Monday, November 19, 2007

se busca una mujer


joven, blanca, de tamaño normal, ojos grandes y amigables, pies pequeños como patitos, hombros estrechos, trasero duro y redondo, cara oval y cabellos largos y oscuros y lacios como cascada de río, manos y dedos pequeños como pañuelo apretado, piernas largas y encarnadas y bronceadas como estatua de bronce o como dunas de carne... y sus voz musical, dientes blancos y lineales como granos de maíz, ¿algo mas?, bueno, que exista sobre todo, que viva al lado de mi casa, que trabaje, que piense antes de hablar, que coma poco, que beba mucho vino mas no otro licor, que tenga pocos amigos, que guste leer y escribir, que guste cocinar bien y para mí, que hable cinco idiomas y tenga vocación magisterial, que guste mirar al vacío y que confíe en mis palabras, que no ronque mientras duerme, que guste de pasear a mi perro, que limpie todo lo que usa, que sea independiente en todo, menos en mí, que dependa de mi voluntad, que me ame, sobre todas las cosas... bueno, eso es lo que busco. será posible que aún no la haya encontrado, que tan solo viva en mis sueños y en esta página Web mientras la dibujo una y otra vez en mi lienzo al cual dedico cerca de ocho horas diarias y siempre la pinto. cada vez con diferente expresión. será por ello que aún no la he reconocido ni visto jamás, tan sólo en mi imaginación, o quizá no se deja ver y sabe que existo pero que no se anima a visitarme, por ello, olvidaba agregar que no sea tímida conmigo... con los demás, de vez en cuando o mejor ¡nunca!

si ustedes la han visto por favor díganle que existo y la espero, no se la guarden para ustedes, no sean tontos, ella es para mí. ¿su nombre?... mmmm. me gustaría que se llamara Isabela, como el nombre de mi tatarabuela, bisabuela, abuela, madre y hermana... ese nombre da una especie de suerte con la fidelidad, pues cada uno de mis familiares han sido fieles y llena de hijos y todos sanos y buenos, llenos de suerte y de eso tan buscado... amantes de su hombre... no lo olviden, si la ven, háblenle de este su servidor y fiel amante soñador y artista, que la espera... a pesar de que aún no cuento con quince años, pero en unos años mas podré conocerla, pues eso es lo que me han prometido el doctor y mis padres..., pero, si la ven, me avisan, por favor... ¿mis padres?... allí, en la casa, cuidando mis alimentos, mis salidas, dejando en la puerta con llave a un muchachote vestido de blanco. dicen que es por mi bien, que es mi guardián... espero que sí, y, espero que pronto llegue Isabela y me de un solidario abrazo y un beso de amor. la espero. se los juro... ¿que estoy loco?. no, por favor, cómo van a creer o pensar en eso. si me vieran en persona y conversaran conmigo se darían cuenta de que no es así, y si vieran cada uno de mis cuadros, hermosos, elevados, se darían cuenta de que soy un amante de la belleza y de ella sobre todo. sensible, soñador, juguetón, a pesar de que cuente con tan sólo tengo dos piernas… ¿brazos?, no, no los tengo desde aquel choque que tuve con mis padres en su auto, hace un año atrás, mientras salíamos en buscar de una amiga de colegio, que no se llamaba igual, aunque yo le llamaba Isabela (eso no le gustaba), pero eso es el pasado… ahora no estoy con ella ni soy su amigo, a pesar de que siempre me llama por el teléfono. le cuelgo porque somos diferentes, y no me gusta dar pena a nadie… ¡ah!. si habría que agregar algo es que no sea tan hipócritamente compasiva con nadie, sobre todo con un medio hombre como quien les escribe, con un ojo, calvo (producto de quemaduras), y cortes en toda la cara y piernas, por los infinitos intentos de suicidio… por lo demás, nada, se los dejo todo a ustedes y a su buena voluntad. adiós y no tengan pena de mí, se los exijo, pues... existo y pinto y espero a Isabela, ¡y eso es lo más importante…!


san isidro, noviembre del 2007

Sunday, November 18, 2007

lágrimas de tierra


es fácil sufrir
deja entrar lo bello
y espera
que el tiempo lo marchite

subí a mi cuarto
y vi un ser llorar
era bello
como el cristal

tengo dolor
grité
en silencio
comulgando con la noche
y con Dios

tengo un regalo dentro
lloré
en silencio
sintiendo que todo se hace claro
como ángeles lloviendo en un libro...

salgo del ayer
empiezo
escribo
lloro
grito
siempre que puedo salgo de ello

nací para la presencia
no la ausencia
río
como las aves del cielo
y siento
que vivo y no muero...
respirando
mas fuerte
mas fuerte
y mas fuerte...
como volando por el universo...


san isidro, noviembre del 2007

los ojos de Dios


no debí salir, pero lo hice sabiendo que todo cuanto llevaba podría perderlo. tomé un auto y me puse a conversar con el chofer. me dijo que había perdido a su hijo y a su esposa, me impactó y le vi sus ojos, eran ojos sin tiempo y llenos de sorpresa. callé y seguí así hasta llegar a mi destino. llevaba una valija llena de dinero y documentos importante. le pagué al chofer y subí a las oficinas. ya en mi salón, llamé a mi secretaria y le pedí una taza de té. me lo dio y le vi por la primera vez su bello trasero. le pedí sin pensar mucho su podía salir. no, respondió para luego salir de mi salón. sonreí y pensé que era cosa de esperar y pronto mordería aquella dulce pera de carne.


