como un globo sin aire… Me le acerqué y pensé que deseaba morir, pero no… no deseaba morir. ¿Qué deseas?, le pregunté. Vivir un poco mas, respondió. Le vi nuevamente y cerré los ojos un momento, recordándole tantos años atrás, cuando éramos muchachos y jugábamos con nuestros sueños y anhelos. Abrí los ojos y aunque no era mas que los restos del cuerpo de un amigo, le sentía siempre y como siempre. Está bien, le dije y con una sábana blanca, le cubrí lo que quedaba de su cuerpo que no era mucho… Vi sus cuencos vacíos de sus ojos, sus muñones en sus cuatro extremidades y no le entendí. En mi caso, preferiría estar muerto. Parece que escuchó mis pensamientos porque sonrió y pude verle los pocos dientes amarillentos que aún quedaban... y dijo:

No temas más… Toda mi vida ha sido llenada de mentiras y temores. La única verdad es que soy más que eso que resta de lo que puedes ver. Soy otra cosa. Soy lo que soy. Un ser que ama la vida como si en cada aliento, el mismo creador besara mis labios… Somos afortunados y eso debes entender…

Le vi agotarse y empezar a contornear los restos de su cuerpo. Comenzó a gemir como una vaca herida. Los restos de su cuerpo empezaron a temblar hasta que de pronto, un silencio llegó a todo el cuarto en que nos hallábamos. Me gustó aquello y pude ver cómo un fulgor se acercaba al cuarto hasta estar frente a mis ojos. Era extraño pues a pesar de que era algo sobrenatural, lo sentí familiar… ¿Eres la muerte?, pregunté. La luminosidad se poso como una paloma delante del cuerpo de mi amigo y como su fuera una jarra llena de luz, le echó un poco de ello hacia el pecho de él. Fue hermoso cuanto vi, pues todo el cuarto empezó a volverse bello… A pesar de que estaba en uno de los miles de centro médicos rurales, en extrema pobreza. Todo fue bello hasta que le pedí a esa luminosidad que me llevara. Vi cómo algo de mi amigo se iba, como un puntillo. Salió de su pecho y se metió en aquella luminosidad. Llévame, le dije, pero tan solo escuché el grito del silencio… Cerré los ojos, como si alguien me hubiese mandado hacerlo. Y cuando los abrí, estaba al lado de mi amigo, atado a su mano, que en ese instante, estaba fría como el mármol. Me levanté y salí de aquel lugar. Mi amigo no estaba mas y yo, yo, sentí que mi amigo estaba en todas partes, y, dentro de mí…



San isidro, octubre de 2008

Friday, October 10, 2008

premios

me gustaría ganar un premio literario. no sé el por qué, pero..., eso del dinero que tanto me hace falta para pagar mis deudas y mis sueños,... Mm... sí, me gustaría ganarme un Nobel, lo que sea para poder sobrevivir en este mundo que es una guerra del uno contra el otro, donde el miedo se cultiva, dando frutos enormes de agresión. sí, me gustaría irme de este mundo, pero, si lo hiciera, hacia adónde podría ir... sólo la muerte sería mi destino, mi caverna. nuestro destino final, ese lugar que todo lo recicla, envolviéndonos sueño tras sueño hasta fundirnos en la absoluta nada.

tengo un perro y muchas deudas. cero amigos, tan solo personas sedientas de ser escuchadas sin interrupción. me gustaría ganarme un premio para poder escribir un poco mas... debo ser como esos gatos que persiguen la lata atada a su cola. nunca podré ganarme un premio, porque, la imaginación es nuestra propia limitación... imaginamos tantas cosas y le ponemos un letrero, un tatuaje en esa imagen, luego vamos hacia ella con pasión y tesón y muchas cosas mas que no recuerdo. debo ser muy tonto para escribir estas cosas luego de leer que alguien mas ha ganado el Nobel, y esa persona no soy yo... me hubiese gustado leer que era yo quien ha ganado un premio, pero, no es así... mi nombre aún no existe en ningún espacio, tan solo en estas letras con el mismo destino que mi existencia... la nada total...


