Thursday, November 15, 2007

robo



algo así como un ruido,
susurro nocturno
que guardaba
noticias de hiel,
dolor
en la fibra de la historia..
salí del paraíso
tenía sed de alegría...
era feliz y pleno
cuando dos ojos
se clavaron en los míos
cogiéndome fortuna,
ilusión...
luego,
partió con la noche,
con el auto del infierno
dejándome solo
sin ojos
ni sueños
ni ilusión...
partí
grité
lloré
hasta que el alma se hizo flor
ante el Sol de la vida...
partí
y supe que la vida
traía un nuevo día
en una noche de hiel,
dolor
y recuerdos sin raíz...

san isidro, noviembre del 2007

Tuesday, November 13, 2007

el muerto


hoy se murió un amigo
tenía mas de ochenta...
ciego
duro de morir
pero tieso quedó
con ojos de pez
echado en un mar de sudor
y recuerdos hermosos

le vi después de morir
estaba en los ojos de su hijo,
en la tarde seca de su aliento
estaba allí
para mí
mientras un auto entra
toca la bocina
y escupe una lisura

le siento aquí
aunque esté en todas partes...

hoy se murió un amigo
hoy ha muerto
una parte de mí...


san isidro, noviembre del 2007

Monday, November 12, 2007

personajes


tenía hambre y salí a la calle a comer un pan con chancho con us café y su buena atención. necesitaba estar con gente aunque nunca la halla visto. esto de estar encerrado escribiendo cuentos, novelas, poemas, o mirando la televisión es algo que agota y llega a hastiar... y allí estaba, sentado en una mesa cuando un hombre se sentó en mi mesa. siempre fui tímido y medio cobardón, por lo que no hice nada. le miré, saludé y continué con mi café y mi pan con chancho. llegó el mozo y pedí otro café, pero esta vez deseaba hace una sobremesa, mirando a la gente que entraba, salía o que aún permanecía sentados, cenando o mirando a la gente como yo. de pronto sentí como un sonido en la mesa y recordé al hombre sentado en mi mesa. volví a sonreírle y saludarle con una bajada de cabeza, a lo japonés. el hombre siguió mirándome con intensidad. levantó la mano y observé que estaba escrito mi nombre en ella. luego, levantó la otra palma de la mano y leí números. me fijé bien y eran mi fecha de nacimiento y una fecha futura, algo así como veinte años mas. ¿qué es esto?, le pregunté al hombre. este cogió un papel y una pluma y se puso a escribir. es mudo, pensé. luego me mostró lo que escribió, y leí: soy uno de los futuros personajes de usted, de su obra. me quedé sorprendido. le pregunté si deseaba comer o tomar un café. dijo que no, que estaba satisfecho. ¿qué es lo que desea de mí, señor personaje?, le pregunté. me dijo por escrito que tenía una historia para él. le escuchó, le dije y le escuché hablar por la primera vez. me encantó el tono de su voz y me quedé pegado en su historia. me dijo que había vivido en París y en Luxemburgo, y que se había casado una vez, que tenía una hija de trece años y que la odiaba porque no se le parecía nada. agregó otra historia de su madre y sus hermanos. casi los podía ver. era tan agradable escucharle... de pronto, se calló, se paró y sin decirme nada, se fue del café... le vi salir hasta subir a un auto y esfumarse como blanca nieves... me paré y pagué lo consumido. salí a la calle y empecé a caminar hacia mi casa. cuando llegué , ya tenía otra historia que contar. me senté en mi escritorio y escribí una historia. extrañamente no era la misma que escuchase a mi personaje, que al final del cuento fue uno de los menos importantes. cuando terminé, me levanté y fui a la refrigeradora a tomarme una cerveza. me la tomé y me eché a dormir, y en mis sueños encontré al mismo personaje, esperándome, sentando en un parque. me le acerqué y le saludé. este me miró y me dio un beso en las manos... gracias, me dijo. de nada respondí...


san isidro, noviembre del 2007

sentimientos de colores


veo desde lejos
una que otra mirada se cruza con la mía
deben de ser bellos, les pienso
deben de saber adónde van, vuelvo a pensar
una voz entra en mi atención
me dice qué es lo que pienso
veo, respondo y no miento
me mira y siento que dice algo duro, frío...
se da media vuelta y sale de mi atención
veo un grupo de sombreros
colgados sobre un palo dentro de casa
me gustan
parecen tener vida
como una flor de colores
pregunto al pensamiento
qué es todo ello
es un regalo, me dice la conciencia
¿para mí?, vuelvo a preguntar
es la apreciación de un instante vivo y mágico...
¿eres feliz?, me pregunta
no lo sé en verdad
pero es bello ver una flor de sombreros de colores
vibrando como una ruleta de circo...
cierro los ojos
un instante
una eternidad
y noto que puedo ser feliz
un instante
una eternidad
los abro y le digo a las paredes
al techo
a los sombreros
que soy feliz
un instante
una eternidad
una vida de colores que pintar...



