Santo lugar para leer... Dentro del torbellino de movimiento y ajetreo normal en un mundo que no sabe parar, parar para sentir, leer, meditar, vivir de verdad...
Eran las dos de la tarde cuando el estómago me dijo ya. Me levanté y cogí el libro e hice lo natural del cuerpo y de la mente, disfruté.
Las cosas que uno tiene que pasar, son como el baño en que uno acostumbra leer. Todo pasa, como la vida y la muerte, el día y la noche, hasta llegar a la nada, al mar en este caso sanitario...
Un viejo amigo me dijo que la vida es como el sanitario. Le dije que no era para tanto, la vida no apesta tanto... Mi amigo me dijo que todo era mierda, mierda, mierda... Y así siguió como el eco de un abismo. Sus ojos no eran ojos sino el retrete de un baño, y su boca destilaba un aroma de excremento… Lo dejé y fui al baño a sentarme para leer un buen libro...
Lince, Septiembre del 2007
es extraño, cada día leo menos y escribo mucho menos... ha llegado el punto de que ni siquiera leo, tan solo vivo y vivo con mayor intensidad...
Friday, September 14, 2007
Sanitario
Thursday, September 13, 2007
Libros sobre ruedas...
Le vi hace años. No supe quién era. Ni él sabía quién era yo. Me le acerqué y me dijo qué quería... Un libro. Me mostró varios y le compré unos cuantos. Tan solo viene los jueves como el día de ayer. Sus libros los vende a menos de un euro... Una colección del Diccionario Filosófico de Voltaire, edición del año 1909, Iberia, me la vendió en diez euros. Un regalo por cierto. Esa colección se vende en librerías de prestigio en mi país, en no menos de trescientos cincuenta euros. Es una joya. El regalo del ángel, el ángel del papel… Me pregunto, este humilde hombre, ¿de dónde encuentra estas joyas de libros? Paseo por diferentes lugares de la gran ciudad pero nunca he visto joyas como aquella. Conseguí un ensayo de varios escritores, filósofos y artistas en general, austriacos, alemanes, judío italianos, etc. Ellos compilaron sus mensajes en un libro en el año de 1943 y lo editaron en Méjico. Este hombre que vende sus libros en carretilla, me vendió aquellas voces, aquella joya de papel, en dos euros y medio. El libro me esperaba...
Wednesday, September 12, 2007
Leyendo en cualquier parte
Una postura extraña mientras espero que el vendedor venga. Estiro las patas y me pongo a leer. En esos momentos leía a Coetzee, sus "Costas Extrañas". Un libro de ensayos muy interesante que uno lo lee y siente que el que le escribe está a su lado. Un idioma sencillo y gravitante para quien gusta de los autores de quien escribe el autor. Tuve una gran suerte de tener este libro que en mi país está a un precio inalcanzable para mis bolsillos. Pero, en otro país, estaba a más de la tercera parte de su precio, y aquí está. En mis manos. Cómodos. Forrados en Vinifán. Dicen que el baño es cómodo también, es verdad, puedo estar más de una hora sentado, leyendo. Siempre que entro, lo hago con tres libros que aún no he leído. Me agrada pues me olvido del tiempo y del lugar en que me encuentro. Un tiempo dejé varios libros. Lo malo de ello es que los libros se humedecen. Además que quedan con olores del ambiente. Una vez estaba leyendo una novela muy entretenida, y, sin darme cuenta, la pasé hasta terminarlo. Fueron seis horas... El cielo ya amanecía y los gallos cacareaban. Las aves cantaban y yo con un libro en mis manos, satisfecho y lleno de imágenes imborrables, aunque, en estos tiempos, ya lo he olvidado todo...
La sed es importante. Tengo sed de la verdad. Lentamente mi vida se hace mas y mas simple y sencilla. La gente es buena o mala, no importa, siempre hay una salida a todo. Voy a morir y no me llevaré mas que sentimientos, y, ese hálito que es la espada que limpia toda la oscuridad de esta existencia... Cuando muera, es seguro que el día vendrá y la noche también. Todo seguirá su rutina. Todo seguirá igual, menos yo que habré realizado en sentido de esta existencia... Conciencia de la eternidad...
San Juan de Miraflores, Septiembre del 2007
Bibliómanos...
Los libros son su medio de vida. Los vende. Algo que no podría hacer. Los libros tienen alma, y por ello, no tienen precio. Todo libro que tengo en mis manos, queda guardado en un espacio de la Biblioteca de mi cuarto. Les pongo talco especial entre hoja y hoja, y un absolvedor de agua, pues en este lugar de la Tierra, hay mucha humedad. Día a día, mejor dicho, noche a noche, las saco de su espacio y les doy una abanicada, una leída en cualquiera de sus partes. Las muevo de lugar y espero a encontrar mas espacio de mi Biblioteca.