me llamó mi jefe y me dijo si podía conversar con él. asentí. fui a su oficina y le vi agotado y con el rostro vencido o colgado, sin alma. le dije que lo veía mal, que, qué era lo que le ocurría. me contó que su mujer había salido de viaje, con todos sus hijos y él no lo sabía.... me engañaba y yo, sin saber nada. dedicado al trabajo por horas y mira como suceden las cosas... le miré a los ojos y supe lo que era el dolor. no sé por qué recordé la misma mirada del chofer. estuve callado por unos minutos para luego pedir permiso y salir. terminé de laborar y partí hacia mi hogar. vivía solo. ya estaba por subir a un auto cuando un joven de no más de veinte años y vestido con ropas deportivas, se acercó y le vi muy de cerca. le miré a los ojos y pude reconocer ese tipo de mirada... de pronto, saltó hacia mí y con sus dos pesadas manos me arranchó mi maleta llena de documentos y dinero. luego, partió corriendo para meterse a un auto que lo esperaba en una esquina. me sentí extraño pues había reconocido la misma mirada en las diferentes miradas de las personas... callé y seguí caminando hasta llegar a casa. en la ruta vi un perro que no cesaba de ladrar. de pronto el animalillo se subió a mis piernas como si fuera a morderme. me asusté y le di una patada... el pobre perro empezó a llorar y me miró a los ojos y pude reconocer la misma mirada de las demás personas que viera durante todo el día... llegué a casa y un aire raro me hizo sentir un ahogo, como quien es responsable de su aliento. me fui a dormir y dormí sin soñar. al día siguiente salí a mi trabajo y en cada persona con quien me cruzaba veía los mismos ojos de viera en cada uno de los seres con quien tuve un contacto...


san isidro, noviembre del 2007

Saturday, November 17, 2007

escritor vivo


eso hacía esta noche en que la gente no cesaba de cantar y gritar al mas amado entre todos. era un video que se enviaría por su cumpleaños. no quise participar, me sentía agotado y sin ganas de nada, pero fui porque es natural en las personas hacer lo contrario a su voluntad, sobre todo cuando no se sabe lo que se quiere para uno. claro que uno busca la felicidad, pero ello está en los alientos dados por el gran hacedor y mostrados por el maestro viviente, eso es la verdad, uno puede encender la vela de la dicha y ser una vela en esta torta de la existencia llamado el aquí y el ahora.

la gente estaba en todos lados cuando me llegó un libro de Hugo, "Les miserables", en francés... no sé leer bien ese idioma pero en el mío lo he leído una vez y una que otra lo releo porque es maravilloso... y allí estaba este amigo preguntándome cómo hago para leer si casi no existe un espacio durante el día y la noche para un empresario como yo. le respondo que leo despacio y casi nunca termino un libro, es verdad, allí están los cientos de libros manoseados por mí y leídos hasta una cientos de páginas, pero dejados de lado porque es así, hay tanto que leer, que escribir sobre todo... y allí está uno, perdiendo la vista y llenándose de dolores corporales porque es así de pobre, derretible es este cuerpo...

la noche estaba sobre mí cuando llegué a mi cuarto con mas y mas libros en mis manos producto de una que otra visita a libreros... los dejé a un lado del cuarto y luego me puse a escribir. estaba agotado pero este silencio es divino, mágico, sobre todo cuando escribo y abro la puerta de mi vida interior, y siento cómo se vacía el cántaro de ese gran corazón que vive fuera del tiempo y espacio, y siento que... me lleno mas y mas... es así...



san isidro, noviembre del 2007

pensando


esto fue una tarde lejos de hoy. le miré y casi rogo que le tomara su imágen. le tomé y escuché por un lado que tuviera cuidado con mi cámara. no hice caso pero guardé la máquina. seguí manejando hasta llegar al día de hoy en que me han robado mi cámara, pero no la ilusión de seguir robando imágenes así como el ladrón de mi cámara. nunca es como se piensa por ello me gusta pensar un poco, no tanto, pero lo necesario como para sentirme mejor, vivo, respirando como todo ser que vive en el ahora. cuando miro las estrellas me pregunto si aún existen o sólo es la luz que queda de ellas viajando hacia mis ojos o los ojos de los que miran el cielo de noche... todo es así como el ahora, nada es como parece. mis manos un día dejarán de ser, lo mismo con las demás partes de mi ser... es así.

ya mas lejor del tiempo pienso en toda la gente que he visto durante el día y pienso en toda la gente que has mirado tu, ¿cómo será?. por supuesto, gente lo mismo que toda la gente, pero de diferente color y pensamientos, viajando, siempre viajando por este valle del ahora, viajando hasta que el tren diga nuestro nombre y nos toque bajar, y allí dejaremos de poder vivir la dicha de un aquí, y un ahora...

