es extraño, cada día leo menos y escribo mucho menos... ha llegado el punto de que ni siquiera leo, tan solo vivo y vivo con mayor intensidad...
Sunday, April 25, 2010
espera
me llamaron para decirme que mi hija, la cual no veía casi nunca, se había envenenado... nunca la quise tener, pero, era una hija... busqué dentro de mí si los sentimientos florecían, si la voz de la verdad me susurraba... la voz en el teléfono seguía, luego, me dijo que necesitaba dinero para la curación. le dije que sí, que le enviaría de inmediato. gracias, respondió la mamá de mi hija, la cual, no veía casi nunca... antes de colgar me dijo que mi hija deseaba hablar conmigo. le dije que no por ahora. está bien, respondió, y luego, colgó... me levanté de mi asiento y me dispuse en salir... llamé a mi madre para llevarla a cenar, me dijo que sí. me cambié y salimos. dentro de mi alma aún esperaba la voz de la verdad... tenía que llegar, pues, esas fueron sus palabras, jamás pronunciadas por labios... miré a mi padre y ella me miró a mí... ¿te pasa algo?, me dijo. no madre, no sucede nada, respondí... entonces come, pues tu cena se está enfriando... ya madre...
Sunday, March 07, 2010
gente natural...

deseaba escribir algo... los recuerdos y la ansiedad cruzaron los límites de mi sentir... era hermoso empezar a escribir cosas sin mas sentido que el del amor... un árbol imaginario nacía de mi ser. sus hojas verdes llenaban los cielo. las aves reposaban sus cientos de brazos... me acerqué y toqué el corazón de su ser... palpitaba como ave sobre la palma de un dios... abracé al árbol y este me abrazó a mí... éramos hermanos para siempre... empezó a hablarme y me dijo cosas de ensueño. recita, decía, tal como Ala... las aves me observaban, todo era nuevo, como el primer beso de una madre a su hijo... el árbol me dijo cosas sencillas y en cada una de sus silenciosas palabras florecían sentimientos... dejé de abrazarlo y miré su majestuosidad. sonreí y éste me soltó una bella historia... "soy como soy, nací antes que todo, y viviré después de todo..." me gustó lo que dijo y que florecía como un perfume dentro de mí... era real, totalmente... me dí la vuelta y retorné a mi hogar... aunque, no lo tenía, pero sabía que tenía que encontrarlo, y éste me encontraría... así me lo dijo el árbol...
el dolor de un sueño

ellos estaban contentos. miré mis manos llenas de sangre. entendí que no debía decir nada. mejor me lavaba las manos y me echaba en la cama hasta el día siguiente. no tenía hambre, recordé la pelea con el muchacho. esperaba que despertara, que despertara luego de todos los golpes que le di... me pregunté el por qué era así, como una bestia que no responde mas que con golpes... nada, silencio, no tenía respuestas, así que me eché en mi cama y apenas cerré los ojos, soñé... estaba vestido de negro, y enfrente de mí estaba una manada de sujetos, todos vestidos de rojo. empezaron a insultarme y yo no hacía nada... me tiraron piedras, pero no me hacían daño... me brotaba sangre. mi cuerpo caía. mis ojos empezaron a nublarse. todo se hacía oscuro, neblinoso y el dolor salió de mi ser... traté de pararme pero no pude... estaba soñando, lleno de un sentimiento rabioso por despertar, pero no pude... por suerte desperté. me levanté y busqué a los tipos de mis sueños... estaba lleno de rabia porque no pude encontrarlos... volví a mi casa, miré mis manos y no estaban con sangre. me sentí mal, esta vez mi sueño fue mas terrible...
Saturday, March 06, 2010
esas cosas que ocurren...

mis padres salieron de casa y me dejaron solo, con mis quince años y la empleada... miré mis manos y el sudor empezó a florecer por la palma de mis manos. quizá fueron mis anhelos, deseos, o algo parecido... miré por la ventana hasta que ellos partieron en el auto. salté de la ventana y pensé en lo que había que hacer con la empleada. recordé mis sueños y mis lentos pasos hacia su bello y carnoso cuerpo. sabía que estaba planchando la ropa y que vestía de un delicado uniforme blanco, que no usaba medias y que sus manos estaban llenas de callos... era joven, no tanto como yo, pero joven de mente... tenía no mas de veinte años. crucé la sala y miré por la entrada al cuarto de planchado. la miré. estaba de espalda. sus piernas eran robustas, se le notaba su calzón, la forma y el color, era rojo... hice como que pasaba y pasaba, como un bicho alrededor del foco de luz, queriendo fundirme con ella, su cuerpo, sus manos y esos ojos negro, profundos como el centro de su especie... entré sin zapatos. mi cuerpo era fuerte y alto para mi edad. nunca había tenido relaciones sexuales y juraba a todos mis amigos que ya lo había tenido, por supuesto, mentía... me le acerqué por la espalda hasta pararme a un paso detrás de su cuerpo, mas pequeño que el mío. puse mis temblorosas manos sobre su cintura, era durita, suave y sentía que mi cuerpo empezaba a temblar... ella seguía planchando. seguí a mis manos y llegaron hasta tocar el borde de su calzón. crucé la línea hasta llegar a juntar mis manos, rodeándola con mucha delicadeza... sabía que pronto sería mía. de pronto ella dejó la plancha, volteó su cuerpo y clavó sus ojos sobre los míos... ¿qué quieres?, preguntó... no supe que responder, por lo que ella sonrió y acercó sus labios sobre los míos... cuando nuestros labios se juntaron, fue como una cobra introduciéndose dentro de mi ser... luego, no recuerdo mucho, pues ella tomó posesión de todo. me arrancó mis ropas, y mis manos la siguieron hasta quedarnos desnudos, saciándonos sin parar... nuestros cuerpos estaban calientes, nuestras manos se apretaban mas y mas, hasta que mi sexo se puso sobre el suyo, y ella lo cogió hasta metérselo dentro de su ser... fue brutal, no recuerdo mucho, pero fue abismal... grité de placer, ella, creo que también... hasta llegar al orgasmo, para luego echarnos uno sobre el otro... ella fue la primero en pararse. se vistió, peinó, y sin perder un segundo, como si hubiese ido al baño, cogió la plancha y siguió su cotidiano trajín... sentí vergüenza y como un perro mojado, salí del cuarto, cogiendo mis ropas hasta llegar a la ducha, bañándome, sintiendo que algo había perdido, y algo había ganado, pero, sentí que mas había perdido que ganado... y no recuerdo qué...
Friday, February 19, 2010
El otro

He visto muchas cosas en mi vida, pero cuando vi en el espejo de mi baño aquel brillo precioso en mis ojos sentí que “ese” no era yo, era el otro, sí, el otro, aquel que exclamaba todo el tiempo un poco de atención, un poco de afecto y amor... Desde aquel instante, cada vez que miro los ojos de cualquiera que se cruza por mi camino, siento que es el otro dentro de cada uno de ellos, gritando lo mismo, un poco de afecto y atención... Paso por sus lados y con un sentimiento de complicidad, miro las demás cosas que navegan sobre el universo, como si dentro de todas las cosas estuviera el otro, brillando, siempre brillando…
Thursday, February 18, 2010
pensamientos

