Saturday, November 17, 2007

escritor vivo


eso hacía esta noche en que la gente no cesaba de cantar y gritar al mas amado entre todos. era un video que se enviaría por su cumpleaños. no quise participar, me sentía agotado y sin ganas de nada, pero fui porque es natural en las personas hacer lo contrario a su voluntad, sobre todo cuando no se sabe lo que se quiere para uno. claro que uno busca la felicidad, pero ello está en los alientos dados por el gran hacedor y mostrados por el maestro viviente, eso es la verdad, uno puede encender la vela de la dicha y ser una vela en esta torta de la existencia llamado el aquí y el ahora.

la gente estaba en todos lados cuando me llegó un libro de Hugo, "Les miserables", en francés... no sé leer bien ese idioma pero en el mío lo he leído una vez y una que otra lo releo porque es maravilloso... y allí estaba este amigo preguntándome cómo hago para leer si casi no existe un espacio durante el día y la noche para un empresario como yo. le respondo que leo despacio y casi nunca termino un libro, es verdad, allí están los cientos de libros manoseados por mí y leídos hasta una cientos de páginas, pero dejados de lado porque es así, hay tanto que leer, que escribir sobre todo... y allí está uno, perdiendo la vista y llenándose de dolores corporales porque es así de pobre, derretible es este cuerpo...

la noche estaba sobre mí cuando llegué a mi cuarto con mas y mas libros en mis manos producto de una que otra visita a libreros... los dejé a un lado del cuarto y luego me puse a escribir. estaba agotado pero este silencio es divino, mágico, sobre todo cuando escribo y abro la puerta de mi vida interior, y siento cómo se vacía el cántaro de ese gran corazón que vive fuera del tiempo y espacio, y siento que... me lleno mas y mas... es así...



san isidro, noviembre del 2007

pensando


esto fue una tarde lejos de hoy. le miré y casi rogo que le tomara su imágen. le tomé y escuché por un lado que tuviera cuidado con mi cámara. no hice caso pero guardé la máquina. seguí manejando hasta llegar al día de hoy en que me han robado mi cámara, pero no la ilusión de seguir robando imágenes así como el ladrón de mi cámara. nunca es como se piensa por ello me gusta pensar un poco, no tanto, pero lo necesario como para sentirme mejor, vivo, respirando como todo ser que vive en el ahora. cuando miro las estrellas me pregunto si aún existen o sólo es la luz que queda de ellas viajando hacia mis ojos o los ojos de los que miran el cielo de noche... todo es así como el ahora, nada es como parece. mis manos un día dejarán de ser, lo mismo con las demás partes de mi ser... es así.

ya mas lejor del tiempo pienso en toda la gente que he visto durante el día y pienso en toda la gente que has mirado tu, ¿cómo será?. por supuesto, gente lo mismo que toda la gente, pero de diferente color y pensamientos, viajando, siempre viajando por este valle del ahora, viajando hasta que el tren diga nuestro nombre y nos toque bajar, y allí dejaremos de poder vivir la dicha de un aquí, y un ahora...

san isidro, noviembre del 2007

Friday, November 16, 2007

despedida


¿debe de escribir aquel que se siente mal?, ¿que le pasa todo lo malo en un solo día? no lo sé en verdad. hay un "elan vital" que ayuda a escribirme, o escribirte quien seas o sepas. el mundo sigue girando. el aire, el Sol, el tiempo siguen su inexorable curso vital, y yo les sigo los pasos hasta que mi sombra me recoja, absorba o sea uno con la ausencia total. debo decir que hace vidas que no me siento tan especial como hoy en que no tengo idea de lo que escribo pero allí le sigo dando, adelante como esos cosacos rumbo a las espadas napoleónicas o a la sombra eterna de la muerte. me agrada la poesía, siento que no es mía ni de nadie con nombre y apellido, es de la vida, y que uno las siente como si fuera lluvia en un día de Sol, y se baña en sus besos, y es feliz o completo por instante o eternidades... les cuento que salí de mi trabajo y me crucé con una señora, conocida de años por mí, me dijo algo inesperado: "voy a morir mañana". le creí y le dije si deseaba algo. respondió que tan solo pasaba a despedirse, y luego, la vi caminar despacio, como cargando una cruz invisible, con esos pasos arrastrados y llenos de un pasado hermoso y vivido. me le acerqué y le pedí si deseaba que la ayudara a cargar sus cosas del mercado. dijo que sí. le cargué su bolso y una cosillas (trapos), y la seguí por cerca de nueve cuadras. no podía imaginar que la anciana de noventa años caminara mas que yo. y cuando llegamos a su casa me invitó a pasar. pasé y vi una casa pequeña dentro de un edifico. limpio de lado a lado. rodeado de tantas fotos y un piano de cola bastante gastado y sin uso. le pedí a la señora que me dejara tocarle una pieza. ¿por qué no?, respondió con una pregunta. me senté y toqué el preludio de Bach. me gustó tanto el teclado pero me di cuenta que le faltaban varias notas, o estaban las cuerdas fuera de lugar, o sueltas, o rotas... ¿se la afino señora?, pregunté. no, me dijo, no es necesario, mañana no estaré aquí y mis nietos o hijos se lo llevarán, y allá ellos que se ocupen de tocarlo. respiré profundo y sentí un gran respeto por esa anciana. ya estaba por salir cuando me invitó una taza de té. gracias, le dije y la tomé casi solo porque la anciana seguía haciendo sus cosas. soy curioso y fui a verla y vi que estaba preparando un traje de color verde, con unos zapatos negros, medias transparente y un listón en la cabeza. luego la vi que se sentaba en una mesita y se ponía a escribir. noté que se le dificultaba escribir. iba a decirle que podía ayudarla, pero no terminé de pensar cuando la escuché pediéndome que la ayudase. me senté y escribí su carta de adiós a todos sus hijos y familiares y amigos. apenas terminé, la señora me entregó un billete de cien dólares y por mas que le dije que no era necesario, ella insistió. acepté y cuando estaba por salir de su casa escuché que ella hablaba con una persona. me acerqué para ver a la otra persona pero no pude verla. iba a preguntarle a la vieja algo pero cuando noté que su cuerpo no tenía sombra así como la mía supe que estaba en el umbral de la vida. salí de su casa lleno de escalofríos. corrí o caminé raudo hasta llegar a mi casa. entré y apenas llegué, sonó el teléfono. no contesté y seguí mirando la ventana oscura de casa por horas y horas, mientras la vida y la noche seguían su curso, así como mi vida...


san isidro, noviembre del 2007

Thursday, November 15, 2007

robo



algo así como un ruido,
susurro nocturno
que guardaba
noticias de hiel,
dolor
en la fibra de la historia..
salí del paraíso
tenía sed de alegría...
era feliz y pleno
cuando dos ojos
se clavaron en los míos
cogiéndome fortuna,
ilusión...
luego,
partió con la noche,
con el auto del infierno
dejándome solo
sin ojos
ni sueños
ni ilusión...
partí
grité
lloré
hasta que el alma se hizo flor
ante el Sol de la vida...
partí
y supe que la vida
traía un nuevo día
en una noche de hiel,
dolor
y recuerdos sin raíz...

san isidro, noviembre del 2007

Tuesday, November 13, 2007

el muerto


hoy se murió un amigo
tenía mas de ochenta...
ciego
duro de morir
pero tieso quedó
con ojos de pez
echado en un mar de sudor
y recuerdos hermosos

le vi después de morir
estaba en los ojos de su hijo,
en la tarde seca de su aliento
estaba allí
para mí
mientras un auto entra
toca la bocina
y escupe una lisura

le siento aquí
aunque esté en todas partes...

hoy se murió un amigo
hoy ha muerto
una parte de mí...


san isidro, noviembre del 2007

Monday, November 12, 2007

personajes


tenía hambre y salí a la calle a comer un pan con chancho con us café y su buena atención. necesitaba estar con gente aunque nunca la halla visto. esto de estar encerrado escribiendo cuentos, novelas, poemas, o mirando la televisión es algo que agota y llega a hastiar... y allí estaba, sentado en una mesa cuando un hombre se sentó en mi mesa. siempre fui tímido y medio cobardón, por lo que no hice nada. le miré, saludé y continué con mi café y mi pan con chancho. llegó el mozo y pedí otro café, pero esta vez deseaba hace una sobremesa, mirando a la gente que entraba, salía o que aún permanecía sentados, cenando o mirando a la gente como yo. de pronto sentí como un sonido en la mesa y recordé al hombre sentado en mi mesa. volví a sonreírle y saludarle con una bajada de cabeza, a lo japonés. el hombre siguió mirándome con intensidad. levantó la mano y observé que estaba escrito mi nombre en ella. luego, levantó la otra palma de la mano y leí números. me fijé bien y eran mi fecha de nacimiento y una fecha futura, algo así como veinte años mas. ¿qué es esto?, le pregunté al hombre. este cogió un papel y una pluma y se puso a escribir. es mudo, pensé. luego me mostró lo que escribió, y leí: soy uno de los futuros personajes de usted, de su obra. me quedé sorprendido. le pregunté si deseaba comer o tomar un café. dijo que no, que estaba satisfecho. ¿qué es lo que desea de mí, señor personaje?, le pregunté. me dijo por escrito que tenía una historia para él. le escuchó, le dije y le escuché hablar por la primera vez. me encantó el tono de su voz y me quedé pegado en su historia. me dijo que había vivido en París y en Luxemburgo, y que se había casado una vez, que tenía una hija de trece años y que la odiaba porque no se le parecía nada. agregó otra historia de su madre y sus hermanos. casi los podía ver. era tan agradable escucharle... de pronto, se calló, se paró y sin decirme nada, se fue del café... le vi salir hasta subir a un auto y esfumarse como blanca nieves... me paré y pagué lo consumido. salí a la calle y empecé a caminar hacia mi casa. cuando llegué , ya tenía otra historia que contar. me senté en mi escritorio y escribí una historia. extrañamente no era la misma que escuchase a mi personaje, que al final del cuento fue uno de los menos importantes. cuando terminé, me levanté y fui a la refrigeradora a tomarme una cerveza. me la tomé y me eché a dormir, y en mis sueños encontré al mismo personaje, esperándome, sentando en un parque. me le acerqué y le saludé. este me miró y me dio un beso en las manos... gracias, me dijo. de nada respondí...