No los he contado, pero allí están. Hay poesía, entrevistas, novelas, cuentos, ensayos, historia, libros de viajes, libros del mundo, etcétera. Una noche la pasé moviéndolas de un lugar a otro. Me gusta hacerlo. De pronto, encontré una cucaracha. La maté de un manotazo. Vi cómo movía sus patitas, sus antenas, y ese liquido crema desde el centro de su caparazón. No es sangre, no sé lo que es. Allí estaba el insecto... y yo, al otro lado, con los libros y la mano llena de ese líquido crema, parecido a los ajos molidos. Cogí un cartón y lo eché a la basura. Continué limpiando, moviendo los libros hasta que amaneció. Fue extraño. Parecía que el tiempo se hubiera detenido desde que tomé el primer libro. Me mudé de ropa y me di un duchazo para irme al trabajo...
Y así la pasé en este día medio soleado, medio gris, pero, día después de todo. Hablé con mi hermano y mi hermana. Los escuché u sentí que debía dejarlos y seguir con mi soledad y mis libros. Además, debía ir a visitar al librero. Le decía una larga cuenta de libros adquiridos... Y así le encontré, lleno de alegría. Venía un Bibliómano más a sus fauces...
Lima, Septiembre del 2007
Tuesday, September 11, 2007
Horderlin
tomaba mi café con leche
mientras un libro negro
con imágenes amadas
esperaban al lector nocturno...
Terminé ese pan,
ese vaso con café y leche
y supe mi destino de cuerpo satisfecho
Ungí mis ojos en el libro negro
y la voz del poeta
embarró mi alma
de letras inocentes,
inmaduras,
crespas como las olas
y supe que le amaba...
Esos cantos se hacían flores,
ambientes de colores y formas
Era el cielo en mis ojos
Era Horderlin
quien estaba frente a mí…
con sus letras siempre vivas,
lúgubres sótanos de letras negras
y esa locura bella
llamada poesía...
Murió loco
cuidando la madera
de un Cristo de esquina comercial
Murió y allí
empezó a vivir
como una estrella
que brilla
oscureciendo la luz
que toca nuestras almas
por esa belleza
llamada poesía...
Le hice un cuadro,
un poema mas o menos...
Le hice mi maestro
aunque no tenía clases...
Y ya en mi cuarto
le di las buenas noches
como esos búhos juzgadores
que no cesan de besar
el aire negro
de una noche luminosa
bajo el yugo
de la poesía...
San Isidro, Septiembre de 2007
¿Aló?
Me hubiera gustado ver a tanta gente que amo y no puedo. El tiempo, el trabajo, es decir, las excusas sociales, o las cadenas mentales que usamos a diario en este barco social. Creo haber cruzado una de las más pesadas tormentas del mundo. Sí, una de las más pesadas. Un joven me llamó. Necesito un abogado, me dijo por el móvil. Fui a buscarle y le presenté a un conocido de las leyes, un abogado de esos que gustan vestirse bien y ganar lo que comen y visten. Conversaron y luego, los dejé en su mundo de cristal, frágil como una pompa de jabón. Un problema gratuito que gané mientras caminaba por las calles de la gran ciudad... Seguí caminando hasta llegar a una plazoleta. Vi una hermosa pileta del siglo pasado. Hermoso, me dije. Seguí andando hasta llegar a mi centro de trabajo. Subí al auto y seguí laborando… Y así la pasé hasta llegada la noche, solo como una estrella en el frío cielo…
Compré varios libros. Fui a una gran librería, estaba cerrada por inventario. Regresé a mi cuarto, solo, agotado y con ganas de escribir y escribí con gran placer mientras tomaba una cerveza cristal. Me sentí mejor mientras escuchaba jazz. Soy afortunado, pensé. Sonó le teléfono. Me paré y pregunté quién era. Silencio. Más silencio. Colgué. Me senté de nuevo a escribir cuando el teléfono volvió a sonar. Me levanté y cogí el fono. Dije aló. Silencio. Aló, volví a decir pero con mas fuerza. Soy yo, escuché. Era la voz de una mujer, pero no recordaba quién era. Pero, como me sentía un poco solo, decidí conversar con ella...
- ¿Tienes novio?
- No
- Cómo te llamas...
- ...
- ¿Sabes quién soy?
- No
- Entonces... ¿Por qué me has llamado?
- Me sentía sola y llamé a cualquier número...
- ...
-...
- Chau
- Chau...
Colgué y no sé por qué me sentí menos solo y más contento. Miré mi máquina y decidí escribir...
Lima, septiembre de 2007
Monday, September 10, 2007
Uno como tantos...
"Nací en un barrio lejos de la ciudad. Mis padres fueron como yo, es decir, medio perdidos. Estudié un poco de matemáticas y lenguaje en el colegio de mi pueblo. El viejo cura manoseaba a mi hermana y por eso siempre me gustó ver lo que se hacían entre hombres y mujeres. Llegué a ser un gran mirón, a comer en el plato de los demás hasta que una noche vi que mi hermana se le hinchaba la panza, así como esos globos de payaso. Dicen que fui el dueño de esa pancita. Por eso y por los golpes de mis mayores, escapé del pueblo.
