Monday, September 10, 2007

Seres celestiales



La vi de lejos
mientras viajaba en mi auto
Quise ayudarla
cogerla como el agua en las manos
mas los autos tras de mí
apuraban toda realidad descolorada
y vacío sentimiento

Seguí manejando
con la imagen en mi historia
La hice botín mío
y allí
picaba en mis amigables manos,
saltaba como si la tierra quemara...

La vi lejos volar,
tan lejos,
hasta perderse en el paraíso perdido...

La vi volar
aunque
mi auto seguía su viaje señalado…


Miraflores, Septiembre del 2007

Sunday, September 09, 2007

Bellas sonrisas



Que bella sonrisa, le dije a mi madre. Ella me miró y luego me pidió que la llevara a comer algo rico. Ya, respondí. Viajamos en el auto hasta llegar a un Restaurante. Bajamos y entramos. Pedimos deliciosos platos. Conversamos. Fui feliz. Hablamos de sus padres (mis abuelos), de la pobreza, de sus escasos estudios, de su alegría por tener tanto en la vida, sobre todo la Paz interior. La escuché por espacio de dos horas, le creí. Pedí la cuenta y pagué. Subimos al auto y sentí que algo hermoso se había cobrado por aquella bella sonrisa, llena de alegría por gratitud al buen Dios. Encendí el auto y fuimos a su casa. Bajamos y le dije que deseaba irme a visitar a unos amigos. Dijo que está bien. La dejé y volvió a sonreirme. Detuve el auto y le dije si podía quedarme en su casa un rato mas. Dijo que bueno. Entré y seguimos conversando de su pasado, de mi padre, de sus hermanas (mis tías), de sus tres matrimonios, de su viudes, de su enfermedad, de su vejez, de la vida...

Las hora seguía y supe que debía dejarla. Le di un beso en la carita y me despedí de ella. Gracias, dijo. De nada, respondí.

San Isidro, Septiembre del 2007

vIVO aRRIBA



Casa que cubres mi cuerpo

Ocultas pasados y futuros

Tienes tanto de mi tras el esqueleto...

Me unes a la historia,

al tiempo,

a esos pecados perdidos,

vividos un instante de caídas y perdidas...

Podría pedirte que no cierres tu puerta

tal como Monseñor Bienvenido

esperando a Jean Valjean

con sus candelabros de plata...

Si tuviera mil vidas

te daría todas menos una, la mía...

Ven y no dejes que nada te saque del lugar

Eres mi madre

Útero de concreto y recuerdos...

Ya te dejo

Eres una socia permanente

y te dejo

como madre de recuerdos y alegrías...

San Isidro, Septiembre del 2007

Piano



Mis dedos son tuyos

el sonido de sueños perdidos


Calco esto por un centavo de papel


Hay dedos que viajan

por recovecos curvilineos


Te amo viejo amigo


Podría mentir y decir

que no existes


Un sueño de niño

escondido tras la puerta de cocina

mirando,

escuchando,

soñando con sus dedos

tocando sus dientes de papel


Graves y dulces

son tu idioma

Y el silencio te guarda


Iremos de viaje

donde la Luna, el Sol

y todas las estrellas

oirán tu canto

cuando me siento

cierro los ojos

y me dejo

total entrega

al Adán del sonido...



San isidro, Septiembre del 2007

Pedrín


Es mi hermano
Un alma de niño
Hombre de carnes
Visión de marinero
Un canto de poeta sin nombre
Día a día tiene esa expresión
No llora mas que de risa
Es un niño disfrazado de hombre
Un sueño de madre encarnado
Lo que ve
sólo lo sabe quien viaja en sus sueños
Lo que sueña
sólo sus personajes le conocen...
Un viajero sin piedad
de mirar lo dejado atrás...
La mano de una madre...
No digo mas de mi hermano
Tan solo que gusta de tocar sus sueños
con pedazos de papel
y con eso ignoto
mas que
por ángeles y dioses...
San Isidro, Septiembre del 2007

