siempre estuve sentado... no es que no pudiera caminar, no, sino que me daba pereza... me gusta mirarlo todo... eran tiempos en que la gente laboraba para comer, respiraba sin saber... eran como monos inteligentes, sofisticados y complicados, siempre buscando algo mas para ser infeliz... la vida suele dar golpes y caricias en el momento mas inesperado... ya cerca de las puertas de la gran noche, paro, debo dejarlo todo para seguir este momento y mirar, siempre mirar, como lo hacen los dioses...
es extraño, cada día leo menos y escribo mucho menos... ha llegado el punto de que ni siquiera leo, tan solo vivo y vivo con mayor intensidad...
Tuesday, December 21, 2010
miro
siempre estuve sentado... no es que no pudiera caminar, no, sino que me daba pereza... me gusta mirarlo todo... eran tiempos en que la gente laboraba para comer, respiraba sin saber... eran como monos inteligentes, sofisticados y complicados, siempre buscando algo mas para ser infeliz... la vida suele dar golpes y caricias en el momento mas inesperado... ya cerca de las puertas de la gran noche, paro, debo dejarlo todo para seguir este momento y mirar, siempre mirar, como lo hacen los dioses...
Tuesday, November 30, 2010
pensar
en las cosas que dije
en los sueños que tuve
en mi madre y mi perro
en las deudas que tengo
en mis penas y alegrías
en todo lo bello
en este momento
en mi línea de vida
en ti...
Monday, November 29, 2010
Cartas a un amigo..
te escribo para contarte de un hombre que conocí hace unos meses atrás... todo empezó con un gato. recordaba que a muchos escritores les fascinaba la compañía de un gato, quizá más de uno, pero en esencia gatos... salí a la calle por la noche y en uno de los viejos rincones de mi pueblo puse un pescado y mucha leche... busqué un rincón bastante oculto y me senté sobre una piedra, a esperar... no pasó más de unos minutos cuando se aparecieron por diferentes rincones de aquel callejón, una serie de gatos, gatitos y gatos gordos y viejos... todos parecieron no en grupo, no, nada de eso, si no, uno por uno, como si hicieran cola... primero aparecieron los gatos más pequeños, luego, los viejos y gordos, los gatos grandes y al final, pienso esto, aunque no podría jurarlo, las gatas... no había pelea entre ellos, más bien arañazos y maullidos bastante sobrios... luego de varios minutos, me acerqué a ver si algo habría quedado... nada de nada, ni las espinas... ya estaba por irme cuando noté que alguien me seguía. volteé y vi que era uno de los gatos, uno de mediano tamaño y de color gris... se me acercó hasta tocarme los pantalones y ronronear sin parar... le hice cariño y supe que seríamos amigos de aquí en adelante... pensé en ponerle un nombre. le miré a los ojos y este miró los míos... supe que debía llamarse como yo. así que le puse uno de mis tres nombres: Pedro, era macho... lo llevé a casa y pasábamos veladas muy lindas, llenas de calor y amistad... por el día laboraba en el centro comercial, por la tardes venía a almorzar y a dar de comer a Pedro, y por las noches cenaba muy poco, la diferencia se la daba al gato... vivíamos bastante bien y mis escritos mejoraban... noté que mi gato salía a la calle todas las noche y llegaba justo justo cuando desayunaba... por ello le dejaba una ventana abierta por las noche. apenas salía, la cerraba. por las mañanas Pedro arañaba la ventana, despertándome siempre a la misma hora, siempre de madrugada... me levantaba, abría la ventana, dejaba el desayuno a Pedro y luego, salía a la calle a hacer un poco de ejercicios de Yoga... todo estaba en franca armonía hasta que una mañana, el gato no vino... pasaron los días, las semanas y una de las tantas, Pedro volvió, como si nada hubiera pasado... seguimos en la misma armonía hasta que luego de otro lapso de tiempo, Pedro volvió a desaparecer... pero, al cabo del mismo tiempo, volvió... este ciclo se repetía casi siempre en los mismos tiempos... una mañana, mientras realizaba mis ejercicios de Yoga, algo sucedió en mi espalda que no la pude mover... llamaron a la ambulancia y me llevaron de emergencia... "tiene artrosis en la rodilla derecha, una espondilolistesis en la columna y osteoporosis generalizada en la cadera"... le pregunté si había cura. el médico dijo que no. estuve en el hospital por más de tres meses... una vecina se encargaba de limpiar mi casa y de darle de comer a Pedro... luego de terminado mi tratamiento, y sabiendo que me quedaba caminar con silla de ruedas, volví a mi casa... en cuanto a mi trabajo, adelantaron mi jubilación y sabía que podía vivir con lo poco que ganaba, ya que la casa era propia y no tenía más gastos que los de un hombre solo, de vida sedentaria, aburrida, sin más inquietudes que los de escribir... en todo el tiempo que estuve en el hospital, pensaba en el