san isidro, noviembre del 2007

sentimientos de colores


veo desde lejos
una que otra mirada se cruza con la mía
deben de ser bellos, les pienso
deben de saber adónde van, vuelvo a pensar
una voz entra en mi atención
me dice qué es lo que pienso
veo, respondo y no miento
me mira y siento que dice algo duro, frío...
se da media vuelta y sale de mi atención
veo un grupo de sombreros
colgados sobre un palo dentro de casa
me gustan
parecen tener vida
como una flor de colores
pregunto al pensamiento
qué es todo ello
es un regalo, me dice la conciencia
¿para mí?, vuelvo a preguntar
es la apreciación de un instante vivo y mágico...
¿eres feliz?, me pregunta
no lo sé en verdad
pero es bello ver una flor de sombreros de colores
vibrando como una ruleta de circo...
cierro los ojos
un instante
una eternidad
y noto que puedo ser feliz
un instante
una eternidad
los abro y le digo a las paredes
al techo
a los sombreros
que soy feliz
un instante
una eternidad
una vida de colores que pintar...



san isidro, noviembre del 2007

Sunday, November 11, 2007

alegría



salía del taller cuando vi a un joven cruzando la pista. tenía el rostro lleno y alegre. podría decir que era un tipo feliz. quería hablarle, decirle que envidiaba su sana alegría, pero callé, no dije ni pío. seguí en mi auto cuando el mismo jovencito se acercó y me pidió un cigarro. no fumo, le dije. está bien, pero... ¿por qué me mira de esa manera?, preguntó. le respondí que no, que si en efecto le estaba mirando no había mala intención ni nada de esos espacios, al contrario; le dije que es bello mirar personas llenas de contento porque me hacen sentir que yo puedo lograrlo, y que si le era posible me dijese cuál era su secreto. el muchacho sonrió y me dijo que no tenía un secreto, que tan solo disfrutaba de la vida, que trabajaba y que tenía amorosos padres, y que si algo tenía de malo, eso era su salud porque tenía leucemia. callé y sentí pena. pareció que el muchacho se dio cuenta de lo que sentía y me dijo que no me sintiera de es manera, que no era necesario, que su vida sería breve pero que mientras la tenía alimentaba su alma, corazón, con largas y sentidas respiraciones, pues eso era la vida para él, una cadena de respiraciones... le miré y le dije gracias. de nada, respondió para luego alejarse de mi auto, seguramente rumbo a su hogar, con sus padres y amigos, y, su terrible enfermedad... le miré y sentí que veía a un hombre contento de verdad, aunque estaba condenado, como todos nosotros...


san isidro, noviembre del 2007

extraños queridos seres



tengo que decir la verdad... tengo que decir una mentira, una historia de niños y animales. tengo que salir a la calle y caminar por lo menos dos horas para fortalecer al corazón. tengo. tengo. ¿qué tengo?. un auto, mujer, hijos, dinero, trabajo, casa, amante, libros, cuentos... tengo, tengo... qué palabra de mentira me digo o pienso para mí cuando llega el medio día cuando escucho la voz de mi padre diciéndome que baje de las nubes para que empiece a laborar en su viejo taller de carpintería. ¿podemos hacer cruces?, le pregunto a papá. me mira y con un martillo y los clavos en la mano me grita que si no empiezo me va clavar en una cruz. me gusta la idea pero el rostro colorado de papá me asusta. bajo de mi cuarto y con una escobilla limpio todo el taller. de pronto encuentro un muñequito de madera. lindo el cosito. lo cojo y le hablo. este me mira así como todos los cuadros, todos los libros, en silencio. ¿eres arte?, vuelvo a preguntarle. me mira, y yo lo miro cuando siento un golpe en mi cabeza. volteo y es mi padre con su carota gorda y colorada, gritando cosas que no puedo entender porque aún me encuentro conversando con el muñequito. me paro y prosigo con la limpieza hasta que llega la noche. miro al viejo y ya no está. camino a su mesa de trabajo y veo una nota para mí. dice que guarde todas las herramientas antes de irme a casa. obedezco. termino y aún con el muñequito me voy caminando hacia casa. me detengo en una tienda y pregunto si tienen ropa para muñecos. no, responden con caras extrañadas y ojos sorprendidos como si vieran a un dios. me voy y saco del bolsillo al muñeco. llego a casa y encuentro a mi mujer. la saludo pero esta se queda callada, luego, alza la voz, diciendo lo mismo de todos los días... ¡la plata no alcanza!. entro a mi cuarto y antes saludo a mis dos hijos, ellos responden con un beso y siguen sentados frente a la televisión, hipnotizados por vivencias ajenas, pero mas sentidas que su realidad... los comprendo, huyen, como todos. entro a mi biblioteca y miro mis libros, cuadros, textos escritos, máquina de escribir... saco el muñeco y lo pongo junto a los libros... me siento mirándolos un rato cuando veo que el muñeco se levanta y camina hacia uno de los libros. lo abre y entra como si fuera su casa. escucho un jolgorio dentro de aquel libro. no sé si tocarlo, abrirlo, no sé, pero me paro y lo abro... es hermoso... o, inédito. en cada una de las páginas del libro aparecen personajes y todos ellos me hablan y repiten palabras. veo al muñequito que les cuenta su historia. me quedo escuchando hasta que alguien toca la puerta de mi biblioteca. cierro el libro y me levanto para abrir la puerta. es mi hijo con un libro en la mano. es bello, me dice. gracias hijo, respondo. quiero abrazarlo pero este me da un beso en la frente, y siento que alguien comprende mi vida, alguien, alguien, pero, nunca es suficiente, nunca, nunca, nunca...




san isidro, noviembre del 2007

Saturday, November 10, 2007

vencido


llegué temprano. una mancha de gente me rodeó y todos me dijeron lo mismo: tengo sed. abrí mis manos y les di cuanto tenía, pero ellos aún decían lo mismo... sus ojos decían tanto. uno de ellos cerró los ojos y vi sus lágrimas caer. me pregunté qué puedo hacer por todos ellos si ni siquiera yo puedo calmar mi sed. de pronto un calor surgió del fondo de mi pecho. puse mis manos sobre mi pecho y con los ojos abiertos vi mas allá de la gente y sus ojos y todo cuanto antes percibía. vi mundos girando... seres alados de formas humanas. vi una nave llena de luz girando alrededor de uno de los mundos. y cuando estaba por querer entender, todo se hizo negro, y luego, vi a la gente con sus ojos brillantes y sus caras saciadas y sus voces calladas, y todo su ser llenos de paz... empezaron alejarse cuando vi al joven que había llorado sonreír como un niño, y fui muy feliz verle así... y cuando estaba solo en este lugar, miré hacia el techo del mundo y vi una mano inmensa, cogiéndome como polvo... la mano se cerró y al fin pude sentir que todo acababa, así como los poemas, así como el día y la noche. así, solo así terminé...