Llegué en un camión de cebolla (será por eso que me dicen desde siempre cebollita), a la gran ciudad. Mucha gente pasaba por mi lado y decían: este chico está fuerte. Me invitaron a cargar sacos de papas y de fruta en el puerto Terminal de la Parada. Si nadie la conoce, es mejor que no la conozcan jamás, es parecido a sus pesadillas. Todo huele a podrido y el sudor se hace barro en mi frente y en mis pies. Nunca usé zapatos y por eso es que uso un palo como pie. Lo perdí cuando apostamos entre los más fuertes quién podía cargar más. Gané, pero tuve la suerte que todo el saco de más de ciento cincuenta kilos cayera sobre mi rodilla. Nunca mas pude cargar una sola piedra ni fruta. Pero, uno a todo se acostumbra. Me llevaron al puerto a cuidar que las ratas no entraran en el galpón de comida. Y allí estuve por muchas noches y días. La verdad es que nunca sé qué día estamos. Cuando me preguntan les digo que no recuerdo. Ríen. Siempre ríen de lo poco que hablo. Una vez hablé y uno de esos me dio un puñetazo. Pero, soy muy hombre aunque tenga pata de palo. Saqué mi garrote de cuidar y matar ratas y se la metí en el centro de la cabeza. Pucha, ¡cuanta mierda ensangrentada había en ese tipejo! Mala suerte patrón. Tuve que entrar al loquero por muchas noches y noches, encerrado en un cuartucho que olía a mierda de gusano. No sé, pero a todo uno se acostumbra. Creo que fue una de esas noches en que Dios se puso fuerte y samaqueó a todo el lugar. Las paredes se cayeron como si fuera su mano abriendo la puerta de mi libertad. Salí y caminé hasta llegar a una casa media abandonada. Entré y vi a muchos como yo. Les saludé y por la primera vez hablé con un ser humano como yo, porque eso me dijo que era yo. Y desde aquel día nos metimos trancas de ron puro. Todos los días éramos felices como cuando niño jugaba con mi hermanita... Pero, todo tiene un tiempo. Mi amigo se lo llevó el podrido de la muerte y quedé más solo que marciano en casa del presidente. Tuve que refugiarme en el ron y desde aquel día, aquí me encuentro. Lejos de todo, sin piedad con mi cuerpo, esperando a que reviente como la panza de mí hermana. Es seguro que salga mierda ensangrentada como la cabeza de ese que me pegó. No lo sé, pero, qué importa cuando uno no sabe si mañana será de día o será de noche...”
Le escuché y le di unas monedas. Se fue con una sonrisa extraña, como de hombre en las puertas de la muerte...
Miraflores, Septiembre del 2007
Angeles del mundo...
Quiera el día brillar como ojos de alegría
Y la noche esconderse tras los muros del cálido tiempo...
He visto un ángel perdido
tras el ruido de calles de concreto en el firmamento
Y ya frente a frente
La he sellado en mi mente
como santa de mi alma...
Una vez le dije a mi madre
que las cosas no son de nadie,
son de quien las necesita...
Esta imagen perdida
es un canto a la vida,
a la alegría,
a eso que tengo dentro mío
y que grita mil veces
¡Te quiero alegría!
Magdalena, Septiembre del 2007
Seres celestiales
La vi de lejos
mientras viajaba en mi auto
Quise ayudarla
cogerla como el agua en las manos
mas los autos tras de mí
apuraban toda realidad descolorada
y vacío sentimiento
Seguí manejando
con la imagen en mi historia
La hice botín mío
y allí
picaba en mis amigables manos,
saltaba como si la tierra quemara...
La vi lejos volar,
tan lejos,
hasta perderse en el paraíso perdido...
La vi volar
aunque
mi auto seguía su viaje señalado…
Miraflores, Septiembre del 2007
Sunday, September 09, 2007
Bellas sonrisas
Que bella sonrisa, le dije a mi madre. Ella me miró y luego me pidió que la llevara a comer algo rico. Ya, respondí. Viajamos en el auto hasta llegar a un Restaurante. Bajamos y entramos. Pedimos deliciosos platos. Conversamos. Fui feliz. Hablamos de sus padres (mis abuelos), de la pobreza, de sus escasos estudios, de su alegría por tener tanto en la vida, sobre todo la Paz interior. La escuché por espacio de dos horas, le creí. Pedí la cuenta y pagué. Subimos al auto y sentí que algo hermoso se había cobrado por aquella bella sonrisa, llena de alegría por gratitud al buen Dios. Encendí el auto y fuimos a su casa. Bajamos y le dije que deseaba irme a visitar a unos amigos. Dijo que está bien. La dejé y volvió a sonreirme. Detuve el auto y le dije si podía quedarme en su casa un rato mas. Dijo que bueno. Entré y seguimos conversando de su pasado, de mi padre, de sus hermanas (mis tías), de sus tres matrimonios, de su viudes, de su enfermedad, de su vejez, de la vida...