pedí muchas cosas a la vida, y ella me dio una sola, una tan sola... triste quedé y dejé a un lado a la vida y aquella cosa blanquísima... ya en el final del camino sentí el dolor al ver que terminaba mi destino. miré a un lado y hacia el otro, tan solo vi oscuridad y vacío... lloré al ver que la vida se alejaba de mi lado, lejos, de la mano con un sentimiento y aquella cosa blanquísima, hermosa, mirándome por la última vez...
Thursday, February 04, 2010
bellos amores
la vida pasa como el aire por mis pulmones... respiro una y otra vez, es hermoso saber que vivo, y es terrible saber que un instante no lo estaré, así como la gente que amo y que ya no estarán mas a mi lado... pero si algo he aprendido es a besar con mis sueños la eternidad, la gente de la eternidad... son hermanos, hermanados en un solo aliento... me aman y observan instante a instante, y todos son uno al mismo tiempo...
estoy en una casa en total soledad, ni mi perro me acompaña... es bello estar así, amando a la nada, a los sueños, a usted que besa mis textos y los echa o los guarda en su alma, no lo sé, y sí me importa... porque, soy y seré el hijo de la eternidad, una sola vez al mismo tiempo...
bellos amores bañan mis ahoras... como las huellas de un ave por el cielo, que dejan sus plumas por el viento y no cezan de volar y volar hasta hacerse uno con el todo, y lo eterno... bellos son los amores del hijo de la eternidad porque se ha hecho uno con el fuego del amor...
dejo este texto con tanta paz que no dejo de recordar que una vez mas he vuelto a recordar y a olvidar...
Sunday, January 24, 2010
talento
miraba las hojas de un cuaderno de hace tantos años cuando sonó algo raro del fondo de mi cuarto... me paré y me pregunté qué era eso... estaba tan solo con la lámpara, así que, encendí las luces del cuarto. pasé mis ojos por cada rincón del cuarto y noté que estaba muy sucio... era más de la media noche pero aún tenía fuerzas y no tenía sueño... cogí un balde con agua, lo llené con detergente, y con un trapo empecé a limpiar las paredes y el piso de mi cuarto. "si quieres limpiar algo, empieza desde arriba", esas eran las palabras de un viejo amigo... miré el techo y estaba manchado y lleno de telarañas por los rincones... cogí una silla y con un palo empecé a limpiar primero las esquinas... las arañas se encogieron como botón en flor... las puse dentro de una botella y las guardé en un cajón. luego barrí el techo, todo, todo... ya habrían pasado dos horas cuando sonó la puerta de mi cuarto. paré de limpiar y abrí la puerta. era la dueña de la casa preguntándome qué es lo que hacía a más de la media noche. sonreí como un imbécil y dije: nada... ella movió la cabeza de un lado al otro y entró a mi cuarto. miró todo y vio que estaba lleno de polvo, todo... ¿está loco?, preguntó. volví a sonreír, igual... ella salió del cuarto no antes hablando cosas que no entendía ni podía pensar ni escuchar... tan solo recordaba las arañas del cuarto, las hojas del cuaderno, el balde rojo lleno de agua y detergente, la soledad de mi vida, en verdad, estaba bien, pero bien solo... la dueña cerró la puerta, y yo volví a limpiar el techo hasta acabar. luego pasé a las paredes y vi las fotos de mis parientes... sí, allí estaban todos, todos estaban en esas fotos y parecían preguntarme qué es lo que hacía en mitad de la noche... nada, me dije a mí mismo... limpié las fotos y me puse a llorar como cuando era un niño, echado en la cama, esperando la llegada de mis padres... estaba solo, y ya tenía más de sesenta años, estaba solo, pero no tanto como para seguir llorando... tenía las fotos, un cuarto, mis hojas del cuaderno, las arañas en un pomo, y, tanta soledad que escuchaba el grito y llanto de todas las arañas en un pomo... de pronto, todo empezó a amanecer por todas partes… cerré los ojos, pues, no deseaba despertar, pero uno cambia tantas veces que los abrí luego de unos segundos… miré el techo, estaba bien; las paredes limpias y llena de fotos y todas estaban en su lugar; sí, un día más para vivir, así que me levanté y fui a darme una ducha cuando me dieron unos mareos y caí… fue raro, todo me dolía, era como tener un gotero en el cerebro, dándole y dándole, sin parar… pero, uno a todo se acostumbra, así que me paré y salí a la calle, sucio, pero vestido, y, con una sonrisa de imbécil, y, sin escuchar nada de lo que sucedía allá, allá, afuera de mí,… si, aún la vida me respiraba y yo la respiraba a ella…
Tuesday, December 29, 2009
no puedo leer

siempre me pregunto cosas que, mientras leo, me entran ganas de tirar el libro por la ventana de mi cuarto... no entiendo el por qué, debe ser una especie de impaciencia lectoral al saber que lo que dicen es lo mismo que se dice y se dirá siempre... en eso estaba cuando de la puerta de casa entró mi perro, sigiloso y cuando estuvo a unos pasos, se detuvo... estiró el lomo y empezó aullar... sentí un escalofrío en el espinazo cuando de una parte de la pared una voz brotó, como un escupitajo de ella... el perro salió como si le hubiesen pateado o gritado, yo quedé estático y miré hacia la pared y vi un nombre que empezaba a escribirse... me acerqué y noté que eran como arabescos... lo toqué y estaban en alto relieve... un milagro, o una especie de grieta por algún cáncer de la pared... la voz no volvió, pero las letras empezaron a crecer mas y mas... llamé a un gasfitero al día siguiente y me dijo que eran cosas de las paredes, de lo viejas que estaban. le dije que había escuchado rumores, me dijo que era mi alucinación o mi demencia al leer tanto... le dije que no podía leer o terminar un libro. me dijo que mi cabecita estaba llena de letras y letras, estaba empachado de tanto libro. miré los rincones de mi casa y casi no había espacio para nada que no sean los libros y libros, y todos más viejos que yo... debe ser, pensé. le pagué al gasfitero y este sonrió como quien se burla de un idiota... no le dije nada, pero dentro de mí, le maldije... me senté a escuchar música clásica cuando de nuevo escuché una voz, esta vez era clara como una gota de agua... lee, decía... no puedo, le contesté... ¿por qué?, dijo la voz. es que, apenas me pongo a leer me duele la barriga o la cabeza, o simplemente me dan ganas de sexo o escuchar música o ver la TV... lee, pero lee despacio y cuando entiendas que lo que leas será como un manantial de magia para ti, por supuesto que debes leer a los más grandes, aquellos que nacieron antes de la televisión o internet... entiendo, leeré... sí, eso debes hacer, yo sé por qué te lo digo... la voz dejó de sonar. me paré y fui hacia una de las paredes infectadas de libros y cogí uno de ellos... leí el título: El Libro Negro, de Papinni... lo abrí y leí el año de su impresión: 1930. seguí pasando las hojas y vi el retrato de Papinni. era viejo y ciego, parecía de bronce, arrugado y malo... de pronto sus ojos apuntaron a los míos... y, escuché: lee... obedecí y leí sin parar a lo largo de toda la noche... cuando terminé, volví a mirar la foto y me pareció distinto, como contento y más joven... sonreí y sentí que ya necesitaba lentes, unos más potentes, así como los de Papinni...
Monday, December 28, 2009
umbrales

estuve meditando
algo así como conocerme un poco mas...
sentirme en lo mas profundo
cuando el silencio brotó
como amanecer de un nacido...
me dije si esto era amor, la paz
pero
se abría una puerta
como si fuera un mar de agua oscura
y
empecé a navegar
sin mente
sin cuerpo
sin nada mas que esta vida
temí
como temen los que van a morir
y
cogí un pedazo del miedo
y
volví a mi mente
a mi ser
a mi ego...
ya en el vientre de lo cotidiano
entendí que aún no sabía nada
que el fondo de todo
estaba mi ser mas interno
y
volví a esperar
como quien espera el final de la vida
echado en una cama
a oscuras
respirando como quien espera el final...
Sunday, December 13, 2009
amaneceres
sentía una bella oscuridad en medio de toda mi vida... qué hermoso, pensé, pero no era eso lo que mi ser necesitaba... eso es lo que pensaba cuando sobre el cenit de la oscuridad pude ver a un personaje montado sobre un bello corcel... el personaje se puso frente a toda la bella oscuridad cuando se escucharon bellos sonidos, largos y dulces, era el amanecer... mostrando una de sus tantas identidades a un mortal tan simple como este soñador... sonreí de oreja a oreja y algo muy dentro de mí decía que pronto volvería a vivir...
Sunday, October 25, 2009
mi perro
le saco a pasear todos los días, tres veces al día, por las noches es muy hermoso salir... retorno lleno de inspiración y siento las ganas de amar a toda la naturaleza... me miro las manos y están llenas de polvo. es una noche hermosa en donde la gente camina pegada a su sombra y las luces se hacen humildes ante el final de un día mas... me siento tan bien que me pongo a escribir tonterías, como esta noche en que paseé a mi perro y este me miró y me dijo buenas noches, para luego irse a dormir como un perro...
Thursday, October 08, 2009
SOLUCIONES

Me compré una moto grande… Yo soy bastante pequeño, pero, las cosas fuertes y grandes me atraen. Me senté en la máquina y arranqué. Era veloz y fuerte y pesada. Así la pasé por cerca de cinco meses. Me ubiqué en una plancha de metal y me puse a pensar si lo que hacía era bueno o malo. La plancha se iluminaba más y más, y supe que estaba mal, muy mal… Aún así seguí con la máquina y un día me estrellé con la parte posterior de un camión, a más de cien kilómetros por hora. Salí ileso, pero quedé asustado. Regalé la moto y empecé a escribir como para echar todo cuanto navegaba en mí ser interior. Una noche, sentí que ese era mi camino. Leí y leí por más de cinco horas diarias. Llegué a tener más de cinco mil libros. Pero no todos los leí. Escribí dos novelas y más de mil cuentos, y, más de de cinco mil poemas… Tan solo gané unos cuantos dólares por tanto garabato. Lo extraño de todo es que aun me dan ganas de escribir y escribo cosas tontas y sin sentido… Pueda ser que este sea el final de mi vida de escritor, pero, no de lector… Aún sigo leyendo poco, pero comprando libros y libros… Debo de estar mal, muy mal pues siempre anhelo cosas muy grande como la de algún día ganar un premio importante, o que la gente me salude por mis textos, o que salga a un país y sepan que soy algo, alguien… Como dije, me gustan las cosas grandes… Tengo más de ochenta y siento que algo muy grande me llevará a su regazo y me leerá mi propia vida… Será muy hermoso y dulce…
el fracasado

no me queda mas que decir.... esta es una historia de un fracasado, de esos que miran hacia el piso mientras camina... que en cada esquina tiembla por si algo malo le pueda suceder... suelo ser sincero, decir lo que siento, pero, en estos tiempos en que la desgracia es el sol de mis días, todo se hace feo... casi ni escribir puedo, soy una nulidad... me enseñaron tantas cosas y de nada me ha servido pues el alumno es un cero a la izquierda... un pobre tonto... que todo lo tonto y malo le sucede... ya para que hablar mas mal si tan solo tienes que mirar hacia tu derecha y ves a tanta gente mas desgraciada que uno, como ese hombre parado en una esquina, cuidando que nada ocurra, cuidando sus gatos, saludando a quien le sonríe y con la mirada gacha, como a mí...
les dejo y espero volver a escribir un poco mas y con mas sentido que el de la verdad...
Sunday, October 04, 2009
sin sabor...
no entiendo nada de nada...
me duele el alma de tanta desgracia...
qué debo hacer para que el buen dios me diga que sí,
que mis días son benditos,
que mis noches son plácidas...
no entiendo nada de nada
sobre todo
cuando me siento y escribo
porque se me hace un nudo a la garganta
por ser tan mal hijo...
error tras error...
heme aquí...
sentado frente a una PC
frente a la vida
y
sin saber qué decir...
nada de nada...
Saturday, October 03, 2009
viajes