san isidro, noviembre del 2007

Friday, November 09, 2007

mes


conversaba con un amigo y me decía que un mes se pasa volando. estaba a punto de viajar lejos, tanto que ni imaginaba el lugar... aunque había escuchado el lugar una vez: BELEN. le pregunté para que iba. me dijo que deseaba mearse en los lugares sagrados. estás loco, le dije. si, respondió. cómo puedes sentirte luego de que has pasado por todo lo mío. le miraba la cara. estaba llena de sangre. sus manos estaban sin dedos y su cabello era un araña negra quemada. se paró y con un cuchillo hizo una cruz en la tierra. estábamos en un parque lejano al centro de la ciudad. de pronto se puso a mear. me dio risa escucharlo decir: así, así se mea cabrón de Dios, así... el pito de un policía nos sacó de la realidad pues, tal como mi amigo, estaba meando toda la cerveza que habíamos tomado luego de la golpiza que nos dieron unos borrachos, dejándonos llenos de dolor por todo el cuerpo y sin un puto mango. mi amigo volteó ante la llamada del policía y preguntó qué diablos quería. este cogió su garrote y le dio un mazazo en el pene, haciéndole caer como un viejo árbol, aunque no se quejó nada. me dio mas dolor que si me lo hubieran dado a mí. cogí una piedra y se lo tiré en la cabezota del policía. este también cayó como una olla de sopa... le miré y le seguí pateando hasta dejarlo lleno de sangre. me dio tanta rabia... levanté a mi amigo y lo cargué hasta llevarlo a nuestro auto. lo subí y arrancamos rumbo hacia su casa... mientras manejaba mi amigo despertó. ¿adónde me llevas?, dijo. a tu casa, respondí. no, me dijo. llévame al puerto que un barco zarpa de madrugada, y si gustas te vienes a BELEN junto conmigo a seguir con la meada. le dije que no, que tenía que trabajar, que mi familia me necesitaba, que esto y lo otro... cojudo, me dijo. y con una sonrisa larga y ensangrentada me dijo que no era un hombre. no le hice caso y seguí manejando rumbo al puerto. llegamos y lo ayudé a bajarse. un hombre vestido de negro y de piel del mismo color, pero mas negro, lo recibió diciéndole: nos vamos amo... ¿eres su esclavo?, le pregunté al negro. este me miró a los ojos y sentí que volvía a la lucidez. ¿eres el Diablo?, pregunté. sonrió y no dijo mas. cogió a mi amigo que se mecía como muñeco porfiado, y se lo llevó hacia uno de los inmensos barcos del puerto... me hubiera gustado despedirme, pero este parecía no escucharme. adiós, le dije con el pensamiento y me di media vuelta hacia mi auto. subí y arranqué rumbo hacia mi casa. llegué de amanecida y recordé todas las cosas que hicimos aquel día... fue todo casual. estaba laborando cuando mi amigo llegó con un almanaque del mes. hola, me dijo. no lo reconocí pues estaba lleno de heridas tal como les conté. pero al verle los ojos, le recordé. me habló de sus planes del mes, de día anterior y que este mes lo había cambiado totalmente. ¿en qué?, le dije. sonrió y me dijo que toda su familia había muerto por llegar borracho hace un mes. fue una casualidad. salió temprano y dejó la cocina de gas encendida. cuando su mujer e hijos fueron a encenderla, explotó, y todos volaron por los aires del edificio... el aún estaba ebrio, tirado en una banca al frente de su casa... se había quedado dormido sentado esperando el bus que lo llevaría a su trabajo. y cuando volvió en sí, vio el infierno... quiso gritar pero no pudo. todo su apartamento estaba incendiándose. entró como pudo y unos vecinos lo detuvieron. se puso loco y vio a su lado tres bultos, y vio las manitas de sus hijas y el brazo chamusqueado de su mujer... se paró y se metió a un bar. nunca mas volvió a su casa, pero una noche se le presentó el negro vestido de negro. soy tu esclavo, le dijo. mi amigo sonrió y dijo que sí. ¿nos vamos a BELEN?, preguntó. sí, respondió, antes voy a despedirme de unos amigos... y eso estaba haciendo hasta que me encontró. le creí en parte, hasta que le vi desaparecer con aquel negro... desde aquel día nunca mas lo he vuelto a ver, pero cada mes voy al puerto por si acaso vuelve él, o su esclavo, el negro...



san isidro, noviembre del 2007

Thursday, November 08, 2007

islas infinitas....


por los mares de pasiones
por cielos estrellados de sueños
busco la verdad
cara a cara
pecho a pecho
aliento a aliento

no lo siento
no lo veo
¿vivo?
¿muerto?

sigo sin cesar este viaje
con destino negro
como la puerta de los sueños
hay una isla que deslumbra mi conciencia
habitan estrellas, niños y hombres sin cabeza...

llego
piso tierra
siento que me deshago entre la arena
veo y dejo de ver
oigo sonidos como olas entre rocas

muero en una isla
donde se entrecruzan sueños y realidades
muero aunque respiro
muero
siempre muero
aunque sienta el aliento
ya no en mi pecho
no
no
en el aire
en la costa
en la piedra y las olas
en cada pedazo de existencia...

¿vivo?
si
siempre si
aunque la isla se deshaga
entre la bruma
y los cielos se hagan sueños
y este ser
vuelva al sendero
negro como el fondo de una cueva ...


San isidro, noviembre del 2007

poema de una tarde de sol y remanso



sentado frente al fono
quise gritar
matar
escupir
a quien me dio dolor, mentira

supe esperar
supe decirme
mientras mis aguas oscuras
encrespadas por la vida
seguían el dolor de ahogo,
el saber poco...

ya frente a mi
dije tres palabras
luego las olvidé
repetí otras mas
luego olvidé
todo dolor y ahogo...

una vida es tanto
como la noche sin razón de brillar

una historia contada, escrita
sombras de lo que fue
y que nunca volverá...

sal de tu hogar
y siente el calor de este Sol
y la bruma de una tarde
que agoniza
con una sonrisa...


san isidro, noviembre del 2007

Wednesday, November 07, 2007

recuerdos


sentado en la puerta de la casa de mi juventud, me puse a recordar todo, todo lo pasado y sentí nostalgia... vi a jóvenes subiendo y bajando de un bus que los llevaba a la playa. vi los rostros de la gente mas hermosa del mundo. vi, vi tanto que me puse a escribir acerca de esto llamado vida. que no es otra cosa que los pasos mas sentidos que damos en la existencia. me gustó todo lo que pasaba y escuchaba cuando llegó el auto que me llevaría a mi casa. me paré de la puerta y corrí a tomar el bus. ¿va a la playa?, pregunté al chofer. me miró como a un borracho y tan solo dijo si iba a subir o no. subí en silencio y mientras me alejaba de una parte de mis pasos por la vida, escuché una canción por la radio del bus. era la misma que me llevaba a la playa con mi hermano y amigos y amigas. supe que estaba viajando al mismo sentimiento que tuve cuando joven. seguí escuchando hasta que la música terminó. bajé del bus y seguí caminando hasta llegar a mi cuarto. las luces de la casa estaban apagadas. vi mi sombra entornada por la luz de un farol. la vi y me dijo: cuánto has cambiado viejo. pareció que la sombra me escuchó pues, esta se puso a saltar y dar vueltas por el suelo, como un muchacho borracho. lo haces bien, le dije a mi sombra. de pronto, la sombra, se puso a cantar, la misma canción que escuchara en el bus... sigue, le dije, y esta siguió. cerré los ojos un instante y cuando los abrí, las luces del día estaban despintando la magia de la noche, y de mi sombra... escuché a las aves piar y sentí la misma melodía cuando joven... corrí y entré a mi cuarto. encendí la radio y escuché música. lamentablemente no era la misma, aunque esta era bella, como una tarde de verano en un día domingo... me acosté y dormí y soñé cosas lindas, así como esta historia que no se si existió o lo soñé... no lo sé, pero no importa, nada importa si no tiene historia y un sentimiento guardado bajo la sombra...


san isidro, noviembre del 2007

Tuesday, November 06, 2007

LIBRO PREMIADO


estuve leyendo un poco cuando observé en uno de los diarios de la ciudad y luego en la Internet que un señor llamado J. Littel había ganado el premio Gouncord 2007 de novela. esta nota decía que el autor contaba con cuarenta años y era hijo de un escritor de novelas policíacas y que durante su juventud había ayudado en las guerras de moda o las mas publicitadas. y que su novela de mas de novecientas páginas la había terminado en cerca de siete años, que estaba casado con una belga y tenía dos hijos, que vivía en España, que hablaba entre el francés, el ingles, español, alemán, hebreo y otros, y que el gobierno francés le había dado al autor judío-americano la nacionalidad francesa, ya negada hacía dos años. este señor era una persona famosa, reconocida y muy contento, imagino... sus libros se vendían como la coca cola, y recién había sido traducida al español por la editorial DEL NUEVO EXTREMO. en fin le tuve una gran y sana envidia por todo esto.

me veía a mí, sentado día a día, y, noche a noche escribiendo cuentos y poemas, pues para la realización de novelas se requiere de mas tiempo y dedicación y algo así como las ganas porque sí... y aunque ya había realizado una novela en poco tiempo, pero sin ningún reconocimiento ni menos fortuna, el vil metal en otras palabras, no sentí nada especial no singular como sí lo siento cuando escribo cuentos y poemas...

ante esto me puse a pensar, luego de estar leyendo una antología de escritores norteamericanos, y me dije si mi literatura tendría alguna fortuna o destino. me contesté que no lo podría saber enseguida. primero, porque no me gusta estar cerca a mucha gente, menos la fama y muchísimo menos las obligaciones superficiales, esas en la que se comprometen los escritores cuando tienen que promocionar sus libros en todo el mundo, aunque no les guste caras nuevas o el dinero. bueno, pensándolo bien, no es tan mala mi situación en ciertas circunstancias negativas o ahorcadas, impuestas...

salí un rato por el patio de mi casa y me puse a mirar las frías veredas de las calles, sus postes iluminados como velas de una torta de concreto sin nadie mas que la noche como invitado... sí, era magia entre la magia de un artista desconocido, de un ser que no puede ser diferente a sí mismo, que encuentra en sus pasos una huella o el sentido luminoso de su dulce interior, de su corazón... ese soy y aunque jamás sea nada para los que salen en las páginas y en la web, seré iluminado por la vida misma que cada noche me brinda la oportunidad de sentirme pleno, como esta noche en que el silencio y el ruido de uno que otro auto apurado me dicen que me valla a descansar, que ya di el jugo que emana de mi ser interior y que es para la noche y para ti y para mí... no sé para quién mas podría ser... quizá para J. Littel, si es que lee estas letras... sí, puede que sí...