gato... siempre que le preguntaba a la vecina, me decía que siempre iba. no sé por qué, pero sentía que mentía... llegué a casa y parecía que todo seguía igual... allí mis libros, mis fotos familiares, mi guitarra, mi piano, mi computadora y todo lo demás, que no tenía importancia... llegó la noche y no vi a Pedro... pensé en sus ciclos, en su estilo de vida, en la mala fama de ellos y sentí que no volvería a verle... para mi desolación, no le vi y ya habían pasado meses y meses... una noche decidí volver al mismo callejón donde le encontré la primera vez... llegué con ayuda de un muchacho al cual pagué por sus servicios y dejé todo como la primera vez. de esto ya habían pasado varios años. lo mismo, llegaron los gatos, siempre uno por uno, siempre el mismo orden, pero no vi a Pedro... pasaron las horas y el muchacho que me servía me dijo que tenía que dejarme... mientras me dejaba, miraba hacia atrás, a ver si alguno de los gatos me seguía, pero esta vez nada... llegué a casa y no podía escribir nada, así que, esta carta es para contar mi tristeza y mi desolación... dicen que los gatos son egoístas y que se acostumbran mas a la casa que a su amo, no lo sé, pues Pedro ni al amo ni a la casa... fue extraño, pues, aquella noche en que me sentí tan triste de mi soledad, tuve un sueño... en él, Pedro me explicaba el motivo de su desaparición. me despertaba, cogía mi silla y me iba a escribir todo cuanto Pedro me contaba... me dijo cosas muy hermosas, como que el cielo de noche es de todos los seres de Dios, que un maullido no es un quejido sino una alabanza a todos los seres de Dios, dirigida a todas las criaturas vivas, que los hombres olvidan amar, a tener amistad, pues toda cercanía es de Dios y de los seres creados por él... me dijo algo que me maravilló: "mis ojos no son mis ojos, mis dientes tampoco, nada es de mí... todo es del creador, y eso lo olvida el hombre...."... no recuerdo qué mas dijo, pero todo eso lo puse en mi texto... es extraño, pues, cuando me siento a escribir, siento que todos los gatos me estuvieran mirando, observando a ver qué pongo en mis textos... dejo de escribir y veo un brillo en una de las esquinas de mi oscuro cuarto, y por las mañanas, luego de terminar de escribir, siendo el ronronear de Pedro al lado mío, pero, no es nadie, tan solo un sueño, de esos que no saber si aún duermes o no...
Sunday, October 17, 2010
el sueño
soñaron conmigo... me vieron anciano, sentado sobre un madero, vendiendo aquello que no tenía y con los ojos brillantes, como un ángel viejo y feo... quise entrar en su sueño, pero tan solo brotó de mis labios poesía y amor a borbotones... le dije que no temiera, que viviera mas y que no se privace de nada, tan solo respirara en paz, sabiendo que el ahora es el mas hermoso regalo de la vida... me miró a los ojos y rompió a llorar... ¿porqué lloras?, le pregunté a mi sueño... es que, eres tan bueno..., respondió. sentí paz al escucharle y de un manotazo rompí los regalos que había recibido por mi cumpleaños... tenía nueve años y el mundo era el cielo para mí, cuando vino el sueño a mi existencia y empecé a soñar, hasta el día de hoy, en que sentado en un madero, escribo poemas y cuentos y canciones del infinito amor que brota de mi existencia y que lo derrocho en cada aliento que doy... ciertamente, la vida es muy hermosa, cada vez que despertamos y entramos en este ahora...
Monday, September 13, 2010
cuatro años
son las cuatro de la tarde. mi hermano ha llegado a la casa luego de cuatro años sin verle ni leerle ni escucharle... dice que le fue muy bien. estoy caminando a la casa en donde sé que ya ha llegado mi hermano... no fui a esperarlo al tren porque no me siento con ganas de volver a verle luego de cuatro años... si hubieran sido dos, podría ser, pero ya es demasiado tarde... mi madre y padre están muertos, mi hermana está casada y tiene dos hijos de dos y tres años; y yo, estoy solo porque cuando él se fue, mis padres estaban mal hacía cuatro años... eso de los cuatro años es raro... estoy frente a la puerta de la casa y puedo escuchar las voces de mi hermana, marido e hijos por toda la casa... la de mi hermano no se escucha, es como si nunca hubiera llegado, pues, era hombre de pocas palabras, de mirada gacha y muy mal vestido... eso sí, era alto, fuerte y muy inteligente, por eso dicen que le ha ido muy bien en estos cuatro años... es mejor no entrar, sí, eso es mejor... he tomado un auto y con algo de dinero en el bolsillo pienso largarme lejos de la casa y no regresar hasta dentro de cuatro años, quizá tenga mejor suerte que mi hermano y cuando llegue a la casa encuentre algo así como quien se ha perdido y corre tras las faldas de su madre, llorando y sintiendo algo así llamado amor...
Wednesday, September 08, 2010
el panadero