estoy esperando la llegada de dios...
dicen que es buena gente y mejor persona,
que sabe escuchar y juzgar a quien deba...
le espero sentado en la puerta de mi casa,
pero no viene,
o
seguro que llegó sin avisar...
aunque
no le entienda sus actos
ni su forma omnipresente
ni su infinito sentimiento...
¡qué será para una insignificancia como yo...!
cerraré los ojos como dijo el alma grande
escucharé dentro del silencio
a la voz de la eternidad...
puede que pasen los años y las vidas...
pero
ya no queda mas adónde ir...
la vida es un manojo de flores silvestres
y todas de colores diferentes...
espero cogerme a una de ellas
y sentir que soy algo para el buen dios...
ya con las manos sobre el auto,
perdido y sin esperanzas,
agotado por tanta realidad de dimensiones tripticas,
me dirigo hacia la nada
escuchando a Bach
y
respirando como siempre,
como la última vez...
Friday, May 29, 2009
llamadas
lugar de las palabras

la distancia es una bendición...
suelen ser de motivos diferentes...
el tiempo, aplanadora de momentos, instantes,
nefastos y hermosos que borra todo lo que amamos
y odiamos...
suelo caminar de noche con mi perro.
suelo pensar un poco,
mientras siento los alientos que pasan por mi vida...
soy un caminante de alma infinita...
último hijo de mi vida...
no espero mas nada,
tan solo el beso de toda vida humana,
aliento tras aliento...
veo notas escritas en las nubes...
suelen ser caras, rostros bañados de pasados...
sonrío siempre que me pongo a pensar en mis sueños y anhelos, dibujados en las nubes que me nutre la existencia,
aliento tras aliento, paso tras paso,
caminante de la vida...
es mejor no hablar mas nada
y escuchar el sonido y el grito mas hondo del silencio...
le amo mas que a nada.
le busco día y noche, le busco...
y, sin darme cuenta, este me busca a mí,
aliento tras aliento, paso a paso...
día tras días...
suelo escribir de noche y de día...
escribo porque escribo sin razón ni por qué...
suelo escribir como quien se mira al espejo
y se siente que el vacío y la nada se esconden
en el fondo de este espejo infinito...
salgo de este instante y paso al siguiente,
y, siempre es hermoso,
sin final...
Monday, May 18, 2009
el hijo de mi madre

el hijo de mi madre es un hijo bueno, con la cara sonriente y con las manos delicadas como las de un artista. el hijo de mi madre es el hijo de un amor lleno de dolor y clamor por mas tiempo que la vida de los dos... es el hijo de mi madre, es el hijo de mi padre y tiene hijos de sus hijos, amados como el hijo de mi madre y el hijo de mi padre. ama a muchas mujeres. está rodeado de hijos, el hijo de mi madre. es mas que un hijo de mi madre, es mi hermano, mi único hermano y me ama mas de lo que pueda imaginarse... es el hijo del amor, el mas puro amor porque no es bello ni feo, es puro y crudo como la herida de un ave, como los brazos etereos del buen dios...
san isidro, mayo de 2009
caras

caras, solo veo caras frente a mis ojos. ojos de caras apoyadas en mantos de ilusiones y nubes inciertas de etéreos momentos... espero tanto una poca de agua, aquella que calma la sed de todos los hombres, buscadores de la verdad mas antigua... hago mis dedos, mis hijos verdaderos. les lleno de confianza y empiezo a escribir...
caras rodeadas de caras... espero ser una cara y algo mas que caras... espero ser uno con este silencioso momento de soledad absoluta... todo hacemos, todo esperamos y siempre esperamos el final de todo camino... una esquina anhelada por todos los dolores, el sueño mas hondo de un solo ser... espero saber que he nacido por algo hermoso... espero beber toda la vida con ese aroma de dicha total... ¡es posible!
Piero
tiene veintitres
tiene alas sin vuelo
tiene alma grande
escondida bajo una cancha de gras
tiene veintitres
tiene la vida prestada, apretada...
cargada de montones de impresiones
montones de verdad...
le llaman Piero
su nombre aún no se encuentra
se halla perdido bajo una cancha de gras
bajo un cielo gris
bajo millones de estrellas
y
tiene veintitres...
san isidro, mayo de 2009
Thursday, April 23, 2009
amistades
no tenía mas que dos monedas en la mano. un perro se puso frente a mi ojos y dijo si deseaba un amigo. le dije que no, que no lo deseaba. el perro bajó las orejas, dejó de mover la cola y con la cabeza gacha empezó a alejarse de mí... sentí que unas manos invisibles, me ahorcaban... quise decirle al perro que no se valla, pero de mis labios brotó gemidos de angustia, como de esos hombres a punto de morir. miré mis monedas y corrí a un puesto de comida. pedí un poco de fruta. corrí y busqué al perro, pero, no pude verle nunca mas... me comí la fruta y volví a sentir mas hambre... miré mis manos y vi dos monedas mas... sonreí y apreté las monedas y esperé, esperé a que venga mi amigo... esperé y esperé hasta que la luz de un nuevo día alumbró mi ser... de pronto el perro volvió a presentarse y con gran humildad me dijo si deseaba ser amigo. sonreí le empecé a ladrar y ladrar, moviendo mis manos y echando las monedas por todos lados... corrí y vi que mi amigo estaba a mi lado... miré mis manos y cuatro monedas estaban en mis manos...
san isidro, abril de 2009
Tuesday, April 21, 2009
sin destino