san isidro, noviembre del 2007

Sunday, November 04, 2007

estampas


apagué la luz de mi cuarto y me fui hacia la ventana a mirar la calle, la gente, los autos, gatos, etc... escuché los gritos o alzada de voz de mujeres. agucé los oídos y escuché que todos discutían por unos documentos perdidos. una de la mujeres decía, casi llorando, que necesitaba sus documentos al instante o perdía el trabajo. otra decía que su marido estaba tras la puerta o en la esquina esperando a que cobrara su sueldo semanal. supuse que todas estaban en una empresa. miré mejor y pude ver la sombra de un hombre que no cezaba de caminar de un lado hacia otro porque todos estaban dentro de un cuarto. de pronto las luces de toda la ciudad se apagaron. escuché gritos de las mujeres dentro del cuarto. escuché el correr de personas por la calle. las luces de los autos llenaban la ciudad de sombras y seres fantasmales... cogí una linterna y la encendí... apunté hacia el departamento de las mujeres y vi que no había nadie... la puerta estaba abierta. supuse que todos se había ido a sus casas. imaginé a la mujer por su dinero, sus documentos, etc. apunté las luces hacia la calle y vi a una mancha de gente que corrían juntos por la vereda, me dio la impresión de ver una araña. dejé de ver por la ventana y apunté hacia mi cuarto. allí estaban mis libros, mi novela inconclusa, mi billetera, ropa y mas cosas. apagué la linterna y sobre oscuras me arrastré hacia mi cama... me cubrí con mis frazadas y dormí, y cuando ya estaba soñando las luces de toda la ciudad, incluido mi cuarto, se encendieron. quise dormir, pero no fue posible. me levanté y fui nuevamente hacia la ventana. miré hacia el cuarto, pero tan solo vi al hombre, solo, y estaba echado en el piso. pensé que estaba mal herido, pero al ver que movía una pierna y sus brazos, supe que estaba mejor que cuando lo viera por la primera vez. apagué las luces y volví a la cama, y tuve un sueño. este sueño trataba de un grupo de señoras vestidas todas de negro, y cada una de ellas me daba una estampita indicando la muerte mía. ¡pero este soy yo!, grité. todas me miraron y sonrieron como quien acaba de contar una broma, y siguieron repartiendo estampas... ya mas tranquilo, miré una de ellas. vi la foto y había otra persona. busqué un espejo, pero no había uno solo. miré nuevamente la foto y mientras la observaba empezó a esfumarse la imagen... quise despertar y con gran esfuerzo, abrí los ojos y la conciencia...


san isidro, noviembre del 2007

Saturday, November 03, 2007

nuevos encuentros...


estaba escuchando al doctor. me dijo que estaba bien. pero, me duele la cabeza, en este lado de la oreja doctor, le dije. me miró, escribió sobre un papel y con una sonrisa estirada y especialmente apenada, volvió a decirme lo mismo. gracias, le dije. le pagué y salí del consultorio. mientras pasaba por los pasillos del hospital, vi a tanta gente enferma que casi me sentí mejor. vi a un hombre tan delgado y viejo y mal vestido que me dije: no jodas, hay peores que tu. sonreí de mi suerte hasta que sentí unos mareos producto de la gente enferma. aceleré mis pasos hasta llegar a la calle. busqué un auto que me llevara a mi casa pero todos los que pasaban estaban apurados y llenos de personas. así estuve por varios minutos hasta que decidí caminar y caminé. pasé por un barrio de gente extraña porque todos vestían con el mismo tipo de ropa... pensé que estaban o pertenecían a una logia o a un grupo grande musical. seguí caminando hasta llegar a un restaurante. olía bien y me puse a mirar la ventanilla. habían varios patos asados y trozos de chancho colgados sobre un cordel. vi al cocinero con un hacha cortando verdura, vestía de blanco pero por ese mismo detalle se le veía asqueroso porque su traje era una pintura surrealista. decidí no entrar cuando de pronto me detuve en mitad de la calle, y pensé: ¿por qué siempre decido? ¿es un regalo o maldición? si acierto está bien y mi futuro estará cerca de mis mas bellos anhelos, y si no, bueno, quedaré como la inmensa mayoría perdedora... me sacudí de mis razonamientos y seguí caminando, me di cuenta que el pensar era como cargar arena sobre un río. una señora pasó por mi lado y era tan bella que no me resistí en saludarla. no respondió a mi saludo y me sentí rechazado y marginado, un insecto. iba a insultarla. la seguí y cuando estuve casi a su lado, la bella mujer me dijo el porqué la perseguía. le dije que porque me daba la gana y eso no estaba penado. la miré con intensidad como dispuesto a disparar balas con mis ojos. la pobre me pareció que se encogía y empezó a retroceder diciendo que yo estaba loco. me dio pena pero no vergüenza y seguí mi camino hasta llegar a mi casa. ya estaba cerca cuando vi el cuerpo hermoso de una mujer hablando en un teléfono público. me detuve y me le acerqué hasta llegar casi a rozarla sin que se diera cuenta, e hice algo que nunca me lo hubiera imaginado. ella estaba de espaldas y con mis manos, le tapé los ojos y le dije: ¿adivina quién soy?. sentí la tibieza de su cuerpo pegada al mío, y sus manos que tocaban las mías, y sentí por un momento que ella era la mujer de mi vida. volteó y cuando le saqué mis manos, su cara se metamorfoseó... retrocedió mientras le decía que me había confundido, pero ya ella se iba alejando como si viera a un fantasma. seguí mi camino hasta llegar a mi casa. las luces estaban encendidas, ya era de noche. toqué el timbre y salió mi esposa. la miré, le di un beso en los labios y mientras mis dos hijas me hablaban, sentí que era el hombre mas raro del mundo, o, quizá, el mas singular... dejé de pensar y me senté en la mesa a cenar...


san isidro, noviembre del 2007

Thursday, November 01, 2007

tres signos


veía el auto delante de mí. tenía unas letras impresas en la ventana posterior. decía: tres signos. me gustó lo que podría significar y me puse a imaginar en todo lo que significaría. primero me acerqué al conductor con mi auto. era un hombre de mas de cincuenta años, usaba un sombrero pequeño. era extraño porque hacía calor y no se le veía bien. supuse que tendría que ver con las letras posteriores. miré la marca del auto. era una camioneta azul, aproximadamente del año 1990. la marca era japonesa. miré las llantas, estaban bastante gastadas y percibí que el dueño era bastante sucio o descuidado, al menos con su auto porque noté que los asientos estaban gastados y sucios. vi que tenía unas cadenas colgadas en el espejo retrovisor y le faltaba una de las luces posteriores... de pronto, el conductor se quitó el sombrero y vi que no tenía cabello, y en su cuello colgaban muchas cadenas con cruces de diferentes tamaños. pensé que era un religioso o algo por el estilo, o un brujo, o, simplemente una persona extravagante. ya me iba a adelantar cuando vi que el auto aceleraba y volví a ver las letras impresas: tres signos. decidí seguirlo y así lo hice. rodamos por varios distritos hasta llegar a un pueblo alejado de la ciudad, un pueblo joven y sin pista, tan solo tierra asentada. no había mucha luz por los alrededores y las casas eran bastante pobres. vi a gente sentada en la puerta de sus casas. la mayoría era gente mayor, rodeados de niños y gente joven... al final de aquel lugar había un pequeño parque y allí mismo, el auto azul, se detuvo. vi al hombre bajar y entrar a un bar. me detuve a cierta distancia y me senté en el parque que estaba lleno de gente joven, bastante pobre por cierto que no dejaban de mirarme, a mí, y a mi auto. me asusté y pensé que había cometido una locura. ya estaba parándome cuando uno de los muchachos se me acercó y me dijo si yo era de por allá. le dije que no, que estaba paseando, nada mas. el chico se rió y sus amigos también se rieron. pensé que estaban locos, pero al oler el humo de la marihuana supe que estaba en peligro. seguí caminando hasta llegar a mi auto. lo arranqué y cuando estaba por partir vi al hombre del auto azul entrar a su auto... no lo pensé mas y partí sintiendo que hacía las cosas mas irracionales del mundo... de pronto, vi que el auto azul me seguía. aceleré y este también lo hizo. no pude aguantar mas y me detuve en un lugar donde había un gran letrero lleno de luz. salí del auto y el auto azul siguió su camino. me sentí aliviado y cuando estaba por partir, leí el letrero y decía: tres signos, su pueblo... me reí y partí rumbo hacia mi casa... y mientras avanzaba vi como el auto azul desparecía por las sombras de la noche...



san isidro, noviembre del 2007

Wednesday, October 31, 2007

anhelos


Me hubiera gustado ser escritor, de esos que salen en los diarios, en las notas y que sus letras siempre son editadas en libros muy bonitos, pero no, no tengo esa suerte. Trabajo para vivir y comer. Soy un fracasado. Nunca supe lo que quise. Amé siempre en lo que me metí, pero ahora en que los años pesan tanto como el muro de los lamentos, dudo de mi vida. Si es que el éxito ha huido con los que cargan estrellas al nacer en el iris de sus ojos, no lo sé, ni siquiera creo que pueda averiguarlo. He vivido mediocremente. No tengo hijos ni mujer. No soy maricón, ni siquiera me gusta parar en grupo de hombres, prefiero andar solo…. Me gusta escribir y tener sexo cuando el creador o las coincidencias lo permitan. Ya sé que mi vida es como una moneda al aire. Es así. No me importa lo que venga, no le temo al futuro. Pero, tengo que escribir, es lo bueno de mi vida. Escribo sin parar una noche, ya desde cerca de cincuenta años. Mis padres, amigos y hermanos me miran y sienten pena por mi vida. Piensan qué será de mí, y les comprendo. ¿Qué será? Ni lo sé ni quiero averiguarlo. La vida y la muerte sabrán en qué momento lo averiguaré. Por ahora leo y escribo menos. Trabajo en mi laburo, y casi gano para comer y una que otra vez compro un buen libro. Me gustan los de tapa dura. Los guardó y me pongo a leer un par de hojas. Luego, los dejo en uno de los anaqueles que tengo por mi casa. Me hubiera gustado ser escritor, pero ya lo vez, escribo sin saber si algún día me publicarán… Lo mas seguro es que no, ¿qué otra cosa buena o mala puede sucederme? Dicen que todo es una ilusión. Es verdad, pero cuando estoy encima de un pubis y mis dedos tiemblan como arpa frente a sus vellosidades… me encanta sentir que vivo un instante en que siento que la tierra está para escucharme y el viento para hablarme. Soy eterno ese perro instante. Mis dedos se echan en sus manos y la voz imposible descarga sus balas sobre cada una de mis ilusiones. Me paro de mi escritorio y salgo a laborar. Y en todo el viaje veo a través de la ventana del tren, caras, muchas caras de todos los colores y esos ojos sin brillo como muertos en fila india, rumbo a los quemadores... Es así. Las noches tienen algo que decir, y lo cuentan tan bajito que sólo mi alma y corazón lo perciben. Espero siempre, y aunque sigo en el mismo lugar, espero, siempre espero, espero a que todo salga bien y que mis letras algún día o noche, sean leídos, escuchados, amados, porque, lo hice siempre con el corazón en los dedos…