Mi casa

Podría parecer tonto este detalle, pero todo detalle tiene su historia, y estas letras y números tienen su historia. Mis hermanas, mis perros, mis amigos han tocado o visto este retrato. Es la dirección de mi casa. Mi madre es la dueña hace mas de cuarenta años. Año a año la he visto cambiarle el color de la pared, pero nunca este retrato. Todo lo de adentro ha cambiado. Mis padre no está ya mas. Mis perros han muerto. Mis hermanas se han ido a otra parte del mundo, y tan sólo mi madre, el perro y yo habitamos esta casa que está siempre en silencio. Noche a noche, cuando regreso del taller veo esta mayólica. Es la dirección de mi casa, pienso. Vivo allí hace años, pero, muchos que la han mirado no están, sólo queda de todo esto, este retrato. Me gusta desde que hace mas de cuarenta años está allí, al costado de la puerta de entrada. Me gusta mirarla y que ella me mire, aunque sea todo decirlo, pero es tonto negarlo.

Antes de ellos había aire. Tras esta pared que está pegada este retrato había aire. Fue mi madre quien sin estudios pero mucha experiencia, se le ocurrió este detalle hace mas de cuarenta años... Veo a mi madre y es seguro que ella, el perro y yo, algún día dejaremos de estar frente a ella, día a día, noche a noche... Es mi casa y es hermosa como el sueño de una niña sin madre, con un padre escondido tras las barbas del alcohol, soñando con ese retrato que ahora está día a día frente a sus ojos, frente a sus sueños realizados. Tengo que confesarlo, este texto es totalmente romántico y tonto, muy tonto, como todas las cosas tontas que hacemos día a día, noche a noche...

Cuando veas este retrato, piensa que hay ojos que ahora han dejado de ver este retrato, esta mayólica con una dirección, olvidada quizá por muchos que han ido, pero no para aquellos tontos que alguna vez soñaron y cuando los ojos del tiempo se abrieron, se dieron cuenta que era un sueño realmente tonto, así como todas las cosas bellas y lindas que soñamos...


San Isidro, Septiembre del 2007

Saturday, September 08, 2007

tres en uno


Madre y hermana
Sangre y carne de mi carne
Alegría cerrada entre cuerpos separados...
Un paso di
mientras miraba lo benigno
Soy hijo de un ser que ya no existe
Mi padre está junto al polvo y la tierra y los ríos
Mi madre aún sufre como llaga encarnada
Sólo esta imagen tengo entre ojos
Tres cuerpos atados a uno solo
Familia, me grita el momento
Familia
Lleva de cuerpos
Ramas brotando en la estación
Un grito perruno se acerca
Y todo vuelve a ser momento por pintar
Escojo la alegría
y el mundo se hace hermoso
como tres flores
llenas de aromas
y formas
que llenan este momento
y solo este
Los demás
aún no tienen cuerpo ni presencia...
Los demás,
soy yo...
San Isidro, Septiembre del 2007

carlos el músico


sí, es así...
lleno de voces
yermas como el acero
el canto de un CD
un timbal que resuena en el pasado
las luces
el público
mirando
mirándote...
hay figuras
imágenes en sonido
fieras escondidas
tras el pasado
y un héroe
palpitando
tras ese taburete
que muestra silencio a color
sin duda
es poeta sin página escrita
loco un poco
músico olvidado quizá...
no lo sé
mas que nada es amigo de los buenos
que en su alma carga
el arte de gozar
del pasado
y sobre todo
del presente
con esa sonrisa que dice tanto en silencio
mientras suena el jazz
el jazz
solo es jazz
que toca las almas
de aquello que viven
y dejan vivir...
Lima, Septiembre del 2007