tenía 24 años y era tan feliz como nunca imaginé. gente de razas diferentes, gente de rezos variados, gente joven y llenos de alegría por este viaje sin destino... el tiempo sigue sus densos pasos, el espacio arañaba mis carnes, pero, hay milagros sin nombre, llenos de colores de ensueño, llenos de alegría primaveral... sí, fui tan feliz y en este recordar viajo y viajo sin destino, con esta vida que deja sus huellas en mis pesados pasos ahora que no soy joven pero aún siento tanta vida... tanta como esta vieja foto llena de brillo y alegría...
Monday, April 20, 2009
te los digo todo
he conversado con toda mi familia y les he dicho que estoy loco, tanto o mas que ellos... rieron a mas no poder y gritaron al unisono: ¡borracho!. era verdad, el alcohol nació a mi lado y bebo día a día, y, noche a noche. allí donde la oscuridad existe, busco descanso. sueño cosas bellas, quizá por ello bebo demasiado. no todo es color o sin color, las cosas son mas ligeras y la risa abirda mi alma, siento que deslizo estos pies y mis pensamientos son como aves en el cielo, mirándoles navegar sobre olas de aire... ya con mas calma he salido a la calle y he buscado algo para beber... una señora de ojos hermosos me ha dado una sonrisa y eso ha aligerado mi dolor. no quiero beber, pensé. quise hablar con la señora y ella me tomó de la mano y sin decir palabra, me llevó a su casa. entramos y estaba poblada de gatos de todos los colores. todos me miraron y sentí que debía quedarme para siempre. el tiempo es como una planta que mira al sol y duerme con la noche... el tiempo, cosa extraña que apacigua estos tiempos tan extraños y bellos, pero no entedibles, sobre todo para una persona perdida como yo que se coge de cualquier cosa que huela a ternura...
Sunday, April 19, 2009
golpes
me dijeron la verdad y esta dolió mucho. salí de aquel lugar y no supe hacia dónde ir. un auto pasó casi arañando mi alma. me dio risa y sonreí. las luces de las calles empezaron a aumentar. es de noche, pensé, y todo parecía volverse mejor para soñar... di un paso y luego otro, miré si había gente delante de mí y seguí avanzando. un auto me atropelló y salí volando como espuma. cuando desperté estaba echado en una cama blanca, rodeado de gente que al igual que yo, estaba desvariando. quise mover mis piernas pero dolían mucho. algo ha pasado, y muy feo. una señora me alcanzó un vaso de agua y me la puso en la boca. ¿está mejor?, preguntó. le dije que no lo sabía. le pregunté cuánto tiempo estaba así. respondió que mas de dos meses y que recién hablaba. dos mese, pensé y cerré los ojos para recordar algo, cualquier cosa. vi mi cuerpo entrando a la casa de mi padre. este me miraba y decía que me valla. salía con lágrimas en los ojos y corrí duro hasta llegar a la casa de mi madre. esta me dijo que no sea tonto. no lo soy, respondí, pero duele mucho, y le conté todo a mi madre... ella bajó la cabeza y dijo cosas que me dolieron mas que el dolor mío... qué feo es recordar, escarbar cosas dentro de la conciencia. desperté y me di cuenta que las luces de aquel lugar se apagaban. juré salir lo mas pronto de aquel lugar y volver a mi dulce tarea de escribir y escribir. pasaron los meses y un buen día, salí andando con dos muletas. no había recibido una sola visita pero siempre pedía libros para leer y papel para escribir. terminé una novela de mas de quinientas paginas y le llamé: "El acusado". lo había mandado a la misma editorial y estos dijeron que lo iba a editar. no sé por qué no me puse contento, mas bien, triste y muy solo. me mandaron el dinero por los derechos y eso me alcanzó para tomar un cuarto y comprarme una PC. llegué al cuarto y seguí escribiendo, esta vez no sería de algo terrible. quise escribir acerca de los chanchos, los animales en general, me parecieron mas humanos que las personas...
Sunday, April 12, 2009
El Latido en el Microsegundo
El Latido en el Microsegundo
Me desperté abrumado en mitad de la noche. Esas cosas de los sueños y los miedos alargan la sed, ya sea de verdad o de mentira; da igual. Me senté frente a la ventana más grande de la casa, en la oscuridad, y aún palpitaba como un pez fuera del agua, atrapado en el recuerdo de un sueño inmortal.
En él, un hombre cualquiera —rostro común, ropa vulgar, estatura pequeña— caminaba cansado. ¿Su nombre? Lo olvidé, como suele ocurrirnos a los que soñamos.
—¿De dónde vienes? —le pregunté.
—Del fondo de todos los tiempos —dijo, y pareció alegrarse, como esos profesores que por fin encuentran a su último alumno.
—Vivo lejos de aquí, pero no en distancia ni en tiempo. Vivo a más de un microsegundo de la vida.
No lo entendí.
—Soy un mercader de hombres y deseo una parte de ti.
—¿Una parte de mí?
—Sí —respondió—. Necesito tu cerebro. Contiene las coordenadas de un cuerpo que está por nacer, destinado a convertirse en un ladrón. No de los que roban cosas para satisfacer anhelos personales, sino algo más.
Mientras pensaba en lo que quería de mí, lo miré fijamente. Sus ojos comenzaron a agrandarse como pecados dentro de una pecera. Su cabello cambió de color, volviéndose rubio y rizado, más corto. Pequeños bigotes, dientes muy blancos. *No fuma*, pensé. Él sonrió al escuchar mis pensamientos.
¿Mi cerebro?
De pronto, me transporté a una especie de sala de operaciones. Estaba rodeado de gente desnuda, con ojos intensos en sus rostros. Todos eran hombres jóvenes, rubios, de facciones idénticas. Quise hablar, pero no pude. Solo escuché la voz del hombre de antes:
—¿Tiene un deseo antes de la operación?
—¿Uno? —pensé, sin poder articular palabra.
—Solo uno —dijo otra voz, que brotaba desde más allá de las luces. Noté entonces que arriba de aquellos seres había más gente, vestida con algo que parecía algodón o espuma, cubriendo sus cuerpos largos y extraños.
¡Quiero conservar mi corazón! —quise gritar, y lo hice con el pensamiento.
Hubo un silencio en aquella sala redonda, pequeña, iluminada por luces suaves pero claras.
—Solo necesitamos su cerebro —dijo la segunda voz, que pertenecía a un hombre alto, apenas una silueta adornada con espuma, ubicado en lo más alto del lugar—. Lo demás es suyo. No somos dioses. Somos hombres de un microsegundo más allá de la vida.
Y, al decirlo, todas las luces se apagaron. Me sentí solo, un punto más en la oscuridad. Podía respirar, y lo hice con suavidad, como remando en un mar negro.
De pronto, escuché voces. Las luces volvieron. Quise abrir los ojos y moverme, pero no pude. Unas manos me tomaron y me llevaron a otro lugar, donde sentí calor y la presencia de muchas personas. El tiempo pasaba. Solo podía respirar y pensar, pero no sentía miedo ni pena. Nada.
El clima cambiaba: frío, calor, manos que me mudaban la ropa… Hasta que, poco a poco, pude ver. Aún no hablaba ni me movía, pero vi que estaba en un sanatorio, solo, en una cama blanca, rodeado de enfermeros y otros pacientes. El olor era normal, pero era un sanatorio.
Una mañana, logré levantar un dedo. Luego la mano. Al final, todo el cuerpo. Empecé a caminar. Una tarde, me vi en un espejo y me quedé helado: frente a mí, un mono me miraba. Un hombre sin frente, con pelos blancos y sin dientes. Un despojo. No podía hablar. No hablé.
Una noche, logré salir a la calle sin que nadie me viera. No pasaba nadie. Oí las olas del mar. Llegué a la orilla y sentí la humedad en mis piernas, mis manos, mis huesos, mi cara… Avancé hasta que el agua me cubrió el pecho, y mi corazón comenzó a latir con fuerza.
Miré al cielo negro y escuché la voz del hombre alto, tras la bruma de espuma o nubes o lo que fuera, que vive un microsegundo más allá de la vida:
—Tu corazón… solo tienes tu corazón. Lo demás es ilusión. Siente lo que te queda y vive. Vive.
Sé respirar, pensé. Y los hombres de aquel lugar me dejaron para siempre en paz.
Seguí caminando hasta que el mar me cubrió por completo. Ya no respiraba, pero algo más sucedió: todo se volvió negro, y en esa oscuridad, volví a respirar.
Friday, April 10, 2009
Cuentos
La mujer que no puede llorar
La vi a lo lejos, mas allá de los sueños, mas allá... La vi dentro de un aliento, sentada a mi lado, frente a mis ojos a mas de una eternidad. Le hice un regalo, luego otro y ella se puso a reír... ¿Me amas?, preguntó. Le dije la verdad, la absoluta verdad, le dije que no, que no lo sabía... Cerró sus ojos y me puse a llorar. Quería verla llorar, pero, no sabía llorar. Lo supe luego de unos momentos en que el tiempo brillaba delante de un mar de preguntas que flotaban por sus largos y sedosos cabellos. El tiempo siguió su largo camino, dejando una estella de respuestas a cada paso que daba. El espacio se llenó de estrellas y todas ellas con el rostro de la mujer que no puede llorar. Y cuando llegaba el Sol de un buen día, sabía que vendría la noche y vería mejor las estrellas, y a la mujer de tantas preguntas, a la mujer que no sabe llorar... Me quité todas mis ropas y con la luz de mi vida, empecé a cantar la misma melodía, aliento tras aliento, vida tras vida, día a día...
El hombre que aún espera que comience su vida
Era un hombre de alma grande y de cuerpo pequeño. Sus manos llenas de trabajo y llenas de heridas por tantos sueños rotos a pedazos frente al cristal del instante, subía la escalera de la Paz. Ya en la cima de todas las cimas, el hombre que espera una vida, vio que muchos hombre mas grandes y fuertes y trabajadores que él, recogían de las manos de un Dios, semillas de oro. Se puso en la cola y esperó su turno. Cuando estuvo frente al Dios le pidió una semilla mas. ¿Para qué?, preguntó el Dios. El hombre que espera una vida mas no supo qué responder, no supo qué decir... y al saber esto, devolvió su semilla de oro y con una sonrisa en los labios, besó la tierra donde pisó. Bajó de la cima y en sus pasos, había vida, mucha vida, brillando como estrellas en el mar de sueños y anhelos... Era un hombre de alma grande y cuerpo pequeño. Era un hombre, tan solo un hombre que se cansó de esperar y empezó a vivir de verdad...
Friday, April 03, 2009
edades
tengo la edad de un hombre viejo. miro la gente a mi alrededor y siento que nada le preocupa mas que sus problemas. me hago a un lado al verles cruzar y siento que soy una piedra dentro de un río. miro la televisión y siento que no hay nada que valga la pena ver... cojo un libro y lo rompo en pedazos. sacrilegio. rompo todos los libros que tengo en mi casa y luego rompo la televisión... me siento peor que un loco y me quito la ropa. camino por toda la casa y siento que hay algo mas que hacer. ¡una mujer!, pienso en todas las cosas que hubiera hecho pero me veo y estoy viejo, con mis piernas como gallina, amarillenta con pellejo gastado... lloro sin parar, pues, me siento y estoy muy solo. miro las fotos de mi casa y veo a mi familia. les extraño... me visto y necesito lo mismo de siempre. cojo un lápiz y papel y escribo mi nombre, dirección y luego, poemas, muchos poemas... me siento mejor y mi cuerpo se pone mas duro, mas duro y mas joven que ayer...
Sunday, March 29, 2009
ganar o perder
hice un equipo de fútbol para sentirme agradecido al personal que labora en el negocio de productos naturales... hemos ganado todos los partidos, y por goleada. me hubiese gustado perder esta vez pero aún no se dan las cosas. me gusta mucho en esta etapa de mi vida, ganar como se gana un campeón. las cosas que veo durante cada partido me hacen olvidar los problemas cotidianos. quiera el buen Dios me de dinero y tiempo para mejorar mas y mas...
Sunday, March 08, 2009
el cielo rojo