san isidro, noviembre del 2007

Sunday, November 11, 2007

alegría



salía del taller cuando vi a un joven cruzando la pista. tenía el rostro lleno y alegre. podría decir que era un tipo feliz. quería hablarle, decirle que envidiaba su sana alegría, pero callé, no dije ni pío. seguí en mi auto cuando el mismo jovencito se acercó y me pidió un cigarro. no fumo, le dije. está bien, pero... ¿por qué me mira de esa manera?, preguntó. le respondí que no, que si en efecto le estaba mirando no había mala intención ni nada de esos espacios, al contrario; le dije que es bello mirar personas llenas de contento porque me hacen sentir que yo puedo lograrlo, y que si le era posible me dijese cuál era su secreto. el muchacho sonrió y me dijo que no tenía un secreto, que tan solo disfrutaba de la vida, que trabajaba y que tenía amorosos padres, y que si algo tenía de malo, eso era su salud porque tenía leucemia. callé y sentí pena. pareció que el muchacho se dio cuenta de lo que sentía y me dijo que no me sintiera de es manera, que no era necesario, que su vida sería breve pero que mientras la tenía alimentaba su alma, corazón, con largas y sentidas respiraciones, pues eso era la vida para él, una cadena de respiraciones... le miré y le dije gracias. de nada, respondió para luego alejarse de mi auto, seguramente rumbo a su hogar, con sus padres y amigos, y, su terrible enfermedad... le miré y sentí que veía a un hombre contento de verdad, aunque estaba condenado, como todos nosotros...


san isidro, noviembre del 2007

extraños queridos seres



tengo que decir la verdad... tengo que decir una mentira, una historia de niños y animales. tengo que salir a la calle y caminar por lo menos dos horas para fortalecer al corazón. tengo. tengo. ¿qué tengo?. un auto, mujer, hijos, dinero, trabajo, casa, amante, libros, cuentos... tengo, tengo... qué palabra de mentira me digo o pienso para mí cuando llega el medio día cuando escucho la voz de mi padre diciéndome que baje de las nubes para que empiece a laborar en su viejo taller de carpintería. ¿podemos hacer cruces?, le pregunto a papá. me mira y con un martillo y los clavos en la mano me grita que si no empiezo me va clavar en una cruz. me gusta la idea pero el rostro colorado de papá me asusta. bajo de mi cuarto y con una escobilla limpio todo el taller. de pronto encuentro un muñequito de madera. lindo el cosito. lo cojo y le hablo. este me mira así como todos los cuadros, todos los libros, en silencio. ¿eres arte?, vuelvo a preguntarle. me mira, y yo lo miro cuando siento un golpe en mi cabeza. volteo y es mi padre con su carota gorda y colorada, gritando cosas que no puedo entender porque aún me encuentro conversando con el muñequito. me paro y prosigo con la limpieza hasta que llega la noche. miro al viejo y ya no está. camino a su mesa de trabajo y veo una nota para mí. dice que guarde todas las herramientas antes de irme a casa. obedezco. termino y aún con el muñequito me voy caminando hacia casa. me detengo en una tienda y pregunto si tienen ropa para muñecos. no, responden con caras extrañadas y ojos sorprendidos como si vieran a un dios. me voy y saco del bolsillo al muñeco. llego a casa y encuentro a mi mujer. la saludo pero esta se queda callada, luego, alza la voz, diciendo lo mismo de todos los días... ¡la plata no alcanza!. entro a mi cuarto y antes saludo a mis dos hijos, ellos responden con un beso y siguen sentados frente a la televisión, hipnotizados por vivencias ajenas, pero mas sentidas que su realidad... los comprendo, huyen, como todos. entro a mi biblioteca y miro mis libros, cuadros, textos escritos, máquina de escribir... saco el muñeco y lo pongo junto a los libros... me siento mirándolos un rato cuando veo que el muñeco se levanta y camina hacia uno de los libros. lo abre y entra como si fuera su casa. escucho un jolgorio dentro de aquel libro. no sé si tocarlo, abrirlo, no sé, pero me paro y lo abro... es hermoso... o, inédito. en cada una de las páginas del libro aparecen personajes y todos ellos me hablan y repiten palabras. veo al muñequito que les cuenta su historia. me quedo escuchando hasta que alguien toca la puerta de mi biblioteca. cierro el libro y me levanto para abrir la puerta. es mi hijo con un libro en la mano. es bello, me dice. gracias hijo, respondo. quiero abrazarlo pero este me da un beso en la frente, y siento que alguien comprende mi vida, alguien, alguien, pero, nunca es suficiente, nunca, nunca, nunca...