san isidro, noviembre del 2007

Friday, November 16, 2007

despedida


¿debe de escribir aquel que se siente mal?, ¿que le pasa todo lo malo en un solo día? no lo sé en verdad. hay un "elan vital" que ayuda a escribirme, o escribirte quien seas o sepas. el mundo sigue girando. el aire, el Sol, el tiempo siguen su inexorable curso vital, y yo les sigo los pasos hasta que mi sombra me recoja, absorba o sea uno con la ausencia total. debo decir que hace vidas que no me siento tan especial como hoy en que no tengo idea de lo que escribo pero allí le sigo dando, adelante como esos cosacos rumbo a las espadas napoleónicas o a la sombra eterna de la muerte. me agrada la poesía, siento que no es mía ni de nadie con nombre y apellido, es de la vida, y que uno las siente como si fuera lluvia en un día de Sol, y se baña en sus besos, y es feliz o completo por instante o eternidades... les cuento que salí de mi trabajo y me crucé con una señora, conocida de años por mí, me dijo algo inesperado: "voy a morir mañana". le creí y le dije si deseaba algo. respondió que tan solo pasaba a despedirse, y luego, la vi caminar despacio, como cargando una cruz invisible, con esos pasos arrastrados y llenos de un pasado hermoso y vivido. me le acerqué y le pedí si deseaba que la ayudara a cargar sus cosas del mercado. dijo que sí. le cargué su bolso y una cosillas (trapos), y la seguí por cerca de nueve cuadras. no podía imaginar que la anciana de noventa años caminara mas que yo. y cuando llegamos a su casa me invitó a pasar. pasé y vi una casa pequeña dentro de un edifico. limpio de lado a lado. rodeado de tantas fotos y un piano de cola bastante gastado y sin uso. le pedí a la señora que me dejara tocarle una pieza. ¿por qué no?, respondió con una pregunta. me senté y toqué el preludio de Bach. me gustó tanto el teclado pero me di cuenta que le faltaban varias notas, o estaban las cuerdas fuera de lugar, o sueltas, o rotas... ¿se la afino señora?, pregunté. no, me dijo, no es necesario, mañana no estaré aquí y mis nietos o hijos se lo llevarán, y allá ellos que se ocupen de tocarlo. respiré profundo y sentí un gran respeto por esa anciana. ya estaba por salir cuando me invitó una taza de té. gracias, le dije y la tomé casi solo porque la anciana seguía haciendo sus cosas. soy curioso y fui a verla y vi que estaba preparando un traje de color verde, con unos zapatos negros, medias transparente y un listón en la cabeza. luego la vi que se sentaba en una mesita y se ponía a escribir. noté que se le dificultaba escribir. iba a decirle que podía ayudarla, pero no terminé de pensar cuando la escuché pediéndome que la ayudase. me senté y escribí su carta de adiós a todos sus hijos y familiares y amigos. apenas terminé, la señora me entregó un billete de cien dólares y por mas que le dije que no era necesario, ella insistió. acepté y cuando estaba por salir de su casa escuché que ella hablaba con una persona. me acerqué para ver a la otra persona pero no pude verla. iba a preguntarle a la vieja algo pero cuando noté que su cuerpo no tenía sombra así como la mía supe que estaba en el umbral de la vida. salí de su casa lleno de escalofríos. corrí o caminé raudo hasta llegar a mi casa. entré y apenas llegué, sonó el teléfono. no contesté y seguí mirando la ventana oscura de casa por horas y horas, mientras la vida y la noche seguían su curso, así como mi vida...


san isidro, noviembre del 2007

Thursday, November 15, 2007

robo



algo así como un ruido,
susurro nocturno
que guardaba
noticias de hiel,
dolor
en la fibra de la historia..
salí del paraíso
tenía sed de alegría...
era feliz y pleno
cuando dos ojos
se clavaron en los míos
cogiéndome fortuna,
ilusión...
luego,
partió con la noche,
con el auto del infierno
dejándome solo
sin ojos
ni sueños
ni ilusión...
partí
grité
lloré
hasta que el alma se hizo flor
ante el Sol de la vida...
partí
y supe que la vida
traía un nuevo día
en una noche de hiel,
dolor
y recuerdos sin raíz...

san isidro, noviembre del 2007

Tuesday, November 13, 2007

el muerto


hoy se murió un amigo
tenía mas de ochenta...
ciego
duro de morir
pero tieso quedó
con ojos de pez
echado en un mar de sudor
y recuerdos hermosos

le vi después de morir
estaba en los ojos de su hijo,
en la tarde seca de su aliento
estaba allí
para mí
mientras un auto entra
toca la bocina
y escupe una lisura

le siento aquí
aunque esté en todas partes...

hoy se murió un amigo
hoy ha muerto
una parte de mí...