Friday, September 07, 2007

Seres Humanos

Me gusta ver a la gente trabajando. Esta es la hora de su merienda. Son albañiles. Pavimentan el suelo. Tres hombres con almas iguales, diferentes edades, nombres, seres humanos. Silenciosamente se pararon y siguieron picando el suelo de concreto. Les escuchaba, veía el sudor de sus frentes, espaldas. Iba a preguntarles algo, pero me dije que son seres humanos. Terminarán al atardecer. Se bañarán, mudarán de ropa y cada uno volverá a sus casas. Imagino a uno de ellos, o a dos de ellos subiendo a un Bus del centro de la ciudad. Imagino que se sientan juntos pero no hablan, ya han hablado durante todo el jornal. Miran a la gente subir al Bus. Ven que se les acerca el cobrador. Pagan cada uno, pero siempre en silencio. Recordarán que alguien les tomó una foto mientras merendaban y en ese punto, hablaran de lo que no hablaron mientras estaban sentados, merendando. Luego, llegarán cada uno a su zona y bajarán. Se dirán hasta mañana y caminará uno de ellos hacia su casa. Toca la puerta, se ha olvidado la llave. Abre su hija menor. La coge de los cabellos y le da un beso. Llega su esposa y le da un beso en los labios. ¿Tienes hambre?, preguntará la mujer, pero nuestro amigo le dirá que sí, y, al mismo tiempo, recordará esta foto timaba mientras merendaban como tres seres humanos. Hablará con su muer o no acerca de esto, no lo sé, pero sí se que mañana volverán al trabajo. Llegará el medio día y se tirarán en un piedrón y merendarán, esperando que alguien se les acerque y les tome una foto, solo una, así como tres seres humanos...


Lima, Septiembre del 2007

Guardianes


Les miré a los ojos. Los dos no me dieron pelota, siguieron en lo suyo. Quería acercarme pero ambos siguieron su camino. El tipo siguió limpiando autos y el perro oliéndole los pies. De hambre seguramente. Me acerqué a unas personas que estaban por ese lugar ubicado en un garaje en medio del centro de Lima, y les pregunté por ambos personajes. Me dijeron que era el que cuidaba el garaje y el perro también. ¿Ambos hacen lo mismo? Sí, respondieron. De pronto sentí la mirada de alguien, era el perro que se me acercaba con el pico hacia arriba. Tiene hambre el perro, pensé. Iba a darle unas galletas que tenía en el auto, pero, bastó un silbido del viejo para que el perro desapareciera de mi vista. Iba a seguirle con la mirada pero, ¿para qué?, pensé. Subí al auto y lo encendí. Empecé a salir cuando el perro comenzó a ladrarme, tal como hace los guardianes dentro de un campo de concentración alemán... Aceleré cuando en la puerta estaba el viejo, parado en mitad de la salida del garaje. Le pedí permiso, pero este se me acercó, rodeándome, hasta ponerse a la altura de mi ventana. ¿Qué desea?, pregunté. No me ha pagado la lavada de su auto, respondió. ¿Pero... Quién le ha dicho que lo lave?, le increpé. Me miró a los ojos, luego sonrió y dijo: el perro... Miré al perro que no cesaba de ladrarme y supe que había sido él. Saqué unas monedas y le pagué al viejo, pero al perro le dije gracias, sólo al él...
Lima, Septiembre del 2007

Thursday, September 06, 2007

manos


Podría haber usado cualquier mano, pero, me fue imposible. Los días pasan y la izquierda es mejor que la derecha. Los colores me encantan, sobre todo cuando es una imagen que brota como una flor en mi ser interior. Podría haber sido manco, cojo, loco...¡Dios! Escogí mis manos, el lugar al que me llevan no tiene fin. Me agrada. Puedo ser mientras las dejo escarbar bajo ese cuadernillo que es como mi templo, mi aliento, mi amigo, el puente entre la belleza y lo perescible... Sí, estoy vivo, aunque no lo recuerde. Vivo y es bello, bello, muy bello, bello es todo, todo... Y de eso escribo, con esas manos prestadas y llenas de belleza y magia...
Lince, Septiembre del 2007