san isidro, noviembre del 2007

Saturday, November 10, 2007

vencido


llegué temprano. una mancha de gente me rodeó y todos me dijeron lo mismo: tengo sed. abrí mis manos y les di cuanto tenía, pero ellos aún decían lo mismo... sus ojos decían tanto. uno de ellos cerró los ojos y vi sus lágrimas caer. me pregunté qué puedo hacer por todos ellos si ni siquiera yo puedo calmar mi sed. de pronto un calor surgió del fondo de mi pecho. puse mis manos sobre mi pecho y con los ojos abiertos vi mas allá de la gente y sus ojos y todo cuanto antes percibía. vi mundos girando... seres alados de formas humanas. vi una nave llena de luz girando alrededor de uno de los mundos. y cuando estaba por querer entender, todo se hizo negro, y luego, vi a la gente con sus ojos brillantes y sus caras saciadas y sus voces calladas, y todo su ser llenos de paz... empezaron alejarse cuando vi al joven que había llorado sonreír como un niño, y fui muy feliz verle así... y cuando estaba solo en este lugar, miré hacia el techo del mundo y vi una mano inmensa, cogiéndome como polvo... la mano se cerró y al fin pude sentir que todo acababa, así como los poemas, así como el día y la noche. así, solo así terminé...


san isidro, noviembre del 2007

Friday, November 09, 2007

mes


conversaba con un amigo y me decía que un mes se pasa volando. estaba a punto de viajar lejos, tanto que ni imaginaba el lugar... aunque había escuchado el lugar una vez: BELEN. le pregunté para que iba. me dijo que deseaba mearse en los lugares sagrados. estás loco, le dije. si, respondió. cómo puedes sentirte luego de que has pasado por todo lo mío. le miraba la cara. estaba llena de sangre. sus manos estaban sin dedos y su cabello era un araña negra quemada. se paró y con un cuchillo hizo una cruz en la tierra. estábamos en un parque lejano al centro de la ciudad. de pronto se puso a mear. me dio risa escucharlo decir: así, así se mea cabrón de Dios, así... el pito de un policía nos sacó de la realidad pues, tal como mi amigo, estaba meando toda la cerveza que habíamos tomado luego de la golpiza que nos dieron unos borrachos, dejándonos llenos de dolor por todo el cuerpo y sin un puto mango. mi amigo volteó ante la llamada del policía y preguntó qué diablos quería. este cogió su garrote y le dio un mazazo en el pene, haciéndole caer como un viejo árbol, aunque no se quejó nada. me dio mas dolor que si me lo hubieran dado a mí. cogí una piedra y se lo tiré en la cabezota del policía. este también cayó como una olla de sopa... le miré y le seguí pateando hasta dejarlo lleno de sangre. me dio tanta rabia... levanté a mi amigo y lo cargué hasta llevarlo a nuestro auto. lo subí y arrancamos rumbo hacia su casa... mientras manejaba mi amigo despertó. ¿adónde me llevas?, dijo. a tu casa, respondí. no, me dijo. llévame al puerto que un barco zarpa de madrugada, y si gustas te vienes a BELEN junto conmigo a seguir con la meada. le dije que no, que tenía que trabajar, que mi familia me necesitaba, que esto y lo otro... cojudo, me dijo. y con una sonrisa larga y ensangrentada me dijo que no era un hombre. no le hice caso y seguí manejando rumbo al puerto. llegamos y lo ayudé a bajarse. un hombre vestido de negro y de piel del mismo color, pero mas negro, lo recibió diciéndole: nos vamos amo... ¿eres su esclavo?, le pregunté al negro. este me miró a los ojos y sentí que volvía a la lucidez. ¿eres el Diablo?, pregunté. sonrió y no dijo mas. cogió a mi amigo que se mecía como muñeco porfiado, y se lo llevó hacia uno de los inmensos barcos del puerto... me hubiera gustado despedirme, pero este parecía no escucharme. adiós, le dije con el pensamiento y me di media vuelta hacia mi auto. subí y arranqué rumbo hacia mi casa. llegué de amanecida y recordé todas las cosas que hicimos aquel día... fue todo casual. estaba laborando cuando mi amigo llegó con un almanaque del mes. hola, me dijo. no lo reconocí pues estaba lleno de heridas tal como les conté. pero al verle los ojos, le recordé. me habló de sus planes del mes, de día anterior y que este mes lo había cambiado totalmente. ¿en qué?, le dije. sonrió y me dijo que toda su familia había muerto por llegar borracho hace un mes. fue una casualidad. salió temprano y dejó la cocina de gas encendida. cuando su mujer e hijos fueron a encenderla, explotó, y todos volaron por los aires del edificio... el aún estaba ebrio, tirado en una banca al frente de su casa... se había quedado dormido sentado esperando el bus que lo llevaría a su trabajo. y cuando volvió en sí, vio el infierno... quiso gritar pero no pudo. todo su apartamento estaba incendiándose. entró como pudo y unos vecinos lo detuvieron. se puso loco y vio a su lado tres bultos, y vio las manitas de sus hijas y el brazo chamusqueado de su mujer... se paró y se metió a un bar. nunca mas volvió a su casa, pero una noche se le presentó el negro vestido de negro. soy tu esclavo, le dijo. mi amigo sonrió y dijo que sí. ¿nos vamos a BELEN?, preguntó. sí, respondió, antes voy a despedirme de unos amigos... y eso estaba haciendo hasta que me encontró. le creí en parte, hasta que le vi desaparecer con aquel negro... desde aquel día nunca mas lo he vuelto a ver, pero cada mes voy al puerto por si acaso vuelve él, o su esclavo, el negro...