san isidro, octubre de 2008

Tuesday, October 07, 2008

papeles arrugados

tenía el libro a mi lado...
lo había buscado toda la vida
y allí... al fin allí, a mi lado...

leí el título y sentí escalofríos
debe ser el frío de la noche,
un alma aburrida...

lo abrí
un hombre estaba en sus páginas
era de ojos líquidos
grandes bigotes y canos...
un viejo, como yo

el alma sopesaba toda instancia intelectual
el silencio humedecía el momento
la luz ardía sin dolor
era todo hermoso
cuando escuché la verdad entre líneas...

ya mas alejado de toda filología
cerré el libro
miré al techo del cuarto
era blanco
como las hojas del libro sin letras

sentí dos colores en mis ojos
luego llegaron cinco
aumentaron a cien...
fue hermoso
hasta que el sueño cebó toda conciencia

un niño corría tras libros con piernitas
un hombre escribía sobre el aire
dos viejas lloraban a un muerto
y mis manos empezaron a escribir...

no supe que decir
por ello
aprendí a sonreír
sin razón ni un por qué...


san isidro, octubre de 2008

Sunday, October 05, 2008

sincero

me agrada la TV
sentir que respiro
largo y profundo
soy un gran soñador
tengo héroes de sueños
amigos del tiempo
y amables enemigos...

las cosas se dieron siempre
cogí lo que debía
hice un hijo en el vientre de una mujer
compré varias desgracias
a precio regalado

debo decir la verdad
aunque siempre suenen a metal

ya con el tiempo sobre mis hombros
caigo sobre mi tumba
rodeado de tantas noticias
una de ellas
la vida es una fiesta de dos días...

qué pena
nunca la vi tan real...


san isidro, octubre de 2008

Friday, October 03, 2008

cosas que nacen de mi alma...

me senté frente a la vida.
alcé mis manos
pedí un gramo de bondad
cinco de paciencia
y dos de santidad.


todo me dio
y ya con la vida en mi pecho,
latiendo como un ave blanca en mis manos
empecé a cantar
abiertamente
a todo ser humano
que andaba por mi entorno.


nadie se detuvo
lloré por mi suerte
pues
sabía que amar
es lo mismo que ayudar.


quise insistir
inútil
todo seguía igual
como río a la mar.


salí de mi espacio
y cerré los ojos para siempre
cuando un ave luminosa
se puso en mi oscuridad


y cogiendo esta vida
nos fuimos a volar.
lejos
lejos
lejos
sin nunca retornar.


san isidro, octubre 2008

Thursday, October 02, 2008

esas maneras de escribir...

he visto la verdad... era tan simple como este aire que respiro. el rostro de cada ser cruzándose ante mis ojos eran hermosos cuando el sol de la verdad iluminó esta existencia. debiera gritarlo por las calles, salir en medio de la TV y decirles lo que siento... sí, eso debiera hacer, pero, es lejos la distancia de la oscuridad con la luz... ambas de aman y de se odian, en silencio. un auto paró en medio de la calle. un auto abrió sus puertas en medio de la calle y cinco seres humanos han bajado vestido con hojas de papel. se acercan y, desnudos todos, besan mis manos y mis pies. me da risa cuanto veo, cuando en medio de todos un anciano sale del auto con una vara luminosa y con ella, pega a todos los que desnudos están a mi lado. cuando llega hasta mí, me da su vara luminosa y vuelve a su auto, partiendo hacia el centro de la ciudad. quedo solo, demasiado solo con una vara luminosa. veo que la gente huye de mí. temen la verdad alumbrada por mi vara luminosa. vuelvo a mi casa y en medio de mi sala abro el lienzo de la realidad con mi vara luminosa y de ella salen tantos rostros vestidos de papel, y todos me besan los pies... piensan que soy algo real, cuando no soy mas que meros papeles escritos por un anciano con una vara luminosa...

san isidro, octubre de 2008