Amigos


Sonrisas que cubren sentimientos
La voz del poeta araña el brillo de un día bello
Todo es perfecto
Todo se hace bien
Es un momento
en que dos cuerpos se hacen hermanos
unidos
como los dedos de una mano...
Uno mas uno no es dos, es amigos...
Todo el brillo es momentos eternos,
tiernos,
cálidos y llenos de alegría
pintada por sonrisas,
sonrisas
sonrisas gratuitas
que llenan un momento sin tiempo...
Lince, Septiembre del 2007

Wednesday, September 05, 2007

Libros y libros y libros... y libros


en mi tienda tengo hojas y letras
tiradas como hojas secas de un árbol
me siento tan lejos de ti
que existe una isla
que flota sobre nubes de oro
que nacen rosas cantarinas
y un enano es el jardinero...
en mi estado hay agua fresca
que sacia toda sed
toda mancha se hace hoja blanca
y el sentimiento escribe sobre ellas...
hay un momento en la noche santa
en que la luna duerme como todo
hasta el silencio se aleja de todo
y un enano de oro nace cada día...
para qué pensar en esta vida
en esta muerte
en esta noche
si cada inicio trae un día nuevo
con luces y colores
con sabores y dolores...
cierto, dijo el enano
cuando todo se hizo
hoja escrita
hoja santa
que me dice tantas cosas
y que lees mientras duermes
mientras vives...
sal y ve frente tuyo
hay un momento que te espera
es para todos tus momentos
que están repletos de vacíos...
sal y empieza a escribirte
sobre la hoja seca
del árbol de la vida...
san isidro, septiembre del 2007

Me conozco



Ese es mi lecho, los libros y la ropa que me ha de cobijar en esta noche llena de humedad y frío. Hay una cama y en ella han quedado marcados tantos sueños e ideas... Unos libros de cabecera, entre ellos Borges, Platón, Sebald, Thomas Pynchon, entre otros... Mi teléfono rojo que no es comunista ni cerrojo, no, es mi fono de casa en horas muy tempranas y muy tardes. Una pared que oculta el mundo de afuera, esos autos, esa gente, esos pájaros y su cantos matutinos y alegres. El piso es alfombrado, de color verde, así como el color de los ojos de un ángel, si es que existen.

Uno de esos lugares en donde acostumbro mirar los libros y revisar una que otra hoja. ¡Cómo me encantaría releer tantos libros que he leído! No hay tiempo. El trabajo, y otras cosas mas, lo impiden. Dentro de este lugar han brotado tantos cuentos... Hay veces que me pongo a leerlos y me digo ¿quién los ha escrito? Por supuesto, uno de mis tantos yos.

En estos tiempos leo a Vila-Matas, me gusta su manera de escribir, descuidada y un maltrato a sí mismo a fuerza de un intento de genio. Me gusta mucho este autor. Cuento con no menos de seis libros de él. También leo a Bukoswki. Mas que sus cuentos y novelas, me gustan sus poemas. Otro autor que me encanta es Carver, es un genio, el mejor de los cuentistas que he leído, junto con Chejov... ¿Kipling? Otro grande. Poe, bueno, el padre de todos los cuentistas. Le tengo un respeto muy grande. Dicen que su traducción del francés al ingles y del ingles al español lo han mejorado. Puede que sí, pero no importa, es un genio mayor.

Hace poco comencé a leer el Ulises de Joyce. Con mucho temor porque muchos que lo han cogido no lo han terminado. En mi caso, recién lo leo y he notado su ironía e intensidad narrativa, aunque no he pasado de unas cuantas páginas. Espero terminar este libro que dicen que pocos lo ha terminado. Siempre le tuve respeto, quizá porque no creí entenderlo. En estos tiempos un libro no necesito entenderlo, me agrada mas sentir la intensidad de su narrativa, así como una nota musical...