san isidro, noviembre del 2007

Thursday, November 08, 2007

islas infinitas....


por los mares de pasiones
por cielos estrellados de sueños
busco la verdad
cara a cara
pecho a pecho
aliento a aliento

no lo siento
no lo veo
¿vivo?
¿muerto?

sigo sin cesar este viaje
con destino negro
como la puerta de los sueños
hay una isla que deslumbra mi conciencia
habitan estrellas, niños y hombres sin cabeza...

llego
piso tierra
siento que me deshago entre la arena
veo y dejo de ver
oigo sonidos como olas entre rocas

muero en una isla
donde se entrecruzan sueños y realidades
muero aunque respiro
muero
siempre muero
aunque sienta el aliento
ya no en mi pecho
no
no
en el aire
en la costa
en la piedra y las olas
en cada pedazo de existencia...

¿vivo?
si
siempre si
aunque la isla se deshaga
entre la bruma
y los cielos se hagan sueños
y este ser
vuelva al sendero
negro como el fondo de una cueva ...


San isidro, noviembre del 2007

poema de una tarde de sol y remanso



sentado frente al fono
quise gritar
matar
escupir
a quien me dio dolor, mentira

supe esperar
supe decirme
mientras mis aguas oscuras
encrespadas por la vida
seguían el dolor de ahogo,
el saber poco...

ya frente a mi
dije tres palabras
luego las olvidé
repetí otras mas
luego olvidé
todo dolor y ahogo...

una vida es tanto
como la noche sin razón de brillar

una historia contada, escrita
sombras de lo que fue
y que nunca volverá...

sal de tu hogar
y siente el calor de este Sol
y la bruma de una tarde
que agoniza
con una sonrisa...


san isidro, noviembre del 2007

Wednesday, November 07, 2007

recuerdos


sentado en la puerta de la casa de mi juventud, me puse a recordar todo, todo lo pasado y sentí nostalgia... vi a jóvenes subiendo y bajando de un bus que los llevaba a la playa. vi los rostros de la gente mas hermosa del mundo. vi, vi tanto que me puse a escribir acerca de esto llamado vida. que no es otra cosa que los pasos mas sentidos que damos en la existencia. me gustó todo lo que pasaba y escuchaba cuando llegó el auto que me llevaría a mi casa. me paré de la puerta y corrí a tomar el bus. ¿va a la playa?, pregunté al chofer. me miró como a un borracho y tan solo dijo si iba a subir o no. subí en silencio y mientras me alejaba de una parte de mis pasos por la vida, escuché una canción por la radio del bus. era la misma que me llevaba a la playa con mi hermano y amigos y amigas. supe que estaba viajando al mismo sentimiento que tuve cuando joven. seguí escuchando hasta que la música terminó. bajé del bus y seguí caminando hasta llegar a mi cuarto. las luces de la casa estaban apagadas. vi mi sombra entornada por la luz de un farol. la vi y me dijo: cuánto has cambiado viejo. pareció que la sombra me escuchó pues, esta se puso a saltar y dar vueltas por el suelo, como un muchacho borracho. lo haces bien, le dije a mi sombra. de pronto, la sombra, se puso a cantar, la misma canción que escuchara en el bus... sigue, le dije, y esta siguió. cerré los ojos un instante y cuando los abrí, las luces del día estaban despintando la magia de la noche, y de mi sombra... escuché a las aves piar y sentí la misma melodía cuando joven... corrí y entré a mi cuarto. encendí la radio y escuché música. lamentablemente no era la misma, aunque esta era bella, como una tarde de verano en un día domingo... me acosté y dormí y soñé cosas lindas, así como esta historia que no se si existió o lo soñé... no lo sé, pero no importa, nada importa si no tiene historia y un sentimiento guardado bajo la sombra...