Las hora seguía y supe que debía dejarla. Le di un beso en la carita y me despedí de ella. Gracias, dijo. De nada, respondí.
San Isidro, Septiembre del 2007
vIVO aRRIBA
Casa que cubres mi cuerpo
Ocultas pasados y futuros
Tienes tanto de mi tras el esqueleto...
Me unes a la historia,
al tiempo,
a esos pecados perdidos,
vividos un instante de caídas y perdidas...
Podría pedirte que no cierres tu puerta
tal como Monseñor Bienvenido
esperando a Jean Valjean
con sus candelabros de plata...
Si tuviera mil vidas
te daría todas menos una, la mía...
Ven y no dejes que nada te saque del lugar
Eres mi madre
Útero de concreto y recuerdos...
Ya te dejo
Eres una socia permanente
y te dejo
como madre de recuerdos y alegrías...
San Isidro, Septiembre del 2007
Piano
Pedrín
Mi casa
Antes de ellos había aire. Tras esta pared que está pegada este retrato había aire. Fue mi madre quien sin estudios pero mucha experiencia, se le ocurrió este detalle hace mas de cuarenta años... Veo a mi madre y es seguro que ella, el perro y yo, algún día dejaremos de estar frente a ella, día a día, noche a noche... Es mi casa y es hermosa como el sueño de una niña sin madre, con un padre escondido tras las barbas del alcohol, soñando con ese retrato que ahora está día a día frente a sus ojos, frente a sus sueños realizados. Tengo que confesarlo, este texto es totalmente romántico y tonto, muy tonto, como todas las cosas tontas que hacemos día a día, noche a noche...
Cuando veas este retrato, piensa que hay ojos que ahora han dejado de ver este retrato, esta mayólica con una dirección, olvidada quizá por muchos que han ido, pero no para aquellos tontos que alguna vez soñaron y cuando los ojos del tiempo se abrieron, se dieron cuenta que era un sueño realmente tonto, así como todas las cosas bellas y lindas que soñamos...
San Isidro, Septiembre del 2007
Saturday, September 08, 2007
tres en uno
carlos el músico
Friday, September 07, 2007
Seres Humanos
Lima, Septiembre del 2007
Guardianes
Thursday, September 06, 2007
manos
Amigos
Wednesday, September 05, 2007
Libros y libros y libros... y libros
Me conozco
Ese es mi lecho, los libros y la ropa que me ha de cobijar en esta noche llena de humedad y frío. Hay una cama y en ella han quedado marcados tantos sueños e ideas... Unos libros de cabecera, entre ellos Borges, Platón, Sebald, Thomas Pynchon, entre otros... Mi teléfono rojo que no es comunista ni cerrojo, no, es mi fono de casa en horas muy tempranas y muy tardes. Una pared que oculta el mundo de afuera, esos autos, esa gente, esos pájaros y su cantos matutinos y alegres. El piso es alfombrado, de color verde, así como el color de los ojos de un ángel, si es que existen.
Uno de esos lugares en donde acostumbro mirar los libros y revisar una que otra hoja. ¡Cómo me encantaría releer tantos libros que he leído! No hay tiempo. El trabajo, y otras cosas mas, lo impiden. Dentro de este lugar han brotado tantos cuentos... Hay veces que me pongo a leerlos y me digo ¿quién los ha escrito? Por supuesto, uno de mis tantos yos.
En estos tiempos leo a Vila-Matas, me gusta su manera de escribir, descuidada y un maltrato a sí mismo a fuerza de un intento de genio. Me gusta mucho este autor. Cuento con no menos de seis libros de él. También leo a Bukoswki. Mas que sus cuentos y novelas, me gustan sus poemas. Otro autor que me encanta es Carver, es un genio, el mejor de los cuentistas que he leído, junto con Chejov... ¿Kipling? Otro grande. Poe, bueno, el padre de todos los cuentistas. Le tengo un respeto muy grande. Dicen que su traducción del francés al ingles y del ingles al español lo han mejorado. Puede que sí, pero no importa, es un genio mayor.
Hace poco comencé a leer el Ulises de Joyce. Con mucho temor porque muchos que lo han cogido no lo han terminado. En mi caso, recién lo leo y he notado su ironía e intensidad narrativa, aunque no he pasado de unas cuantas páginas. Espero terminar este libro que dicen que pocos lo ha terminado. Siempre le tuve respeto, quizá porque no creí entenderlo. En estos tiempos un libro no necesito entenderlo, me agrada mas sentir la intensidad de su narrativa, así como una nota musical...
Los dejo. Debo descansar. Debo de seguir viviendo entre estos libros y notas que me gustan. Pero ahora, me he conseguido una cámara nueva, digital. Me gusta mucho, pues es esta foto la primera que he tomado.
Respira y no lo olvides. Somos uno.