Los dejo. Debo descansar. Debo de seguir viviendo entre estos libros y notas que me gustan. Pero ahora, me he conseguido una cámara nueva, digital. Me gusta mucho, pues es esta foto la primera que he tomado.

Respira y no lo olvides. Somos uno.

San Isidro, Septiembre del 2007

Tuesday, September 04, 2007

Ritmo santo

Podría dejarlo todo, irme lejos de todo, estar sentado en una casita en las orillas de un mar calmo. Podría ser libre buscando y buscando lo inevitable. No. No. No es posible vivir si uno encorcetéa su vida en imágenes gratuitas, soñadas, inventadas por aquello que ha brotado de todo el bolsón de nuestra historia personal.

Leía a Borges y Sabato. Sus Diálogos. Dos hombres solitarios. Dos escritores grandes o pequeños que se escuchan en las librerías o centros de estudios. Hombres buscando lo mismo que tu y yo. La libertad. La paz. Mas que nada, entender el sentido de la vida... Y todo estaba dentro de ellos, aunque ya lo sabían, ya lo había leído, porque mas que escritores eran grandes lectores... Me asombraba de su gran cultura. Y ahora, aquí me encuentro, hablando de dos seres tan solitarios como yo... buscando y buscando y buscando...

Tendría no mas de veinte años cuando escuché por la primera vez acerca de la Paz. La leí y tuve un sueño, y con ese sueño, me uní al camino de los escritores, es decir, de los soñadores... Vi en ese lugar a un hombre de barbas hirsutas, negras y lacias. Su cabello largo, limpio y con ese toque de santidad que le da una sábana... Frente a este hombre vestido todo de blanco se encontraban muchos jóvenes de diferente edad y de sexos diferentes. Le vi mover las manos como si danzara con la vida de los jóvenes. Le escuché hablar con pocas palabras pero todas ciertas. Le vi pararse y acercarse hacia mí. Ya frente a mi, preguntó dos veces: ¿quieres conocer? Callé, no supe qué decir. Sonrió y se dio la vuelta hasta sentarse en una esterilla amarilla. Percibí que estaba en una especie de cabaña, cubierta por esteras. Los jóvenes le miraba, totalmente concentrados. Quise sentarme a sus lados y ver a este hombre santo. Me senté y me fijé en mis vecinos. Todos eran desconocidos, pero cada uno de ellos parecía bailar al ritmo del aliento del hombre santo. Yo también. Fue bello, muy bello estar meciéndose en ese vaivén... De pronto todo comenzó a deshacerse como si fuera arena entre las manos del sueño. Quise levantarme pero no pude. Me fijé en sus ojos y él se clavó en los míos... Luego, desperté y le vi nuevamente, parado frente a mi cama. ¿Quieres conocer?, preguntó. Sí, respondí, y en ese instante vi que su cuerpo empezaba a diluírse como el aire por el viento hasta volverse en una brisa que entraba por mi nariz y salía por mi boca... Desde aquel día, siempre que me veo en el espejo, veo en el fondo de mis retinas, los ojos de aquel hombre de barba hirsuta y negra como la noche...

Aquel día salí a la calle con mis libros en las manos. Tomé un auto hacia mi centro de estudios. Ya era la hora de mis clases y cuando entró en profesor, vi al hombre mirarme nuevamente a los ojos, diciéndome: ¿Quieres conocer?. Asentí, con la cabeza mientras el profesor hablaba y hablaba y hablaba pero yo tan solo sentía el ritmo de su aliento en mi propio aliento...