prefiero dormir, le dije a mi hermano. este sacó una navaja y empezó a cortarme en pedazos... sentí como que escribían sobre mi sentir. abrí los ojos y mi hermano lloraba, lleno de sangre... retrocedió y salió de mi cuarto corriendo como si escapara del peor de sus miedos... seguí durmiendo y tuve un sueño precioso. se trataba de una chica muy joven y de hablar extraño, y siempre que se dirigía a mí, cantaba... me miraba como quien espera que cante, pero yo admiraba sus labios y sus manos y aquella voz que hizo sentirme como en el cielo. le pedí si podía amarla para siempre. ella no entendió pero cuando la miré a los ojos supo lo necesario y movió la cabeza negativamente, luego sacó un papel y escribió algo que supongo era su hogar. se dio media vuelta y la vi alejarse en medio de una gran multitud que cuando hablaban, cantaban... estoy en el cielo, pensaba. caminé y caminé por todo ese valle en que sus casas no tenía las puertas cerradas y de sus ventanas salía música clásica. seguí andando hasta que llegué al mar y en la orilla vi nuevamente a la bella muchacha. me miró a los ojos y me pidió la hoja que escribiera antes. se la di y ella cogió el papel y lo lanzó al mar, luego, como si fuera un ángel empezó a caminar por las aguas, siempre cantando una bella melodía seguida por las olas del mar que parecían como arpas mágicas... miré las nubes y lentamente empezaron a volverse rojizas... qué bello, me dije. cerré los ojos y sentí dolor en todos los brazos. desperté y estaba en una cama. caras por todos lados, y un sonido muy fuerte de música estridente. ¿dónde estoy?, le pregunté a una de las caras que eran muy viejas y feas... todos trataron de calmarme y con sus voces pastosas, cantaron... todos cantaron la misma sencilla y bella melodía que escuchara a la bella joven de mis sueños. las luces se encendieron más y vi entrar en medio de esos viejos a una mujer muy joven, vestida de blanco. me llevaron a un hospital y mientras viajaba en la ambulancia pude ver que el cielo se volvía rojo, todo rojo... cerré los ojos y volví a soñar, y soñé mucho, mucho, mucho...
san isidro, marzo de 2009
Tuesday, March 03, 2009
hijo preocupado
mi madre está agotada... se le ve en el rostro. quisiera hacerla feliz, pero, eso no es posible ya que hace mas de cinco años que estoy muerto... mi extraña manera de apreciar a la gente que amo es muy singular. leo. siempre leo y he leído mientras vivía, y en estos estados se me hace todo terriblemente hermoso ver a la gente que se acuerda de este pobre muerto. la primera vez estaba sintiendo cómo un ave se divertía con un gusano cuando un zumbido atrajo mi atención. y vi a mi madre llorando frente a la ventana, sentada en su cama, llena de fotos, y todas era de mí. una bella imagen puesto que jamás mi madre dijo que me amaba. ni siquiera me dio un beso... fui nada, eso es lo que pensaba, y, en estos estados, aún no lo entiendo pero sí que lo puedo sentir constantemente. debe ser que es como pelar las papas bajo la tierra. algo que no se puede entender mas que cuando todo está frente a ti mismo. mi madre está agotada y espero que pueda descansar... la veo subiendo y bajando escaleras a sus mas de noventa años, con sus cabellos negros (pintados), y esos gordos y fuertes brazos barriendo la casa por donde mi cuerpo caminaba antes de que un dolor imposible me arrancara de esa querida casa de mi dulce y dura madre...
Saturday, February 07, 2009
el hombre que embolsa los panes
el hombre que embolsa los panes es un hombre muy serio a pesar de tener no mas de veinte años. el hombre que embolsa los panes sueña y duerme embolsando los panes y panes, de todos los tamaños... uno mas grande que el hombre que embolsa los panes... el hombre que embolsa los panes anhela no ver mas panes pues tiene grandes pesadillas con panes de colores negros así como cuando se queman los panes... el hombre que embolsa los panes es pequeño como una migaja de pan, pero, tiene el alma mas grande que todos los panes del mundo... el hombre que embolsa los panes sabe que embolsa para que algún día haga otra cosa que no sea embolsar los panes y panes... día a día sueña despierto, y sueña cosas hermosas, jugando y riendo por verdes campos y cielos azules y nubes mas blancas que las alas de un ángel... el hombre que embolsa los panes no sabe mas que una sola cosa... el hombre que embolsa los panes quiere ser feliz así como todos los sábados en que mete un gol en el campo de futbol... y lo grita tan fuerte que olvida su vida entera, sus panes queridos, sus sueños fugaces... y su alma enorme vuela lejos, lejos, como todos los días y tardes en que embolsa los panes y panes y panes... sí, es un hombre pequeño de manos pequeñas y con el alma mas grande que todos los panes del mundo...
san isidro, febrero de 2009
san isidro, febrero de 2009
Thursday, January 08, 2009
supe tanto y nada...

bebí toda mi vida...
sabía dulce y fresca
había tanta gente a mi lado
todos miraban el milagro
con sus bocas sedientas de tanta bondad...
seguí bebiendo el resto de todo
cuando el dolor dijo presente
salí para siempre de la eterna ternura
y supe por siempre
que llorar era el saldo de toda respuesta...
brazos y voces fregaron el piso del cielo
siguió el fuego del mundo...
sabía dulce mi vida
cuando todo el dolor y la muerte
gritó: ¡presente!
poemas de un sentimental
el tiempo pasa siempre
el espacio de Perec es lo más importante
el silencio no es lo mismo que la nada...
hago un alto a todo y siembro semillas de bondad...
el cielo se abre en sus mejores colores
las nubes empiezan a disolverse, lentamente, delicadamente
todo se abre a mi vida
todo es perfección
todo está en su lugar
y en silencio y en bulla suceden las cosas...
el espacio de Perec es lo más importante
el silencio no es lo mismo que la nada...
hago un alto a todo y siembro semillas de bondad...
el cielo se abre en sus mejores colores
las nubes empiezan a disolverse, lentamente, delicadamente
todo se abre a mi vida
todo es perfección
todo está en su lugar
y en silencio y en bulla suceden las cosas...
Sunday, December 28, 2008
cuentos verdaderos

salía de casa sin mas ropa que la puesta. una pasta dental, un cepillo, una toalla y jabón. tomé un auto, antes dejé una carta a mis padres por haber dejado un futuro seguro para mi vida. mientras mas me alejaba de mi hogar y mi pueblo escuché la canción de un buen amigo. esto me hizo feliz dentro del dolor de las fauces de la soledad. sonreí y le hablé al vecino la buena nueva de la paz en todo el mundo. quería ser un buen siervo de dios. hice todo el intento... hice de todo: errar, acertar, perdonar, amar... vivir... la vida me dio la semilla de la paz dentro de mi alma. la pude cuidar mejor, pero, tan solo hice lo que estaba a mi alcance... ya en la cima de mi vida vi que todo tenía sentido cuando la paz era mi luz; la alegría mis pasos; el amor el aliento que respiraba. en otras palabras, aprendí a vivir en total plenitud... olvidando el momento en que empecé a entregar esta vida en las manos del amor, la paz y la verdad…
San isidro, diciembre de 2008
Friday, December 26, 2008
bullanguera
¡porqué me siento tan mal! hago trizas este instante de belleza sin igual. una madre lactante se posa sobre una mesa y grita a voz de cuello que quiere ligar porque se mueren de hambre. silencio en todo el antro en que respiramos, densamente. me paro y con unas monedas las pongo sobre sus manos llenas de basura, adornadas de un brazalete de oro, mucho oro... ¡gracias maldito gusano!, grita. se baja y con el niño aún en su pecho sale del antro en que existo yo y los demás. un paso, luego otro y otro. se va. se fue. bajo la mirada y sigo pensando en mi vida tan pesada y llena de eterna deudas... debe haber un alto en esta vida que cargo, pero nada. la gente continúa el ciclo que les ha cogido mientras yo sigo pensando en todo y todos... escucho voces lejanas. me paro y pido permiso a todos estos borrachos. salgo a la calle y sigo escuchando esas voces, a pesar de la bulla comercial y motorizada que late sin parar... veo un anciano pegado a una caja de verduras. me le acerco y le pregunto por aquella voz lejana. me mira y sin decir palabra entiendo lo que entiende. sigo andando hasta llegar a un cruce a de autos y gente. veo a una mujer hermosa y llena de oro. ¡qué rica!, pienso en voz alta. me escucha y me ve a los ojos. sus ojos lanzan fuego, queman... se me acerca y me muestra sus dientes amarillos pero no dorados como el oro en su cuello y dedos y brazos. empequeñezco. soy un gusano de costra. salgo de allí como el humo a través del gentío. llego a otra esquina y siento que ya es hora de mirar la hora. las cinco. miro al cielo. azul. azul casi verde. me gusta la pintura del creador y siento que es muy buen pintor, escultor, pensador, jugador... sigo la inercia de la vida y llego a una casa. toco el timbre. sale una manada de mujeres menores de doce años. niñas, muchas niñas. las veo alejarse y puedo escuchar mi nombre: ¡padrecito!... ¿es esta mi casa, mi hogar?... entro y veo a una mujer vestida de verde como el cielo hace un momento. me llama y tiene un niño en los brazos, lactando... le miro a sus ojos, su cuello y recuerdo ese momento en que le daba unas monedas en sus manos sucias y llenas de pesado oro... respiro y tengo ganas de soñar y luego despertar y ser otra persona que no tenga nada que ver con la realidad que cargo sobre las ruedas del tempo...
San isidro, diciembre de 2008
San isidro, diciembre de 2008
poema muy triste
cabeza duele
manos enhiestos de artríticos huesos
se huele a bondad
a poemas muy tristes...
duele el alma
toneladas de un pasado solitario...
un monte se ve en la cima
una cruz brilla en el cielo
muerte al dios de los muertos...
hay penas inmensas
las cejas se unen en busca de verdades estudiadas...
baja la luz hacia la mar
un viejo grita en su penúltimo aliento
todo el mundo calla por curiosidad
es la vida que se va
es la muerte que se va
es un poema muy triste sin piedad...
san isidro, diciembre del 2008
manos enhiestos de artríticos huesos
se huele a bondad
a poemas muy tristes...
duele el alma
toneladas de un pasado solitario...
un monte se ve en la cima
una cruz brilla en el cielo
muerte al dios de los muertos...
hay penas inmensas
las cejas se unen en busca de verdades estudiadas...
baja la luz hacia la mar
un viejo grita en su penúltimo aliento
todo el mundo calla por curiosidad
es la vida que se va
es la muerte que se va
es un poema muy triste sin piedad...
san isidro, diciembre del 2008
Thursday, December 25, 2008
enorme amistad
recuerdo ese momento. le vi lleno de canas, grasa y sin lentes... siempre enorme. derrotado era la palabra. le hice pasar a mi casa. hablamos del pasado, del presente, pero no del futuro. ¡éramos tan viejos!. quise contarle tantas cosas, de mis sueños, ilusiones, verdades, etc. pero no, tan solo le escuché su dolor sepultado en vida. pasaron horas y él seguía hablando, hablando, hablando, lentamente y sin parar... llegó la tarde, luego la noche y este seguía hablando. mis ojos se cerraban, estaba entre el sueño y lo real, escogí el sueño y dormí... cuando abrí los ojos mi viejo amigo no estaba. lo llamé por toda la casa pero tan solo escuché el eco de mi voz. recordé ese momento en que entraba a la casa del sueño su rostro se borraba entre imágenes lejanas... unos estaban mis hermanos, siempre sonrientes y llenos de juventud. sí, todo momento fue increíble para mi vida, enorme...
san isidro, diciembre de 2008
san isidro, diciembre de 2008
Sunday, December 14, 2008
los regalos