san isidro, noviembre del 2007

Tuesday, November 06, 2007

LIBRO PREMIADO


estuve leyendo un poco cuando observé en uno de los diarios de la ciudad y luego en la Internet que un señor llamado J. Littel había ganado el premio Gouncord 2007 de novela. esta nota decía que el autor contaba con cuarenta años y era hijo de un escritor de novelas policíacas y que durante su juventud había ayudado en las guerras de moda o las mas publicitadas. y que su novela de mas de novecientas páginas la había terminado en cerca de siete años, que estaba casado con una belga y tenía dos hijos, que vivía en España, que hablaba entre el francés, el ingles, español, alemán, hebreo y otros, y que el gobierno francés le había dado al autor judío-americano la nacionalidad francesa, ya negada hacía dos años. este señor era una persona famosa, reconocida y muy contento, imagino... sus libros se vendían como la coca cola, y recién había sido traducida al español por la editorial DEL NUEVO EXTREMO. en fin le tuve una gran y sana envidia por todo esto.

me veía a mí, sentado día a día, y, noche a noche escribiendo cuentos y poemas, pues para la realización de novelas se requiere de mas tiempo y dedicación y algo así como las ganas porque sí... y aunque ya había realizado una novela en poco tiempo, pero sin ningún reconocimiento ni menos fortuna, el vil metal en otras palabras, no sentí nada especial no singular como sí lo siento cuando escribo cuentos y poemas...

ante esto me puse a pensar, luego de estar leyendo una antología de escritores norteamericanos, y me dije si mi literatura tendría alguna fortuna o destino. me contesté que no lo podría saber enseguida. primero, porque no me gusta estar cerca a mucha gente, menos la fama y muchísimo menos las obligaciones superficiales, esas en la que se comprometen los escritores cuando tienen que promocionar sus libros en todo el mundo, aunque no les guste caras nuevas o el dinero. bueno, pensándolo bien, no es tan mala mi situación en ciertas circunstancias negativas o ahorcadas, impuestas...

salí un rato por el patio de mi casa y me puse a mirar las frías veredas de las calles, sus postes iluminados como velas de una torta de concreto sin nadie mas que la noche como invitado... sí, era magia entre la magia de un artista desconocido, de un ser que no puede ser diferente a sí mismo, que encuentra en sus pasos una huella o el sentido luminoso de su dulce interior, de su corazón... ese soy y aunque jamás sea nada para los que salen en las páginas y en la web, seré iluminado por la vida misma que cada noche me brinda la oportunidad de sentirme pleno, como esta noche en que el silencio y el ruido de uno que otro auto apurado me dicen que me valla a descansar, que ya di el jugo que emana de mi ser interior y que es para la noche y para ti y para mí... no sé para quién mas podría ser... quizá para J. Littel, si es que lee estas letras... sí, puede que sí...


san isidro, noviembre del 2007

Sunday, November 04, 2007

estampas


apagué la luz de mi cuarto y me fui hacia la ventana a mirar la calle, la gente, los autos, gatos, etc... escuché los gritos o alzada de voz de mujeres. agucé los oídos y escuché que todos discutían por unos documentos perdidos. una de la mujeres decía, casi llorando, que necesitaba sus documentos al instante o perdía el trabajo. otra decía que su marido estaba tras la puerta o en la esquina esperando a que cobrara su sueldo semanal. supuse que todas estaban en una empresa. miré mejor y pude ver la sombra de un hombre que no cezaba de caminar de un lado hacia otro porque todos estaban dentro de un cuarto. de pronto las luces de toda la ciudad se apagaron. escuché gritos de las mujeres dentro del cuarto. escuché el correr de personas por la calle. las luces de los autos llenaban la ciudad de sombras y seres fantasmales... cogí una linterna y la encendí... apunté hacia el departamento de las mujeres y vi que no había nadie... la puerta estaba abierta. supuse que todos se había ido a sus casas. imaginé a la mujer por su dinero, sus documentos, etc. apunté las luces hacia la calle y vi a una mancha de gente que corrían juntos por la vereda, me dio la impresión de ver una araña. dejé de ver por la ventana y apunté hacia mi cuarto. allí estaban mis libros, mi novela inconclusa, mi billetera, ropa y mas cosas. apagué la linterna y sobre oscuras me arrastré hacia mi cama... me cubrí con mis frazadas y dormí, y cuando ya estaba soñando las luces de toda la ciudad, incluido mi cuarto, se encendieron. quise dormir, pero no fue posible. me levanté y fui nuevamente hacia la ventana. miré hacia el cuarto, pero tan solo vi al hombre, solo, y estaba echado en el piso. pensé que estaba mal herido, pero al ver que movía una pierna y sus brazos, supe que estaba mejor que cuando lo viera por la primera vez. apagué las luces y volví a la cama, y tuve un sueño. este sueño trataba de un grupo de señoras vestidas todas de negro, y cada una de ellas me daba una estampita indicando la muerte mía. ¡pero este soy yo!, grité. todas me miraron y sonrieron como quien acaba de contar una broma, y siguieron repartiendo estampas... ya mas tranquilo, miré una de ellas. vi la foto y había otra persona. busqué un espejo, pero no había uno solo. miré nuevamente la foto y mientras la observaba empezó a esfumarse la imagen... quise despertar y con gran esfuerzo, abrí los ojos y la conciencia...