me gusta el pan. lo compro y como todos los días, pero, extrañamente, hago pan, todos los días... mas ese pan, no lo como... ¿por qué?... debe ser el hastío de verle todos los días, de oler y casi saborearle todos los días... pero, el pan que como todos los días es de mi peor enemigo... ¡como quisiera hacer un pan como él!... será que, ¿todo es mas bello del otro lado de la colina?... si es así, la muerte debe ser algo muy hermoso que encontrar... ¿la vida?... maravillosa, como el pan de mi peor enemigo...
Monday, August 30, 2010
la distancia

es algo sin palabras... un alejarse sin despedida... un sentimiento sin cola... es algo para escribirse, soñarse, sentirse, respirarse...
dos hombres se miraban, uno de ellos se dijo adios... el otro le miraba, dentro de él, sentía que le olvidaba... pasó el tiempo, el espacio se hizo sueños, recuerdos, instantes, años y lamentos... pasó todo y bajo una noche fría, nació un recuerdo: dos hombres se alejaban, uno se olvidaba y el otro renacía...
luego, ya bajo un nicho, el mas joven se puso a llorar, como lo hace un hombre lleno de amor por sí mismo... y bajo un cielo brillante, le dijo adios para siempre...
vivencias de un poeta
frente a un joven y una anciana, observaba los infinitos sentimientos que exhalaban cada uno de ellos entre sí... uno hablaba y el otro hablaba, uno escuchaba y el otro escuchaba, nunca estuvieron juntos... aunque lado a lado, ambos navegaban lejos, lejos, allí donde mueren los poetas... dentro de mí sentía un suspiro de advertencia, diciendo que respirara, respirara y sintiera ese nicho sin final, esperándome... luego de sentir tanto, tomé la decisión de alejarme de ambos... abrí las puertas del mundo y navegué en mi balsa del instante, sobre aguas de pasiones e ilusiones, sintiendo siempre que, lejos o cerca, el joven y la anciana, se amaban...
lejos de todo, hubo instantes en que el sol me hablaba, saludaba, pregunta, sonreía, dormía... y en la oscuridad total, sentía la nostalgia de un destino muy hermoso, donde todos respiraban... cerraba los ojos y andaba sin parar, sabiendo que cruzaba montañas de hombres y mujeres que se hablaban, amaban, odiaban, como el joven y la anciana...
a lo lejos, en mi viaje, divisé una isla muy hermosa.... nadé hasta llega a su orilla... llegué y apenas toqué cálidas arenas, volvía a soñar, en un joven y una anciana, en un mundo sin mentiras, en un cielo con mil soles, en un sueño sin despertares...
Wednesday, August 25, 2010
el discípulo
le vi pasar... era más joven que yo... habían panfletos con su rostro y letras grandilocuentes, letreros pegados a una pared decían que era el pastor, el señor, el niño dios, el señor... mi corazón me hizo sentir que estaba en el mejor lugar, mi momento... dejé de esperar. sentado en la escalera del colegio esperaba la entrada a mis labores… y le seguí, junto a un hombre mayor que yo, que usaba vestido de color blanco y usaba unos cabellos largos, dorados y hermosos... fuimos dos quienes le seguimos... tras de él estaban como treinta personas... les miré por un instante y noté que eran de diferentes ciudades, así como yo que acababa de llegar de mi pueblo para seguir mis estudios escolares... seguimos andando tras aquel hombrecillo, que estaba dentro de un auto lleno de flores. viajaba a poca velocidad... llegamos a un parque de estudiantes. el niño dios bajó y todos le pusieron flores en su andar, que era graciosos y firmes... noté su gracia al mirar a cada uno de nosotros. parecía como si revisara si alguien más faltara... sentí algo más que paz, algo así como dicha... le seguimos hasta llegar al anfiteatro del centro de estudiantes... nos sentamos cerca de él y este se puso a hablar... no le entendí nada, pero sí pude sentir todo cuanto dijo... era como si cantara, como si el cielo se abriera y de su infinitud brotaran aires puros de alturas indefinibles... se respiraba bien, y la dicha era hermosa, hermana... luego todos se pusieron a cantarle y allí, sentí, lo que debía sentir... ¡qué fácil era amar!...