san isidro, noviembre del 2007

Monday, November 12, 2007

personajes


tenía hambre y salí a la calle a comer un pan con chancho con us café y su buena atención. necesitaba estar con gente aunque nunca la halla visto. esto de estar encerrado escribiendo cuentos, novelas, poemas, o mirando la televisión es algo que agota y llega a hastiar... y allí estaba, sentado en una mesa cuando un hombre se sentó en mi mesa. siempre fui tímido y medio cobardón, por lo que no hice nada. le miré, saludé y continué con mi café y mi pan con chancho. llegó el mozo y pedí otro café, pero esta vez deseaba hace una sobremesa, mirando a la gente que entraba, salía o que aún permanecía sentados, cenando o mirando a la gente como yo. de pronto sentí como un sonido en la mesa y recordé al hombre sentado en mi mesa. volví a sonreírle y saludarle con una bajada de cabeza, a lo japonés. el hombre siguió mirándome con intensidad. levantó la mano y observé que estaba escrito mi nombre en ella. luego, levantó la otra palma de la mano y leí números. me fijé bien y eran mi fecha de nacimiento y una fecha futura, algo así como veinte años mas. ¿qué es esto?, le pregunté al hombre. este cogió un papel y una pluma y se puso a escribir. es mudo, pensé. luego me mostró lo que escribió, y leí: soy uno de los futuros personajes de usted, de su obra. me quedé sorprendido. le pregunté si deseaba comer o tomar un café. dijo que no, que estaba satisfecho. ¿qué es lo que desea de mí, señor personaje?, le pregunté. me dijo por escrito que tenía una historia para él. le escuchó, le dije y le escuché hablar por la primera vez. me encantó el tono de su voz y me quedé pegado en su historia. me dijo que había vivido en París y en Luxemburgo, y que se había casado una vez, que tenía una hija de trece años y que la odiaba porque no se le parecía nada. agregó otra historia de su madre y sus hermanos. casi los podía ver. era tan agradable escucharle... de pronto, se calló, se paró y sin decirme nada, se fue del café... le vi salir hasta subir a un auto y esfumarse como blanca nieves... me paré y pagué lo consumido. salí a la calle y empecé a caminar hacia mi casa. cuando llegué , ya tenía otra historia que contar. me senté en mi escritorio y escribí una historia. extrañamente no era la misma que escuchase a mi personaje, que al final del cuento fue uno de los menos importantes. cuando terminé, me levanté y fui a la refrigeradora a tomarme una cerveza. me la tomé y me eché a dormir, y en mis sueños encontré al mismo personaje, esperándome, sentando en un parque. me le acerqué y le saludé. este me miró y me dio un beso en las manos... gracias, me dijo. de nada respondí...


san isidro, noviembre del 2007

sentimientos de colores


veo desde lejos
una que otra mirada se cruza con la mía
deben de ser bellos, les pienso
deben de saber adónde van, vuelvo a pensar
una voz entra en mi atención
me dice qué es lo que pienso
veo, respondo y no miento
me mira y siento que dice algo duro, frío...
se da media vuelta y sale de mi atención
veo un grupo de sombreros
colgados sobre un palo dentro de casa
me gustan
parecen tener vida
como una flor de colores
pregunto al pensamiento
qué es todo ello
es un regalo, me dice la conciencia
¿para mí?, vuelvo a preguntar
es la apreciación de un instante vivo y mágico...
¿eres feliz?, me pregunta
no lo sé en verdad
pero es bello ver una flor de sombreros de colores
vibrando como una ruleta de circo...
cierro los ojos
un instante
una eternidad
y noto que puedo ser feliz
un instante
una eternidad
los abro y le digo a las paredes
al techo
a los sombreros
que soy feliz
un instante
una eternidad
una vida de colores que pintar...



san isidro, noviembre del 2007

Sunday, November 11, 2007

alegría



salía del taller cuando vi a un joven cruzando la pista. tenía el rostro lleno y alegre. podría decir que era un tipo feliz. quería hablarle, decirle que envidiaba su sana alegría, pero callé, no dije ni pío. seguí en mi auto cuando el mismo jovencito se acercó y me pidió un cigarro. no fumo, le dije. está bien, pero... ¿por qué me mira de esa manera?, preguntó. le respondí que no, que si en efecto le estaba mirando no había mala intención ni nada de esos espacios, al contrario; le dije que es bello mirar personas llenas de contento porque me hacen sentir que yo puedo lograrlo, y que si le era posible me dijese cuál era su secreto. el muchacho sonrió y me dijo que no tenía un secreto, que tan solo disfrutaba de la vida, que trabajaba y que tenía amorosos padres, y que si algo tenía de malo, eso era su salud porque tenía leucemia. callé y sentí pena. pareció que el muchacho se dio cuenta de lo que sentía y me dijo que no me sintiera de es manera, que no era necesario, que su vida sería breve pero que mientras la tenía alimentaba su alma, corazón, con largas y sentidas respiraciones, pues eso era la vida para él, una cadena de respiraciones... le miré y le dije gracias. de nada, respondió para luego alejarse de mi auto, seguramente rumbo a su hogar, con sus padres y amigos, y, su terrible enfermedad... le miré y sentí que veía a un hombre contento de verdad, aunque estaba condenado, como todos nosotros...