San Isidro, Septiembre del 2007
Tuesday, September 04, 2007
Ritmo santo
Podría dejarlo todo, irme lejos de todo, estar sentado en una casita en las orillas de un mar calmo. Podría ser libre buscando y buscando lo inevitable. No. No. No es posible vivir si uno encorcetéa su vida en imágenes gratuitas, soñadas, inventadas por aquello que ha brotado de todo el bolsón de nuestra historia personal.Leía a Borges y Sabato. Sus Diálogos. Dos hombres solitarios. Dos escritores grandes o pequeños que se escuchan en las librerías o centros de estudios. Hombres buscando lo mismo que tu y yo. La libertad. La paz. Mas que nada, entender el sentido de la vida... Y todo estaba dentro de ellos, aunque ya lo sabían, ya lo había leído, porque mas que escritores eran grandes lectores... Me asombraba de su gran cultura. Y ahora, aquí me encuentro, hablando de dos seres tan solitarios como yo... buscando y buscando y buscando...
Tendría no mas de veinte años cuando escuché por la primera vez acerca de la Paz. La leí y tuve un sueño, y con ese sueño, me uní al camino de los escritores, es decir, de los soñadores... Vi en ese lugar a un hombre de barbas hirsutas, negras y lacias. Su cabello largo, limpio y con ese toque de santidad que le da una sábana... Frente a este hombre vestido todo de blanco se encontraban muchos jóvenes de diferente edad y de sexos diferentes. Le vi mover las manos como si danzara con la vida de los jóvenes. Le escuché hablar con pocas palabras pero todas ciertas. Le vi pararse y acercarse hacia mí. Ya frente a mi, preguntó dos veces: ¿quieres conocer? Callé, no supe qué decir. Sonrió y se dio la vuelta hasta sentarse en una esterilla amarilla. Percibí que estaba en una especie de cabaña, cubierta por esteras. Los jóvenes le miraba, totalmente concentrados. Quise sentarme a sus lados y ver a este hombre santo. Me senté y me fijé en mis vecinos. Todos eran desconocidos, pero cada uno de ellos parecía bailar al ritmo del aliento del hombre santo. Yo también. Fue bello, muy bello estar meciéndose en ese vaivén... De pronto todo comenzó a deshacerse como si fuera arena entre las manos del sueño. Quise levantarme pero no pude. Me fijé en sus ojos y él se clavó en los míos... Luego, desperté y le vi nuevamente, parado frente a mi cama. ¿Quieres conocer?, preguntó. Sí, respondí, y en ese instante vi que su cuerpo empezaba a diluírse como el aire por el viento hasta volverse en una brisa que entraba por mi nariz y salía por mi boca... Desde aquel día, siempre que me veo en el espejo, veo en el fondo de mis retinas, los ojos de aquel hombre de barba hirsuta y negra como la noche...
Aquel día salí a la calle con mis libros en las manos. Tomé un auto hacia mi centro de estudios. Ya era la hora de mis clases y cuando entró en profesor, vi al hombre mirarme nuevamente a los ojos, diciéndome: ¿Quieres conocer?. Asentí, con la cabeza mientras el profesor hablaba y hablaba y hablaba pero yo tan solo sentía el ritmo de su aliento en mi propio aliento...
San Isidro, Septiembre del 2007
hijos no deseados
Monday, September 03, 2007
Tipos buenos
Ya sería la hora de cerrar el taller cuando vino este buen tipo y me pidió un poco de pan. Se lo di pero antes le tomé esta foto, tras las rejas. El estaba afuera en la calle y yo estaba dentro del taller, esperando la hora de salir rumbo a mi casa...Si se fijan bien en su rostro, verán que es un tipo que no gusta de bañarse ni afeitarse, pero, siempre es bien educado. Aficionado a las drogas y a la vida de noche, es un buen tipo...
Me hubiese gustado que sea poeta, ladrón, perro, pero no, no, no, es un buen tipo que gusta comer lo que encuentra en cada lata de basura por las calles y un poco de pan que me pide y que le doy con un sentimiento de pesar, pesar, qué extraña palabra para un hombre dueño de su imagen y de sus sueños... No, es un buen tipo que veo cada noche en que estoy a punto de cerrar el taller, rumbo hacia mi casa con muchas ganas de escribir...
San Isidro, Septiembre del 2007
Camino de vivos y muertos...

Mi barrio
Eso es lo que veo diariamente cuando llego a mi centro de labores. Es un jardincillo, un poste, una vereda, un nuevo negocio al frente, pista, el auto de un vecino, el edificio que tiene toda una historia que otro día les narraré...Veinte años la veo y ha cambiado mucho. Yo también. Gente que pasa por este lugar es cada vez mas vieja, niños que antes no existían. Me hace pensar que todo es irreal. Pronto no estaré. Habrá otra persona mirando este mismo lugar con su caminito de vereda llena de basurillas y orines de perros callejeros. Sin embargo, me agrada ver este pedazo de mundo, mi mundo, el cual ha sido testigo de mi renacimiento, de esas ganas de apreciar la vida a través del arte, de mis textos, de ese pasado que ocurre día a día. Y cuando es de noche, este poste que está en medio, alumbra mi inspiración para narrar o inventar las locas ideas que brotan de mi ser interior...