han pasado los años. he aprendido lo necesario, como para sentir que puedo volver al colegio… tengo más de sesenta años. el maestro sigue su camino, mientras yo he buscado mas seguidores, mas hombres con sed de amor, de aquel amor que no se cierra, que se abre cuando se pone el sol, el sol de la verdad… mis padres han vuelto a su sueño negro. mi familia está regada por un mundo dormido. vengo a despertar a cada uno de aquellos seres que respiran… tengo que enseñarles a respirar, a sentir a ese dios que se mueve dentro y fuera de nosotros… es bueno hacer este camino de amor a la pura verdad… aunque, no tengo nada en mis manos, tan solo el tesoro de esta respiración y el don de saber que la paz, la verdad es mi más importante regalo de vida… debo hacerlos entender, con mis manos o con mi silencio…
Tuesday, August 24, 2010
manos heladas...
el frío me cala los huesos... vivo en medio de tanta gente fría, no se hablan mucho, tan solo piensan tanto que puedo sentir sus pensamientos cerca de mí, que son tan fríos como el clima que me embarga... hace poco vino una señora de más de noventa años, vestida toda de blanco, como sus escasos cabellos que los tenía largos, casi hasta cubrir sus pies... vestía con una delicada tela que le llegaba hasta los pies, como una túnica de una sola pieza... no usaba zapatos, ni nada mas, como collar, reloj, etc... le pregunté qué deseaba. me dijo que venía por mí... ¿por mí? ¿no la entiendo?... sí, me dijo, vengo por tus cuentos, tus fríos cuentos... ¡ah!... mis cuentos... entiendo, pero, hace mucho que no escribo nada, tan solo observo las cosas y noto que no tengo nada que decir. el mundo es demasiado grande para describir, además existen tantas películas, fotos, documentales, etc., que me hace sentir lo poco que tengo que agregar a lo ya manifestado por la fría humanidad... la anciana se puso a mi lado y me tocó las manos, mis frías manos, apenas lo hizo sentí que me llenaba de vibraciones, como sordas canciones, bellas y cálidas canciones... cuando me dejó, la miré y noté que lentamente desaparecía como el vapor que salía por mi boca... miré el cielo y estaba neblineado. la gente seguía paseando por mi lado, lleno de pensamientos y sus frías respiraciones, echando el santo vapor desde el fondo de sus almas... noté que aquellos vapores se llenaban de imágenes, bellas imágenes con personas y voces que cantaban, vibraban sin dejar de tocarse el uno contra el otro... de pronto, cuando la gente empezó a dejar de caminar, como si el tiempo hubiera parado, algo de las paredes de las casas y edificios de la gran ciudad empezó a brotar. eran figuras, dibujos hechos por alguna persona... era muy especial todo cuanto ocurría. seguí caminando en medio de tanta magia hasta llegar a mi casa... entré y cuando estaba por sentarme en mi escritorio, sentí ganas de lavarme las manos y la cara... entré al baño y me miré al espejo... vi el rostro de la anciana mujer detrás de mí que, con sus huesudos dedos tocaba mi fría cabeza... cerré los ojos y sentí que vibraciones, sordas canciones brotaban desde el fondo de mi sombra, y todas estaban bañadas de un cálido contento...
Sunday, August 22, 2010
mis dos sobrinos