san isidro, noviembre del 2007

extraños queridos seres



tengo que decir la verdad... tengo que decir una mentira, una historia de niños y animales. tengo que salir a la calle y caminar por lo menos dos horas para fortalecer al corazón. tengo. tengo. ¿qué tengo?. un auto, mujer, hijos, dinero, trabajo, casa, amante, libros, cuentos... tengo, tengo... qué palabra de mentira me digo o pienso para mí cuando llega el medio día cuando escucho la voz de mi padre diciéndome que baje de las nubes para que empiece a laborar en su viejo taller de carpintería. ¿podemos hacer cruces?, le pregunto a papá. me mira y con un martillo y los clavos en la mano me grita que si no empiezo me va clavar en una cruz. me gusta la idea pero el rostro colorado de papá me asusta. bajo de mi cuarto y con una escobilla limpio todo el taller. de pronto encuentro un muñequito de madera. lindo el cosito. lo cojo y le hablo. este me mira así como todos los cuadros, todos los libros, en silencio. ¿eres arte?, vuelvo a preguntarle. me mira, y yo lo miro cuando siento un golpe en mi cabeza. volteo y es mi padre con su carota gorda y colorada, gritando cosas que no puedo entender porque aún me encuentro conversando con el muñequito. me paro y prosigo con la limpieza hasta que llega la noche. miro al viejo y ya no está. camino a su mesa de trabajo y veo una nota para mí. dice que guarde todas las herramientas antes de irme a casa. obedezco. termino y aún con el muñequito me voy caminando hacia casa. me detengo en una tienda y pregunto si tienen ropa para muñecos. no, responden con caras extrañadas y ojos sorprendidos como si vieran a un dios. me voy y saco del bolsillo al muñeco. llego a casa y encuentro a mi mujer. la saludo pero esta se queda callada, luego, alza la voz, diciendo lo mismo de todos los días... ¡la plata no alcanza!. entro a mi cuarto y antes saludo a mis dos hijos, ellos responden con un beso y siguen sentados frente a la televisión, hipnotizados por vivencias ajenas, pero mas sentidas que su realidad... los comprendo, huyen, como todos. entro a mi biblioteca y miro mis libros, cuadros, textos escritos, máquina de escribir... saco el muñeco y lo pongo junto a los libros... me siento mirándolos un rato cuando veo que el muñeco se levanta y camina hacia uno de los libros. lo abre y entra como si fuera su casa. escucho un jolgorio dentro de aquel libro. no sé si tocarlo, abrirlo, no sé, pero me paro y lo abro... es hermoso... o, inédito. en cada una de las páginas del libro aparecen personajes y todos ellos me hablan y repiten palabras. veo al muñequito que les cuenta su historia. me quedo escuchando hasta que alguien toca la puerta de mi biblioteca. cierro el libro y me levanto para abrir la puerta. es mi hijo con un libro en la mano. es bello, me dice. gracias hijo, respondo. quiero abrazarlo pero este me da un beso en la frente, y siento que alguien comprende mi vida, alguien, alguien, pero, nunca es suficiente, nunca, nunca, nunca...




san isidro, noviembre del 2007

Saturday, November 10, 2007

vencido


llegué temprano. una mancha de gente me rodeó y todos me dijeron lo mismo: tengo sed. abrí mis manos y les di cuanto tenía, pero ellos aún decían lo mismo... sus ojos decían tanto. uno de ellos cerró los ojos y vi sus lágrimas caer. me pregunté qué puedo hacer por todos ellos si ni siquiera yo puedo calmar mi sed. de pronto un calor surgió del fondo de mi pecho. puse mis manos sobre mi pecho y con los ojos abiertos vi mas allá de la gente y sus ojos y todo cuanto antes percibía. vi mundos girando... seres alados de formas humanas. vi una nave llena de luz girando alrededor de uno de los mundos. y cuando estaba por querer entender, todo se hizo negro, y luego, vi a la gente con sus ojos brillantes y sus caras saciadas y sus voces calladas, y todo su ser llenos de paz... empezaron alejarse cuando vi al joven que había llorado sonreír como un niño, y fui muy feliz verle así... y cuando estaba solo en este lugar, miré hacia el techo del mundo y vi una mano inmensa, cogiéndome como polvo... la mano se cerró y al fin pude sentir que todo acababa, así como los poemas, así como el día y la noche. así, solo así terminé...