Ya casi me siento un ser humano. Soy. Soy. Eso es importante. Pocas cosas me tocan. Y, todo me sorprende, como si tuviera una filmadora dentro de mis ojos. Y allí, tras de todo, está el aliento que hace que viva y aprecie este momento de magia y gratitud por este pedazo de mi mundo...
San Isidro, Septiembre del 2007
Sustos y alegrías
Luego le tomé fotos a sus manos y vi ese muñequito gracioso. Le pregunté si era un regalo. Me respondió que era de su mujer. Que ella los elaboraba, que había un taller en su casa con su cuarta esposa. Les pregunté por las otras. Sonrió y no le dije mas. Hay veces el silencio es sinónimo de sensatez...
Sunday, September 02, 2007
Mis pies

Libreros

Me gusta

Saturday, September 01, 2007
El viaje

Friday, August 31, 2007
perro
Todas las mañanas hace su caca en la puerta de mi cuarto. Huele terrible. Y, apenas salgo a darme un duchazo, viene en pos de una sobada de panza o de una rascada de columna que tanto le gusta. Tiene no más de ocho meses pero es un buen amigo. Hay veces en que lo hago pasar a mi cuarto pero sus pedos son peores que sus eses, por lo tanto, lo dejo en la puerta, durmiendo, roncando, porque ronca peor que yo. Le pongo una cena con abundante agua y le dejo todas las mañanas, encerrado entre el techo de la casa en que vivo y la reja de salida.
Pareciera mirar a la gente con pena, pero no es así. Ya ha destruido muchos zapatos míos entre otras cosas peores. Y, extrañamente no le gusta salir a la calle. Odia a la gente extraña o quizá sea que le teme tanto como ellos a él. Si vienes un día a mi casa, verás que es verdad, aunque se te acercará para darte unas lamidas en las manos o pies, y si le das un poco de tu amén, verás lo que te digo...
Aún así, le quiero. Sobre todo cuando llego a casa agotadísimo. Me mira y me lame las manos que tengo que volvérmelas a lavar para cenar porque a este perro le gusta comerse sus propias eses. Y mientras ceno, me mira. Muchas veces me doy la vuelta y ya, ya cenó por mí. Es un buen perrito, le quiero tanto como él a mí. Me gusta sus ojos. Negros como la noche embreada. Y sus cabellos son de una fiera o un tigre mesclado con oso. Le quiero, no hay nada que hacer...
Le observo mucho, sobre todo cuando salimos a pasear por las mañanas, y va y viene de una rama de un árbol hacia otro. Mea. Caga. Vive como tu, como yo. Hay veces en que me pregunto quién vivirá más, quién le recordará... Dicen que este tipo de perro vive por lo menos más de veinte años. Y yo que ya voy por los sesenta, creo que me verá dejar este mundo extraño pero bello como sus ojos negros. Espero que cuando lo haga, este viejo perro esté a mi lado, como ahora en mi cuarto, en que sus pedos me asfixian, pero, uno a todo se acostumbra... a todo, hasta el amor a los animales...
San Isidro, Agosto del 2007
piernas

eso es lo que vi mientras cerraba los ojos con un libro en mi pecho. piernas de personas, en este caso son las piernas de un grupo musical, que en verdad no me agrada, siento que no son ellos mismos, mas bien una versión de Sting en español, pero, esa es mi estúpida versión pues, ¿qué hay nuevo bajo el sol?... me agrada cuando es Borges quien lo escribe. hace poco leía uno de sus Diálogos entre Borges y Sabato. tal para cual, uno oscuro y pesimista, el otro fantástico y gran soñador. me gustó aquel libro de Diálogos.
nunca me había puesto a pensar en las piernas de las personas. unas son gruesas, blancas, débiles, huesudas, lisas, velludas, etc. una gran variedad para la mente. el creador sí que tuvo gruesas ideas al respecto. por mi lado, continúo escribiendo cosas que siento que deberían decirse sin ningún afán de notoriedad, mas bien, el de desaparecer cada vez mas.
eso está pasándome en estos tiempos en que escribo y casi dejo de ser yo mismo, como si fuera una sopa de letras quien dijera, contara estas notas en este Blog tan especial, y al cual le estoy muy agradecido porque me dejan escribir sin preguntarme quién diablos soy, eso no importa, mas bien el que continúe contando historias como la de estas piernas que se muestran como postes, árboles humanos, deshumanizados, con hambre de originalidad. eso es lo que veo y siento, pero las piernas que yo vi en mis visiones fueron muy diferentes. habían como preocupación entre todos, como si tuvieran vida propia. listos a dejar cuanto hacían e hicieran otra cosa como el arrancarse del cuerpo e irse corriendo en búsqueda de su sentido que no sea igual al de los caballos.