uno de ellos tiene quince, el otro diecisiete... ambos son fuertes y llenos de energía... les miro con ternura, espero que gocen de la vida... sus cabezas están llenas de preguntas, llenas de sorpresas... son almas llenas de amor... espero lleguen a la otra orilla, que toquen las manos del amor, que escriban un poema, que miren al amor, así como a la muerte... cara a cara...
me gusta

me gusta verte todos los días
me gusta escucharte cerca y lejos de mí
me gusta tu dulce sonrisa
me gusta correr por la calle
me gusta hacer el amor
me gusta mirar con los ojos
me gusta escribir un poema
me gusta sentir que estoy vivo
me gusta estar en tus manos
me gusta sentir el cielo adentro
me gusta pasear con mi perro
me gusta tan solo vivir...
Wednesday, August 18, 2010
especies
Sunday, August 08, 2010
pensamientos

en ciertos momentos de la vida, surgen personas que nos cambian... este señor, cambió mi vida para siempre... en un inicio decían que era dios, pero, con el tiempo, entendí que jamás lo fue... todos éramos dioses, y no lo sabíamos... corremos, peleamos, dormimos, soñamos, frente al milagro mas importante: la vida dentro de nosotros mismo. quizá no caminemos por las aguas, no curemos enfermos, no dupliquemos los peces y panes... quizá no resucitemos, no hablemos como un dios, pero, en verdad, vivimos como un dios... sintiendo todo lo que un hombre tiene que sentir en un mundo que fue declarado el paraíso...
Monday, July 26, 2010
extraños poemas

me gusta soñar...
cosas que jamás tocaré
es simple vivir sin pensar
tan solo sueltas el miedo a vivir
y sueñas sin poder despertar
hay dioses vestidos de infinitos colores
dicen tanto
bailan y bailan
como suelen volar las aves del cielo...
es bueno ser un hombre
respirar y sentir que vivo
porque eso es lo que todos anhelan
sentir las gotas de vida,
mojando un cielo pequeño
dentro de un cielo muy grande...
en el final de este cuento
firmo con letras ajenas
es que
dicen que escribo muy bien
pero siempre escribo muy mal
nunca sé qué es lo que digo
tan solo suelto las viejas amarras del miedo
y salto al cielo de la nada...
mis manos gozan mientras duermo
como un niño soñando con vidas pasadas...
Monday, July 19, 2010
El deseo de un soñador

Ya pasada la medianoche, me siento perdido, aunque comprendo el significado de mis palabras. Desde que me levanto, siento que no debería salir a la calle, deseando ser feliz siempre que sea posible, sin necesitar nada artificial. He logrado pocas cosas en la vida: una es mi soledad, otra mi paciencia, y algunas otras que prefiero guardar para mí. Tengo tres libros recién comprados. Mi perro ya ha salido a hacer sus necesidades, mi madre tiene diarrea, y yo me muero de frío. Pensar que mañana tengo que trabajar, sin saber hacia dónde me lleva este extraño sentimiento de continuar sin pensar demasiado… Decido dejar esta noche atrás y volver a mis sueños, escribiendo locuras sin pensar más allá de lo que brota de mí como sangre de un pollo degollado. Regreso a mis sentimientos, dejando que este aire puro pase por mis pulmones. Es hora de soñar, de besar nuevamente esa eternidad, aunque sea a través de espesos y peludos sueños.
Fausto inocente