San isidro, octubre del 2007

otro poema


decido que la tierra sea madre
con sus hojas que acarician este aliento,
y sus bichos que miran a destiempo...

decido vivir
otra vez,
otro día,
noche,
momentos sin trajes del ahora...

hay tanto que decirte, vida
qué sincera es la noche frente a mí...
podría ser una parte de ella,
mas este tiempo
que encadena mis momentos
tiene un idilio con los bichos,
los mares y los libros
que destilan sentimientos sin alas...

por ello, comprendo
cuando sientes el vacío,
ese ahogo,
esas manos etéreas que aprietan la garganta...

y si algo queda por contarte
escucha para siempre
que todo es un momento
respirando lo mejor,
la magia de cada bicho...

escoge lo mejor
te lo pido yo
mientras siento que esta noche
tiene hijos para mí...



san isidro, octubre del 2007

Tuesday, October 30, 2007

detalles de noches largas...


son las dos de la mañana y aun no tengo sueño. debe ser que la vida me remata con sus noches y ensueños, que las aves empiezan a desplumarse mientras escribo un poema. ¿qué será?, me pregunto cuando escucho al silencio tocándome este ahora. me detengo y pregunto qué desea. nada, me contesta y sin decirme mas nada sigue su camino en busca de otro hermano que no sabe parar cuando la noche le dice que entre a su sobre... ¿para qué contarte algo si ya sabes todo?. me dice que esperas siempre que una día sea el mas grande de tus días, y que la noche se abra como telón de teatro y te cuente sus secretos del viendo universo... aún así, me gusta este ahora en que me duelen los ojos y los dedos me arden de tanto decir los mismo cada noche. mejor es parar mientras tengo este ahora entre mis dedos. sí, eso es lo mejor durante esta noche en que todo se hace bello... ¿será un poema? no lo sé, y si es, qué hermoso es desgarrase sobre esta hoja y poner la sangre de mis venas en cada línea pues no hay otra forma, no la hay y si encontraras un escrito con mi nombre, es mejor que escupas y dejes tu mejor aullido en una noche sin secretos para el alma diurna...sí...


san isidro, octubre del 2007

poemas

siempre quise
servir
a un rey de verdad
que hablara como el viento,
que mirara como una madre,
que supiera lo que pienso...
siempre quise, siempre

hoy por hoy me digo siempre
que buscaba lejos
tanto que corría sin parar
sin saber
que el reino
estaba dentro
esperando el sentimiento,
el reposo
y toda la atención
mas siquiera un momento...

salgo de este valle de ilusión
y digo la verdad descascarada
mientras se sigue corriendo
lejos del centro,
del adentro,
como una tormenta sin su centro...

es posible que el alma viva mas a destiempo,
que los dioses sean un solo sueño

es posible que pueda seguirte
y te vea a los ojos
y tu a los míos
mientras camino y miro hacia dentro...


san isidro, octubre del 2007

Sunday, October 28, 2007

ruidos


podría echarme a dormir o mirar la televisión o escribir un texto sin nombre, no lo sé... el tiempo devora mis dudas e inquietudes, podría escribir un poema, de esos que tanto le gustan a mis amigos, no lo sé... prefiero escribir una historia linda para alegrar mi noche y ser como una estrella, brillando sin saber el por qué...

cuando todos se callaron, hablé y dije la verdad. he pecado. he matado un gusano. he sido un cobarde y me he disfrazado de bondad. soy un condenado mas que sabe que pronto será polvo... triste es saberlo, pero es mejor que sea así, mirando de frente mientras llega el eco de un abismo sin tiempo ni final, negro como un punto. me encanta seguir así, jugando con mis carnes, estos pensamientos como quien mira la pecera... y ve que todo es un momento para sentir.

jajajajaja. soy un ser que aprende mientras vive. una cosa después de la otra. mis padres me contaron cuentos y mis amigos me robaron. me casé y tuve nueve hijos... mas ahora, que escribo esto, sé que todo es mentira así como ese cuento que mis padres escribieron para mí, mientras descansaban en la cama. tengo que olvidarme del ayer y ver sólo este instante. como una hormiga sola, perdida que va y viene pero siempre adelante pues no tiene caja de cambio ni retroceso... una máquina de llorar y reír. un globo de carne y sangre. un ser humano que aprende mientras vive, y se sorprende cuando respira tantas veces y el cielo se hace paraíso... sí, eso es cierto, quizá lo único que sé... mientras todo empieza a descascararse en una gota de vida, en la noche sin prisa... vida que respira, eso soy, cuenta el santo, el ser que sabe. vida para ser polvo sin aire... vida para ser feliz cuando todo se hace punto y final...

dejo estas líneas y sé que la noche empieza a soñar, o, escribir una historia de esas que no saben si contar o escribir... sí, eso es lo que sé, al menos esta noche...


san isidro, octubre del 2007

Wednesday, October 24, 2007

amigo sentimiento




Ordenador y más ordenador. No es lo mismo que una página en blanco, es más expectante. La página es como mas suave, espera con paciencia mientras que el ordenador te mira y te mira esperando de ti algo, una gota de vida en tus letras. Eso sentía mientras escribía lo que saliera de mí, cualquier cosa. La vida que pasa a través de mi vida es así, un constante movimiento que sigue y seguirá mas allá de cuando terminé de respirar, por ende, muera.

Una amiga me dijo que era un milagro que yo escribiera día tras día. No supe qué responderle. Seguí escribiendo sin parar como cuando una abre la puerta a la calle y entra quien sea. Puede que sea un indigente, un vecino, un gato, una cucaracha o simplemente nadie o el aire. Eso es lo que pensaba y supe que debía parar de escribir porque no tenía nada que decir.

La noche seguía su curso. El silencio se hacía más denso cuando un sentimiento salió de algún lado de mí… ¿Quién eres?, pregunté. Este me miró a los ojos y supe que era algo bueno. No podría describirlo. No era una forma, algo así como una nube… Un aire puro con aroma a paz. ¿Puedes ayudarme? Asintió. Quisiera ser… No pude terminar de hablar o decirle al sentimiento, pues no sabía qué era lo que quería ser. De pronto, el sentimiento se puso cerca de mis pies y me los beso como si fuera una Magdalena. Le pregunté el por qué hacía eso, pero mientras lo hacía, el sentimiento se hacía mas y mas real hasta tomar la forma de una niña. ¿Qué eres?, volví a preguntar, a lo que la niña sonrió y como si fuera un ave empezó a flotar por todo mi cuarto y cuando vio la ventana abierta salió si decirme nada… pero percibí que era muy feliz. No sé, pero desde que la he visto salir de mi cuarto y desparecer por una de las casas de los vecinos siento algo raro, sobre todo cuando veo a los niños. Les sonrió y ellos de devuelven la sonrisa. Me gusta eso. Por ello, cada tarde me siento en el parque de la ciudad y veo a todos los niños jugando entre ellos. Hay veces en que les pido a los padres si puedo jugar con ellos y cuando me lo permiten, me siento muy feliz, como si el sentimiento salido de una parte de mí, saliera un instante y me haría sentir como siempre quise sentirme, es decir, como un niño, un simple niño que juega entre niños en uno de los grandes parques de este precioso mundo… Y cuando termino de jugar, vuelvo a mi casa y espero a que venga la noche. Miro a través de la ventana y noto que de una u otra ventaba sale una luminosidad volando hacia las estrellas… Le digo adiós y el fulgor o sentimiento o niña-ave, me hace brotar de mi alma un aroma que me da una paz linda y preciosa… Y así me quedo durante largo rato por la noche hasta que bajo los ojos y siento que debo de escribir una linda historia de amor o de paz o de sentimientos en cuerpos de niños…



San Isidro, Octubre del 2007

pequeñas historias


toqué la puerta de esa casa. tenía miedo, jamás la había tocado pero todos los chicos me pidieron que lo hiciera, y ya, aquí estoy...

salió un señor vestido todo de blanco. usaba un sombrero y unas gafas negras. era alto, delgado y su piel era rosada. no supe qué decir, mis labios se congelaron y empezaron a moverse apenas el hombre me tocó los hombros. toma, me dijo y recibí de sus manos una bolita de color celeste, luego, cerró la puerta y yo me quedé allí, parado frente a su puerta con una bolita de color celeste. mis amigos estaban un poco lejos y sentí sus silbidos. me di la vuelta y caminé hacia ellos.