san isidro, noviembre del 2007

Saturday, November 03, 2007

nuevos encuentros...


estaba escuchando al doctor. me dijo que estaba bien. pero, me duele la cabeza, en este lado de la oreja doctor, le dije. me miró, escribió sobre un papel y con una sonrisa estirada y especialmente apenada, volvió a decirme lo mismo. gracias, le dije. le pagué y salí del consultorio. mientras pasaba por los pasillos del hospital, vi a tanta gente enferma que casi me sentí mejor. vi a un hombre tan delgado y viejo y mal vestido que me dije: no jodas, hay peores que tu. sonreí de mi suerte hasta que sentí unos mareos producto de la gente enferma. aceleré mis pasos hasta llegar a la calle. busqué un auto que me llevara a mi casa pero todos los que pasaban estaban apurados y llenos de personas. así estuve por varios minutos hasta que decidí caminar y caminé. pasé por un barrio de gente extraña porque todos vestían con el mismo tipo de ropa... pensé que estaban o pertenecían a una logia o a un grupo grande musical. seguí caminando hasta llegar a un restaurante. olía bien y me puse a mirar la ventanilla. habían varios patos asados y trozos de chancho colgados sobre un cordel. vi al cocinero con un hacha cortando verdura, vestía de blanco pero por ese mismo detalle se le veía asqueroso porque su traje era una pintura surrealista. decidí no entrar cuando de pronto me detuve en mitad de la calle, y pensé: ¿por qué siempre decido? ¿es un regalo o maldición? si acierto está bien y mi futuro estará cerca de mis mas bellos anhelos, y si no, bueno, quedaré como la inmensa mayoría perdedora... me sacudí de mis razonamientos y seguí caminando, me di cuenta que el pensar era como cargar arena sobre un río. una señora pasó por mi lado y era tan bella que no me resistí en saludarla. no respondió a mi saludo y me sentí rechazado y marginado, un insecto. iba a insultarla. la seguí y cuando estuve casi a su lado, la bella mujer me dijo el porqué la perseguía. le dije que porque me daba la gana y eso no estaba penado. la miré con intensidad como dispuesto a disparar balas con mis ojos. la pobre me pareció que se encogía y empezó a retroceder diciendo que yo estaba loco. me dio pena pero no vergüenza y seguí mi camino hasta llegar a mi casa. ya estaba cerca cuando vi el cuerpo hermoso de una mujer hablando en un teléfono público. me detuve y me le acerqué hasta llegar casi a rozarla sin que se diera cuenta, e hice algo que nunca me lo hubiera imaginado. ella estaba de espaldas y con mis manos, le tapé los ojos y le dije: ¿adivina quién soy?. sentí la tibieza de su cuerpo pegada al mío, y sus manos que tocaban las mías, y sentí por un momento que ella era la mujer de mi vida. volteó y cuando le saqué mis manos, su cara se metamorfoseó... retrocedió mientras le decía que me había confundido, pero ya ella se iba alejando como si viera a un fantasma. seguí mi camino hasta llegar a mi casa. las luces estaban encendidas, ya era de noche. toqué el timbre y salió mi esposa. la miré, le di un beso en los labios y mientras mis dos hijas me hablaban, sentí que era el hombre mas raro del mundo, o, quizá, el mas singular... dejé de pensar y me senté en la mesa a cenar...