san isidro, noviembre del 2007

Friday, November 09, 2007

mes


conversaba con un amigo y me decía que un mes se pasa volando. estaba a punto de viajar lejos, tanto que ni imaginaba el lugar... aunque había escuchado el lugar una vez: BELEN. le pregunté para que iba. me dijo que deseaba mearse en los lugares sagrados. estás loco, le dije. si, respondió. cómo puedes sentirte luego de que has pasado por todo lo mío. le miraba la cara. estaba llena de sangre. sus manos estaban sin dedos y su cabello era un araña negra quemada. se paró y con un cuchillo hizo una cruz en la tierra. estábamos en un parque lejano al centro de la ciudad. de pronto se puso a mear. me dio risa escucharlo decir: así, así se mea cabrón de Dios, así... el pito de un policía nos sacó de la realidad pues, tal como mi amigo, estaba meando toda la cerveza que habíamos tomado luego de la golpiza que nos dieron unos borrachos, dejándonos llenos de dolor por todo el cuerpo y sin un puto mango. mi amigo volteó ante la llamada del policía y preguntó qué diablos quería. este cogió su garrote y le dio un mazazo en el pene, haciéndole caer como un viejo árbol, aunque no se quejó nada. me dio mas dolor que si me lo hubieran dado a mí. cogí una piedra y se lo tiré en la cabezota del policía. este también cayó como una olla de sopa... le miré y le seguí pateando hasta dejarlo lleno de sangre. me dio tanta rabia... levanté a mi amigo y lo cargué hasta llevarlo a nuestro auto. lo subí y arrancamos rumbo hacia su casa... mientras manejaba mi amigo despertó. ¿adónde me llevas?, dijo. a tu casa, respondí. no, me dijo. llévame al puerto que un barco zarpa de madrugada, y si gustas te vienes a BELEN junto conmigo a seguir con la meada. le dije que no, que tenía que trabajar, que mi familia me necesitaba, que esto y lo otro... cojudo, me dijo. y con una sonrisa larga y ensangrentada me dijo que no era un hombre. no le hice caso y seguí manejando rumbo al puerto. llegamos y lo ayudé a bajarse. un hombre vestido de negro y de piel del mismo color, pero mas negro, lo recibió diciéndole: nos vamos amo... ¿eres su esclavo?, le pregunté al negro. este me miró a los ojos y sentí que volvía a la lucidez. ¿eres el Diablo?, pregunté. sonrió y no dijo mas. cogió a mi amigo que se mecía como muñeco porfiado, y se lo llevó hacia uno de los inmensos barcos del puerto... me hubiera gustado despedirme, pero este parecía no escucharme. adiós, le dije con el pensamiento y me di media vuelta hacia mi auto. subí y arranqué rumbo hacia mi casa. llegué de amanecida y recordé todas las cosas que hicimos aquel día... fue todo casual. estaba laborando cuando mi amigo llegó con un almanaque del mes. hola, me dijo. no lo reconocí pues estaba lleno de heridas tal como les conté. pero al verle los ojos, le recordé. me habló de sus planes del mes, de día anterior y que este mes lo había cambiado totalmente. ¿en qué?, le dije. sonrió y me dijo que toda su familia había muerto por llegar borracho hace un mes. fue una casualidad. salió temprano y dejó la cocina de gas encendida. cuando su mujer e hijos fueron a encenderla, explotó, y todos volaron por los aires del edificio... el aún estaba ebrio, tirado en una banca al frente de su casa... se había quedado dormido sentado esperando el bus que lo llevaría a su trabajo. y cuando volvió en sí, vio el infierno... quiso gritar pero no pudo. todo su apartamento estaba incendiándose. entró como pudo y unos vecinos lo detuvieron. se puso loco y vio a su lado tres bultos, y vio las manitas de sus hijas y el brazo chamusqueado de su mujer... se paró y se metió a un bar. nunca mas volvió a su casa, pero una noche se le presentó el negro vestido de negro. soy tu esclavo, le dijo. mi amigo sonrió y dijo que sí. ¿nos vamos a BELEN?, preguntó. sí, respondió, antes voy a despedirme de unos amigos... y eso estaba haciendo hasta que me encontró. le creí en parte, hasta que le vi desaparecer con aquel negro... desde aquel día nunca mas lo he vuelto a ver, pero cada mes voy al puerto por si acaso vuelve él, o su esclavo, el negro...



san isidro, noviembre del 2007

Thursday, November 08, 2007

islas infinitas....


por los mares de pasiones
por cielos estrellados de sueños
busco la verdad
cara a cara
pecho a pecho
aliento a aliento

no lo siento
no lo veo
¿vivo?
¿muerto?

sigo sin cesar este viaje
con destino negro
como la puerta de los sueños
hay una isla que deslumbra mi conciencia
habitan estrellas, niños y hombres sin cabeza...

llego
piso tierra
siento que me deshago entre la arena
veo y dejo de ver
oigo sonidos como olas entre rocas

muero en una isla
donde se entrecruzan sueños y realidades
muero aunque respiro
muero
siempre muero
aunque sienta el aliento
ya no en mi pecho
no
no
en el aire
en la costa
en la piedra y las olas
en cada pedazo de existencia...

¿vivo?
si
siempre si
aunque la isla se deshaga
entre la bruma
y los cielos se hagan sueños
y este ser
vuelva al sendero
negro como el fondo de una cueva ...


San isidro, noviembre del 2007

poema de una tarde de sol y remanso



sentado frente al fono
quise gritar
matar
escupir
a quien me dio dolor, mentira

supe esperar
supe decirme
mientras mis aguas oscuras
encrespadas por la vida
seguían el dolor de ahogo,
el saber poco...

ya frente a mi
dije tres palabras
luego las olvidé
repetí otras mas
luego olvidé
todo dolor y ahogo...

una vida es tanto
como la noche sin razón de brillar

una historia contada, escrita
sombras de lo que fue
y que nunca volverá...

sal de tu hogar
y siente el calor de este Sol
y la bruma de una tarde
que agoniza
con una sonrisa...