¿qué te dijo?, dijeron todos. nada, respondí. todos me miraron mal y lentamente se fueron. les vi caminando por la casa de ese extraño hombre para luego tirar una piedra por la ventana. el hombre no hizo mas que abrir la ventana rota para que todos mis amigos partieron como ratas frente a un gato, luego, sonrió y entró a su casa, cerrando la ventana rota...

me quedé mirando a lo lejos la casa del señor y luego volví a mi casa con mi bolita celeste.


los años pasaron y aun guardo mi bolita celeste. me mudé cuando ya era un adolescente y conocí a mucha gente, buena, mala, de todo. nunca me casé ni tuve hijos. ¿por qué?. nunca supe el por qué, tan solo seguí mis sentimientos y cuando me sentía muy mal, miraba mi bolita celeste y notaba que estaba desprendía un calor y brillaba como una estrellita de juguete.

una tarde en que paseaba por las calles, llegué a la casa del hombre de vestido blanco. la vi idéntica a como la había visto la primera vez. me acerqué y toqué la puerta. salió el mismo hombre, y me dijo lo mismo. esta vez le dije que le conocía de hacía mas de cuarenta años. el hombre sonrió y me dio otra bolita. esta era de color blanco. gracias le dije y luego, el hombre entró a su casa... seguí mi camino y vi mi bolita. me gustó mas que la que guardaba por tantos años. llegué a mi casa y fui a buscar mi bolita celeste. allí estaba y cuando las junté, ambas se unieron como si fueran dos gotas de mercurio. la nueva bolita era de color verde y esta comenzó a rodar como si tuviera vida propia. la seguí y vi que rodaba directo hacia la casa del hombre de traje blanco, y cuando llegó, vi que esta salía volando hasta entrar por la ventana como si alguien la hubiera tirado... vi que nadie abría la puerta ni la ventana. toqué la puerta pero esta sola se abrió. entré y vi que todo estaba abandonada. me sentí con pena y lentamente empecé a limpiar toda la casa. y así la pasé por varios días hasta que una tarde vi que alguien tocaba la puerta. salí y vi que era un niño. le dije que deseaba pero este tan solo me dijo que se le había perdido una bolita. entré a la casa y vi una montaña de bolitas de colores. le di una al niño y le vi alejarse muy feliz... desde aquel día siempre espero que alguien toque la puerta de la casa pues tengo muchas bolitas para regalar... y eso me hace muy feliz, mas feliz que los niños que se van con las bolitas de colores...


san isidro, octubre del 2007

Sunday, October 21, 2007

barcos imaginarios



Era casi inhumano terminar lo hecho durante toda la vida, sin embargo, lo hizo. Lo terminó. Allí estaba. Un barco de madera que terminó a lo largo de más de media vida. Se puso a observarlo por horas hasta quedarse dormido. Cuando despertó, aún estaba allí, el barco y él. Le puso un nombre. Subió y bajo del barco varias veces hasta que llamó a un ayudante y lo bajó a la mar. Puso todas sus cosas y se fue a navegar. Mientras se alejaba de la orilla, veía que todo quedaba como un sueño del cual jamás deseaba volver. Viajó por días y noches hasta llegar a una isla. Bajó y vio a mucha gente que al igual a él, se sintieron extrañados. Eran hombres y mujeres blancos, con niños que vivían de una manera casi natural. Vivían en casas de madera cubiertas por hojas secas. Les dijo que se iría al día siguiente. Todos ellos callaron y se fueron a descansar y a jugar con sus simples realidades. A la mañana siguiente partió. Veía como todo quedaba nuevamente atrás… La vida es un sueño mientras vivo en la mar. Miró las olas y en cada una de ellas notaba una letra un canto diferente. Es hermoso el mar y sus aguas y sus peces que no cesan de saltar como si estuvieran jugando con el Sol y las aguas del mar. Un pez saltó hasta llegar a cubierta del barco. Nuestro amigo la miró y quiso devolverla, pero el pez le dijo que no, que deseaba romper sus branquias. Miró al pez hasta que dejó de moverse, murió. Cogió al pez y lo colgó sobre una muralla. Le hizo un bello marco y se le quedó mirando hasta que vino el alba.

No supo que más hacer y sintió que debía retornar a su hogar, pero lo extraño es que lo había olvidado. No recordaba ni siquiera su nombre, tan solo el barco en que estaba y el canto de la mar… Sonrió ante esto mientras le llegaba la tarde, la noche, y luego, el día y así… Hasta que llegó a un lugar sin nadie que le mirara y que estaba lleno de barcos y hombres solos como él. Bajó al puerto y caminó por toda la orilla. Miró su barco y sintió que no debía volver a navegar. Miró hacia delante y un bosque lleno de animales y hombres le miraban con alegría, y al fin escuchó: ha llegado, al fin… Sonrió y se unió con todas esos seres vivientes, como una gota en la mar…



San isidro, octubre del 2007

camino a la vida


estuve encerrado durante todo el día mirando películas. la verdad es que no me sentí nada mal. es bueno ilustrarse, aún así, me hubiera gustado salir a la calle y conocer a buenas o malas personas. enviar un correo postal. pasear por los parques, en otras palabras vivir de la realidad aunque la vea día a día. estuve en mi cuarto lleno de libros, lleno de escritos, lleno de silencios esquinados. cogí mi máquina de escribir y escribí un poema sencillo pero sentido...

sal de tu alma
y ora que sea el mañana quien toque tu alma

que las nubes del sueño
pasen detrás del Sol de los días hermosos

que las tardes de un ave
sean como estrellas en una noche de magia

y si escuchas un latido
que sea el de corazón
que suena y suena
como el canto de un ángel
en las puertas de la vida...

y si corres por los campos
que una lágrima mojé tu mano
y llores feliz
como lluvia en verano...

sal de tu vida
sal de tu muerte
y encuentra el sentido,
el destino
y el espejo
que brilla dentro de tus ojos...

sal y empieza a marchar...


y así sentí mientras leía el poema que todo tiene un brillo cuando sale y sale como este aliento que no cesa de mojar tu vida y el recuerdo de una muerte feliz…




san isidro, octubre del 2007

Thursday, October 18, 2007

renaciendo



dicen que en la vida hay oportunidades, es verdad, pero sólo cuando eres joven... uno siente que el mundo se le hace largo, bello, intenso... y ahora, ya mayor, siento que todo pasa rápidamente como si cayera arena por mis dedos. me siento así en estos tiempos en que la noche es mi madre y el día mi padre. el mar y sus olas el poeta que anhelo escuchar. la vida es hermosa cuando pongo gotas de alegría en esta caja de sentir. me hallo así, sentado frente a tus ojos y espero que me leas y sientas mi tranquilidad, aquí, en medio de mi pecho que solo anhela afecto, siempre afecto, como cuando niño lactaba. el amor es mi destino. siempre pensé que debía hacer muchas cosas, y ahora, que estoy al borde del fin de mi destino, siento que tan solo debía hacer una sola cosa, y esa es que sea feliz así como cuando sentí el mas grande de todos mis éxitos. el mejor. y ahora es el final de este camino que solo tenía un solo fin, el encuentro con la total soledad. es así, y si no me crees, tan solo vive y verás como el tiempo desvela la noche larga, fría y maternal, como un manto eterno...

san isidro, octubre del 2007

Wednesday, October 17, 2007

desvariando



me sentía mal para empezar a escribir. pienso que todo cuanto he realizado ha sido errado, por ello me arrepiento pero ya está, mal, siempre mal... hace poco que pensé que algo bueno saldría de mi. error, nada. todo mal, muy mal... y lo siento en el alma... debo de hacer algo al respecto, pero soy un ser humano y si algo me caracteriza es el de errar constantemente. espero que el resto de mi vida cambie o mejore y los errores sean mínimos, es decir, prefiero no hacer nada que no sepa que pueda hacerlo. ¿el dinero?, eso es lo único que puedo hacer, espero que mi vida sea algo mas productiva.

me he visto en el espejo y he visto a un hombre por acabarse. lo sentí bien en el alma. ya no soy el joven que pensaba que jamás envejecería, jamás... pero ya, ya estoy viejo. mi cara y mi cuerpo lo gritan. debo hacer algo al respecto... la muerte viene por mi vida y no parará. espero haber llevado algo bueno antes de que venga... en verdad, lo siento mucho... mucho.



san isidro, octubre del 2007

Tuesday, October 16, 2007

algo que decir sin palabras...



si hay algo que decir, siento que las imágenes lo dicen todo, pero, lamentablemente sin sentimiento. uno puede ver esto y alimentar sus recuerdos o sus sueños. la pobreza es algo indigno de un ser humano, pero, quien nace en esta parte del mundo y ve a esta mujer día a día, laborando por un poco de dignidad, se da cuenta que hay algo mas que decir, que esta mujer tras los muros de un mercado pobre de esta ciudad tiene hijos, un marido sin trabajo fijo, una casa a medio construir, y, muchos sueños de una vida mejor...

esto es lo que dicen las letras. los sueños y anhelos de un ser humano, al menos un bosquejo. la vida es hermosa para quien abre su máquina de sentir y siente alegría en vez de duda. es un bello juego en donde uno elige para uno mismo. es importante elegir lo mejor para nuestras vidas. nos encontremos donde nos encontremos. somos seres humanos y merecemos lo mejor. una flor nace y busca el Sol, día a día, no ve mas que ello porque de allí siente la belleza y despliega su belleza y aroma, es así la vida de los seres humanos. abrámosnos al Sol de la alegría... es posible.