san isidro, noviembre del 2007

Thursday, November 01, 2007

tres signos


veía el auto delante de mí. tenía unas letras impresas en la ventana posterior. decía: tres signos. me gustó lo que podría significar y me puse a imaginar en todo lo que significaría. primero me acerqué al conductor con mi auto. era un hombre de mas de cincuenta años, usaba un sombrero pequeño. era extraño porque hacía calor y no se le veía bien. supuse que tendría que ver con las letras posteriores. miré la marca del auto. era una camioneta azul, aproximadamente del año 1990. la marca era japonesa. miré las llantas, estaban bastante gastadas y percibí que el dueño era bastante sucio o descuidado, al menos con su auto porque noté que los asientos estaban gastados y sucios. vi que tenía unas cadenas colgadas en el espejo retrovisor y le faltaba una de las luces posteriores... de pronto, el conductor se quitó el sombrero y vi que no tenía cabello, y en su cuello colgaban muchas cadenas con cruces de diferentes tamaños. pensé que era un religioso o algo por el estilo, o un brujo, o, simplemente una persona extravagante. ya me iba a adelantar cuando vi que el auto aceleraba y volví a ver las letras impresas: tres signos. decidí seguirlo y así lo hice. rodamos por varios distritos hasta llegar a un pueblo alejado de la ciudad, un pueblo joven y sin pista, tan solo tierra asentada. no había mucha luz por los alrededores y las casas eran bastante pobres. vi a gente sentada en la puerta de sus casas. la mayoría era gente mayor, rodeados de niños y gente joven... al final de aquel lugar había un pequeño parque y allí mismo, el auto azul, se detuvo. vi al hombre bajar y entrar a un bar. me detuve a cierta distancia y me senté en el parque que estaba lleno de gente joven, bastante pobre por cierto que no dejaban de mirarme, a mí, y a mi auto. me asusté y pensé que había cometido una locura. ya estaba parándome cuando uno de los muchachos se me acercó y me dijo si yo era de por allá. le dije que no, que estaba paseando, nada mas. el chico se rió y sus amigos también se rieron. pensé que estaban locos, pero al oler el humo de la marihuana supe que estaba en peligro. seguí caminando hasta llegar a mi auto. lo arranqué y cuando estaba por partir vi al hombre del auto azul entrar a su auto... no lo pensé mas y partí sintiendo que hacía las cosas mas irracionales del mundo... de pronto, vi que el auto azul me seguía. aceleré y este también lo hizo. no pude aguantar mas y me detuve en un lugar donde había un gran letrero lleno de luz. salí del auto y el auto azul siguió su camino. me sentí aliviado y cuando estaba por partir, leí el letrero y decía: tres signos, su pueblo... me reí y partí rumbo hacia mi casa... y mientras avanzaba vi como el auto azul desparecía por las sombras de la noche...



san isidro, noviembre del 2007

Wednesday, October 31, 2007

anhelos


Me hubiera gustado ser escritor, de esos que salen en los diarios, en las notas y que sus letras siempre son editadas en libros muy bonitos, pero no, no tengo esa suerte. Trabajo para vivir y comer. Soy un fracasado. Nunca supe lo que quise. Amé siempre en lo que me metí, pero ahora en que los años pesan tanto como el muro de los lamentos, dudo de mi vida. Si es que el éxito ha huido con los que cargan estrellas al nacer en el iris de sus ojos, no lo sé, ni siquiera creo que pueda averiguarlo. He vivido mediocremente. No tengo hijos ni mujer. No soy maricón, ni siquiera me gusta parar en grupo de hombres, prefiero andar solo…. Me gusta escribir y tener sexo cuando el creador o las coincidencias lo permitan. Ya sé que mi vida es como una moneda al aire. Es así. No me importa lo que venga, no le temo al futuro. Pero, tengo que escribir, es lo bueno de mi vida. Escribo sin parar una noche, ya desde cerca de cincuenta años. Mis padres, amigos y hermanos me miran y sienten pena por mi vida. Piensan qué será de mí, y les comprendo. ¿Qué será? Ni lo sé ni quiero averiguarlo. La vida y la muerte sabrán en qué momento lo averiguaré. Por ahora leo y escribo menos. Trabajo en mi laburo, y casi gano para comer y una que otra vez compro un buen libro. Me gustan los de tapa dura. Los guardó y me pongo a leer un par de hojas. Luego, los dejo en uno de los anaqueles que tengo por mi casa. Me hubiera gustado ser escritor, pero ya lo vez, escribo sin saber si algún día me publicarán… Lo mas seguro es que no, ¿qué otra cosa buena o mala puede sucederme? Dicen que todo es una ilusión. Es verdad, pero cuando estoy encima de un pubis y mis dedos tiemblan como arpa frente a sus vellosidades… me encanta sentir que vivo un instante en que siento que la tierra está para escucharme y el viento para hablarme. Soy eterno ese perro instante. Mis dedos se echan en sus manos y la voz imposible descarga sus balas sobre cada una de mis ilusiones. Me paro de mi escritorio y salgo a laborar. Y en todo el viaje veo a través de la ventana del tren, caras, muchas caras de todos los colores y esos ojos sin brillo como muertos en fila india, rumbo a los quemadores... Es así. Las noches tienen algo que decir, y lo cuentan tan bajito que sólo mi alma y corazón lo perciben. Espero siempre, y aunque sigo en el mismo lugar, espero, siempre espero, espero a que todo salga bien y que mis letras algún día o noche, sean leídos, escuchados, amados, porque, lo hice siempre con el corazón en los dedos…



San isidro, octubre del 2007

otro poema


decido que la tierra sea madre
con sus hojas que acarician este aliento,
y sus bichos que miran a destiempo...