tenía ojos nuevos. veía aunque antes también pero no tan bien como ahora. mis ojos nuevos tenía color verde como las germinales plantitas. el centro era un universo o el centro del mismo. mis pestañas eran largas y arqueadas. mis párpados delicados como los labios de una reina. era muy feliz con mis ojos nuevos hasta que llegaron mas regalos y todos eran nuevos... mis manos, mis piernas, mi pecho, mis brazos, mis pelos y vellosidades, mi sexo rodeado de un extraño misterio creativo... era tan feliz hasta que llegaron mas regalos... una pequeña nube bajó hasta mi ser y una voz salió del centro de mi bello pecho y dijo: esta es tu alma, corazón, dios, lo que desees llamarle, pero es lo más que debes escuchar y amar... no seguí escuchándome y cogí la nube, pero esta no se dejó tocar e inmediatamente se metió dentro de mí. algo extraño sucedió... pues al dejar un cachito abierta mi vida, entró otra nube, esta era sombría, rumiaba como vaca y tan solo repetía una palabra... la mía, como un espejo, un eco y siempre inquieta como mis sueños... también entró dentro de mi vida... no quise mas y cerré las puertas de mi vida con cara de sorpresa. de pronto tuve un gigantesco sueño y dormí profundamente. soñé que conocía una parte de mí mismo, pero esta tenía formas diferentes, quizá mas como las flores, o como toda la belleza que anhelaba... desperté y allí estaba el sueño echado a mi lado... me miró y me abrazó sin decir una sola palabra. mis manos, piernas, etc., todas se unieron a sus manos, etc. sentí como que todo era para sentirme mejor... me levanté y escuché miles de voces, infinitas y todas decían cosas diferentes... al final de todas escuché a mi alma, y esta decía: espera y escucha... el ser creado por mis sueños estaba a mi lado y parecía escuchar a mi alma. no sabía que hacer así que me puse a seguir durmiendo... abrí los ojos y no supe si soñaba o no... decidí. decidí y fue, por la primera vez, pues, esta vez, olvidé cómo hacía para ser feliz... tenía todo pero al mismo tiempo no tenía nada... pedí ayuda a mi sueño, pero esta nada, perdida como yo... corrí sin parar hasta llegar a la cima mas alta y en ella suspiré profundamente. miré al cielo y escuché la voz de mi alma, repitiendo: espera y escucha. cerré los ojos pero no dormí ni soñé, esperé y... al fin, te escuché y te vi... estabas allí, leyéndome... fue, una gran alegría...
san isidro, diciembre de 2008
Thursday, December 11, 2008
el sueño
daba vueltas por la cama. a mi lado izquierdo estaba la almohada roja, a mi derecha la azul... sábanas blancas, algo afrancesado para mi gusto pero no para quien arregla mis cosas. estaba oscuro. miré el reloj. las tres menos quince. me levanté y sentí los años tras mi espalda. recordé el último sueño, hermoso como la vida... mi mejor amigo tenía una silla voladora. ¡préstamela!, le grité. con una amplia sonrisa me la dio. la cogí sin decrile gracias y salí a viajar por el mundo. llegué a una bella concha de arena y mar, de gente hermosa y desnuda y sin pásticos sentimientos de pudor, una playa onírica. bajé y me lancé a nadar. vi un pez que con sus grandes aletas me llamaba. fui y este me cogió de la mano hasta hundirme a las produndidades azules de la mar. podía respirar, pues, soñaba... llegamos hasta un espacio lleno de plantas de colores fosforescentes. muchos niños y niñas jugaba en aquella profundidad. me miraron y gritaron: ¡el soñador!... sonreí y les saludé con una mano que brillaba como si fuera una estrella de carne. el pez siguió mostrándome toda aquella belleza hasta llegar a una cueva. entré solo pues éste me dijo que aquel lugar era sólo para mí. al incio era oscuro y estrecho, pero a medida que entraba se hacía ancho y brillante... vi una cama, almohadas rojas y azules, sábanas blancas y limpias... un cuerpo negro lleno de quemaduras ocupaba dicha cama. ¿quién eres?, pregunté. este despertó de su descanso y dijo que era mi peor pesadilla... entiendo, le dije y conversamos acerca del despertar y los preludios de la mañana. me dijo que amaba la música y en ese instante empezó a cantar y a medida que lo hacía le salían burbujas de cristal por la boca, hermosas como campanas navideñas... sonreí y le dije que sembrara semillas de su canto bajo la tierra para así salir de aquel extraño mundo de las pesadillas. gracias, dijo para luego volverse a descansar, esta vez con una bella sonrisa. salí de aquel lugar y vi al pez esperando mi salida. salimos y llegamos a la superficie. mucha gente esperaba mi salida de la mar, todos desnudos, y apenas me vieron, gritaron: ¡el soñador!. sonreí, cogí mi silla voladora, me despedí de aquel pez que lentamente se metamorfoseba en un hombre lleno de arrugas y cabellos balncos y diciéndole adios, viajé a mi casa... empezaba a amanecer y los trinos zumbaban mis oídos. la luz perforaba la magia de mis ensueños. era el día, otro mas, otro mas y no sabía si habría otra noche mas pues, para un soñador tan solo la noche o la oscuridad alimenta su interno universo...
san isidro, diciembre de 2008
san isidro, diciembre de 2008
Wednesday, December 10, 2008
sombrerías
eran mas de la media noche. mi madre dormía como un lirón, mi perro aullaba cada vez que escuchaba la serena de una ambulancia. todo era normal hasta que alguien tocó la puerta de casa. eran más de la media noche pero sin temor a nada ni nadie bajé y abrí la puerta sin mirar nada. nada, nada, silencio y la luz de un faro lejano y amigo. cerré la puerta y escuché unos pasos que subían las escaleras. no tenía miedo a nada. seguí los pasos de aquello y llegué hasta la casita del perro ubicada en el techo de casa. mi perro aullaba en el piso inferior y yo miraba al fondo de la casita del perro. vi dos puntos brillantes y un humo que brotaba del fondo de la casita, pero no tuve nada de miedo. entré a la casita y encendí con un fósforo el pequeño lugar. vi sombras, pequeñas y con formas extrañas. una de ellas me dijo que cómo no tenía miedo. respondí que no lo tenía porque esto era un cuento. todas las sombras, muy pequeñas rieron sin frenar. salí de la casita y bajé a mi cuarto. abrí mi lecho y me puse a leer un poco. ¿qué lees?, escuché una voz. era una de las pequeñas sombras que estaba a mi lado. le conté que era la correspondencia de Baudelaire. ¡ah!, dijo. seguí leyendo hasta quedar dormido. cuando abrí los ojos aún estaba oscuro. busqué mi libro pero no lo encontré. pensé que se lo habían llevado las sombras. subí hasta el último piso de la casita del perro y sin miedo entré. ¿han visto mi libro?, pregunté. sí, respondieron todos... es mío, les dije. risas, muchas risas... sonreí y salí de aquella casita hasta llegar a mi cuarto. aún estaba oscuro. me tumbé en la cama y dormí... escuché unos cuchicheos pero no quise hacerles caso... siguieron hasta que lentamente se disolvieron con el despertar del un nuevo día... abrí los ojos y vi mi libro al lado de mi cama. lo cogí y seguí con mi lectura.
san isidro, diciembre de 2008
el corredor