¿cómo? ¿dónde? ¿cuándo?

cierto, preguntas y más preguntas. y un sentimiento bello dentro de nosotros. un sentimiento bello, el mejor de todos: la alegría, la paz interior, la plenitud... en fin, palabras y mas palabras, diciendo siempre lo mismo, amarse es mejor que odiarse a uno mismo. empieza por ti, es lo mejor, desde allí nace la vida eterna....



san isidro, octubre del 2007

Monday, October 15, 2007

esos raros pensamientos


algo que hice por allí...

dormí sentado en la tienda. una vieja entró con un almanaque del año pasado para vendérmelo. le di una propina. la señora vestía de monja, pero de colores. un turbante rosado, un vestido amarillo y unos zapatos blancos con pasadores de color negro. le di una propina y se fue.

dibujé luego de varios meses. se trata de un cuadernillo con apuntes y dibujos que es para mi sobrino. dibujé un niño, un perro, a Dios, etcétera. la vida es un soplo de Dios. espero ser soplado siempre, al menos un vientecito.

ya libre de deudas y con dinero el el bolsillo, fui a la librería a comprarme muchos libros. me gustó los libros. los llevé a casa y los puse en la biblioteca. luego, salí a caminar por el parque, verde y lleno de perritos, madres, padres, niños y niñas... salí del lugar y fui en busca de algo mas...

el día llegó y el tiempo dijo la verdad. vive hoy, pues, no existe el mañana...


san isidro, octubre del 2007

Sunday, October 14, 2007

sinceridad


deseaba una mujer, cualquiera que satisficiera mis necesidades. recordé a una, pero el tiempo y la vida se la llevó a la otra orilla. traté de recordar a otra, y otra, igual, nada, nada de nada... quise hacer cualquier cosa y escribir un poema, dibujar, tomar una foto, comprar una cerveza, mirar la televisión. quise tantas cosas, y todas al mismo tiempo. supe que debía recordar el sentido de mi vida por la tremenda sed de vida que tenía...

me paré y me puse a ver mis fotos, mis textos puestos en la Web. me reí de todo ello. soy una ilusión, el sueño de uno de mis personajes o simplemente un hombre escondido tras un sueño. en fin, cerré mis cosas y salí a caminar, como siempre, solo y derrotado antes de pelear conmigo mismo. me senté en un café y pedí el menú. todo era barato. de pronto vi a una avecilla que husmeaba un poco de comida o algo por el estilo, quién sabe si era una curiosa o curioso, no lo sé. le miré y con mi cámara le tomé una foto. me gustó verle allí, tras la muerte y la libertad. vino el mozo y me trajo el menú. le dije gracias. de nada, respondió. mi plato era un café y panecillos. me lo tragué en un segundo y luego salí del lugar.

llegué a un estadio de fútbol. entré. no había nadie. la cancha era verde. los dos arcos de madera y de color blanco. las señales blancas también. una avecilla pululaba por el grass como un pensamiento mío. me senté y me puse a mirar el cielo azul. era enorme y demasiado bello o sin nada que juzgar. cerré los ojos y todo se hizo negro. quedé dormido. cuando abrí los ojos cinco hombres me miraban. uno de ellos dijo: "es el loco". sonrieron y luego, me paré, y con mis sueños salí del bello estadio con sus arcos y sus líneas de color blanco.

caminé y vi la puerta de mi casa. entré y me senté en un sillón. el teléfono sonó... levanté el fono. era mi madre. me dijo si estaba bien. sí madre, respondí. la seguí escuchando hasta que de pronto ella se puso a llorar. le pregunté: ¿qué pasa?. estoy muerta, me dijo. quedé en silencio y colgué el fono... volví a ver las fotos de mi familia y la vi a ella. durmiendo en su féretro. con sus ojos cerrados y ese color de piel de cera, seca, fría tal como una estatua. lloré y mucho. cerré los ojos y traté de soñar. no pude. me levanté y vi la puerta de escape... era blanca y mis manos se arrastraron hasta ella. llegué al umbral y me puse a escribir. por Dios que me sentí muy bien, hasta que la noche me dijo que debía descansar. le obedecí y me puse a soñar... sí, lo juro, aunque volví a desea una mujer, pero esta vez supe que era un deseo, uno mas entre las montañas de deseos en un hombre...


san isidro, octubre del 2007

verdades encerradas



me gustaban los árboles y los pájaros volando. era así de sincero pero cuánta mentira se encierra en cada verdad escrita por el poeta. me dicen que lo que se hace por las noches es soñar, soñar, soñar o dormir soñando... es mentira. uno muere cada día mientras le llega la gran noche, esa noche en donde los sueños no existen o uno rompe el cordón que nos une a ese mundo etéreo. es posible que la gente se diga a sí misma que la verdad está a la vuelta de la esquina, pero, ¿para qué sirve la verdad? ¿nos dará más dinero? ¿mujeres? ¿para qué sirve?... no sabía la respuesta hasta que me vi en el espejo, en una lago tranquilo y vi que todo era mentira, que cada segundo pasaba sin parar y yo allí, buscando el lugar en donde pueda ser feliz o al menos sentirme siempre bien que es lo mismo. una gran mentira es la verdad que se pregona por el mundo... la verdad no es una palabra, la verdad es una gran mentira, quizá eso es la verdad o toda la verdad... sin embargo, ahora que estoy frente a este hombre, que derrama sentimientos cálidos, que no usa las palabras para hablar y decir lo que siente, tal como un bebé, siento que en el mundo hay algo mas que palabras cuando un hombre ve lo que siempre quiso ver. ver lo que está latiendo dentro de él. latiendo como ese pez fuera del agua. así es lo que vi esta tarde cuando escuché a un hombre con el corazón en sus palabras... hablar del amor con ese tono que tienes los hombres de verdad, aquellos que no temen mas nada, que pueden morir por un sentimiento, por un amor que brota desde adentro.

le vi y supe que debía seguirle, pero, desde adentro... le seguí y ya han pasado años y años. vivo aún, y aunque soy un vejete, me siento como aquel muchacho lleno de pasión por vivir cada día como el último que le queda... viví y me di la media vuelta y descubrí tras mis pasos las huella de mi alma escondida en mi corazón; luego, ¿qué mas decir? vivir, eso es todo. vivir respirando aire, libre como un sentimiento. libre en cada respiración... libre para amar de verdad y luego, ver la eternidad encerrado en un aliento...


san isidro, octubre de 2007

sin destino



una pared ilimitada de soledades anunciaba mi existencia. me hice a un lado y me puse a pensar y pensé...

pensé en mis padres, mi familia en general. pensé en mis sueños no realizados, en las cosas que temo en el día a día, en el triunfo de un mañana que no viene, en tantas cosas pensé que me puse muy triste y solo. quise llorar pero sentí que no había razón para hacerlo. me puse a escribir y escribí este cuento que canta la historia de un hombre que ama su soledad, sus sueños y fantasías. ama a quien le deja amarse. es un tipo bueno, un poco tonto y que cuando se mira al espejo se pone muy triste y solo. un vacío no llenado por nada. quisiera decirle algo pero, ese hombre soy yo y un abismo nos separa, una ilusión de carne y sangre, un pasado y un presente se pone entre ambos y sentimos el frío destino de hombre solitario y vacío.

dejé de pensar y decidí salir a la calle. me topé con un señor bastante mayor. me le acerqué con timidez. este se puso en esa guardia de miedo a la muerte y a a nada. me dijo: ¿quién era yo?. no lo sé, respondí. ¿está enfermo?, volvió a preguntar. estoy muriendo, le dije y paso seguido me paré y me fui del lugar. caminé hasta llegar a una casa en que una vez había vivido y que fui muy feliz, era aún un niño de cuatro años... toqué la puerta y salió una señora. le dije que yo había vivido en esta misma casa desde niño. me miró como si fuera un marciano y me cerró la puerta en la cara, pero, lentamente, suave, como si estuviera saliendo de un sueño. seguí parado en la puerta hasta que entendí que debía irme... ya estaba dando unos pasos cuando sentí el calor de la mirada de mucha gente. me detuve y volteé. era toda la familia que vivía en la misma casa en que viviera desde niño. les saludé y ellos me saludaron. me quedé allí, parado, por un momento cuando noté a cada uno sus caras. les sentí incómodos y, lentamente, uno a uno empezaron a entrar en su casa. se fueron todos menos el perro... adiós, le dije al perro y este movió la cola y lanzó y ladrido, para luego meterse en la casa...

dejé de ir de un lado a otro y volví a mi casa. allí estaba mi cuarto, mis libros, televisor, mis textos, estaba todo cuanto había hecho a lo largo de mi vida... vi mi cama totalmente desarreglada, llamándome. me eché a dormir y tuve sueños, muchos sueños, demasiados sueños, tantos fueron que cuando desperté aún estaban allí, a mi lado, como nubes, personajes raros, embarrándose con mi realidad del momento. me levanté y todos mis sueños se disolvieron en el mar del miedo a la vida y a la muerte. miré la ventana, luego, me miré al espejo y me puse a llorar en silencio, sin derramar una sola lágrima. estaba solo y sin destino, y lo sabía muy bien...


san isidro, octubre del 2007

Wednesday, October 10, 2007

malos augurios



de solo verle me dan ganas de escupirle la cara. ese fue mi sentimiento de ayer. hoy, todo es diferente. somos amigos a pesar que ha liquidado uno de mis sueños, uno mas y no sé si agradecerle o pegarle. las cosas en la vida son así, diferente a como uno se imagina que saldrán...