decido vivir
otra vez,
otro día,
noche,
momentos sin trajes del ahora...

hay tanto que decirte, vida
qué sincera es la noche frente a mí...
podría ser una parte de ella,
mas este tiempo
que encadena mis momentos
tiene un idilio con los bichos,
los mares y los libros
que destilan sentimientos sin alas...

por ello, comprendo
cuando sientes el vacío,
ese ahogo,
esas manos etéreas que aprietan la garganta...

y si algo queda por contarte
escucha para siempre
que todo es un momento
respirando lo mejor,
la magia de cada bicho...

escoge lo mejor
te lo pido yo
mientras siento que esta noche
tiene hijos para mí...



san isidro, octubre del 2007

Tuesday, October 30, 2007

detalles de noches largas...


son las dos de la mañana y aun no tengo sueño. debe ser que la vida me remata con sus noches y ensueños, que las aves empiezan a desplumarse mientras escribo un poema. ¿qué será?, me pregunto cuando escucho al silencio tocándome este ahora. me detengo y pregunto qué desea. nada, me contesta y sin decirme mas nada sigue su camino en busca de otro hermano que no sabe parar cuando la noche le dice que entre a su sobre... ¿para qué contarte algo si ya sabes todo?. me dice que esperas siempre que una día sea el mas grande de tus días, y que la noche se abra como telón de teatro y te cuente sus secretos del viendo universo... aún así, me gusta este ahora en que me duelen los ojos y los dedos me arden de tanto decir los mismo cada noche. mejor es parar mientras tengo este ahora entre mis dedos. sí, eso es lo mejor durante esta noche en que todo se hace bello... ¿será un poema? no lo sé, y si es, qué hermoso es desgarrase sobre esta hoja y poner la sangre de mis venas en cada línea pues no hay otra forma, no la hay y si encontraras un escrito con mi nombre, es mejor que escupas y dejes tu mejor aullido en una noche sin secretos para el alma diurna...sí...


san isidro, octubre del 2007

poemas

siempre quise
servir
a un rey de verdad
que hablara como el viento,
que mirara como una madre,
que supiera lo que pienso...
siempre quise, siempre

hoy por hoy me digo siempre
que buscaba lejos
tanto que corría sin parar
sin saber
que el reino
estaba dentro
esperando el sentimiento,
el reposo
y toda la atención
mas siquiera un momento...

salgo de este valle de ilusión
y digo la verdad descascarada
mientras se sigue corriendo
lejos del centro,
del adentro,
como una tormenta sin su centro...

es posible que el alma viva mas a destiempo,
que los dioses sean un solo sueño

es posible que pueda seguirte
y te vea a los ojos
y tu a los míos
mientras camino y miro hacia dentro...


san isidro, octubre del 2007

Sunday, October 28, 2007

ruidos


podría echarme a dormir o mirar la televisión o escribir un texto sin nombre, no lo sé... el tiempo devora mis dudas e inquietudes, podría escribir un poema, de esos que tanto le gustan a mis amigos, no lo sé... prefiero escribir una historia linda para alegrar mi noche y ser como una estrella, brillando sin saber el por qué...

cuando todos se callaron, hablé y dije la verdad. he pecado. he matado un gusano. he sido un cobarde y me he disfrazado de bondad. soy un condenado mas que sabe que pronto será polvo... triste es saberlo, pero es mejor que sea así, mirando de frente mientras llega el eco de un abismo sin tiempo ni final, negro como un punto. me encanta seguir así, jugando con mis carnes, estos pensamientos como quien mira la pecera... y ve que todo es un momento para sentir.

jajajajaja. soy un ser que aprende mientras vive. una cosa después de la otra. mis padres me contaron cuentos y mis amigos me robaron. me casé y tuve nueve hijos... mas ahora, que escribo esto, sé que todo es mentira así como ese cuento que mis padres escribieron para mí, mientras descansaban en la cama. tengo que olvidarme del ayer y ver sólo este instante. como una hormiga sola, perdida que va y viene pero siempre adelante pues no tiene caja de cambio ni retroceso... una máquina de llorar y reír. un globo de carne y sangre. un ser humano que aprende mientras vive, y se sorprende cuando respira tantas veces y el cielo se hace paraíso... sí, eso es cierto, quizá lo único que sé... mientras todo empieza a descascararse en una gota de vida, en la noche sin prisa... vida que respira, eso soy, cuenta el santo, el ser que sabe. vida para ser polvo sin aire... vida para ser feliz cuando todo se hace punto y final...

dejo estas líneas y sé que la noche empieza a soñar, o, escribir una historia de esas que no saben si contar o escribir... sí, eso es lo que sé, al menos esta noche...


san isidro, octubre del 2007