san isidro, noviembre del 2007

Wednesday, November 07, 2007

recuerdos


sentado en la puerta de la casa de mi juventud, me puse a recordar todo, todo lo pasado y sentí nostalgia... vi a jóvenes subiendo y bajando de un bus que los llevaba a la playa. vi los rostros de la gente mas hermosa del mundo. vi, vi tanto que me puse a escribir acerca de esto llamado vida. que no es otra cosa que los pasos mas sentidos que damos en la existencia. me gustó todo lo que pasaba y escuchaba cuando llegó el auto que me llevaría a mi casa. me paré de la puerta y corrí a tomar el bus. ¿va a la playa?, pregunté al chofer. me miró como a un borracho y tan solo dijo si iba a subir o no. subí en silencio y mientras me alejaba de una parte de mis pasos por la vida, escuché una canción por la radio del bus. era la misma que me llevaba a la playa con mi hermano y amigos y amigas. supe que estaba viajando al mismo sentimiento que tuve cuando joven. seguí escuchando hasta que la música terminó. bajé del bus y seguí caminando hasta llegar a mi cuarto. las luces de la casa estaban apagadas. vi mi sombra entornada por la luz de un farol. la vi y me dijo: cuánto has cambiado viejo. pareció que la sombra me escuchó pues, esta se puso a saltar y dar vueltas por el suelo, como un muchacho borracho. lo haces bien, le dije a mi sombra. de pronto, la sombra, se puso a cantar, la misma canción que escuchara en el bus... sigue, le dije, y esta siguió. cerré los ojos un instante y cuando los abrí, las luces del día estaban despintando la magia de la noche, y de mi sombra... escuché a las aves piar y sentí la misma melodía cuando joven... corrí y entré a mi cuarto. encendí la radio y escuché música. lamentablemente no era la misma, aunque esta era bella, como una tarde de verano en un día domingo... me acosté y dormí y soñé cosas lindas, así como esta historia que no se si existió o lo soñé... no lo sé, pero no importa, nada importa si no tiene historia y un sentimiento guardado bajo la sombra...


san isidro, noviembre del 2007

Tuesday, November 06, 2007

LIBRO PREMIADO


estuve leyendo un poco cuando observé en uno de los diarios de la ciudad y luego en la Internet que un señor llamado J. Littel había ganado el premio Gouncord 2007 de novela. esta nota decía que el autor contaba con cuarenta años y era hijo de un escritor de novelas policíacas y que durante su juventud había ayudado en las guerras de moda o las mas publicitadas. y que su novela de mas de novecientas páginas la había terminado en cerca de siete años, que estaba casado con una belga y tenía dos hijos, que vivía en España, que hablaba entre el francés, el ingles, español, alemán, hebreo y otros, y que el gobierno francés le había dado al autor judío-americano la nacionalidad francesa, ya negada hacía dos años. este señor era una persona famosa, reconocida y muy contento, imagino... sus libros se vendían como la coca cola, y recién había sido traducida al español por la editorial DEL NUEVO EXTREMO. en fin le tuve una gran y sana envidia por todo esto.

me veía a mí, sentado día a día, y, noche a noche escribiendo cuentos y poemas, pues para la realización de novelas se requiere de mas tiempo y dedicación y algo así como las ganas porque sí... y aunque ya había realizado una novela en poco tiempo, pero sin ningún reconocimiento ni menos fortuna, el vil metal en otras palabras, no sentí nada especial no singular como sí lo siento cuando escribo cuentos y poemas...

ante esto me puse a pensar, luego de estar leyendo una antología de escritores norteamericanos, y me dije si mi literatura tendría alguna fortuna o destino. me contesté que no lo podría saber enseguida. primero, porque no me gusta estar cerca a mucha gente, menos la fama y muchísimo menos las obligaciones superficiales, esas en la que se comprometen los escritores cuando tienen que promocionar sus libros en todo el mundo, aunque no les guste caras nuevas o el dinero. bueno, pensándolo bien, no es tan mala mi situación en ciertas circunstancias negativas o ahorcadas, impuestas...

salí un rato por el patio de mi casa y me puse a mirar las frías veredas de las calles, sus postes iluminados como velas de una torta de concreto sin nadie mas que la noche como invitado... sí, era magia entre la magia de un artista desconocido, de un ser que no puede ser diferente a sí mismo, que encuentra en sus pasos una huella o el sentido luminoso de su dulce interior, de su corazón... ese soy y aunque jamás sea nada para los que salen en las páginas y en la web, seré iluminado por la vida misma que cada noche me brinda la oportunidad de sentirme pleno, como esta noche en que el silencio y el ruido de uno que otro auto apurado me dicen que me valla a descansar, que ya di el jugo que emana de mi ser interior y que es para la noche y para ti y para mí... no sé para quién mas podría ser... quizá para J. Littel, si es que lee estas letras... sí, puede que sí...