ya mas tranquilo, le llamé por teléfono y le dije la verdad. no deseo mas laborar juntos. eso es lo que siento y eso haré. quizá me llamen loco, pero ¿quién no lo es?. ¿mañana seré feliz? ¿huiré tras las alas de uno de mis sueños? ¿vendrá la primavera de la vida a mi vida? no lo sé... pero sí sé que mañana será otro día y esta noche será una gran noche. en verdad, le pido a Dios y al Señor que apaguen esta ira...

san isidro, octubre del 2007

Tuesday, October 09, 2007

maneras


abrí los ojos y empecé a escribir.

la vida en esencia es simple, tan solo respiras y ya, todo un regalo... hace mucho que no pensaba en esto de los bichos que siempre molestan de noche, sobre todo cuando uno se sienta a escribir. cogí y doblé un periódico y busqué que aplastar a esa molestia. de pronto el cosito este se puso frente a mí. iba a aplastarla pero al verlo allí, moviendo sus alitas, girando en forma antihoraria y luego horaria, me gustó apreciarla. pensé en esto de que estos bichos tan solo viven un día o dos, o, quizá unas cuantas horas. me gustó pensar en esto. pensé en las veces en que respirara. imaginé verla volando sobre mi cuarto para luego salir por la ventana e irse a otro lugar, buscando otra lumbre, quizá, o algo que llamara su atención. imaginé que se acercaba a un poste de luz, juntándose con mas bichos como él. ¿qué buscarán?, pensaría. ¿por cuánto tiempo estarán así?, ¿girando hasta quemarse y fundirse apenas tocasen el foco?... me imaginé yo, frente a una luminosidad, hermosa, bella y sin forma pero que inspirara algo mas de curiosidad. me acercaría y trataría de tocarla... es seguro que se iría como muchos de mis sueños y visiones... recordé la cantidad de respiraciones mías, y las del bicho. leí en un libro que estos bichos tienen en proporción las mismas cantidad de respiraciones que un animal grande, pero el ser humano siempre los triplica, es extraño... pareciera que es uno el que decide morir hasta el instante final. puede ser. recordé a Rasputín y las veces en que fue envenenado y acuchillado para luego seguir vivo por voluntad propia... y al final, morir ahogado. suerte la mía de vivir en este instante y sobre todo escribir de ello. agradecer por esta vida y apreciar la noche que tengo en donde estoy frente a un bicho que me muestra la gran magia que es la vida misma en todas sus facetas...

un amigo me preguntó por mi parecer acerca de cómo me gustaría que sea mi vida el resto del tiempo. le dije que feliz, muy feliz. ¿cómo?, preguntó. lo intentaría, eso haría, le dije. ¿cómo?. buscándome y en ese encuentro disfrutar esa magia del sentido de mi vida, en ser feliz haciendo lo correcto. mi amigo sonrió y dijo que él también... nos despedimos y me dijo que la noche es hermosa. sí, le dije.


san isidro, octubre del 2007

Monday, October 08, 2007

sentimientos


quería escribir una bella historia. me senté y me puse a escribir... fue extraño, de mis dedos y cabeza y corazón salían y salían letras extrañas... siempre bellas o eso me parecía. era una historia de un hombre que desea lo mejor para los demás. va de casa en casa y les hace felices mientras él está con ellos. se da cuenta de su error y busca su propio bienestar. lo consigue y cuenta a todos la manera en que lo ha conseguido. nadie le cree. nuestro amigo insiste e insistirá el resto de su vida... "es posible, siempre es posible, la paz es una gran posibilidad". fueron sus últimas palabras mientras viajaba de una ciudad a otra contando su mensaje y la forma en que lo había conseguido... fue extraño. una vez fallecido nuestro amigo todos le creyeron y siguieron sus enseñanzas. se creo una religión con su imagen en todos lados. sin embargo, se había perdido la esencia del mensaje. todos repetían las palabras de nuestro amigo pero nadie caminaba por esas enseñanzas.

pasó el tiempo hasta que una bella mujer habló de lo mismo... pero, todos señalaron a la imagen de nuestro amigo, todos miraron a la mujer y dijeron que no era posible, todos menos unos cuantos que siguieron a esta mujer y realizaron este bello sentimiento de paz interior...

yo también, palabra de paz.


san isidro, octubre del 2007

Sunday, October 07, 2007

dolor de cabeza


el cuerpo que tenemos es una bomba de tiempo, tarde o temprano, revienta...

estaba en esos pensamientos cuando tocaron la puerta de casa. miré a través de la ventana y vi que era el cartero. le abrí la puerta y este me dejó un sobre con dos libros enviados por mi hermano que vive en el otro lado del mundo. me alegré y le di unas monedas. se fue con una extraña sonrisa, misteriosa... me quedé con los libros en la mano mientras le veía alejarse de casa como si fuera una sombra o un sueño. entré a mi casa y me senté en la mesa. abrí el primer libro y empecé a leerlo. era una bella edición de poesía de T.S. Eliot. estuve así, leyendo, por varias horas hasta que sentí el dolor de cabeza. dejé el libro y tomé unas pastillas. el dolor siguió. voy a morir, pensaba. me recosté sobre la cama y cerré las ventanas y dormí con el libro en el pecho. tuve un sueño, en él veía a mi hermano con varios libros en su casa. me preguntaba cuál quería y yo le respondía que todos. sonrió y me dio una pastilla. allí están todos, me dijo. la tomé y la tragué. fue fantástico pues desperté al instante sin el dolor de cabeza. me levanté, encendí las luces y seguí leyendo a Eliot, "Tierra Baldía". me gusta la oscuridad y la profundidad con que se expresa... parece que hubiera hurgado en las cavernas de la vida y el colchón de la muerte...

de pronto, escuché el timbre de casa. miré para ver de quién se trataba y vi a una mujer desconocida. era joven y tierna, bella. vestía todo de negro. me preguntaba quién podría ser, porque jamás la había visto. abrí la puerta y la mujer me dijo si había llegado el cartero. le dije que sí. soy su hermana y mi hermano ha olvidado un paquete en mi casa con su dirección, dijo. me fijé y eran los mismos libros que recibiera anteriormente. le dije que ya había venido el cartero y me había dejado los mismos libros, es mas, lo estaba leyendo cuando me cogió un dolor de cabeza... la mujer retrocedió y con un gesto, me pidió perdón, luego se dio la media vuelta y se fue, llevándose los libros. quise seguirla pero no lo hice. recordé la sonrisa misteriosa del cartero y traté de no pensar en nada. entré a mi casa y busqué el libro de Eliot. no lo encontré... lo busqué por horas y nada. angustiado, sentí de nuevo el dolor de cabeza y me tumbé en la cama. tuve otro sueño. soñé que alguien entraba a la casa. era la bella mujer. me dejado los dos libros y decía que la poesía de Eliot no era oscura, no, era brillante y enriquecida de palabras como la arena de la playa. sonreí y desperté. todo es un sueño pensé, aunque seguía con el dolor de cabeza.

uno se acostumbra a todo... me paré y me puse a esperar a que el timbre de casa sonara de nuevo... estuve así hasta que quedar totalmente dormido, y tuve otro sueño. estaba con T. S. Eliot, y este me preguntaba por la bella edición de “Tierra Baldía”. no la tengo, respondí. Eliot empezó a sonreír de manera misteriosa y de pronto su rostro empezó a metamorfosearse en varias personas... mi hermano, el cartero, la joven vestida de negro, en un señor que tenía fos huecos en vez de ojos, y al final toda esta imagen quedó en una cantidad infinita de letras... desperté y supe que debía escribir acerca de esto, y escribí todo, todo, pero con un dolor de cabeza terrible...


san isidro, octubre del 2007

viejas melodías


llegué tarde. la casa vacía, ni sombra había. siempre me agradó la oscuridad por ello es que me senté en el piso y me puse a pensar. recordé mis libros, uno a uno, la máquina de escribir, la luz de la mañana, mi escritorio, el papel blanco y los escritos arrugados tirados en el piso. era feliz, nadie me conocía... rara vez salía a la calle y si lo hacía era de noche. llevaba lentes oscuros y ropa que cubría hasta mi cara y con una nota compraba en la bodega lo que necesitaba... pero todo lo lindo se acaba. primero llegó un hombre de ojos azules, con dinero y que conocía mi trabajo. me dijo que quería hacerme conocido. le pregunté para qué. con su explicación, me mareé. entiendo, le dije aún así. le di todo lo que hube escrito desde que murió mi madre y se lo llevó. yo seguí escribiendo, tip-tip-tip... -tumb-tip-tip-tracata-tracata-tip-tip... el sonido era como música, me gustaba llenar las hojas en blanco de todo aquello cuanto ocurría en mi cabeza. era feliz, mucho, pero al cabo de unos años llegaron hombres y mujeres con un libro y mi foto en sus manos. querían conocerme. me conocieron, les firmé los libros y vi en sus ojos que algo de mi vida ser llevaban. desde aquella vez nunca mas he vuelto a escribir sobre el papel en blanco. tuve que dejar el cuarto y mudarme a otro lugar. trabajé de cualquier cosa hasta que pasaron veinte años y he vuelto a ese cuarto para encontrar al hombre que una vez fui. no lo encontré. estaba en esos libros que se vendían en las librerías con mi foto. me sentí mal pero desde aquel día no he vuelto a salir a la calle, aunque no he vuelto a escribir una sola línea. espero que algún día, aquel ser, vuelva a mí. lo estaré esperando el resto de mi vida... mientras tanto, miraré las ventanas y recordar la vieja melodía de la máquina de escribir: tip-tip-tip-tip-tip-tumb-racata-racata-racata-tumb-tip-tip....



san isidro, octubre del 2007