me puse mi mejor camisa y salí en busca del amor. las calles estaban llenas de gente hermosa. los autos eran un arco iris de latas. las flores olían a un cielo perdido. mis piernas corrían sin sentir el piso. todo era un sólido cielo cuando una mano detuvo mis pasos. ¿quién eres?, preguntó la inmensa mano. le dije mi nombre y esta me dejó seguir en mi carrera... todo el día corrí. mis ropas mojadas seguían pegadas a la carne, mis sueños esperaban mi cansancio. todo era una realidad a punto de reventar en trozos de ideas... vi al final mi destino. detuve mis pasos y lentamente gateé hasta llegar a esa casa de ventanas iluminadas. toqué la puerta y esta se abrió. entré y escuché una voz hermosa de mujer diciendo que pasara y me diera un baño. entré y fui al baño. en una silla vi ropa nueva de mi misma medida. me bañé y me vestí. salí del baño y vi una mesa servida llena de comida y bebidas. había mucha gente elegante, entre hombres, mujeres y niños. di un paso hacia aquel comedor pero algo dentro de mi me dijo que no, que mejor saliera y siguiera corriendo hacia otro lugar. la puerta estaba abierta y antes de irme les dije adiós. todos respondieron con mis mismas palabras, agitando sus manos. salí y corrí perdiéndome en la profunda oscuridad de la noche... corrí y corrí hasta llegar a un lugar mas hermoso que el anterior. toqué la puerta pero no se abrió. ¡no!, escuché gritos. entré y vi a muchos ancianos tirados en un piso lleno de moho y telaraña. cogí a cada anciano y los puse en sus ruinosas camas. cogí una escoba y barrí toda la casa... el día llegó pero yo seguía limpiando hasta que escuché una voz que me decía: ¿quién eres?. le dije mi nombre y salí sin pensarlo de aquella casa. no dejé de correr hasta llegar a un bosque en donde todos los árboles me preguntaron mi nombre. les repetí mi nombre varias veces. me dejaron entrar y sentí que llegaba a casa... la inmensa mano me cogió del cuello y me puso sobre el pico de uno de los árboles. ¿adónde vas?, preguntó la mano. a casa, le dije. la mano me bajó del pico y me dijo que siguiera buscando. eso hice hasta que llegué a un abismo. grité mi nombre y sentí que ese era mi hogar. salté y sentí que dejaba de ser. sin nombre, ni preguntas ni respuestas... hermoso y profundo como el cielo por la noche...
san isidro, diciembre de 2008
Tuesday, December 09, 2008
el muerto

le vi echado en la calle. parecía un muerto. sus ojos abiertos, su cuerpo sin movimiento, su ropa desarreglada, sus manos cerradas... un muerto, volví a pensar. iba a llamar a la gente pero no, decidí olvidar todo y seguir mi camino hacia casa. mi madre estaba cocinando y mi padre echado en su cama con las manos cerradas, los ojos abiertos como un hombre muerto y sin nadie quien le ayude...
san isidro, diciembre de 2008
Sunday, December 07, 2008
pasos de luz

me llaman joe, pero... eso es tan solo mi nombre. dicen que soy buena persona, pero, la verdad es que no me conozco. debo de ser uno de esos que andan por la calle, apurados en busca de barro que oculte tanta vergüenza real. he decidido saber lo que soy en esta vida y no ser mas de lo que hago en este mundo. me gustaría mirarme al espejo y verme tal cual soy. seguro miraría a una persona mayor, de ojos brillantes, calvo y dientes gastados. me da risa eso que pienso y veo. algo mas hay cuando me miro al espejo, sí, una tristeza profunda, escondida bajo el brillo de mis ojos. seguro que muy pronto olvidaré todo cuanto sucede y saldré a la calle a embarrarme de domésticas cosas. pararé bajo un cielo hermoso y miraré las aves, los árboles, la gente, los autos, un perro, un gato, casas, letreros y tantas cosas irreales mas... bajaré de aquella altura y cerraré las puerta del mundo porque, he perdido la fe en él... es seguro que mis pasos serán personales y muy de mí. llegaré a mi hogar y leeré el libro mas hermoso y sabré al fin el por qué estoy escribiendo un poco de todo...
san isidro, diciembre de 2008
debe ser

son más de las diez y aún tengo algo en el pecho luego de haber recibido tantos dolores. miro y veo un hilo de sangre. siento que muero. recuerdo tantas cosas como los ojos de mi madre, la sonrisa de mi hermano, la gracia de mis hermanas... de pronto nace el mundo frente a mis ojos. escucho voces inexpertas que salen como bandadas de palomas, libres y sin mucho vuelo... abro la ventana y saco mi alma, esta vuela y se va para siempre... debo ser algo diferente para no sentir nada, debo ser algo mezclado a lo eterno, debo ser un soplo de vida, y, algo mas mezclado con carne...
san isidro, diciembre de 2008
Friday, December 05, 2008
mis manos

mis manos... allí estaban. mis manos, mis manos, mis manos... sus dedos, uñas, líneas misteriosas que dicen todo y nada. dejé de mirar aquella belleza monstruosa y pensé en las cosas que tuve que hacer aquella noche. volví al pasado... allí, frente a mis ojos, aquella mujer, desnuda de ojos brillantes y grandes, cabellos negros y largos, y esas piernas largas, y ese lunar en medio de su vientre, y esa vellosidades floreciendo, naciendo, acariciando mis pensamientos... caminé hacia ella y con mis manos empecé a pulsar todas sus partes, sus axilas, su nariz, sus dientes, sus codos, su espalada llena de lunares grandes y pequeños... me gustaba tanto y no sé el por qué la dejé así como estaba, saliendo de aquel hotelucho en busca de algo que arrancara esos misteriosos sentimientos, bañados de un miedo inconciente. llegué a un bar y pedí una copa de ron. "otra mas", dije. vi la cara redonda y pelada del camarero. le odié, le odié y con mis manos le di una trompada... todos quedaron pasmados, también yo. me paré y salí del bar. voces tras de mis pasos. corrí hasta llegar a la puerta de una casa conocida. toqué muy fuerte y salió mi hermano. ¿qué te ocurre?, preguntó. entré y con mis manos cogí una hoja en blanco y escribí: "tengo miedo de vivir". mi hermano miró mis manos y con una franela empezó a limpiarlas, es que, estaban llenas de tierra con sangre. un impulso inconciente me sacó de la tranquilidad en que me hallaba. salí de casa de mi hermano y corrí sin parar, escuchando los gritos de él. llegué a un callejón. un perro me miró y empezó a aullar. me muero o moriré. mis manos, me dije. cogí un palo y le di al perro hasta dejarlo lleno de sangre. solté el palo y me sentí mas tranquilo. mis manos son bellas, pensé...
san isidro, diciembre de 2008
Tuesday, December 02, 2008
tres preguntas

he pasado más de cincuenta años viviendo, esperando que algo suceda conmigo, pero, todo cuando sucede, ya sea bueno, malo, feo, siempre termina por hastiarme. debo ser un ente normal pues casi a todos le sucede lo mismo. desde que me di cuenta de ello he decidido buscar algo diferente en mi vida, como la respuesta a las tres grandes preguntas de la humanidad: ¿quién soy? ¿de dónde vengo? ¿adónde voy?... los años siguen pasando y miro mis huellas y siempre veo círculos, círculos, círculos, ya sea de radio diferente pero siempre terminan en un punto. por eso es que, esto que me ha sucedido desde que tuve el accidente me ha puesto a diferente. no tengo mas piernas, tan solo mis manos y estos hermosos ojos y el resto del cuerpo. extraño mis piernas pero, qué se puede hacer ante la realidad, ¿soñar?... se puede, pero, ¿para qué?. leo el periódico, sueño con un campo lleno de cristales y personas llenas de piernas mientras que yo vuelo como una pluma. durante el día pienso y todo cuanto pienso lo escribo en hojas y hojas que quedan en nada, echadas en montañas de papel, echadas al final de cada día al tacho del basural. mis amigos ya no vienen a visitarme, es mejor pues me dejan tiempo para seguir buscando las tres respuestas... todo seguiría igual si no fuera porque una tarde entró a mi cuarto una extraña cucaracha de color blanco, enorme. se puso a verme desde un rincón de la pared sin mover una patita. pude haber llamado a alguien para que la mate, pero no sé por qué me siento como identificado con dicho bicho que se mueve de un rincón a otro, como si fuera una parte de mis pensamientos o ideas. he logrado acercarla con la fuerza del pensamiento. esta ha venido y se ha puesto en mis manos. la acaricio y siento que este bicho se conmueve... muchas veces pienso: este bicho tiene las respuestas a mis preguntas pues, qué es lo que la retiene a mi lado y por qué me siento como si fuera una parte importante de mi vida. por las noches le pregunto una y otra vez mis preguntas... el bicho se queda quieta, mueve sus antenas, abre sus alas y vuela un rato de un rincón a otro, pero nunca sale del cuarto. pasan los días y nada, el bicho no se mueve de mis manos, pero mueve sus antenas y abre sus alas, aunque no vuele ya mas. cuando vienen visitas, la escondo bajo mis ropas. se van y la saco. esta está descansando, aunque cada día la vea mas y mas quietecita... una noche vi que de ella misma brotaban como miles de huevecillos y se colocaban bajo mis ropas... las he escondido para que cuando vengan a mudarme de ropas no se den cuenta... puede que eso suceda conmigo, es decir, que desde mí broten las respuestas. el bicho no se mueve pero sí sus huevecillos... se han abierto todas y salen extraños seres. no son como la cucaracha, no, son como letras y se mueven como culebras. se ha juntado hasta lograr una oración: "dentro de ti", dice. no sé qué mas hacer y si aquella imagen es la respuesta a mis preguntas entonces debo de buscar dentro de mí, pero cómo, cómo, cómo me meto dentro de mí... de pronto, independiente de mi propia voluntad, mis manos se han juntado y luego se han separado y se abren, como flores, alas... estas se despliegan y se abren mas y mas como pelos... es hermoso pues siento que me elevo, aunque no todo... mientras me alejo de mi cuarto, miro hacia abajo y veo a un ser podrido, lleno de bichos por todos lados... debe ser la respuesta a todo... soy nada, algo podrido, aunque, eso que veo, no soy yo... miro mis alas como pelos y siento que algo de diferente soy... es hermoso pues siento que en verdad no sé nada mas...
san isidro, diciembre de 2008
Monday, December 01, 2008
el dueño