estoy a punto de crear algo maravilloso... he pisado la tierra de todos mis ancestros, y en cada ceniza de ellos he sentido el calor de la hermandad... hay infinitas razones para volverme loco, pero, esta cordura lo impide... siento que navego a la deriva... veo gente a mi entorno pero no las veo, ellos siguen sus vidas, chorreando sus alientos como si fueran desperdicio... siento que no debo alejarme de mi destino, el vivir en paz me hace tanto bien... el hombre que suele dar mensajes de paz se me hace imposible de escuchar... debo estar en el infierno o dentro de la tormenta de pasiones ajenas... hay diluvios de imágenes que llueven por los confines de mi existencia... hace poco escuché las voz del amor, este era directo y brotaba como gotas en el desierto... he tomado pocas decisiones, una de ellas es la de seguir adelante, pase lo que pase... ya frente a mi destino, hago un nicho para mi pasado y corro sin parar hasta llegar a mi mesa, frente a una hoja en blanco, escribo, pero, tan solo nacen palabras sin aliento, muertas, muertas... espero que así sea.. como toda cosa sin amor... espero seguir navegando, esperando que la luz de la claridad me coja para no soltarme mas... mientras tanto, vivo, solo vivo, como suelen hacer los condenados a ser felices...
Sunday, July 11, 2010
arañando la gloria

quien lo hubiera dicho... he gastado todo cuanto tengo por una situación inesperada... los muchachos me lo han dado... ya con cerca de los sesenta años puedo decir que aun nada sé... he visto cosas lindas en mi vida y esta vez estuve tan cerca de la gloria, tan cerca, pero no se pudo... estos muchachos fueron los que perdieron en la final de la copa el bocon, inter empresas... saludos
Friday, May 28, 2010
el silencio final...

una manada de pensamientos abofeteaban mi atención... quería detenerlos pero no, era difícil... recordé la eternidad... puse mi ser bajo su manto y en gotas y gotas, ni atención quedó clara como una mañana de verano... sentí alegría, y salí a la calle llena de gente y autos y casas y los seres de un valle de amor infinito... ¡qué hermoso era!... corrí como por la primera vez... respiré largo y sentido hasta sentir que todo era aire... estaba en el cielo y no lo sabía... un mar de silencios llenaron todo el espacio que me rodeaba, sabía que estaba en el umbral... di un paso, luego otro, otro, hasta sentir que todo a mi alrededor se deshacía como el humo de un cigarro... estaba volviendo a mi hogar, sentí aquellos instantes eternos... las manos invisibles del amor... los campos y campos sin final de la paz... estaba entrando sin volver la mirada cuando escuché los latidos de mi vida que se iban para no volver... me solté, y no supe mas... tan solo el silencio de todo encerrado el grito de todos los dioses... cuando abrí los ojos, estaba frente a ti, sentado frente a la máquina de escribir, sonriendo...
Saturday, May 01, 2010
la culpa

tenía las manos aún llenas de barro y sangre. el esfuerzo por ocultarlo de mi vida fue épico. primero, la gente no dejaba de observarme, aunque ya fuera pasada la media noche... segundo, dos veces escuché mi nombre repetido por el cielo, como un eco... tercero, el sonido del martillo no cesaba en mi cabeza luego de haber terminado hacía horas... en fin, esto de clavar a un desconocido es algo normal por estos tiempos, pero, este hombre de ojos dulces, de voz bondadosa y de un cuerpo lacerado es algo que uno jamás olvidará... y ese cielo, ese temblor, esa gente mirando sin dejar de llorar por este hombre es algo que jamás se me borrará como este barro que me está dejando, mientras me lavo mas manos... es extraño, pues siento que esos clavos en la muñeca del hombre se me ha metido en una parte sensible de mi ser, y no desaparece por mas agua que me meta... extraño, pero fue algo hermoso conocerlo así, hablándome, aunque no me mirara nunca... debe ser la genuina repetición de un hombre a otro hombre, en más de media vida que cargo haciendo lo mismo... sí, debe ser eso, pero, aquel hermano tuvo algo hermoso que mostrar mientras el mundo seguía adelante, libre de culpa, libre de toda culpa…
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