San Isidro, Septiembre del 2007

hijos no deseados





Recuerdo cuando la mujer con la cual me acostaba, me dijo: no me viene... Pensé en aborto, no la amaba... No le dije nada. Busqué a un amigo y pedí consejo. Tenlo, me dijo. Ciegamente le hice caso. Luego, me arrepentí. Luché mucho con la madre pero ella quiso tenerlo. Lo tuvo y con ello, me tuvo angustiado por años y años. El dinero, el tiempo, la falta de atención, etcétera. Luché conmigo mismo. Pensaba en la libertad, en mi tiempo, en mí, en mí, en mí.... ¡Dios! ¡Qué oscuridad!



El tiempo ha pasado, y han pasado tantas cosas. La niña, porque nació mujer, ahora tiene trece años y me llama con ansiedad. Siempre le digo que no tengo tiempo, y es verdad. Nunca nos hemos visto, pero sí en fotos y en el messenger. Hablamos de todo, pero, aún así, somo desconocidos. Le doy consejos y la evito, y no sé por qué... Debe de ser que temo las responsabilidades a largo plaso, sobre todo cuando han caído de esa forma.



La madre tiene otro hombre y yo estoy solo como un hongo. Solo. Solo. No está mal la palabra solo. Sin embargo, la niña de trece años me llama y me dice que desea verme. ¿Para qué?, le pregunto. Eres mi padre, me dice. Callo la boca, no quisiera herirla. Sobre todo cuando fue un hijo no deseado...



La madre me ha llamado. La niña está enferma. Iré a verla aunque viva lejos. Es seguro que algo sentiré. Soy un ser humano y el amor es una puerta abierta en mi vida. La dejaré entrar y veré los ojos de Dios en el fondo de las retina de un hijo no deseado....





San Isidro, Septiembre del 2007

Monday, September 03, 2007

Tipos buenos

Ya sería la hora de cerrar el taller cuando vino este buen tipo y me pidió un poco de pan. Se lo di pero antes le tomé esta foto, tras las rejas. El estaba afuera en la calle y yo estaba dentro del taller, esperando la hora de salir rumbo a mi casa...

Si se fijan bien en su rostro, verán que es un tipo que no gusta de bañarse ni afeitarse, pero, siempre es bien educado. Aficionado a las drogas y a la vida de noche, es un buen tipo...

Me hubiese gustado que sea poeta, ladrón, perro, pero no, no, no, es un buen tipo que gusta comer lo que encuentra en cada lata de basura por las calles y un poco de pan que me pide y que le doy con un sentimiento de pesar, pesar, qué extraña palabra para un hombre dueño de su imagen y de sus sueños... No, es un buen tipo que veo cada noche en que estoy a punto de cerrar el taller, rumbo hacia mi casa con muchas ganas de escribir...


San Isidro, Septiembre del 2007

Camino de vivos y muertos...


Este pedazo de mi mundo es clamoroso. Noche a noche la veo llena de gente que irradia comfort. Me gusta caminar por este sendero, lleno de autos bonitos, gente mas linda y eso nuevo que gusta tanto a mi mente. Regalos, pienso mientras camino derecho hacia la librería con todas las ganas de comprarme mas libros si es que ha llegado una que otra novedad de literatura europea. Me agrada mas que la latino americana. Pero, es mi gusto y no el de ustedes. Les creo cuando ven esta foto que no dice nada, pero, tiene su historia.
Por ese lugar pasó la esposa de mi padre. Pasó de la mano de su hermana y de su padre, y ahora, los tres están muertos, tan muertos como pronto lo estaremos todos. Mi padre cuenta con mas de noventa años y sueña con su esposa, que no es mi madre. La ve caminando por este mismo lugar. Mientras se sienta en una banca que está al lado de este lugar. La ve y habla solito. Todos le miran. Les digo que no digan nada, que delira por su esposa, pero mi padre sigue hablando, hablando hasta que le pido que sigamos caminando hacia la librería...
Conversamos de su esposa, de su pasado y de su vida. Nada, me dije, nada tengo y nada me llevaré... Le escucho y le digo que si desea que lo lleve de vuelta a su casa que no está lejos de este caminito bonito. Vamos, me dice. Lo llevo de vuelta a su casa y me pregunta cuándo volveré. Pronto, respondo. Lo dejo en su casa y vuelvo a pasar por este lugar, bonito y siento que no estoy solo, que hay tanta gente que ha pasado por este lugar que ya tiene historia, pues yo, la estoy fotografiando y dándole mi alma, vida tras de las vidas de los que una vez la tuvieron... Subo a mi auto y me voy.
Los dejo. Mañana les contaré otra cosa...
San Isidro, Septiembre del 2007