tengo ideas, sueños, textos impresos... dueño de mi propia soledad. navego sin remos al azar. tengo el aire que respiro, un cielo infinito que mirar, un cuerpo hermoso y lleno de dolor y de amor... gente que existe por instantes, un cielo escrito de aves y hojas secas y un viento que brota de la boca de la mar... hay mas que tengo pero no tengo tanto como me tienen a mí... hay cosas que hago y deshago, voces de seres amados, odiados, lejanos y cercanos... no tengo igual... soy dueño y algo desconocido por el mundo pero dueño de mí, seguro que sí...
san isidro, diciembre 2008
Wednesday, November 26, 2008
semillas verdaderas

cogí un pedazo de mí y lo unté en la tierra de tus ojos. he visto brotar los hijos de mis sueños, sintiendo que poco he realizado a través de cada uno de ellos. puedo decir que estoy lleno de paz al ver la tierra llena de las flores de mis hijos, es posible hoy por hoy... he fijado mis metas y las he sembrado en la tierra de tus ojos. he visto más de lo que podía ver y con los elásticos brazos de la imaginación he cosechado los frutos del gran amor... un viento ha aplacado mi calor, un mar de gotas de bondad ha mojado el resto de mis huellas, un ave ha volado más arriba que mis sueños, un dios con ojos llenos de paz ha bajado y ha limpiado el resto de mi vida... he visto más de lo que he podido apreciar. he vuelto a morir y a vivir en constante movimiento y paciencia, como todos los días, a pesar de que el aliento me deja día a día, noche a noche, y en total armonía...
san isidro, noviembre de 2008
Tuesday, November 25, 2008
la estatua

las manos las tengo vacías. hace mucho que no encuentro laboro. debo ser uno de tantos y tantos al que la suerte le ha sido esquiva por siempre. debí hacer caso siempre a mis mayores. debí coger el tren y amar con toda el alma el sueño que se iba a mis veinte años, aquella en que una mujer juraba que me amaba, pero, primero debía casarme con ella, pero, siempre he sido un pensador y lo pensé, y me di cuenta que eso de atarme a una mujer por mas perfecta que sea, y, para toda la vida, es una inmensa locura... algo que nadie es capaz de lograr y sentirse feliz por siempre jamás… aunque hay veces en que he escuchado semejante “verdad” de los labios de gente que jura ser seres humanos… difícil de entender y peor de creer…
aún el sol nace y muere día a día. las noches son frías y llenas de mares de soledad. escucho las voces de mis recuerdos pero no puedo llorar como niño, eso no se hace y si alguna vez lo hice fue porque estaba tonto o lleno de sentimientos románticos... cojo mi palo y salgo a la calle como todas las noches, hay veces durante el día, en busca de un poco de alimento que llene de contento este cuerpo al menos. una noche que buscaba los restos de comida en los basureros de los restaurantes, encontré una estatua con la forma de un niño, pero… sin cabeza. siempre me preguntaba cómo sería su cabeza, pero nunca pude imaginarlo... aún así guardo dicha estatua bajo mi catre junto a los cientos de botellas y latas vacías que junto para vender durante el día en los centros de reciclaje de la ciudad… espero que un día o noche venga el sueño de aquel muñeco y me muestre su cabeza que tanto imagino, es como una pesadilla. quizá por eso es que jamás la he echado por las calles... no sé, pero, allí está: blanco y delgado, de manos finas, vestido de marinero y en su cuello una especie serpiente de ojos brillantes... debió de ser un dios o algo por el estilo, no lo sé... aún lo guardo y una que otra vez lo llevo en el bolsillo, y lo hago porque me trae una suerte muy especial... siempre viene una mujer preguntando por un niño... les muestro la estatua y todas se quedan mudas para luego irse sin decir palabra alguna, no sin antes dejarme un poco de comida o una que otra moneda. no sé si lo hacer por temor hacia algo o porque les conmueve el alma el verme en este estado en que me hallo. no es por nada pero vivo demasiado mal. como poco y soy tan flaco como un pedazo de cartón seco ... por las noches, en la oscuridad de mi cuarto, miro la estatua y esta brilla como si tuviera luz interior. la contemplo y me digo ¿cómo sería su cabeza?. ¿quién sería su anterior dueño?. me hago tantas preguntas mientras la vida sigue adelante y yo me ato a una estatua que no tiene nada mas que espacio para ser llenado por mi imaginación…
san isidro, noviembre de 2008
Wednesday, November 19, 2008
la tami...

algo entre silencios y palabras tenía que escribir... recordé la tarde, un mercado lleno de gente, un féretro marrón brillante con gente muy vieja y triste alrededor. pregunté quién era el difunto. una señora que estaba metida entre platos, ollas, plásticos t artículos de limpieza me dijo, mostrando unos labios enorme, gruesos dentro de una cara de puñete que era el dueño de un puesto en donde vendía pescado hacía mas de treinta años. le pregunté su nombre del muerto y la edad. me lo dio, t también su edad: setenta y dos. no recuerdo el nombre, lo olvidé pero su edad, y esa gente vieja, triste, llena de flores blancas en un día gris, me hizo sentir que el muerto estaba mas vivo que ellos. compré los artículos de limpieza a la mujer y salí de aquel extraño mercado que hasta muertos encontrabas... caminando de regreso al trabajo vi un sol de oro... me gustó y me pregunté si el muerto había sido feliz. un ave negra se posó frente a mis ojos. me detuve y supe que esta era la respuesta. el ave negra tenía en sus patitas una rama blanca como las flores del muerto. le miré esos ojos fotográficos y le vi alzar vuelo hasta posarse en una casa lejana, dorada por el sol... seguí mi camino hasta llegar al trabajo. todo estaba en orden. entré y seguí laborando, sabiendo que mi muerte tenía el mismo color que el dorado del sol...
san isidro, noviembre de 2008
Sunday, November 16, 2008
pucha...

estuve mirando la TV por cerca de dos horas... no pude mas y la apagué. dejé el cuarto de la TV y fui directo a la biblioteca. cogí un libro y me senté para leerlo. pasaron tantas cosas desde aquella vez que me parece una locura narrar dicha historia. quizá sea porque siempre acaba en lo mismo, uno encima del otro, chorreando letras y palabras por todos lados. leí todo y supe que estaba loco, como un orate... dejé de escribir y me puse frente a la TV y seguí así hasta quedar dormido hasta el día siguiente...
san isidro, noviembre de 2008
Friday, November 14, 2008
vivir sin parar

es bonito estar tranquilo, con problemas o sin ellos. salir a la calle y pasear sin destino alguno. saludar a la gente con una sonrisa y mirada abierta. es bonito todo cuando se está contento, cuando el vientre está lleno, cuando hay amor por cada aliento que entra y sale... llegar al trabajo y perderle el temor al devenir. abrir el corazón y llenarlo de amor sin poseción. bonito es vivir contento antes que todo el oror del mundo a mis pies... escribir un poema, cantar a plena voz, gritarle a los cielos, escupir al mar, correr por la arena, hacerle el amor a una fémina, esperar la noche y mirar las estrellas... saber que todo es bonito cuando se tiene el corazón contento...
san isidro, noviembre de 2008
Wednesday, November 12, 2008
cruces paralelos
escucho los pasos de mi madre, limpiando, mirando la TV, recordando las cosas del día que muere, en fin, a sus mas de ochenta años tiene tanto que recordar. sonreí mientras escribía y sentí como un aire puro entrando a mi alma, haciéndola como un globo de dicha... recordé las cosas lindas que viví durante el día cuando un sonido de vidrios rotos sacudió mi estado de ánimo. no escuché sonido ni pasos, tan solo la TV y los aullidos de un perro allá en la lejanía de mi casa. iba a bajar pero no lo hice, esperé un momento, nada. dejé de escribir y seguí esperando. de pronto vi el rostro de mi madre en la puerta de mi cuarto: sonreía. estás contenta, le dije. siguió con su sonrisa hasta que un aire frío entró por mi espinazo. vi el rostro de mi madre desvanecerse... sentí temor y supe que debía bajar. lentamente bajé, escalón tras escalón, y cuando llegué al primer piso vi a mi madre sentada, durmiendo con la TV encendida... me acerqué y le pregunté si deseaba dormir. abrió los ojos y me dijo que había tenido un sueño. me contó que en ese sueño a ella se la caía una losa antigua y querida, y que yo no deseaba bajar a verla... y ella tuvo que subir a gritarme el porqué no bajaba a verla, pues, podría haber tenido un feo accidente... le pregunté qué me dijo. nada, tan solo me dio como una risa, y reí sin saber hasta que desperté, y te vi mirándome como si algo me pasara... ¿raro no?. sí, respondí con una sonrisa, mientras ella también sonreía... la ayudé a subir a su cuarto y la dejé echándose en su cama, y cuando estaba saliendo de su cuarto vi al costado del pasadiso un bello jarrón roto, me asusté y subí a mi piso a volver a escribir. mientras lo hacía el perro volvió a aullar, esta vez no me detuve por nada del mundo...
san isidro, noviembre del 2008
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