he visto piernas mutiladas. también entrepiernas mostrando esos vellos y el útero de una mujer al cual no se le ve nada mas que lo que los ojos quieren ver. amo la vida. amor es una palabra muy corta y justa para alguien como yo que precisa de palabras dulces, miradas tiernas y letras que leer mientras la vida le de ese don de la vista porque es un don, y uno gigantesco. ver como el cielo se hace mas y mas negro, o azul oscuro, y cuando amanece ver toda ese despertar, esos cantos de ángeles antes que de las avecillas. eso, es lo que escucho mientras despierto. y, piernas, piernas cubiertas por ropas que ocultan fuerza, responsabilidad, dureza y eso que no existe idioma aun dicho en la vida y quizá en la muerte. piernas que vi y que ahora las veo aproximándose hacia mi con esos zapatos que me dicen una cosa sencilla pero real: piernas vivas, piernas vivas, piernas....
san isidro, agosto del 2007
Wednesday, August 29, 2007
El último de mis padres

PAPA

Padre
No tengo nada que decir
Pusiste semillas allí
En la tierra de mi madre...
Yo
Yo
Que no sé aún quién soy
Escribo estas notas
que no dicen mucho mas
que esta foto que guardo de ti...
Hace años te vi
Sentado en tu auto blanco
Y ahora tu cabello es poco y blanco
Sin recuerdos ni futuros
me miras
y preguntas siempre:
¿Quién eres?
Te digo el nombre que me diste
y recuerdas
con tus cabellos blancos
y sonríes
mostrando pocos dientes,
poca esperanza,
poco amor a la vida...
Veo esta foto
y me digo
si algún día
podré ser como tu...
Espero que no,
que la vida me enseñe a vivir
y esperar más vida,
más allá de la muerte...
San Isidro, Agosto del 2007
Tuesday, August 28, 2007
No te conozco

Inesperado

Y esta foto la tomo un amigo, bastante aburrido en una noche mágica para mí que, por cierto, estaba contento como pocas veces.
Dicen que la alegría es el estado natural de la cosas. Cuando se recibe un regalo inesperado, bello, anhelado y esperado, uno se siente especial. Ese fue mi caso. Volvía de la calle con cuatro libros imprescindibles. Los consiguió un amigo en Buenos Aires a un precio de cuatro por uno. Una bendición.
La noche me agrada, me llena de magia, de eso que escucho cuando Mahler toca su Décima Sinfonía. Algo en la oscuridad que brilla a escondidas y que toca partes perdidas de mi mismo. Un regalo, inesperado de Mahler para mí. Escucho los gritos de esta noche, es decir, el silencio de los soñadores, es espantoso, mágico. Podría relatar una historia, se me está permitido. Así que...
Un ave se detuvo frente a un espejo cuando, sin saber cómo, entró en un cuarto, el mío precisamente. Se acercó al espejo y le miró, picó, aleteó, encrespó su lomo... Era un juego verlo, inpotente ante su agresiva imagen, sin embargo, a su lado, no lejos del ave, se acercaba un gato, negro como mis visiones. Le vi alargar sus uñas y arquear su lomo, cola y encresparse, listo para un juego sangriento mas. La paloma se miraba de costado entre el espejo. Voló hacia lo alto del cuarto. Olió el peligro, por supuesto. El gato empezó a mirarle con sus ojos negros y sus parabólicos bigotes. Vi todo esto cuando sentí coger el espejo mientras ambos animalillos, me miraron, preguntándose: ¿Adonde se lleva a mi amigo? Sus miradas me hincaron. Me detuve y di la vuelta al espejo. Me miré. Si, era yo. Viejo, enfermo, medio tonto y con mucho frío y sin ganas de trabajar... El perfecto vago. Dejé el espejo a un lado y fui hacia la paloma. Antes saqué al gato negro. Lo encerré en mi baño. Cogí la paloma que no cesaba de picotearme la mano hasta dejarla libre en la salida de mi cuarto, con la ventana abierta. La solté y se fue volando sin decir un gracias ni un hasta luego. Luego fui donde mi gato. Lo solté y este fue corriendo hacia el espejo. Lo miraba, arañaba, gemía y luego, se fue por la ventana de mi cuarto, posiblemente libre pero no tanto pues sabía que volvería por una dádiva mía. Iba a salir al trabajo pero me dije que hoy día no, hoy sería diferente. Sería una paloma, un gato, un vago mirando por la ventana de su cuarto, esperando salvar una vida... Tuve suerte, una cucaracha que estaba patas arriba peleaba on su suerte. La volteé y le vi alejarse por la ventana de mi cuarto, caminar por la pared hasta llegar al piso, para, seguir con su desconocida ruta, pero muy sabida por este bicho. Pensé que se iba a mirar al espejo pero este bicho sabía muy bien lo que deseaba. Quería morir o vivir para siempre, y murió aplastada por los pies de un vecino del costado de mi cuarto. Bajé de mi psio y recogí los restos del insecto y los tiré a la basura. Luego, subí a mi cuarto y fui a mirarme al espejo. No sé por qué, pero vi algo diferente en mí, como un intento de copiar algo digno que viera en ese insecto que ya no poseía la vida... Sonó el teléfono, rompiendo mis pensamientos. Mi jefe. Le dije que iría en un momento, no sé cuantos momentos, pero iría. Salí de casa al cabo de un rato y de tapar todo el espejo con pintura negra, y luego, fui a laborar, como siempre, y mas tranquilo...