Mi barrio

Eso es lo que veo diariamente cuando llego a mi centro de labores. Es un jardincillo, un poste, una vereda, un nuevo negocio al frente, pista, el auto de un vecino, el edificio que tiene toda una historia que otro día les narraré...

Veinte años la veo y ha cambiado mucho. Yo también. Gente que pasa por este lugar es cada vez mas vieja, niños que antes no existían. Me hace pensar que todo es irreal. Pronto no estaré. Habrá otra persona mirando este mismo lugar con su caminito de vereda llena de basurillas y orines de perros callejeros. Sin embargo, me agrada ver este pedazo de mundo, mi mundo, el cual ha sido testigo de mi renacimiento, de esas ganas de apreciar la vida a través del arte, de mis textos, de ese pasado que ocurre día a día. Y cuando es de noche, este poste que está en medio, alumbra mi inspiración para narrar o inventar las locas ideas que brotan de mi ser interior...

Ya casi me siento un ser humano. Soy. Soy. Eso es importante. Pocas cosas me tocan. Y, todo me sorprende, como si tuviera una filmadora dentro de mis ojos. Y allí, tras de todo, está el aliento que hace que viva y aprecie este momento de magia y gratitud por este pedazo de mi mundo...


San Isidro, Septiembre del 2007


Sustos y alegrías

Iba a mi chamba, como le dicen al trabajo en esta parte del planeta. Tenía en mis manos la camarita de la menor de mis sobrinas. La hora me ganaba y el auto que tengo estaba laborando, es decir, chambeando con el chofer, vendiendo lo que mi pequeña fabrica elabora. Miré mi reloj de plástico y vi la hora. ¡Es tarde!, me dije y alargué la mano. Un auto paró y era un taxista.Pregunté el precio que cobraba por llevarme a mi chamba y acepté lo que me pidió. Subí y le vi un corte en un cachete de la cara del taxista. Era un tipo enorme, demasiado grande para ese auto. Vi que era un tipo bien vivido. Le dije si podía tomarle una foto. Sí, respondió medio sonriente. La otra vez subieron a mi carro dos chicos con una filmadora y me pidieron permiso para que me filmaran.

El tipo siguió hablando y es seguro que habrá pensado que tenía una suerte o un ángel con los amantes de las artes. O fue una gran casualidad. Debe de ser eso. Soy casado, tengo nueve hijos y dos autos mas que lo hago trabajar con los mayores de mis hijos, que son de mi cuarto matrimonio, dijo. Le pedí que me mirara y zas, allí está... Sonriente, preguntándose qué tan loco soy. Algo, algo, algo, le respondo en silencio...

Luego le tomé fotos a sus manos y vi ese muñequito gracioso. Le pregunté si era un regalo. Me respondió que era de su mujer. Que ella los elaboraba, que había un taller en su casa con su cuarta esposa. Les pregunté por las otras. Sonrió y no le dije mas. Hay veces el silencio es sinónimo de sensatez...

Llegamos cuando estábamos hablando de Gabo, de sus obras que no me gustan. Le dije que yo era un gran escritor pero nadie me conoce ni me conocerá. Sonrió y luego me dijo: llegamos. Le pagué y me despedí de este hombre de extraña y peligrosa sonrisa...



San Isidro, Septiembre del 2007