san isidro, noviembre del 2007

Sunday, November 04, 2007

estampas


apagué la luz de mi cuarto y me fui hacia la ventana a mirar la calle, la gente, los autos, gatos, etc... escuché los gritos o alzada de voz de mujeres. agucé los oídos y escuché que todos discutían por unos documentos perdidos. una de la mujeres decía, casi llorando, que necesitaba sus documentos al instante o perdía el trabajo. otra decía que su marido estaba tras la puerta o en la esquina esperando a que cobrara su sueldo semanal. supuse que todas estaban en una empresa. miré mejor y pude ver la sombra de un hombre que no cezaba de caminar de un lado hacia otro porque todos estaban dentro de un cuarto. de pronto las luces de toda la ciudad se apagaron. escuché gritos de las mujeres dentro del cuarto. escuché el correr de personas por la calle. las luces de los autos llenaban la ciudad de sombras y seres fantasmales... cogí una linterna y la encendí... apunté hacia el departamento de las mujeres y vi que no había nadie... la puerta estaba abierta. supuse que todos se había ido a sus casas. imaginé a la mujer por su dinero, sus documentos, etc. apunté las luces hacia la calle y vi a una mancha de gente que corrían juntos por la vereda, me dio la impresión de ver una araña. dejé de ver por la ventana y apunté hacia mi cuarto. allí estaban mis libros, mi novela inconclusa, mi billetera, ropa y mas cosas. apagué la linterna y sobre oscuras me arrastré hacia mi cama... me cubrí con mis frazadas y dormí, y cuando ya estaba soñando las luces de toda la ciudad, incluido mi cuarto, se encendieron. quise dormir, pero no fue posible. me levanté y fui nuevamente hacia la ventana. miré hacia el cuarto, pero tan solo vi al hombre, solo, y estaba echado en el piso. pensé que estaba mal herido, pero al ver que movía una pierna y sus brazos, supe que estaba mejor que cuando lo viera por la primera vez. apagué las luces y volví a la cama, y tuve un sueño. este sueño trataba de un grupo de señoras vestidas todas de negro, y cada una de ellas me daba una estampita indicando la muerte mía. ¡pero este soy yo!, grité. todas me miraron y sonrieron como quien acaba de contar una broma, y siguieron repartiendo estampas... ya mas tranquilo, miré una de ellas. vi la foto y había otra persona. busqué un espejo, pero no había uno solo. miré nuevamente la foto y mientras la observaba empezó a esfumarse la imagen... quise despertar y con gran esfuerzo, abrí los ojos y la conciencia...


san isidro, noviembre del 2007

Saturday, November 03, 2007

nuevos encuentros...


estaba escuchando al doctor. me dijo que estaba bien. pero, me duele la cabeza, en este lado de la oreja doctor, le dije. me miró, escribió sobre un papel y con una sonrisa estirada y especialmente apenada, volvió a decirme lo mismo. gracias, le dije. le pagué y salí del consultorio. mientras pasaba por los pasillos del hospital, vi a tanta gente enferma que casi me sentí mejor. vi a un hombre tan delgado y viejo y mal vestido que me dije: no jodas, hay peores que tu. sonreí de mi suerte hasta que sentí unos mareos producto de la gente enferma. aceleré mis pasos hasta llegar a la calle. busqué un auto que me llevara a mi casa pero todos los que pasaban estaban apurados y llenos de personas. así estuve por varios minutos hasta que decidí caminar y caminé. pasé por un barrio de gente extraña porque todos vestían con el mismo tipo de ropa... pensé que estaban o pertenecían a una logia o a un grupo grande musical. seguí caminando hasta llegar a un restaurante. olía bien y me puse a mirar la ventanilla. habían varios patos asados y trozos de chancho colgados sobre un cordel. vi al cocinero con un hacha cortando verdura, vestía de blanco pero por ese mismo detalle se le veía asqueroso porque su traje era una pintura surrealista. decidí no entrar cuando de pronto me detuve en mitad de la calle, y pensé: ¿por qué siempre decido? ¿es un regalo o maldición? si acierto está bien y mi futuro estará cerca de mis mas bellos anhelos, y si no, bueno, quedaré como la inmensa mayoría perdedora... me sacudí de mis razonamientos y seguí caminando, me di cuenta que el pensar era como cargar arena sobre un río. una señora pasó por mi lado y era tan bella que no me resistí en saludarla. no respondió a mi saludo y me sentí rechazado y marginado, un insecto. iba a insultarla. la seguí y cuando estuve casi a su lado, la bella mujer me dijo el porqué la perseguía. le dije que porque me daba la gana y eso no estaba penado. la miré con intensidad como dispuesto a disparar balas con mis ojos. la pobre me pareció que se encogía y empezó a retroceder diciendo que yo estaba loco. me dio pena pero no vergüenza y seguí mi camino hasta llegar a mi casa. ya estaba cerca cuando vi el cuerpo hermoso de una mujer hablando en un teléfono público. me detuve y me le acerqué hasta llegar casi a rozarla sin que se diera cuenta, e hice algo que nunca me lo hubiera imaginado. ella estaba de espaldas y con mis manos, le tapé los ojos y le dije: ¿adivina quién soy?. sentí la tibieza de su cuerpo pegada al mío, y sus manos que tocaban las mías, y sentí por un momento que ella era la mujer de mi vida. volteó y cuando le saqué mis manos, su cara se metamorfoseó... retrocedió mientras le decía que me había confundido, pero ya ella se iba alejando como si viera a un fantasma. seguí mi camino hasta llegar a mi casa. las luces estaban encendidas, ya era de noche. toqué el timbre y salió mi esposa. la miré, le di un beso en los labios y mientras mis dos hijas me hablaban, sentí que era el hombre mas raro del mundo, o, quizá, el mas singular... dejé de pensar y me senté en la mesa a cenar...


san isidro, noviembre del 2007