San Isidro, Agosto del 2007
Monday, August 27, 2007
mi madre

La veo y no la veo. Bella de alma. Dura en su expresión. Enferma de tanto amor sin medida. La veo día a día y siento que no soy yo quien la mira, sino, el otro, aquel que se busca y se pierde mientras la escucha día a día...
La veo de noche mientras llego temprano, y cuando la encuentro adormecida sentada en la silla de la mesa de diario, siento que no soy yo a quien espera, que es al otro, aquel que aún no llega a su casa ni llegará...
La saludo y le digo gracias en silencio, porque ella habla en ese santo idioma.
La veo subir a su cuarto y siento que el cuerpo le pesa. Los años le cuelgan en los ojos y en su espalda como un cristo subiendo al cadalso. La noche se le hace su hermana esperada, y espero, siempre espero que, algún día, venga el otro, aquel que le dice tantas cosas, en su mismo idioma, el silencio del amor sin medida...
San Isidro, Agosto del 2007
AMIGOS
Nadie podría entender lo que es la amistad, pero es como una mirada abierta, sin disimulo. Un compromiso sin compromiso. Un vaso lleno de agua, transparente, pero, llena el alma.Un amigo es esta foto. Un muchacho que ve la vida como nadie nunca la ha visto, con sus ojos. Es así, una escuela en donde aprendemos a decir que no, que sí, que puede ser, pero siempre se encuentra esa mirada abierta y llena de sinceridad.
Si algo uno aprende a valorar, es el tiempo, el tiempo que uno pasa con un ser humano que al igual a uno, espera ser escuchado y amado sin compromiso.
Dios hizo el milagro del uno al otro. La amistad es ese regalo que hay que cuidar y venerar cuando el tiempo se lleve toda imagen que ha sellado nuestra alma.
San Isidro, Agosto del 2007
Mis amores...
Desde que las vi nacer, sentí que el amor y la belleza estarían de sus lados. Hijas de mi hermana. Hijas del amor, de dos amigos andando por la vida. Podría hablar de ellas pero no es posible. Ver sus rostros de niñas, sus ojos llenos de inocencia y afecto me hacen sentir que es pura vida adornada de inocencia.Mi madre no opina lo mismo que yo, es normal. Existen diferencias, algo de que hablar y expresar si es de su gusto o no. Mi madre es un ángel sin alas. Ve el mundo así como una santa, como esos seres que cuidan el reino de Dios. La amo y la admiro mas.
Es necesario que el tiempo pase, pero dejo estas imágenes que muestran el premio que me dio la vida por estar cerca a tanta inocencia, tanta bondad del creador.
Ilusión de un viejo decente

La foto de una amiga de un amigo, es joven y como se ve, bastante expresiva y sonriente de la vida. Chilena, creo. De estos tiempos me gusta mas. No sé por qué la he posteado pero allí está. Cuenta con no mas de veinte años y ya se ofrece al mundo, al mejor estilo de las divas.
En mi caso, ya hombre de mas de la media edad, por no decir cincuenta y cuatro años, no tengo aspiraciones al respecto, pero, ustedes, al igual que yo, pueden imaginar estar en la playa, preguntando al menos su nombre.
Puedo acabar diciendo que la vida me ha llevado al rincón de los hermitaños. En ese lugar no hay mas que soledad, mucha soledad y es saludable para un especimen aburrido como quien les escribe. Vivo en un rincón de este mundo y me gusta la belleza, en especial, la mujer. Esta de la foto, es bella, pero algo sucia de expresión. Podría no haberla puesto, pero recién estoy aprendiendo con esto de colocar fotos en la web.
Hace mucho que soñaba que tenía familia, hijos, dinero, y ese tipo de cosas. Jamás imaginé que sería un fracaso mas para el mundo. Al menos eso me gritan mis amigos y hermanos. Me ven, saludan y sonrién como quien se despide de un perrito domesticado. Les veo y les saludo y salgo a mi hueco, o cueva, aunque es mas bien un bello cuartillo, lleno de libros y DVDs. Me gusta ese rincón del mundo. Encuentro muchas historias que salen de mis visiones y de mis sueños y también de mis observaciones y vivencias personales. Espero que algún día me llegue a la vida un mesenas y pueda ofrecerme dinero para poder publicar todo aquello cuanto he escrito, que es bastante, aunque lo haya hecho en no mas de seis años.
Y bueno, mis queridos lectores. Los dejo. Tengo que buscarme el pan de todos los días. Es bueno tener contacto con la gente, sobre todo cuando se trata de trabajo y de historias que serían interesantes de contar y de escribir...